lunes, 25 de junio de 2018

Algo en que pensar

Esta reflexión surgió a partir de un comentario que hice en el blog Pienso, luego escribo de +Mrs.Sofia, en la entrada titulada Como no odiar, les exhorto a visitar su blog y leerla. 



Para nadie es una sorpresa el saber que lo que guardamos en nuestro interior, aquello que se va metiendo de a poco pero que capta nuestra atención y mas allá de ella, sin que a veces nos percatemos de su alcance y del como va dejando huellas, termina siendo nuestro patrón de pensamiento y conducta.

Muchas veces estas adquisiciones nos vienen de otras vidas pasadas, otras veces las adquirimos en esta vida de los padres o tutores, de influencias del medio en que nos desenvolvemos y el tipo de cultura e ideología que recibimos. Pero mayormente se deben a el cumulo de información de la mente genética o procesador de la consciencia del colectivo humano. 



El ser humano tiene millones de años experimentando, aprendiendo y descubriendo para terminar sabiendo todo aquello que sabe. Dicen que el raciocinio es una característica solo humana y que es lo que nos diferencia del resto de los animales. Independientemente de que esto sea totalmente verdad o no, pues hay animales que parecen pensar incluso mas que nosotros, lo cierto es que los humanos no paramos de pensar y crear realidades a partir de aquello que pensamos.

Quizás el haber establecido acuerdos verbales, con la supuesta intención de un mejor entendimiento, como las letras, las palabras y los idiomas y sus respectivas reglas, además de los números y todas las ciencias que de estos se derivan, y sobre todo la aparición de limites y pertenencias, dando origen a los diferentes países y la ambición desmedida que todo esto ha desatado, trajo consigo la separación, el sentirnos exclusivos de alguien, de un lugar, una raza o cultura..., y eso es precisamente lo que nos ha llevado al punto de no entendernos, y a partir de ahí surgieron los desacuerdos, y con ellos vinieron los confrontamientos y conflictos a grandes escalas.

El origen de cualquier conflicto surge por el sentimiento de separación y de pertenencia. Mientras nos sintamos divididos, viviremos divididos y defenderemos a muerte lo que consideremos nuestras creencias y pertenencias, ideologías y banderas. Somos victimas de un raro complejo de superioridad que va acompañado de una imperiosa necesidad de dominar, de tener la razón y el control. Generalmente nos damos cuenta del horror de la separación mas que nada cuando surgen conflictos de gran alcance como las guerras, y paradójicamente, en la guerra se ve mas unión (en cada bando desde luego) que en tiempos de paz.



La paz siempre se da por sentada y tiende a pasar desapercibida hasta que aparece el conflicto y desata la guerra, entonces le damos mas importancia y poder a esta que a la paz. Es igual que la luz, no la notas y valoras hasta que no te quedas a oscuras, y entonces empiezas a perturbarte por la oscuridad y a temerle, dándole poder sobre ti. 
La ausencia de paz es una semilla que vamos sembrando por ahí con cada desacuerdo y cada sentimiento de separación, y sin darnos cuenta la regamos a diario, alimentando su nocivo e infeccioso virus letal con cada palabra o actitud de resentimiento. 

Pienso que la guerra o ausencia de paz, es un estado de consciencia que todos o la gran mayoría estamos viviendo internamente y lo estamos reflejando en el exterior hasta el punto de volverse casi incontrolable, pero en realidad no es así. Cuando todos o la gran mayoría dejemos de alimentar la guerra dándole poder en nuestras vidas, y estemos internamente en paz, la guerra desaparecerá, y con ella todo el malestar que creó. 



Así que amables lectores, nuestro mayor deber en estos tiempos actuales, es lograr esa paz interior tan anhelada, y esta solo se logra amando y perdonando, no odiando o fomentando el odio. Es hora ya de limpiar y sacudirnos esa creencia de que es necesario el conflicto, volvamos a comunicarnos a través de la telepatía como lo hacíamos antes, a través del silencio, donde las palabras sobran frente al amor que fluye en cada gesto y cada mirada, en cada mano que estrecha y abraza, en cada sonrisa y respiración... 

Seamos seres del mundo, del universo, no ciudadanos de aquí o allá. No le demos poder dentro de nosotros a los desacuerdos, al sentimiento de separación y de superioridad o inferioridad, ambos son muy perjudiciales. 

SEAMOS EL TODO, NO UNA PARTE EXTERNA DE ÉL.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 19 de junio de 2018

Sin saber cómo...

Cada día que vivimos es un regalo, una bendición, por muy mal que parezcan andar las cosas. Si nos detenemos a pensar, recordar y a vislumbrar el futuro, nos daríamos cuenta de que la vida es un tesoro maravilloso, cada cosa que habita en ella, que respira y se mueve en ella, que conforma y reforma su esencia, y que se desarrolla a través de ella, es una bendición.

Todas las cosas vivas, por muy insignificantes que sean, ayudan a sustentar el equilibrio universal, son parte de su entramado, de su energía tangible, de su eterno vibrar, su infinito fluir (nacer, morir y reinventarse), y de su inevitable transformación evolutiva, para dar origen a una nueva vida.


Esta afirmación me lleva a pensar en mi cuota en ese fluir, el porcentaje que aporto en dicho equilibrio, y me obliga a hacerme la siguiente pregunta: ¿Estoy cumpliendo a cabalidad mi rol? ¿Estoy siendo en realidad una bendición para sustentar la vida, al menos en el planeta?

Si lo vemos de manera objetiva, cada gota de agua es en sí una bendición, cada porción de terreno, cada nube y pedazo de cielo, cada rio, montaña, mar..., cada partícula de aire y cada ente viviente, es y debe de ser una bendición para la vida y su trascender. 

Aunque parezca improcedente y desacertado, la vida se nutre de cada átomo que existe, independientemente de su polaridad. Si bien es cierto que las fusiones aumentan el nivel energético, sin importar si aceleran o ralentizan el proceso de transformación, también es cierto que cada partícula tiene su propia finalidad en dicha fusión, por lo que algunas propiedades permanecen intactas, sin ser afectadas en su esencia. 


