No sé si las musas se alegraron tanto como yo de la llegada de David Rubio Sánchez, lo que si sé, es que al leer su participación para la convocatoria de El Tintero de Oro a través de Merche, ellas se han activado y provocado un insomnio que me obligó a levantarme y sentarme a escribir el microrrelato que me tenían orquestado. Incluso hasta el título ya tenían formulado.
La palabra “Coincidencias” resonó como un eco varias veces, lo voy a tomar como una señal o mensaje subliminal de las musas, y a pesar de que me gusta el libre albedrío, durante este año subiré una entrada al blog el día 14 de cada mes, así tengo presencia mensual fija en el blog y lo saco un poco de su duermevela.
Dicho esto, vamos al grano, El Tintero de Oro a través de Merche, nos convoca de nuevo a escribir un microrrelato, esta vez usando un día de la semana como protagonista. Pulsando el enlace podrán leer los microrrelatos participantes.
Coincidencias martianas 250 palabras
Vivo en el parque más íntimo de la ciudad, me sorprenden las personas que lo visitan y sus variadas conversaciones.
Todos los martes viene uno fijo, carga un libro “Martes con mi viejo profesor”, mantengo distancia, nadie me ve. Los observo, y en el momento oportuno me presento silenciosamente y engullo.
Este martes el visitante fijo se topó un conocido, siempre le pasa desde que viene a leer, eso le dijo al amigo cuando le preguntó que hacia allí. Le explicó que cada martes leía un capítulo del libro y se marchaba, y en cada ocasión vio a una persona conocida de un tiempo, como le había pasado con él.
Dijo que el libro contaba una historia realmente conmovedora, los martes un alumno visitaba a su viejo profesor enfermo en su casa, este quería dejar por escrito sus aprendizajes de vida.
El amigo lloró, estaba desahuciado, salía a tomar aire y ver si ligaba con alguna mujer mientras quedara ánimo. El dijo, esta historia te puede ayudar a afrontarlo, ya lo terminé, tómalo.
El amigo preguntó si se había encontrado con su ex después de enviudar, dijo, coincidimos el sexto martes, sigue hermosa y luce feliz, pero no pido más a la vida. El amigo murmuró, estás enfermo también. El dijo quedo, tengo buena salud y lo necesario para que la muerte me engulla, Vida.
Sonrieron, quizás nos encontremos en el más allá.
Al amigo alejarse se desplomó, sigiloso me acerqué, intuyo que me esperaba, me miró, engullí y suspiró.
Dejo esta nota musical alusiva al martes y recomiendo el libro en cuestión, cambió mi manera de ver la muerte.
Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.


Hola, Harolina, pues sí coincidencias del martes, igual que tú vas a hacer con publicar todos los 14 de cada mes..., ¿concidirá con el martes? Supongo que algunos meses sí y otros no, sería ya el colmo de las coincidencias si la hubiera.
ResponderBorrarCurioso relato el tuyo y me ha gustado que, además del día, tenga como referente un libro (tenía que haberlo puesto como condición en las instrucciones, jeje).
Mil gracias por participar en el reto.
Un abrazo. :)
Hola, Merche, muchas gracias por darme la oportunidad de escribir algo para el blog, con esa propuesta tan sencilla pero complicada, quizás por la misma razón, la simpleza.
BorrarGracias también por venir y dejar tu impresión, pues como la mayoría de las veces mis relatos parecen venir de circunstancias que inicialmente eran diferentes a la idea que termina plasmándose, rarezas mías o de las musas, o de ambas supongo. Un abrazo
Hola Harolina! Me ha gustado tu relato, conmovedor e inquietante al mismo tiempo. Hay que vivir al dia, que nunca se sabe quien o qué nos espera en la siguiente esquina! Un abrazote!
ResponderBorrarHola, Marifelita, gracias por venir y dejar tu impresión del micro. Así es, la vida es tan efímera que un simple soplo de viento puede arrebatárnosla al caer la rama de un árbol sobre nosotros o algo así. Otro abrazo..
