martes, 1 de mayo de 2018

Toxicidades y dependencias

¿Que tanto influye en ti el alcohol, para celebrar tus alegrías o para rumiar tus penas?
Cuando estamos alegres y tenemos motivos sobrados para celebrar, si estamos solos, somos moderados en la cantidad de bebida alcohólica, bebemos menos que cuando estamos en soledad amargados y deprimidos, a menos, claro esta, que estemos en una fiesta o compartiendo con un grupo de amigos por muchas horas en un ambiente festivo.

Los buenos momentos o buenas noticias que se celebran a solas, nos demandan prudencia, los malos momentos y las malas noticias que recibimos estando a solas, lo pasamos muy mal y muchas veces nos excedemos en las bebidas alcohólicas, como si estas fueran un antídoto para las amarguras. 


Esta última tendencia es una especie de toxicidad, ya que abusamos o nos aferramos a estilos de vida dañinos. Las cosas, por muy dañinas que sean, en pequeñas dosis no resultan tan dañinas, es por eso que la moderación y la prudencia son esenciales en la vida y en nuestra manera de manejar los problemas y las emociones. 

Hay un dicho que reza así: “Una borrachera al año no hace daño”, pero una al mes ya es de revisar, y ni que decir de una a la semana, ya es altamente preocupante y tiende a convertirse muy pronto en una borrachera diaria, o lo que es lo mismo, en alcoholismo y con esto todas las nocivas consecuencias que depara.

Por otro lado, cuando padecemos dependencias emocionales y baja autoestima, somos victimas de estas tendencias dañinas también, le hacemos un gran espacio en nuestra vida a esas actitudes nocivas, ya sean adictivas de tipo alimenticio (como las drogas, el alcohol, la gula...), o emotivas de tipo patético y lastimero (victimizándonos y quejándonos constantemente), como dirían los jóvenes de hoy “¡Dando asco!”, con tantas lamentaciones, y generando consecuentemente una continua y preocupante depresión, que termina creándonos mas dependencias, como las de los fármacos, que a la larga, nos hacen colapsar todo el sistema inmune del cuerpo, pues palean unas dolencias, pero causan otras tan graves o mas que las iniciales.

Sabemos que existen sustancias toxicas, que son dañinas unas en mayor grado que otras para el cuerpo, que es nuestro sistema energético palpable, de la misma forma, existen actitudes o dependencias emocionales que son dañinas unas en mayor grado que otras para el alma, que es nuestro sistema energético invisible. 
Como seres humanos, o especies en evolución, cometemos equivocaciones y excesos que a la larga o la corta repercuten en el cuerpo, ya sea como enfermedades o desequilibrios de las energías palpables, y también en el alma, produciendo un retroceso o estancamiento en nuestra transformación evolutiva, o sea, en el acoplamiento de las energías invisibles.


La vida es una caja de sorpresas que se abre y se cierra constantemente, nos trae regalos esperados y algunos inesperados, de cada uno dependerá como acepta esos regalos, si lo hace con alegría, con dejadez, o con enfado. También así mismo lo celebramos, con alegría, dejadez o con enfado. 

No me gusta eso de decir o etiquetar las cosas como buenas o malas, sino más bien como correctas o equivocadas, dependiendo del momento emocional o evolutivo que estemos viviendo o experimentando. Hay vidas en las que definitivamente somos inexpertos y venimos a errar, por así decirlo, y otras en las que al parecer deberíamos ser expertos ya, y no se nos permite o tolera equivocarnos, y el pago por el error, es un retroceso que se refleja tanto en esta vida como en las vidas subsiguientes.  

Tratemos en la medida de lo posible de limpiar nuestro entorno energético y nuestra aura, eliminemos las actitudes toxicas y nocivas y las dependencias emocionales, sabemos como hacerlo, es solo que cuesta lograrlo, por eso es necesario también tratar de hacerlo en la medida de lo aparentemente imposible, que en el fondo sabemos que no lo es, y que se consigue saliendo de nuestra zona de confort y liberando nuestros miedos mediante un proceso de desintoxicación física y mental, con la liberación de todas las dependencias, tanto las adictivas, como las emotivas que tanto justificamos y nos duelen dejar.


Quisiera terminar formulando un nuevo cuestionamiento:

¿Que tanto influyen en ti las circunstancias, el medio ambiente, y el estado de animo de los demás? ¿Eres de los que se dejan influenciar, llevar y arrastrar, o simplemente eres libre? 

Si, libre de expresarte y ser tal cual eres, sin importar el que dirán, libre de todo tipo de manipulación y complacencia, libre de remordimientos y sentimientos de culpa, libre del yugo de la sociedad mundial, y sus acuerdos que solo producen desacuerdos, libre de tu esclavitud auto impuesta por falta de amor propio y de valor para defenderte, ser tu mismo y manifestarte.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 20 de abril de 2018

Situaciones de la vida

Amables lectores, empezare esta reflexión planteándoles la siguiente interrogante:

¿Cuál de estas tres consideran es la opción correcta?

1. Pasar por la vida sin saber que pasaste.
2. Vivir la vida de manera que esta te arrolle y te desgaste.
3. O aprovechar y disfrutar lo que llega, con determinación y autenticidad, confiando y creyendo en tu intuición y tu sentido de libertad.

A primera vista, parecería que entre estas tres hay una respuesta correcta y dos erróneas, pero yo diría que ninguna lo es, las tres son correctas, todo va a depender del propósito de vida que traigas arraigado en tu alma y en tus genes. 


Cada cual posee habilidades y dones que le llevan a cumplir su propósito y a colaborar con el propósito colectivo de la humanidad, y es muy probable que para que este último se cumpla, sea necesario que cada una de estas opciones tenga participantes activos que se identifiquen con ella. Es por eso que han surgido...