Dicho esto me atrevo a asegurar que pasa lo mismo con cada ser viviente, ya sea vegetal, mineral o animal, y muy en especial con los seres humanos. Cada apatía o desidia, tiene su contrapunto, su correspondiente dinamismo y eficiencia, por eso existe la diversidad. 
Cada cosa tiene su función específica y todas se mueven en la dirección correcta para mantener el equilibrio, aunque exista un caos aparente, aunque unos trabajen y otros no parezcan hacerlo, aunque unos recen y otros pequen, y aunque unos rían y otros lloren, todo está y seguirá un orden perfecta y divinamente establecido, que mantendrá el universo en completo equilibrio.

Así que retomando la pregunta formulada, me atrevería a decir, que cada uno en realidad está cumpliendo a cabalidad su rol, y está siendo una bendición para sustentar la vida, y aunque suene mal y desconcertante, cada uno es valioso en sí mismo, a pesar de los que hacen la guerra, los que matan por mero gusto, los que se complacen en hacer el mal, etc., todo es parte de la plataforma universal y de la evolución y la transformación de la vida, del nacer, morir y reinventarse, del equilibrio. 


Hoy puedo estar en el lado positivo, el de los supuestos buenos, y ayer pude estar en el lado contrario, en el negativo o el de los supuestos malos, y mañana, quien sabe donde estaré, nada es estático, somos meros exploradores y actores. 

Por eso debemos agradecer tanto el sol como la lluvia, tanto la noche como el día, tanto el amor como el desamor. Cada cosa a su tiempo y en su lugar, nada está fuera de control.

En definitiva, la única verdad es que estoy y estamos en el lugar correcto, sin etiquetas o apellidos, haciendo nuestro trabajo para que esto funcione como debe de ser, duélale a quien le duela..., siendo una bendición. 


Como dice Serrat, al inicio de esta hermosa canción, "Sin saber cómo..." 

Sí amigos, sin saber exactamente cómo, somos protagonistas y parte imprescindible de la obra de arte llamada vida, somos esa bendición que la esencia de la vida agradece que seamos, sin cuestionarnos o reprocharnos nada, más bien, aplaudiéndonos, y exaltando nuestro rol, tan maravillosamente, bien representado.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 7 de junio de 2018

Cargas y recargas

Si fuéramos buenos observadores o espectadores, nos daríamos cuenta de que la mayoría de las veces resulta más fácil llevar las cargas de los demás que las nuestras. Desde luego, esto se debe a que solo cargamos el peso de sus lágrimas, no el de las fuertes emociones que las originan. 
Es como si cargáramos con su mochila, pero vacía, así solo sentimos el peso de la mochila, el contenido de esta que lo carguen ellos mismos.

Para nuestros adentros pensamos de esta manera: “Esta bien que le ayudemos con su carga, no que lo liberemos por completo de ellas”, por eso tomamos la mejor parte del asunto, lo mas llevadero, lo demás no es cosa nuestra.



Aunque suene cruel, esta es la realidad y es así como debe de ser, las elecciones son responsabilidad de cada quien, así también sus consecuencias, en el interin, hacemos de árganas pero no de mula. Por eso nos resulta tan fácil ver la solución de los pesares ajenos, visualizar claramente la salida y aconsejarlos. Pero desde afuera, no sentimos en realidad sus emociones como nuestras, no palpamos en carne propia su dolor, solo lo visualizamos y enseguida lo apartamos para no lacerarnos mas de lo debido y perder de vista nuestras propias cargas.

“Ayude a sus semejantes a levantar sus cargas, pero no a cargarlas” (Adagio popular)

Tanto las cargas nuestras como las ajenas, tienen una solución o forma de manejarlas, guiadas por un denominador común: LA ACTITUD, que es directamente proporcional al peso que estas cargas imprimen en nosotros. Nuestra actitud frente a las cosas marca la diferencia entre un reto agobiante y una aleccionadora, fortalecedora y buena experiencia.



Así sea en el aspecto salud, familiar, laboral, social y económico, ideológico o cultural..., cada experiencia vivida se hace mas llevadera y menos sufrida, con una actitud positiva. Nunca estamos perdidos o errados, sencillamente estamos explorando la vida y experimentando sensaciones y emociones para luego tomar sabias decisiones.
Cada quien con lo suyo y en lo suyo, la vida no se detiene, no te da permiso para resolver los problemas ajenos y dejar los tuyos para luego, estos siguen afectándote a diario, sin treguas, así que lo mejor es colaborar, pero no hacerte cargo de lo que no te corresponde.

Aprende a llevar tus cargas, para que no te sobrecargues. Has la recarga solo después de haber aligerado tus cargas.

Puedes prestar tu servicio, sin que se te vaya la vida en ello, no debes postergar el motivo de tu existencia para una próxima vida, pues estarás sobre cargado de tareas, emociones y sensaciones, y probablemente experimentes una serie de confusiones y alteraciones de la psiquis que de seguro se traducirán en grandes males y enfermedades, tanto del cuerpo, como del alma.

Cada encarnación tiene su propósito, y con cada una vamos avanzando y evolucionando nuestra consciencia, que permanece con nosotros durante toda nuestra larga existencia y es nuestro ADN esencial y primigenio, nuestro Yo, aportando sabiduría al Yo Universal o Consciencia Colectiva Universal, que se nutre de energías renovadas y transformadoras, desplegando así, la armonía, el equilibrio y el acoplamiento de energías vivificadoras y portadoras del saber universal infinito.



No frenes ni retardes tu evolución, colabora pero has lo tuyo, la Consciencia Universal espera tu información, tu sentir, tu transformación; para así seguir transformándose continuamente y reorganizándose con nuestro aprendizaje de vida terrenal y mas allá de esta, mas allá de todo lo conocido y lo desconocido, mas allá de lo que Eres, de lo que Es, de lo que Somos y de la existencia misma, mas allá de la esencia de la vida que habita todo el conglomerado universal.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2018/06/25/correo-de-los-lectores-8/

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lunes, 21 de mayo de 2018

Destellos de lucidez

Empezare por tratar de definir lo que a mi entender es la lucidez, ya que en su definición convencional se relaciona con la capacidad de pensamiento coherente, y se asume como el estado mental aceptado como normal, o sea, relacionado con la cordura y la memoria, es decir, que se piensa y razona con claridad y agudeza. 