BorrarHola Harolina me ha gustado mucho tu relato. Me parece algo así como una ruta que empieza y termina en el mismo sitio y que transcurre de la mano de casualidades de la vida y situaciones de personas que se acompañan. Me quedo con el titulo del libro. Un abrazo.
ResponderBorrarHola, Ainhoa, gracias por pasar y por la lectura que haces del micro, son cotidianidades y coincidencias que se confabulan para cerrar ciclos con amistades que se quedaron pendientes.
BorrarEspero que te guste el libro, hay un documental de esa historia verídica y también vi que hay una película, que espero poder ver, pues el libro caló muy hondo en mi. Un abrazo.
Hola, Harolina. He leído el relato dos veces y creo que sí lo he entendido, más o menos. Me parece que la voz narradora es la muerte, que ronda por ese parque esperando al amigo desahuciado. Me llamó la atención el uso de “engullir”, porque lo entiendo como una forma simbólica de decir que la muerte se lo lleva. Es un micro inquietante y muy original. Espero que me confirmes o me expliques. Saludos
ResponderBorrarHola, Eitan, has entendido a la perfección el micro, así es, la muerte es quien narra y está a la espera de las almas que pronto han de partir y deambulan por ese parque, como la del protagonista, que aunque está bien de salud, ya no tiene aliciente en la vida, la viudez lo dejó seco, y el libro le sirvió para prepararse para morir en paz. El amigo también será engullido en poco tiempo.
BorrarCreo que la muerte es un escuadrón que tiene millones de asistentes por todas partes, asignados grupos reducidos y cercanos en distancias, de otra manera no podría llevarse a tantos al mismo tiempo y en tan distantes lugares, por eso dice que vive en ese parque, también por eso es tan difícil zafársele.
Gracias por la excelente lectura, temía que no quedara muy claro, pues tuve que recortarlo mucho para no pasar del limite de palabras. Un placer tu visita.
Un relato lleno de aceptación y serenidad ante lo inevitable. La imagen de la muerte a la espera es tremenda y el tono en general del cuento me ha gustado mucho. La referencia al libro también muy emotiva. Precioso, Harolina.
ResponderBorrarHola Harolina, habrá que decirle a David que se aparezca más seguido por el Tintero jejeje. Muy buena entrada enfatizando el martes. Tiene varios ingredientes que la hacen muy atractiva: un poco de suspenso al principio, revelaciones de vida interesantes y un final super emotivo. Me ha gustado mucho. Abrazos.
ResponderBorrarTal como si lo relatara la nube del final del camino, Original lenguaje. Una alegría volver a leerte. Un abrazo de Juana
ResponderBorrarpuede ser que el martes tenga algo magico o sobrenatural, el lunes la gente anda muy ocupada, pero ya el martes esta libre de tanto trajin que hace confluir ciertos hitos inexplicables, algunos tragicos o simplemente inevitables
ResponderBorrarHola, Idalia! Bueno, si la semana pasada me sonrojé por mi larga ausencia, esta me sonrojo por mi presencia en tu introducción, ja, ja, ja... Tu micro me deja varias reflexiones. La primera es la importancia de la figura del profesor. No me refiero a la persona que da clases de una materia a sus alumnos en el colegio, sino a esa persona que te muestra algo más, una nueva forma de ver la vida, una manera de ser, una inspiración. Lamentablemente, cada vez quedan menos figuras como esa. O son charlatanes o son mediocres.
ResponderBorrarLa segunda, el mensaje vital. Cada uno recoge lo que siembra, puede que tarde décadas, pero siempre llega el fruto. Un fuerte abrazo!!
Hola Harolina Me ha gustado tu relato, Esa rutina de cerrar ciclos con las personas cercanas, antes de que la muerte te engulla. Una buena forma de acabar: sin cuentas pendientes.
ResponderBorrarUn abrazo de Marlen
Pues si no es por el comentario de Eitan no me hubiera enterado.. veoa cosas que no entendía como engullir , y preguntsr por su difunta esposa, pero ni lo relacione con la muerte. Con la piedra roseta, ya sí que te ha quedado un relsto genial. Muy bueno.
ResponderBorrarAbrazooo