Los apáticos, esos que todo le da lo mismo y la vida se les va sin darse cuenta, sin sentirla; estos se decantan por la primera opción.

Los intrépidos, esos que se quieren llevar el mundo por delante porque desean vivir al máximo y con prisas, la vida se les va al vuelo, pero la han sentido a quemarropa, a puro pulmón; estos se deciden por la segunda opción.

Y los prudentes, esos  que todo lo saborean con atención pero con cuidado, centrados y buscando el equilibrio en todo lo que hacen, poniendo énfasis en su sabia mansedumbre; estos son los que prefieren la tercera opción. 

La gran mayoría esta entre estos términos, se mantiene bailando entre una opción y otra, no definen con claridad su propósito y mucho menos su posición, pero cuentan y son los mas, como dice una vieja canción del grupo puertorriqueño “Haciendo punto en otro son”, *Aunque tu no sepas que estas viviendo, se te esta sirviendo y estás comiendo...*

Como sabemos y dice el dicho, “Hay de todo en la viña del Señor”, es por eso que no hay respuestas incorrectas en la interrogante inicial que muestra estas tres opciones, todas estas vertientes son validas y necesarias, son parte importante e imprescindible de la evolución, y forman la diversidad, el collage de la vida y la humanidad, al menos en este planeta y este plano tridimensional. 



Si nos fijamos bien, todo el que ha hecho algo grande en la vida, o algo valioso de su vida y saltó el muro de la mediocridad, o caminó la milla extra, o se salió del redil, o sea, rompió los esquemas y ha traspasado los límites fijados como patrones de la conducta social establecida como normal. 
Todos y cada uno de ellos han tenido ese propósito muy claro o se han esforzado más de lo habitual por tenerlo claro y lo han conseguido, y estas tres opciones muestran ese punto de inflexibilidad en el rol de esos humanos; o fueron muy apáticos, o fueron muy intensos (aunque se vea contradictorio), o por otro lado fueron muy cuidadosos y perseverantes en sus ideas. 

Nombrar personas que han hecho esto sería una pérdida de tiempo, primero porque sabemos que existen y existieron, y segundo porque hay mas nombres de los que podemos retener, y además un gran numero se queda en el anonimato, sin siquiera ser reconocida su genialidad. 


Pero estoy segura de que en todas esas personas, el móvil no era precisamente ser recordadas por toda la eternidad o hacerse famosos, sino mas bien seguir el dictado de su guía interior y hacer lo que en su fuero interno sabían que tenían que hacer, sin fanfarrias ni alfombras rojas, simplemente haciendo uso de su intuición, cultivando sus dones y desarrollando sus talentos para generar un bien colectivo. 
Pero más que todo, fueron perseverantes y pacientes en su identificación, teniendo fe en ellos y sus inspiraciones divinas (aunque muchos crean que no fueron tan divinas), y sabiendo que eran capaces de lograr lo que se proponían gracias a un empuje o poder a su servicio, incluso superior a sus fuerzas y conocimientos, pero dentro de sus propias convicciones.

Nada es fortuito y nada es lo que parece ser, todo es una ilusión, pues segundos antes de divisarlo, ya habrá cambiado y habrá sufrido una ligera alteración de su infinita y efímera realidad. 

El presente no es más que un bello instante, fugaz y estático a la vez, pero que se pierde rápidamente en el pasado y se disuelve en un futuro que siempre se aproxima, pero nunca acaba de llegar, pues en el instante en que llega deja de ser futuro para convertirse en presente.

Termino dejándoles la siguiente exhortación...

¡Vivan con autenticidad su vida! 

Oren con fe, trabajen con entusiasmo y perseverancia, vivan con alegría y gozo interior, y que permanezca el amor y la paz en cada instante de sus vidas.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 4 de abril de 2018

Causas y efectos

La vida nos deja ver claro que todo su transcurrir no es más que un círculo vicioso de causas y efectos. Todo tiene un origen, un por que, y de eso se deriva cada paso que damos, cada decisión y elección, cada encuentro y emoción tienen su causa, y cada causa que nos impulsa a seguir avanzando tiene sus efectos, que serán las causas de todo lo que le sigue. Es como una especie de trabalenguas, causa y efecto / Efecto y causa. Si algo me empuja a hacer esto (causa), ese hacer esto tiene un efecto, del que más adelante se deriva mi próxima causa o se convierte en ella. 


Hay efectos múltiples que son consecuencia de una misma causa, o sea, que una sola causa los origina, pero también hay efectos que son la suma de varias causas que actúan en cadena, una tras la otra, pero que si se miran bien se originan de una misma causa, podríamos considerarla como una causa compuesta o fragmentada.

En definitiva causa y efecto, no es más que un juego de intercambio, de opciones, elecciones y consecuencias que se derivan unas de otras y tienen un mismo origen o común denominador, y que generan todo un abanico de acciones y resultados, para al final retornarnos al punto inicial con mas experiencia y sabiduría, para saber elegir con mas claridad y acierto la ruta que nos llevara a la feliz consecución de nuestro propósito de vida.


Generalmente los efectos nos caen de sorpresa y tratamos de contrarrestarlos sin poner atención a las causas. Cuando no podemos obtener los resultados deseados del contraataque, es que reparamos en las causas que trajeron a colación esos efectos, cuando debería de ser lo contrario, reparar primero en las causas de nuestro accionar y estudiar con atención los posibles efectos para que estos no nos sorprendan infraganti y de mala manera, podamos encausarnos mejor, y estemos preparados para hacerles frente a los efectos o consecuencias no deseadas.

Muchas veces culpamos a esta o aquella persona de nuestro sufrimiento o padecimiento, pero si nos detuviéramos y buscáramos bien a fondo, y fuéramos lo suficientemente honestos, veríamos que somos nosotros los únicos causantes de lo que nos acontece, ya que todo se debe a nuestras elecciones, y actitudes frente a los acontecimientos, y a las demandas que hacemos paso a paso en cada etapa de la vida.