En mi humilde opinión, la lucidez para nada tiene que ver con cordura y buena memoria. Más bien su significado lo asocio mas a la intuición que a la razón, a la capacidad cognitiva extrasensorial, independiente de la sensorial y del raciocinio intelectual. La asocio a la sabiduría y la capacidad intuitiva de reflexión interior del individuo, a su facilidad de ver otros puntos de vista que están mas allá de las narices, de los conocimientos, de la coherencia y cordura social, más allá de los límites y los parámetros de pensamientos aprendidos, heredados e impuestos por el mundo exterior, mas allá de lo indescifrable e indescriptible, mas allá de la luz...


         
Por eso queridos lectores, he antepuesto a la palabra lucidez el vocablo destellos, porque siendo humanamente objetiva reconozco que no es fácil y menos aun, común, ser una persona lucida la mayor parte del tiempo, más bien experimentamos ciertos instantes o momentos de lucidez, unos más prolongados que otros, donde dejamos de ser netamente humanos, para usar nuestra verdadera identidad cósmica y actuar con esa lucidez a la que me refiero aquí, y la que me atrevo a afirmar que viene de los tres vocablos siguientes:

Luz, Cielo, Fluidez = Lucidez

Entendiendo como Cielo, esa Consciencia Superior que está en cada uno de nosotros y que al mismo tiempo Somos, defino la lucidez como el fluir del Cielo (Consciencia) a través de la luz y mas allá de su alcance. 

Ese fluir en esta dimensión y vida terrenal, no es constantemente óptimo, se encuentra con muchos obstáculos y retrasos que nos roban la calma, por eso nuestra consciencia muchas veces se ve obstruida y avanzamos con lentitud en el devenir evolutivo de la vida. 
Recibimos momentos cruciales de lucidez, y los he denominado como destellos ya que van y vienen, estos nos proveen temporalmente de unas claridades y verdades duraderas, y al mismo tiempo efímeras, ya que solo son llaves para seguir abriendo y atravesando puertas que nos servirán para seguir avanzando con mayor intención y determinación, hasta alcanzar la meta deseada.



¿Acaso no hemos pasado por situaciones donde somos capaces de afirmar, incluso hasta golpear por defender un enunciado, o creencia, y al cabo de un tiempo nos hemos visto en la necesidad de cambiar de puesto y negar lo que antes defendíamos con tanta devoción? 
Pues esto es lo que se llama fluir, y esa creencia que defendíamos no era más que una de esas llaves temporales o puertas de acceso para avanzar, que en su momento nos pareció tan real y duradera, pero se desvaneció tan pronto cumplió su cometido; no aceptarlo y negarse al cambio de óptica, es negarse el fluir y evolución de la vida. 


Avancemos pues con lucidez por la vida, aunque solo sean destellos, con la práctica y la frecuencia, serán más que eso, se convertirán en paisajes bien delineados y luego en realidades irrefutables y palpables, en la mera verdad existencial del desarrollo evolutivo de la vida (su pequeñez y grandeza) y su espectacular y maravilloso trascender. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2018/06/16/destellos-de-lucidez/

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martes, 1 de mayo de 2018

Toxicidades y dependencias

¿Que tanto influye en ti el alcohol, para celebrar tus alegrías o para rumiar tus penas?
Cuando estamos alegres y tenemos motivos sobrados para celebrar, si estamos solos, somos moderados en la cantidad de bebida alcohólica, bebemos menos que cuando estamos en soledad amargados y deprimidos, a menos, claro esta, que estemos en una fiesta o compartiendo con un grupo de amigos por muchas horas en un ambiente festivo.

Los buenos momentos o buenas noticias que se celebran a solas, nos demandan prudencia, los malos momentos y las malas noticias que recibimos estando a solas, lo pasamos muy mal y muchas veces nos excedemos en las bebidas alcohólicas, como si estas fueran un antídoto para las amarguras. 


Esta última tendencia es una especie de toxicidad, ya que abusamos o nos aferramos a estilos de vida dañinos. Las cosas, por muy dañinas que sean, en pequeñas dosis no resultan tan dañinas, es por eso que la moderación y la prudencia son esenciales en la vida y en nuestra manera de manejar los problemas y las emociones. 

Hay un dicho que reza así: “Una borrachera al año no hace daño”, pero una al mes ya es de revisar, y ni que decir de una a la semana, ya es altamente preocupante y tiende a convertirse muy pronto en una borrachera diaria, o lo que es lo mismo, en alcoholismo y con esto todas las nocivas consecuencias que depara.

Por otro lado, cuando padecemos dependencias emocionales y baja autoestima, somos victimas de estas tendencias dañinas también, le hacemos un gran espacio en nuestra vida a esas actitudes nocivas, ya sean adictivas de tipo alimenticio (como las drogas, el alcohol, la gula...), o emotivas de tipo patético y lastimero (victimizándonos y quejándonos constantemente), como dirían los jóvenes de hoy “¡Dando asco!”, con tantas lamentaciones, y generando consecuentemente una continua y preocupante depresión, que termina creándonos mas dependencias, como las de los fármacos, que a la larga, nos hacen colapsar todo el sistema inmune del cuerpo, pues palean unas dolencias, pero causan otras tan graves o mas que las iniciales.

Sabemos que existen sustancias toxicas, que son dañinas unas en mayor grado que otras para el cuerpo, que es nuestro sistema energético palpable, de la misma forma, existen actitudes o dependencias emocionales que son dañinas unas en mayor grado que otras para el alma, que es nuestro sistema energético invisible. 
Como seres humanos, o especies en evolución, cometemos equivocaciones y excesos que a la larga o la corta repercuten en el cuerpo, ya sea como enfermedades o desequilibrios de las energías palpables, y también en el alma, produciendo un retroceso o estancamiento en nuestra transformación evolutiva, o sea, en el acoplamiento de las energías invisibles.


La vida es una caja de sorpresas que se abre y se cierra constantemente, nos trae regalos esperados y algunos inesperados, de cada uno dependerá como acepta esos regalos, si lo hace con alegría, con dejadez, o con enfado. También así mismo lo celebramos, con alegría, dejadez o con enfado. 

No me gusta eso de decir o etiquetar las cosas como buenas o malas, sino más bien como correctas o equivocadas, dependiendo del momento emocional o evolutivo que estemos viviendo o experimentando. Hay vidas en las que definitivamente somos inexpertos y venimos a errar, por así decirlo, y otras en las que al parecer deberíamos ser expertos ya, y no se nos permite o tolera equivocarnos, y el pago por el error, es un retroceso que se refleja tanto en esta vida como en las vidas subsiguientes.  

Tratemos en la medida de lo posible de limpiar nuestro entorno energético y nuestra aura, eliminemos las actitudes toxicas y nocivas y las dependencias emocionales, sabemos como hacerlo, es solo que cuesta lograrlo, por eso es necesario también tratar de hacerlo en la medida de lo aparentemente imposible, que en el fondo sabemos que no lo es, y que se consigue saliendo de nuestra zona de confort y liberando nuestros miedos mediante un proceso de desintoxicación física y mental, con la liberación de todas las dependencias, tanto las adictivas, como las emotivas que tanto justificamos y nos duelen dejar.


Quisiera terminar formulando un nuevo cuestionamiento:

¿Que tanto influyen en ti las circunstancias, el medio ambiente, y el estado de animo de los demás? ¿Eres de los que se dejan influenciar, llevar y arrastrar, o simplemente eres libre? 

Si, libre de expresarte y ser tal cual eres, sin importar el que dirán, libre de todo tipo de manipulación y complacencia, libre de remordimientos y sentimientos de culpa, libre del yugo de la sociedad mundial, y sus acuerdos que solo producen desacuerdos, libre de tu esclavitud auto impuesta por falta de amor propio y de valor para defenderte, ser tu mismo y manifestarte.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 20 de abril de 2018

Situaciones de la vida

Amables lectores, empezare esta reflexión planteándoles la siguiente interrogante:

¿Cuál de estas tres consideran es la opción correcta?

1. Pasar por la vida sin saber que pasaste.
2. Vivir la vida de manera que esta te arrolle y te desgaste.
3. O aprovechar y disfrutar lo que llega, con determinación y autenticidad, confiando y creyendo en tu intuición y tu sentido de libertad.

A primera vista, parecería que entre estas tres hay una respuesta correcta y dos erróneas, pero yo diría que ninguna lo es, las tres son correctas, todo va a depender del propósito de vida que traigas arraigado en tu alma y en tus genes. 


Cada cual posee habilidades y dones que le llevan a cumplir su propósito y a colaborar con el propósito colectivo de la humanidad, y es muy probable que para que este último se cumpla, sea necesario que cada una de estas opciones tenga participantes activos que se identifiquen con ella. Es por eso que han surgido...

Los apáticos, esos que todo le da lo mismo y la vida se les va sin darse cuenta, sin sentirla; estos se decantan por la primera opción.

Los intrépidos, esos que se quieren llevar el mundo por delante porque desean vivir al máximo y con prisas, la vida se les va al vuelo, pero la han sentido a quemarropa, a puro pulmón; estos se deciden por la segunda opción.

Y los prudentes, esos  que todo lo saborean con atención pero con cuidado, centrados y buscando el equilibrio en todo lo que hacen, poniendo énfasis en su sabia mansedumbre; estos son los que prefieren la tercera opción. 

La gran mayoría esta entre estos términos, se mantiene bailando entre una opción y otra, no definen con claridad su propósito y mucho menos su posición, pero cuentan y son los mas, como dice una vieja canción del grupo puertorriqueño “Haciendo punto en otro son”, *Aunque tu no sepas que estas viviendo, se te esta sirviendo y estás comiendo...*

Como sabemos y dice el dicho, “Hay de todo en la viña del Señor”, es por eso que no hay respuestas incorrectas en la interrogante inicial que muestra estas tres opciones, todas estas vertientes son validas y necesarias, son parte importante e imprescindible de la evolución, y forman la diversidad, el collage de la vida y la humanidad, al menos en este planeta y este plano tridimensional. 



Si nos fijamos bien, todo el que ha hecho algo grande en la vida, o algo valioso de su vida y saltó el muro de la mediocridad, o caminó la milla extra, o se salió del redil, o sea, rompió los esquemas y ha traspasado los límites fijados como patrones de la conducta social establecida como normal. 
Todos y cada uno de ellos han tenido ese propósito muy claro o se han esforzado más de lo habitual por tenerlo claro y lo han conseguido, y estas tres opciones muestran ese punto de inflexibilidad en el rol de esos humanos; o fueron muy apáticos, o fueron muy intensos (aunque se vea contradictorio), o por otro lado fueron muy cuidadosos y perseverantes en sus ideas. 

Nombrar personas que han hecho esto sería una pérdida de tiempo, primero porque sabemos que existen y existieron, y segundo porque hay mas nombres de los que podemos retener, y además un gran numero se queda en el anonimato, sin siquiera ser reconocida su genialidad. 


Pero estoy segura de que en todas esas personas, el móvil no era precisamente ser recordadas por toda la eternidad o hacerse famosos, sino mas bien seguir el dictado de su guía interior y hacer lo que en su fuero interno sabían que tenían que hacer, sin fanfarrias ni alfombras rojas, simplemente haciendo uso de su intuición, cultivando sus dones y desarrollando sus talentos para generar un bien colectivo. 
Pero más que todo, fueron perseverantes y pacientes en su identificación, teniendo fe en ellos y sus inspiraciones divinas (aunque muchos crean que no fueron tan divinas), y sabiendo que eran capaces de lograr lo que se proponían gracias a un empuje o poder a su servicio, incluso superior a sus fuerzas y conocimientos, pero dentro de sus propias convicciones.

Nada es fortuito y nada es lo que parece ser, todo es una ilusión, pues segundos antes de divisarlo, ya habrá cambiado y habrá sufrido una ligera alteración de su infinita y efímera realidad. 

El presente no es más que un bello instante, fugaz y estático a la vez, pero que se pierde rápidamente en el pasado y se disuelve en un futuro que siempre se aproxima, pero nunca acaba de llegar, pues en el instante en que llega deja de ser futuro para convertirse en presente.