Cada paso que damos tiene una motivación para hacerlo, ya que sin ella no iríamos a ningún lado, nos quedaríamos por siempre en la cuna, a que nos cuiden y lo hagan todo para nosotros. Incluso si no nos atreviéramos a gatear y luego caminar, tal vez ni llegáramos a crecer mucho, los músculos se atrofian por desuso. Así que algo, además de los padres o tutores, nos empuja a hacerlo y crecer, a hacer las cosas por nosotros mismos, a ser parte activa del juego de causas y efectos; que independientemente de que nos movamos o no, continúa existiendo. 
Si no te mueves te atrofias, si no aprendes te niegas el éxito de ser Tu, si no comes te debilitas y mueres..., todo sigue siendo causa y efecto, un juego que aparentemente no tiene principio, ni fin.

Naces y  mueres / Mueres y renaces, es el juego del nunca acabar, el circulo vicioso de la causa y el efecto de la  vida y del vivir, que de seguro se apoya en tus aspiraciones y ambiciones, en tu “Estar” y dejarte sentir.   

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 22 de marzo de 2018

¿Superhéroes o villanos?

Desde muy pequeños estamos familiarizados con los superhéroes y los villanos, o lo que solemos llamar, con los buenos y con los malos. Aunque parezca contradictorio, a pesar de que nos inculcan hacer el bien, son muchos los que se decantan por ser los malos a la hora de jugar, no sabemos a ciencia cierta por que.

Algunos dirán que es por poder tener armas para atacar y defenderse, ya que las armas de los superhéroes son menos visibles y convincentes (aunque al final resulten más poderosas), ya que pasan las mil y una para salir triunfantes. 
Pero para muchos hoy día, esta muy claro que eso eran cuentos para que nos portáramos bien, que los malos son más fuertes y poderosos y siempre se saldrán con la suya, porque esto es lo que hoy día sucede con más frecuencia.

Antes veíamos a los niños jugar a policías y ladrones y mayormente deseaban ser policías, hoy es muy diferente, casi todos quieren ser los ladrones o asesinos, los he escuchado insistir y hasta discutir por serlo. 
Los superhéroes de hoy se parecen mas a los villanos que a los policías, destruyen todo y usan su poder sin importar a quien dañan en nombre de la justicia. 
Los dibujos animados se han vuelto muy agresivos y otros soeces y algo inapropiados para los niños, con mucho contenido que es más bien para adultos. 


Si le preguntamos a unos niños preadolescentes su preferencia por ser policía, superhéroe o villano, la respuesta no se hará esperar, dirán superhéroe o villano, pocos desearan ser policía, y esto me hace reflexionar en la poca diferencia que existe entre los superhéroes y los villanos, en cambio los policías, se han quedado muy por debajo en la escala de poder.

La aparentemente inofensiva creación de los superhéroes, ha traído como consecuencia una desvalorización de la autoridad policial, tanto para la población, como para el mismo cuerpo castrense, ya que el arma sicológica que estos representaban ante la sociedad, un respeto basado en la sugestión y el miedo, quedo atrás, se ha quedado relegada en puro disfraz de autoridad. Detrás de esto en realidad, mayormente se esconde el fraude, el soborno, el abuso de poder, y el olvido del deber apegado al respeto de los valores humanos y al bienestar general, al menos en los países subdesarrollados como el nuestro es así.


Lo mismo ocurre con los adultos jóvenes y los menos jóvenes también, si se hace una encuesta, la mayoría desearía ser villano, pues estos se divierten mas y hacen lo que desean hacer, tienen el control y el poder, en segundo lugar estarán los superhéroes, que aunque son poderosos, trabajan muchas horas para proteger a los demás, supuestamente cazando villanos, para lo cual tienen licencia para matar a su antojo en el nombre de la paz, pero se divierten menos. 
La casilla de policía se quedaría prácticamente vacía, muy pocos la escogerían, hoy son una copia barata de villano y superhéroe, ¿Y quien quiere la copia si puede tener el original? 

Les pregunto: ¿Existen diferencias palpables entre superhéroes y villanos? ¿Que diferencia a Batman o Ironman del Guasón o el Mandarin? 
Imagino que dirán que unos actúan en pos del bien y otros del mal. Pero del bien ¿Para quién? ¿Qué en definitiva es el bien? ¿Que creen que hacen los superhéroes para combatir el mal además de actuar igual que los villanos? ¿De veras creen que los superhéroes son bondadosos, además de poderosos y muy ricos? 
Yo creo que no. Para mi sigue siendo la misma lucha de siempre por la supremacía, el poder y la ambición desmedida, la metodología que usan es la misma, y se resume en una palabra ´violencia´.

Piensen bien, quien nos cuenta esta historieta lo hace para sacar ventaja, siempre ha sido así, y aunque no imaginó que fuera tanta como hoy en día se le saca, tampoco de seguro le remuerde la conciencia por ello. ¡Zas! Al fin llego al punto clave, ¨Consciencia¨, ¿Acaso la tienen ellos, o acaso la tenemos los que actuamos muchas veces como villanos? ¡Vaya usted a saber! 

Lo importante aquí es tener claro que sean policías, superhéroes o villanos, nadie vendrá a salvarnos, en su mayoría son sin escrúpulos con licencia para matar y doblegar egos para que se imponga su ego sobre los demás, ese mismo ego que nubla nuestra consciencia y nos hace incapaces de reconocer la cantidad de veces que actuamos como villanos y nos justificamos como superhéroes o policías, asegurando que lo hacemos en pos del bien y la justicia, que para nada es justa actualmente. 