Termino dejándoles la siguiente exhortación...

¡Vivan con autenticidad su vida! 

Oren con fe, trabajen con entusiasmo y perseverancia, vivan con alegría y gozo interior, y que permanezca el amor y la paz en cada instante de sus vidas.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 4 de abril de 2018

Causas y efectos

La vida nos deja ver claro que todo su transcurrir no es más que un círculo vicioso de causas y efectos. Todo tiene un origen, un por que, y de eso se deriva cada paso que damos, cada decisión y elección, cada encuentro y emoción tienen su causa, y cada causa que nos impulsa a seguir avanzando tiene sus efectos, que serán las causas de todo lo que le sigue. Es como una especie de trabalenguas, causa y efecto / Efecto y causa. Si algo me empuja a hacer esto (causa), ese hacer esto tiene un efecto, del que más adelante se deriva mi próxima causa o se convierte en ella. 



Hay efectos múltiples que son consecuencia de una misma causa, o sea, que una sola causa los origina, pero también hay efectos que son la suma de varias causas que actúan en cadena, una tras la otra, pero que si se miran bien se originan de una misma causa, podríamos considerarla como una causa compuesta o fragmentada.

En definitiva causa y efecto, no es más que un juego de intercambio, de opciones, elecciones y consecuencias que se derivan unas de otras y tienen un mismo origen o común denominador, y que generan todo un abanico de acciones y resultados, para al final retornarnos al punto inicial con mas experiencia y sabiduría, para saber elegir con mas claridad y acierto la ruta que nos llevara a la feliz consecución de nuestro propósito de vida.



Generalmente los efectos nos caen de sorpresa y tratamos de contrarrestarlos sin poner atención a las causas. Cuando no podemos obtener los resultados deseados del contraataque, es que reparamos en las causas que trajeron a colación esos efectos, cuando debería de ser lo contrario, reparar primero en las causas de nuestro accionar y estudiar con atención los posibles efectos para que estos no nos sorprendan infraganti y de mala manera, podamos encausarnos mejor, y estemos preparados para hacerles frente a los efectos o consecuencias no deseadas.

Muchas veces culpamos a esta o aquella persona de nuestro sufrimiento o padecimiento, pero si nos detuviéramos y buscáramos bien a fondo, y fuéramos lo suficientemente honestos, veríamos que somos nosotros los únicos causantes de lo que nos acontece, ya que todo se debe a nuestras elecciones, y actitudes frente a los acontecimientos, y a las demandas que hacemos paso a paso en cada etapa de la vida.



Cada paso que damos tiene una motivación para hacerlo, ya que sin ella no iríamos a ningún lado, nos quedaríamos por siempre en la cuna, a que nos cuiden y lo hagan todo para nosotros. Incluso si no nos atreviéramos a gatear y luego caminar, tal vez ni llegáramos a crecer mucho, los músculos se atrofian por desuso. Así que algo, además de los padres o tutores, nos empuja a hacerlo y crecer, a hacer las cosas por nosotros mismos, a ser parte activa del juego de causas y efectos; que independientemente de que nos movamos o no, continúa existiendo. 
Si no te mueves te atrofias, si no aprendes te niegas el éxito de ser Tu, si no comes te debilitas y mueres..., todo sigue siendo causa y efecto, un juego que aparentemente no tiene principio, ni fin.

Naces y  mueres / Mueres y renaces, es el juego del nunca acabar, el circulo vicioso de la causa y el efecto de la  vida y del vivir, que de seguro se apoya en tus aspiraciones y ambiciones, en tu “Estar” y dejarte sentir.   

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2018/06/09/causas-y-efectos/

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jueves, 22 de marzo de 2018

¿Superhéroes o villanos?

Desde muy pequeños estamos familiarizados con los superhéroes y los villanos, o lo que solemos llamar, con los buenos y con los malos. Aunque parezca contradictorio, a pesar de que nos inculcan hacer el bien, son muchos los que se decantan por ser los malos a la hora de jugar, no sabemos a ciencia cierta por que.

Algunos dirán que es por poder tener armas para atacar y defenderse, ya que las armas de los superhéroes son menos visibles y convincentes (aunque al final resulten más poderosas), ya que pasan las mil y una para salir triunfantes. 
Pero para muchos hoy día, esta muy claro que eso eran cuentos para que nos portáramos bien, que los malos son más fuertes y poderosos y siempre se saldrán con la suya, porque esto es lo que hoy día sucede con más frecuencia.

Antes veíamos a los niños jugar a policías y ladrones y mayormente deseaban ser policías, hoy es muy diferente, casi todos quieren ser los ladrones o asesinos, los he escuchado insistir y hasta discutir por serlo. 
Los superhéroes de hoy se parecen mas a los villanos que a los policías, destruyen todo y usan su poder sin importar a quien dañan en nombre de la justicia. 
Los dibujos animados se han vuelto muy agresivos y otros soeces y algo inapropiados para los niños, con mucho contenido que es más bien para adultos. 


Si le preguntamos a unos niños preadolescentes su preferencia por ser policía, superhéroe o villano, la respuesta no se hará esperar, dirán superhéroe o villano, pocos desearan ser policía, y esto me hace reflexionar en la poca diferencia que existe entre los superhéroes y los villanos, en cambio los policías, se han quedado muy por debajo en la escala de poder.

La aparentemente inofensiva creación de los superhéroes, ha traído como consecuencia una desvalorización de la autoridad policial, tanto para la población, como para el mismo cuerpo castrense, ya que el arma sicológica que estos representaban ante la sociedad, un respeto basado en la sugestión y el miedo, quedo atrás, se ha quedado relegada en puro disfraz de autoridad. Detrás de esto en realidad, mayormente se esconde el fraude, el soborno, el abuso de poder, y el olvido del deber apegado al respeto de los valores humanos y al bienestar general, al menos en los países subdesarrollados como el nuestro es así.