La violencia engendra violencia y cada día va en aumento, nos bombardean por doquier con ella, nos amordazan frente a una pantalla con series y películas donde reina la violencia, nos perturban a nuestros niños con dibujos animados y películas infantiles cargadas de egoísmo y violencia, y nosotros como buenos y mansos corderitos lo seguimos permitiendo, el daño ya esta hecho y nos hemos hecho adictos a el y no somos capaces de ver mas allá. Todo lo contrario, colaboramos con esto, les compramos video juegos y todos los muñecos alusivos a estos destructores que nos han querido presentar como constructores de una paz inexistente y utópica.

Pero a pesar de estar escribiendo sobre esta cara negativa de la modernidad, se que otro tipo de paz existe, me encuentro en un entorno apacible y pacifico en mi hogar, disfrutando de una calma y una vista de armonía y paz, aves cantando a mi alrededor y flores hermosas que puedo apreciar desde mi ventana, con una suave brisa y un cielo azul hermoso. Y me digo por que no nos mantenemos enfocados en cosas como estas y nos dejamos llevar dándole cabida a tanta negatividad. La mayoría vive encerrada, en sus trabajos o la escuela y luego en sus hogares, frente a la TV, a un celular o un ordenador, y se pierde la belleza de la vida, esperando recibir una dosis contaminante de tecnología adictiva. 


Saquemos a nuestros niños a pasear al aire libre, a montar bicicleta, columpio o caballo, a ver el cielo, el rio o el mar, a encontrar y descubrir las aves y los reptiles, los cangrejos... Que usen y usemos menos, tanta tecnología adictiva y causante de atrofias físicas por falta de ejercitarnos de manera natural y divertida.

¡Salgamos a respirar! El mundo todavía es bello y se puede vivir sanamente en el, solo es cuestión de abrir los ojos y... ¡Despertar a la verdadera vida!

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 9 de marzo de 2018

¿Mas de lo mismo?

Muy a menudo sucede que creemos que ya todo se ha dicho, y cualquier cosa que podamos añadir, no es más que repetición de lo mismo. A veces esa repetición se hace de formas nuevas, que llegan y calan hondo, otras veces resultan más de lo mismo y muy cansonas. De esto deduzco que no hay nada nuevo en el contenido, si no más bien en las formas, y precisamente ese arte de manejar las formas, para que hagan novedoso, atractivo e interesante el contenido, es lo que merece la pena desarrollar y probar.



Cuando la vida nos pone entre la espada y la pared, es cuando en verdad la valoramos. Está latente y palpable en cada cosa que nos rodea, en cada respiración, pero ese estar a punto de perder la vida, esa tremenda sacudida, o ese estar peligrosamente al borde del abismo, es lo que la hace increíblemente fascinante, nos pasa un recuento a mil revoluciones por minuto de sus maravillas, y despierta con mayor anhelo nuestras ansias de vivir, de hacer lo que tanto fuimos postergando; se siente como esa semilla dormida que de repente descubre su potencial para desarrollarse y crecer, y desea fervientemente que no sea muy tarde para lograrlo. Lo lamentable es que no siempre ese descubrimiento nos da una nueva oportunidad.

Precisamente de eso se trata nuestra estadía en este plano, de oportunidades, de aprender a vislumbrarlas, descifrarlas y llevarlas a cabo, con la única finalidad de transformación y evolución, pero en el interín de dicha finalidad, se han añadido algunas emociones, unas negativas como (la angustia o desesperación, las dudas y el miedo, la amargura y decepción...) y otras muy positivas como (la ilusión y motivación, la alegría y satisfacción, el gozo y plenitud interior...), si entre ambas se mantiene un buen balance emocional, o sea, si pesan mas las positivas, entonces se dice que vamos bien.


Todo este abanico de emociones hace la vida algo tortuosa y deliciosa a la vez, entretenida y sustanciosa..., valiosa, y sobre todo le da un verdadero sentido a nuestra existencia temporal como humanos. 
Pero no nos conformemos solo con eso, hurguemos en nuestro interior, la finalidad va mas allá de lo aparentemente perceptible, busquemos la finalidad mayor, esa que nos mantiene alertas y en vilo, nos hace entusiastas y nos da a diario un buen incentivo para vivir a plenitud, para lograr alcanzar esa satisfacción interna que nos hace diferentes ante los ojos de los demás, que hace que nos perciban y nos sientan gozosos, y se contagien de esa mágica sensación de alegría y libertad que solo se experimenta cuando en realidad estamos cumpliendo nuestro propósito intrínseco de vida.

Aunque creamos o sintamos que estamos siendo repetitivos, enfoquémonos más bien no en lo que las cosas parecen ser, si no en la forma en que las moldeamos, podemos darle la forma que queramos, es cuestión de sabiduría y de actitud. El rio, por ejemplo, sigue siendo el rio independientemente de la forma en que lo crucemos. Existen varias formas de cruzarlo, no es lo mismo a nado, que en bote o a caballo, o cruzarlo sobre un puente, la sensación no es la misma aunque el resultado si, lo cruzamos. Lo importante aquí no es el rio (el contenido), si no cruzarlo, y la sensación que nos produce hacerlo (la forma).



Siempre nos han inculcado enfocarnos en el contenido y obviar la importancia de lo demás. Si para todo en la vida hacemos la interpretación anterior, de seguro que nos va mejor y lograríamos a cabalidad nuestra misión, que no seria enfocarnos en el obstáculo, si no en como derribarlo, sobrepasarlo o convertirlo en nuestro aliado. En lugar de quedarnos absortos mirando el rio como un obstáculo, busquemos la forma de cruzarlo y seguir avanzando. 

Para ello debemos ser toda percepción e intuición, todo oídos internos, hacer silencio interior, para poder así escuchar ese sabio, hermoso y sin igual sonido de nuestra voz, esa voz que susurra con delicadeza y a veces con mas intensidad y agudeza, hasta que le pongamos atención, y sepamos que nos habla desde la propia identidad del ser interior, desde el alma. 


Esa voz es el espíritu mismo haciendo hincapié en nuestra misión, en ese fluir evolutivo de la creación, del cual somos principio, centro y fin; parte y todo a la vez. 
Esa voz nunca será mas de lo mismo, es siempre novedosa, armoniosa, plena de sabiduría y amor para salvaguardarnos, y asegurarse de que podamos completar alegre y satisfactoriamente nuestra transformación.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 28 de febrero de 2018

Deliciosa libertad

Hoy deseo compartir este monologo inquisitivo con ustedes, mis amables lectores. 


Desde que empezó a dejar sentir su cercanía el 2018, definitivamente que las cosas también empezaron a cambiar para mí, el panorama se volvió más llamativo, los días más demandantes de actividad motora, nada de la acostumbrada pasividad y del dedicarme una buena parte del día a interactuar con ustedes en la web ni a escribir. 

Las musas me han pedido un merecido descanso, les he dado vacaciones temporalmente porque la vida me llama a participar de otra forma ahora, me susurra que encienda los motores y le ponga rumbo a esas alas que se han ido desarrollando, que colocada ya la última pieza del rompecabezas, solo tengo tres opciones:

1.- Desbaratarlo y empezarlo de nuevo, lo cual no me parece muy atractivo ni sensato.
2.- Empezar a armar uno nuevo y ponerle ganas y entusiasmo, lo cual es algo que tampoco me parece llamativo, ya que lo he hecho en demasiadas ocasiones ya.
3.- O adentrarme en ese mundo que me muestra el rompecabezas que acabo de armar, lo cual me parece lo más atinado y excitante de hacer.

Integrarme en cada pedazo, hacer mía cada pieza y convertirla en una verdadera experiencia de vida, es un regalo, un susurro del alma, tanto parloteo ha hecho ya eco en mí. 
Cada reflexión concebida y compartida, resuena en mí, me deja un aprendizaje que debo poner en práctica, y este 2018 me ha instado a hacerlo.  


Si amigos lectores, el 2018, cuyos números suman 11, me habla de echar a andar. Ese par de 1, no son más que un par de piernas dispuestas a caminar para hacer realidad lo que aun me falta por conocer, experimentar y saborear, lo que aun debo poner en el curso del libre fluir de la vida y de mi propia vida.

Cada día es un nuevo comienzo, pero también es al mismo tiempo una continuidad de lo que ya hemos iniciado hace miles de días, de años, de vidas… Cada noche es un final, una misión cumplida, o no, para poner en agenda una nueva misión, que empieza cada día al abrir los ojos, y termina cada noche al cerrarlos. 
Cada instante demanda una atención especial, una actitud determinada y una interiorización consciente, madura, bien definida y certera. Cada latido de vida, cada pensamiento, cada impulso…, tiene un valor y un sabor especifico, el cual se ve afectado por el estado de ánimo que nos provoque, por la cantidad de alegría, tristeza, o gozo que nos invada y que seamos capaces de manifestar libremente.


Vivimos en un mundo de formas, pero los moldes, o están muy gastados, o ya no nos quedan bien, o no nos satisfacen, y debemos optar por romperlos u obviarlos. 
Así como el gusano necesita salir del capullo y debe de hacerlo por sí mismo para poder hacerse una fuerte y hermosa mariposa, de la misma manera debemos de romper los patrones de conducta caducos, cansones o inajustables a nuestra nueva medida, a nuestra necesaria transformación y evolución. 

No podemos pasarnos la vida haciendo todo el tiempo lo mismo, repitiendo una y otra vez los mismos errores, haciendo clones obsoletos de nosotros mismos, y eso es lo que mayormente hacemos de generación en generación con los hijos, ese deseo de perpetuarnos y de vernos realizados en ellos, es uno de esos moldes que debemos romper y evitar volver a repetir a toda costa. 


Todo este monologo me lleva a una mera conclusión, LIBERTAD, deliciosa libertad. Precisamente es lo que más ansiamos y lo que menos tenemos, pero más que nada es porque no sabemos ser libres, tememos demasiado a los fracasos, al que dirán, y nos ajustamos resignadamente a patrones establecidos para evitar el sufrimiento, pero resulta que no hay nada que produzca mayor sufrimiento que la falta de espontaneidad y libertad.

Así es que mi único aporte para esta humanidad y todo lo que con ella convive, es seguir ejerciendo con responsabilidad y con todo derecho, mi libertad, esa que viene con alas incluidas, y con ellas, mi legítimo derecho de ser feliz, y de paso, contagiarles mi felicidad a los que me rodean y a ustedes, los que tan receptivos, suspicaz, y amablemente y me leen.

!Gracias del alma por su atención!

Aunque no tan seguido, tratare de seguir compartiendo mis claridades con ustedes, si no me ven por estos predios, deseo que al menos me puedan sentir vibrar junto a ustedes.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 14 de febrero de 2018

Hablando de cosas simples

¿Alguna vez les ha tocado dejar su casa por unos días al cuidado de alguien de la familia, amigo o allegado, o por el contrario, quedarse al cuidado de una casa que no es la vuestra, por al menos una semana?
Si la respuesta es afirmativa, hagan memoria de la cantidad de pequeñas instrucciones que dieron o recibieron, parecen triviales o tan simples, pero en realidad son tan relevantes e importantes como las que más, ya que ayudan al buen funcionamiento del hogar.


Les daré un leve repaso:
Riega las plantas
Saca al perro
Cierra bien las puertas y ventanas
No le abras a nadie que no conozcas bien
Mantén el orden y la limpieza
Ante cualquier eventualidad ya sabes a quien llamar
Aquí están anotadas todas las instrucciones, los teléfonos de los vecinos...