Lo mismo ocurre con los adultos jóvenes y los menos jóvenes también, si se hace una encuesta, la mayoría desearía ser villano, pues estos se divierten mas y hacen lo que desean hacer, tienen el control y el poder, en segundo lugar estarán los superhéroes, que aunque son poderosos, trabajan muchas horas para proteger a los demás, supuestamente cazando villanos, para lo cual tienen licencia para matar a su antojo en el nombre de la paz, pero se divierten menos. 
La casilla de policía se quedaría prácticamente vacía, muy pocos la escogerían, hoy son una copia barata de villano y superhéroe, ¿Y quien quiere la copia si puede tener el original? 

Les pregunto: ¿Existen diferencias palpables entre superhéroes y villanos? ¿Que diferencia a Batman o Ironman del Guasón o el Mandarin? 
Imagino que dirán que unos actúan en pos del bien y otros del mal. Pero del bien ¿Para quién? ¿Qué en definitiva es el bien? ¿Que creen que hacen los superhéroes para combatir el mal además de actuar igual que los villanos? ¿De veras creen que los superhéroes son bondadosos, además de poderosos y muy ricos? 
Yo creo que no. Para mi sigue siendo la misma lucha de siempre por la supremacía, el poder y la ambición desmedida, la metodología que usan es la misma, y se resume en una palabra ´violencia´.

Piensen bien, quien nos cuenta esta historieta lo hace para sacar ventaja, siempre ha sido así, y aunque no imaginó que fuera tanta como hoy en día se le saca, tampoco de seguro le remuerde la conciencia por ello. ¡Zas! Al fin llego al punto clave, ¨Consciencia¨, ¿Acaso la tienen ellos, o acaso la tenemos los que actuamos muchas veces como villanos? ¡Vaya usted a saber! 

Lo importante aquí es tener claro que sean policías, superhéroes o villanos, nadie vendrá a salvarnos, en su mayoría son sin escrúpulos con licencia para matar y doblegar egos para que se imponga su ego sobre los demás, ese mismo ego que nubla nuestra consciencia y nos hace incapaces de reconocer la cantidad de veces que actuamos como villanos y nos justificamos como superhéroes o policías, asegurando que lo hacemos en pos del bien y la justicia, que para nada es justa actualmente. 


La violencia engendra violencia y cada día va en aumento, nos bombardean por doquier con ella, nos amordazan frente a una pantalla con series y películas donde reina la violencia, nos perturban a nuestros niños con dibujos animados y películas infantiles cargadas de egoísmo y violencia, y nosotros como buenos y mansos corderitos lo seguimos permitiendo, el daño ya esta hecho y nos hemos hecho adictos a el y no somos capaces de ver mas allá. Todo lo contrario, colaboramos con esto, les compramos video juegos y todos los muñecos alusivos a estos destructores que nos han querido presentar como constructores de una paz inexistente y utópica.

Pero a pesar de estar escribiendo sobre esta cara negativa de la modernidad, se que otro tipo de paz existe, me encuentro en un entorno apacible y pacifico en mi hogar, disfrutando de una calma y una vista de armonía y paz, aves cantando a mi alrededor y flores hermosas que puedo apreciar desde mi ventana, con una suave brisa y un cielo azul hermoso. Y me digo por que no nos mantenemos enfocados en cosas como estas y nos dejamos llevar dándole cabida a tanta negatividad. La mayoría vive encerrada, en sus trabajos o la escuela y luego en sus hogares, frente a la TV, a un celular o un ordenador, y se pierde la belleza de la vida, esperando recibir una dosis contaminante de tecnología adictiva. 


Saquemos a nuestros niños a pasear al aire libre, a montar bicicleta, columpio o caballo, a ver el cielo, el rio o el mar, a encontrar y descubrir las aves y los reptiles, los cangrejos... Que usen y usemos menos, tanta tecnología adictiva y causante de atrofias físicas por falta de ejercitarnos de manera natural y divertida.

¡Salgamos a respirar! El mundo todavía es bello y se puede vivir sanamente en el, solo es cuestión de abrir los ojos y... ¡Despertar a la verdadera vida!

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Un fragmento de esta entrada fue publicado en el periodico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2018/05/12/superheroes-o-villanos/

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 9 de marzo de 2018

¿Mas de lo mismo?

Muy a menudo sucede que creemos que ya todo se ha dicho, y cualquier cosa que podamos añadir, no es más que repetición de lo mismo. A veces esa repetición se hace de formas nuevas, que llegan y calan hondo, otras veces resultan más de lo mismo y muy cansonas. De esto deduzco que no hay nada nuevo en el contenido, si no más bien en las formas, y precisamente ese arte de manejar las formas, para que hagan novedoso, atractivo e interesante el contenido, es lo que merece la pena desarrollar y probar.



Cuando la vida nos pone entre la espada y la pared, es cuando en verdad la valoramos. Está latente y palpable en cada cosa que nos rodea, en cada respiración, pero ese estar a punto de perder la vida, esa tremenda sacudida, o ese estar peligrosamente al borde del abismo, es lo que la hace increíblemente fascinante, nos pasa un recuento a mil revoluciones por minuto de sus maravillas, y despierta con mayor anhelo nuestras ansias de vivir, de hacer lo que tanto fuimos postergando; se siente como esa semilla dormida que de repente descubre su potencial para desarrollarse y crecer, y desea fervientemente que no sea muy tarde para lograrlo. Lo lamentable es que no siempre ese descubrimiento nos da una nueva oportunidad.

Precisamente de eso se trata nuestra estadía en este plano, de oportunidades, de aprender a vislumbrarlas, descifrarlas y llevarlas a cabo, con la única finalidad de transformación y evolución, pero en el interín de dicha finalidad, se han añadido algunas emociones, unas negativas como (la angustia o desesperación, las dudas y el miedo, la amargura y decepción...) y otras muy positivas como (la ilusión y motivación, la alegría y satisfacción, el gozo y plenitud interior...), si entre ambas se mantiene un buen balance emocional, o sea, si pesan mas las positivas, entonces se dice que vamos bien.