La lista podría hacerse muy extensa, y si somos honestos, mayormente esas peticiones son exclusivamente de carácter personal muy específico, otras a causa de apegos a cosas carentes de valor verdadero, algunas son por adquirir responsabilidades y complacencias ajenas... Pocas veces decimos o escuchamos decir lo siguiente:

Agradezco en el alma que me hagas este favor
Deseo que te sientas a gusto aquí, como en casa
Siéntete libre de hacer las cosas a tu estilo, a tu mejor criterio
Si te afecta la soledad, no dudes en traer a alguien para que te acompañe
Cuídate mucho, lo más importante aquí, eres tú
Todo lo que hay esta a tu disposición...

Esta lista de seguro que no sale tan extensa, pero cuanta gratitud, respeto y consideración hacia la otra persona encierra. Aquí no se dan o reciben órdenes a secas, mas bien se deja sentir un alto grado de amabilidad y agradecimiento hacia la persona, y a su gesto de prestarse para que continúe la vida en la casa en nuestra ausencia.

Les confieso que aunque salgo muy poco del hogar por periodos prolongados por mas de dos o tres días, cuando lo hago y dejo la familia completa o algunos de sus integrantes, suelo mezclar estas dos vertientes, doy un sin numero de instrucciones y también de bendiciones, pero lo que mas me preocupa es la integridad física y emocional de los que dejo en casa, se que a veces les viene bien librarse de mi por unos días, ja, ja, y otras veces, no quisieran que me fuera...

Pero en definitiva, la vida es eso, un listado, de pendientes y de cosas realizadas, un ir y venir, un estar y un no estar, unas veces brillar y otras eclipsarnos, hacer cosas simples y algunas veces hacer cosas extraordinarias, pero jamás deberíamos complicarnos como lo hacemos, porque la vida en si, es muy simple vivirla.

La suma de muchas cosas simples (aunque no necesariamente), podría parecer algo complicado. Ahora bien, lo que si es casi seguro, es que la complejidad deja de existir cuando fraccionamos las cosas y las convertimos en varias cosas simples.  


Lo que quiero dejar plasmado con esta reflexión es que veamos al mundo con ojos nuevos, ojos que nos permitan ver las simplezas de las cosas, que en lugar de ver el océano como una enorme y violenta masa de agua, lo veamos como un grupo de inofensivas gotas del liquido mas preciado. La vida se agrupa, se asocia para dar origen a una nueva entidad capaz de sustentar la vida misma y hacerla evolucionar a través del tiempo.

De la misma forma debemos ver a un huracán, como un reforestador de la naturaleza, no como su destructor, la vida se cercena para dar paso a nueva vida, a nuevas posibilidades, para limpiar las toxicidades y sanear la tierra con nuevas semillas de vida; sanas, fuertes y evolucionadas.

No en vano, mientras dormimos nos recuperamos y renovamos, es un dejar ir lo vivido, para obtener una nueva licencia de vida, otra garantía, es como ese cerrar los ojos para volverlos a abrir al día siguiente, como ese exhalar para poder inhalar nuevamente, ese contraerse del corazón y del universo para volver a expandirse, es ese no ser, para nuevamente ser... Aunque nos parezca complicado, es así de simple.

El mundo de hoy en sentido general, anda muy ocupado y complicado, no nos dejemos arropar por esa perturbada visión, por ese ruido ensordecedor, hagamos cosas simples, pequeñas. 
Desfragmentemos esa complicación y busquemos soluciones practicas, sencillas, esas que están a la vista, o a la vuelta de la esquina diciéndonos que doblemos y las miremos, pero que lamentablemente continuamos obviando o desechando, para seguir siendo protagonistas (juez y parte) de un mundo que inconsciente o conscientemente complicamos, pero que en realidad es y debería ser muy simple.


Démosle paso a lo nuevo, si, pero no permitamos que nada ni nadie nos complique nuestra maravillosa y simple existencia, esa que se palpa de una manera muy sencilla, si amigos, en un soplo de brisa o un rayo de sol, en la delicia de visionar un arcoíris, que se percibe en un abrir y cerrar de ojos o en un leve suspiro, en una tímida sonrisa o una lagrima salada, o con un suave y tierno toque en la piel, que nos recuerda que estamos vivos, que... 

Pero más que todo eso, esa maravillosa y simple existencia, se palpa y percibe con un minuto de silencio interior, el cual se manifestará hablándonos de cosas simples, esenciales y meramente sencillas, y nos permitirá conectarnos con nuestra verdadera esencia, y escuchar la mas bella sinfonía de amor, de ese amor que inevitablemente somos.    

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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lunes, 29 de enero de 2018

Un leve susurro

+Julia C. Cambil amiga y compañera bloguera, me ha dejado un comentario en una de mis publicaciones recientes usando la siguiente frase: 
*A veces hay que perderse para el mundo para encontrarse a una misma*.
  
Aunque me aclara que la frase no es de ella, que la ha escuchado en alguna parte, por el momento la asumo salida de sus labios (o de sus letras) para mi consumo y el de ustedes, ya que ese leve susurro ha dado origen a la siguiente reflexión, que sirve de complemento a la entrada anterior.

Ese *A veces hay que perderse para el mundo para encontrarse a una misma*, no tiene desperdicios. La introspección es la madre de las formulas para la realización de nuestros verdaderos propósitos. Ese salirse del ruido y el eco que hacen en nuestro interior esas distracciones insustanciales que a la larga resultan fatídicas, tediosas y nada efectivas para lograr nuestras metas terrenales y espirituales, es lo mejor que podemos hacer. 


Salirnos del mundo exterior y adentrarnos en nuestro mundo interior, para reconocernos, reencontrarnos y re- direccionarnos, es algo tan necesario como respirar. La calma interior puede más que mil bullicios, el equilibrio y armonía interna no tienen rival o contrincante que lo pueda vencer, por eso debemos mantener un contacto directo con nuestra verdadera esencia, nuestro yo interior, respetar su espacio y sacar tiempo para prestarle atención, sin excusas ni justificaciones insensatas.

Hay un slogan que se usó en mi país en una campaña política y dice así: *Primero la gente*, me vino a la memoria y aprovecho para adulterarlo y acomodarlo a lo que deseo enfatizar, y lo expreso así: *Primero Yo*...

No hay que perderse de vista, sin que suene a egoísmo, ese Yo, se refiere a ese que soy en esencia, único e irrepetible, y también imprescindible tal como soy para cumplir una misión especial en este ir y venir de la existencia universal, que todo lo puede, que todo lo experimenta, lo reconoce... Y lo transforma para mantener el equilibrio y la armonía, para conservar el amor, que no es otra cosa que esa chispa divina que todo lo embellece y alegra, que todo lo sustenta, y que es nuestra mejor vestimenta.

También ocurre lo contrario, como en mi caso, me he pasado la mayor parte de mi vida escondida del mundo, no para encontrarme yo misma, sino más bien para que no me encontraran. Cuando desde temprana edad te reconoces y te sabes algo rara o fuera de lo común, prefieres pasar desapercibida o al menos no llamar la atención, porque sabes que muy pocos te entenderán, que nadie podrá lograr que te sumes al montón, y porque lo que menos deseas es pasar por grosera o indeseable. 


Pero cuando llegas a entender que tienes un rol que cumplir y no puedes esconderte o postergarte mas, entonces decides salir y dejar al menos que los demás te noten, que se fijen en ti sin que eso te cause ningún tipo de incomodidad, después de todo, cada cual tiene sus manías y sus interioridades.

Así que amables lectores, también nos vendría bien esta otra frase: 
*A veces hay que salirse de uno mismo para poder estar visible para el mundo*.

Ahora bien, si te pierdes de ti, por mantenerte tan visible y expuesta en el mundo, y te olvidas de tu rol para representar roles ajenos, corres el riesgo de no encontrarte jamás, al menos no en esta vida, y de que también a nadie le interese volver a encontrarte. 

Ambos casos son altamente peligrosos, ni muy escondida, ni muy expuesta, los extremos no son convenientes, porque nos hacen perder el equilibrio. Si nos sentimos muy interiorizados y alejados del mundo, démonos una escapadita (aunque sea breve), y salgamos a lucir nuestra bella humanidad. En caso contrario, si nos sentimos muy mundanos, démonos una escapada (no muy breve), un viaje a nuestro interior, a nuestra espiritualidad y tratemos de equilibrarnos, y mantenernos armonizados en cuerpo y espíritu, afuera y adentro, en presencia y esencia, centrados.     


Estas dos frases son las dos caras de la misma moneda, son como dos espejos, uno frente al otro y Tu en medio, uno te refleja por delante y el otro por detrás, pero tu no estas ni en uno ni en el otro, si no justo en medio de los dos. No eres solamente tu parte delantera o tu parte trasera, eres las dos, y se funden al juntar los dos espejos, justo donde estas, justo en lo que eres, *TU*... Por favor, no te olvides.  

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 22 de enero de 2018

Nuevos comienzos

Gentiles amigos, el final de año marcó una pausa virtual que lejos de ser preocupante o nostálgica, me ha dejado más bien sorprendida, pues me creía tan absorbida por estos menesteres blogueros y googleros que pensé que el hecho de no disponer del tiempo acostumbrado, y que consideraba prudente, para no caer en la dependencia de esta red, me causaría cierta contrariedad o complejo de culpa por mi ausencia y falta de condescendencia con los compañeros y amigos con los que acostumbro a interactuar y compartir en estos predios. 


Lejos de eso, y perdonen si se sienten algo desconsiderados, he estado tan tranquila y despejada que me ha encantado este descubrimiento, todavía soy una mujer libre de los efectos nocivos de la tecnología moderna, su dependencia y adicción. 

Esto lo expreso sintiendo respeto, cariño, agradecimiento y admiración por ustedes, que  han sido más que solidarios compañeros, amigos sinceros. Y algunos incluso me son tan entrañables que juraría que nos han unido lazos de sangre, o de amor y afectos muy especiales en alguna vida anterior. Lo cual me hace sentirlos cercanos a pesar de no frecuentar la red, los llevo en mis pensamientos y a unos cuantos en un lugar muy especial en mi corazón.

Mis andanzas blogueras me han hecho crecer y adentrarme en un mundo más amplio de afectos y aprendizajes, me han hecho salir de mi zona familiar y segura de confort emocional, y abarcar otros corazones distantes, a los que quizás temía acercarme o abrirles un espacio en el mío. 

Lo cierto es que cuando te sientes cercano físicamente a alguien, te conectas directamente con esa persona de forma material, interactúas de tu a tu. Cuando te sientes atraído por hilos sensitivos y emocionales, no necesariamente físicos, te conectas por lazos de afecto invisibles o intangibles, que bien puedes exteriorizar o reservártelos y guardártelos muy dentro de ti. 


Pero cuando te sientes atraído energéticamente hacia alguien, es inevitable que te conectes telepática y espiritualmente a ese alguien, la interacción se efectúa aun inconscientemente, pero tarde o temprano se te revela y la sientes cada vez más genuina y afectiva.

Créanme cuando les digo que los extrañé, a las musas y a ustedes, es difícil no hacerlo entre tantas demostraciones de afecto y solidaridad, y tantas satisfacciones y aprendizajes recibidos a través del blog. Pero también créanme cuando les digo que cada uno de nosotros aunque aparentemente esté librando su propia batalla, solo es parte de una gran alegría encubierta, de un hermoso lienzo que servirá de sostén para el propósito existencial del colectivo universal.