Todo este abanico de emociones hace la vida algo tortuosa y deliciosa a la vez, entretenida y sustanciosa..., valiosa, y sobre todo le da un verdadero sentido a nuestra existencia temporal como humanos. 
Pero no nos conformemos solo con eso, hurguemos en nuestro interior, la finalidad va mas allá de lo aparentemente perceptible, busquemos la finalidad mayor, esa que nos mantiene alertas y en vilo, nos hace entusiastas y nos da a diario un buen incentivo para vivir a plenitud, para lograr alcanzar esa satisfacción interna que nos hace diferentes ante los ojos de los demás, que hace que nos perciban y nos sientan gozosos, y se contagien de esa mágica sensación de alegría y libertad que solo se experimenta cuando en realidad estamos cumpliendo nuestro propósito intrínseco de vida.

Aunque creamos o sintamos que estamos siendo repetitivos, enfoquémonos más bien no en lo que las cosas parecen ser, si no en la forma en que las moldeamos, podemos darle la forma que queramos, es cuestión de sabiduría y de actitud. El rio, por ejemplo, sigue siendo el rio independientemente de la forma en que lo crucemos. Existen varias formas de cruzarlo, no es lo mismo a nado, que en bote o a caballo, o cruzarlo sobre un puente, la sensación no es la misma aunque el resultado si, lo cruzamos. Lo importante aquí no es el rio (el contenido), si no cruzarlo, y la sensación que nos produce hacerlo (la forma).



Siempre nos han inculcado enfocarnos en el contenido y obviar la importancia de lo demás. Si para todo en la vida hacemos la interpretación anterior, de seguro que nos va mejor y lograríamos a cabalidad nuestra misión, que no seria enfocarnos en el obstáculo, si no en como derribarlo, sobrepasarlo o convertirlo en nuestro aliado. En lugar de quedarnos absortos mirando el rio como un obstáculo, busquemos la forma de cruzarlo y seguir avanzando. 

Para ello debemos ser toda percepción e intuición, todo oídos internos, hacer silencio interior, para poder así escuchar ese sabio, hermoso y sin igual sonido de nuestra voz, esa voz que susurra con delicadeza y a veces con mas intensidad y agudeza, hasta que le pongamos atención, y sepamos que nos habla desde la propia identidad del ser interior, desde el alma. 


Esa voz es el espíritu mismo haciendo hincapié en nuestra misión, en ese fluir evolutivo de la creación, del cual somos principio, centro y fin; parte y todo a la vez. 
Esa voz nunca será mas de lo mismo, es siempre novedosa, armoniosa, plena de sabiduría y amor para salvaguardarnos, y asegurarse de que podamos completar alegre y satisfactoriamente nuestra transformación.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 28 de febrero de 2018

Deliciosa libertad

Hoy deseo compartir este monologo inquisitivo con ustedes, mis amables lectores. 


Desde que empezó a dejar sentir su cercanía el 2018, definitivamente que las cosas también empezaron a cambiar para mí, el panorama se volvió más llamativo, los días más demandantes de actividad motora, nada de la acostumbrada pasividad y del dedicarme una buena parte del día a interactuar con ustedes en la web ni a escribir. 

Las musas me han pedido un merecido descanso, les he dado vacaciones temporalmente porque la vida me llama a participar de otra forma ahora, me susurra que encienda los motores y le ponga rumbo a esas alas que se han ido desarrollando, que colocada ya la última pieza del rompecabezas, solo tengo tres opciones:

1.- Desbaratarlo y empezarlo de nuevo, lo cual no me parece muy atractivo ni sensato.
2.- Empezar a armar uno nuevo y ponerle ganas y entusiasmo, lo cual es algo que tampoco me parece llamativo, ya que lo he hecho en demasiadas ocasiones ya.
3.- O adentrarme en ese mundo que me muestra el rompecabezas que acabo de armar, lo cual me parece lo más atinado y excitante de hacer.

Integrarme en cada pedazo, hacer mía cada pieza y convertirla en una verdadera experiencia de vida, es un regalo, un susurro del alma, tanto parloteo ha hecho ya eco en mí. 
Cada reflexión concebida y compartida, resuena en mí, me deja un aprendizaje que debo poner en práctica, y este 2018 me ha instado a hacerlo.  


Si amigos lectores, el 2018, cuyos números suman 11, me habla de echar a andar. Ese par de 1, no son más que un par de piernas dispuestas a caminar para hacer realidad lo que aun me falta por conocer, experimentar y saborear, lo que aun debo poner en el curso del libre fluir de la vida y de mi propia vida.

Cada día es un nuevo comienzo, pero también es al mismo tiempo una continuidad de lo que ya hemos iniciado hace miles de días, de años, de vidas… Cada noche es un final, una misión cumplida, o no, para poner en agenda una nueva misión, que empieza cada día al abrir los ojos, y termina cada noche al cerrarlos. 
Cada instante demanda una atención especial, una actitud determinada y una interiorización consciente, madura, bien definida y certera. Cada latido de vida, cada pensamiento, cada impulso…, tiene un valor y un sabor especifico, el cual se ve afectado por el estado de ánimo que nos provoque, por la cantidad de alegría, tristeza, o gozo que nos invada y que seamos capaces de manifestar libremente.


Vivimos en un mundo de formas, pero los moldes, o están muy gastados, o ya no nos quedan bien, o no nos satisfacen, y debemos optar por romperlos u obviarlos. 
Así como el gusano necesita salir del capullo y debe de hacerlo por sí mismo para poder hacerse una fuerte y hermosa mariposa, de la misma manera debemos de romper los patrones de conducta caducos, cansones o inajustables a nuestra nueva medida, a nuestra necesaria transformación y evolución. 

No podemos pasarnos la vida haciendo todo el tiempo lo mismo, repitiendo una y otra vez los mismos errores, haciendo clones obsoletos de nosotros mismos, y eso es lo que mayormente hacemos de generación en generación con los hijos, ese deseo de perpetuarnos y de vernos realizados en ellos, es uno de esos moldes que debemos romper y evitar volver a repetir a toda costa. 


Todo este monologo me lleva a una mera conclusión, LIBERTAD, deliciosa libertad. Precisamente es lo que más ansiamos y lo que menos tenemos, pero más que nada es porque no sabemos ser libres, tememos demasiado a los fracasos, al que dirán, y nos ajustamos resignadamente a patrones establecidos para evitar el sufrimiento, pero resulta que no hay nada que produzca mayor sufrimiento que la falta de espontaneidad y libertad.