Esta realidad hace que te descubras nuevamente, te sientas renacido, mas auténtico, más humano pero a la vez mas espiritual, te sientas armonizado con todo lo que te rodea, lo sientes parte intrínseca de ti, lo valoras, lo comprendes, lo amas, y lo integras a ese todo que sabes y reconoces ser. Es como si ese sentirte fragmentado se disolviera en ese fluir que es el común denominador de la vida, esa respiración que es la vida misma, en presencia, en libertad y en esencia.

Cada paso, latido, gesto, palabra, suspiro… Cada forma energética, cada hálito de vida, cada ente o Ser, ya sea palpable, etéreo o inadmisible, está motivado o motorizado por una causa, por un impulso que mayormente se recibe desde el centro existencial del todo, el cual está unido al centro de nuestro Ser. Y se desplaza desde nuestra consciencia hacia esa consciencia universal, que se alimenta de vibraciones energéticas armónicas que viajan a través de un hilo conductor, por un mar de materia oscura (o invisible a nuestros ojos en este plano físico), el cual está conformado por un sinfín de equilibradas mareas y suaves oleajes de amor existencial.   


Con cada amanecer empieza un nuevo día, la oportunidad de un nuevo comienzo. Ya sea que hagas pausas o no, cada acción genera una nueva reacción, y cada impulso recibido desprende millones de nuevas moléculas de energía, bien definidas y debidamente acopladas y sintonizadas con el universo. 

Nuevos comienzos requieren apertura mental, sensorial, emocional y sobre todo, consciencia consciente. Cada reto es un nuevo comienzo y cada logro engendra un nuevo reto, y si este ciclo se repite con consciencia despierta, no hay forma de estancarse, solo de renovarse, reconocerse y avanzar, o sea, de transformarse y evolucionar.  

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 16 de enero de 2018

Bienvenido 2018

Después de unos cuantos días de paro literario, o mejor dicho de parón y receso virtual, aquí me encuentro nuevamente frente al computador y por medio de él ante ustedes, para reiterarles mis mejores deseos de armonía y felicidad en este 2018 que recién inicia.


Me he despedido de un buen año, llena de gratitud y regocijada por todo lo que me dio y enseñó, también he recibido este nuevo año plena de satisfacción por lo que sé que me traerá, para muestras basta un botón, comencé con buen pie.




Del día primero al cinco del corriente, he vuelto a recorrer mi primera ruta al Pico Duarte, y ha sido maravillosa la experiencia y además gratificante, ya que tuve la dicha de hacer el recorrido completo sin ayuda de las mulas esta vez.



Créanme si les digo que ha sido toda una proeza, fue uno de mis propósitos al volver, además de otros menos palpables, pero tan significativos espiritualmente, que el inicio de año ha sido un regalo maravilloso de revelaciones, aprendizajes y poderosos intercambios de energías, entre otras fascinantes experiencias vividas.


Amables lectores, como ya les he dado bastante lata con mis viajes al Pico Duarte, esta vez me guardo los momentos inolvidables, los aprendizajes y la riqueza almica del viaje, solo les comparto algunas fotografías hermosas.

Desde luego, no se puede quedar la que muestra la mayor evidencia de mi viaje, posando en las alturas nuevamente junto al busto de nuestro Padre de la Patria Juan Pablo Duarte y a mi hija menor Emilia.




Hay una fotografía que resultó ser muy especial para mi, en ella estoy posando con mi hija Emilia, junto a Huáscar Martínez (su novio), un joven excepcional y a Fabio Jiménez, que posa agarrando la cruz, un amigo entrañable de la familia.
   Fabio fue quien nos dio a conocer a este genial grupo de piqueros. 



!Gracias Fabio por conectarnos con gente tan responsable, valiosa y agradable como tú!   

También con el inicio del año he celebrado mi cumpleaños 58, y esta vez de manera diferente, me han tomado de sorpresa algunos amigos y compañeros piqueros, que junto a Emilia, han tramado no dejármelo pasar por alto.




Fue lindo oírlos acercarse a la casa cantándome el famoso ¡Cumpleaños feliz! 
No se imaginan lo grato que fue para mí pasar un momento tan agradable con todos ellos, que será inolvidablemente especial, por la sorpresa, ya que ni remotamente lo imaginé. 




¡Y como lo disfruté! Fue como la post data del viaje al Pico.


!Gracias a mis hijas y a todos los participantes por regalarme una noche tan feliz!

Por si fuera poco, este domingo 14, la familia, atendiendo a una invitación de cumpleaños que me hicieran mi hijo Felix y su bella novia Sahira, fuimos a un hermoso restaurante de la zona colonial, me fue imposible acudir el día del cumple pues el virus gripal y la lluvia no me dieron tregua, sin mencionar que Emilia tenía gato entre macuto, con lo de la sorpresa, ja, ja.


En el restaurante lo pasamos genial, junto a mi esposo Félix, mis tres hijos (Viola, Félix y Emilia) y sus respectivas parejas (Francis, Sahira y Huascar) y a mis hermanas, Milli, la menor de todos nosotros, y a Nuris, mi hermana del alma, a la que si bien es cierto que no me unen lazos de sangre, no es menos cierto que los lazos de amor y afecto pesan tanto o más, es nuestra hermana mayor, vino de retirada al país y al seno familiar y es otra de las grandes alegrías que nos trajo este año.


¡Bienvenida querida hermana, gracias por formar parte tan especial de mi vida!

Como ven he empezado el año en el blog sin hacerles una reflexión, sino más bien compartirles lo sucedido en mis días de ausencia.

Gracias a todos ustedes, amigos lectores por su atención. 

Aprovecho para hacerles la siguiente exhortación:

¡Miren a su alrededor, sientan, conéctense con la belleza y la alegría que les rodea! Enfóquense bien, siempre las hay, búsquenla, podrían estar a la vuelta de la esquina… 

Y sobre todo 

¡Sean auténticos y felices! La actitud lo es todo, nada es imposible.

El universo es generoso y no escatima esfuerzos en maravillarnos, por favor, no lo escatimen ustedes.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.