Así es que mi único aporte para esta humanidad y todo lo que con ella convive, es seguir ejerciendo con responsabilidad y con todo derecho, mi libertad, esa que viene con alas incluidas, y con ellas, mi legítimo derecho de ser feliz, y de paso, contagiarles mi felicidad a los que me rodean y a ustedes, los que tan receptivos, suspicaz, y amablemente y me leen.

!Gracias del alma por su atención!

Aunque no tan seguido, tratare de seguir compartiendo mis claridades con ustedes, si no me ven por estos predios, deseo que al menos me puedan sentir vibrar junto a ustedes.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 14 de febrero de 2018

Hablando de cosas simples

¿Alguna vez les ha tocado dejar su casa por unos días al cuidado de alguien de la familia, amigo o allegado, o por el contrario, quedarse al cuidado de una casa que no es la vuestra, por al menos una semana?
Si la respuesta es afirmativa, hagan memoria de la cantidad de pequeñas instrucciones que dieron o recibieron, parecen triviales o tan simples, pero en realidad son tan relevantes e importantes como las que más, ya que ayudan al buen funcionamiento del hogar.


Les daré un leve repaso:
Riega las plantas
Saca al perro
Cierra bien las puertas y ventanas
No le abras a nadie que no conozcas bien
Mantén el orden y la limpieza
Ante cualquier eventualidad ya sabes a quien llamar
Aquí están anotadas todas las instrucciones, los teléfonos de los vecinos...

La lista podría hacerse muy extensa, y si somos honestos, mayormente esas peticiones son exclusivamente de carácter personal muy específico, otras a causa de apegos a cosas carentes de valor verdadero, algunas son por adquirir responsabilidades y complacencias ajenas... Pocas veces decimos o escuchamos decir lo siguiente:

Agradezco en el alma que me hagas este favor
Deseo que te sientas a gusto aquí, como en casa
Siéntete libre de hacer las cosas a tu estilo, a tu mejor criterio
Si te afecta la soledad, no dudes en traer a alguien para que te acompañe
Cuídate mucho, lo más importante aquí, eres tú
Todo lo que hay esta a tu disposición...

Esta lista de seguro que no sale tan extensa, pero cuanta gratitud, respeto y consideración hacia la otra persona encierra. Aquí no se dan o reciben órdenes a secas, mas bien se deja sentir un alto grado de amabilidad y agradecimiento hacia la persona, y a su gesto de prestarse para que continúe la vida en la casa en nuestra ausencia.

Les confieso que aunque salgo muy poco del hogar por periodos prolongados por mas de dos o tres días, cuando lo hago y dejo la familia completa o algunos de sus integrantes, suelo mezclar estas dos vertientes, doy un sin numero de instrucciones y también de bendiciones, pero lo que mas me preocupa es la integridad física y emocional de los que dejo en casa, se que a veces les viene bien librarse de mi por unos días, ja, ja, y otras veces, no quisieran que me fuera...

Pero en definitiva, la vida es eso, un listado, de pendientes y de cosas realizadas, un ir y venir, un estar y un no estar, unas veces brillar y otras eclipsarnos, hacer cosas simples y algunas veces hacer cosas extraordinarias, pero jamás deberíamos complicarnos como lo hacemos, porque la vida en si, es muy simple vivirla.

La suma de muchas cosas simples (aunque no necesariamente), podría parecer algo complicado. Ahora bien, lo que si es casi seguro, es que la complejidad deja de existir cuando fraccionamos las cosas y las convertimos en varias cosas simples.  


Lo que quiero dejar plasmado con esta reflexión es que veamos al mundo con ojos nuevos, ojos que nos permitan ver las simplezas de las cosas, que en lugar de ver el océano como una enorme y violenta masa de agua, lo veamos como un grupo de inofensivas gotas del liquido mas preciado. La vida se agrupa, se asocia para dar origen a una nueva entidad capaz de sustentar la vida misma y hacerla evolucionar a través del tiempo.

De la misma forma debemos ver a un huracán, como un reforestador de la naturaleza, no como su destructor, la vida se cercena para dar paso a nueva vida, a nuevas posibilidades, para limpiar las toxicidades y sanear la tierra con nuevas semillas de vida; sanas, fuertes y evolucionadas.

No en vano, mientras dormimos nos recuperamos y renovamos, es un dejar ir lo vivido, para obtener una nueva licencia de vida, otra garantía, es como ese cerrar los ojos para volverlos a abrir al día siguiente, como ese exhalar para poder inhalar nuevamente, ese contraerse del corazón y del universo para volver a expandirse, es ese no ser, para nuevamente ser... Aunque nos parezca complicado, es así de simple.

El mundo de hoy en sentido general, anda muy ocupado y complicado, no nos dejemos arropar por esa perturbada visión, por ese ruido ensordecedor, hagamos cosas simples, pequeñas. 
Desfragmentemos esa complicación y busquemos soluciones practicas, sencillas, esas que están a la vista, o a la vuelta de la esquina diciéndonos que doblemos y las miremos, pero que lamentablemente continuamos obviando o desechando, para seguir siendo protagonistas (juez y parte) de un mundo que inconsciente o conscientemente complicamos, pero que en realidad es y debería ser muy simple.


Démosle paso a lo nuevo, si, pero no permitamos que nada ni nadie nos complique nuestra maravillosa y simple existencia, esa que se palpa de una manera muy sencilla, si amigos, en un soplo de brisa o un rayo de sol, en la delicia de visionar un arcoíris, que se percibe en un abrir y cerrar de ojos o en un leve suspiro, en una tímida sonrisa o una lagrima salada, o con un suave y tierno toque en la piel, que nos recuerda que estamos vivos, que... 

Pero más que todo eso, esa maravillosa y simple existencia, se palpa y percibe con un minuto de silencio interior, el cual se manifestará hablándonos de cosas simples, esenciales y meramente sencillas, y nos permitirá conectarnos con nuestra verdadera esencia, y escuchar la mas bella sinfonía de amor, de ese amor que inevitablemente somos.    

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Un fragmento de esta entrada fue publicado en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2018/05/26/hablando-de-cosas-simples/

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lunes, 29 de enero de 2018

Un leve susurro

+Julia C. Cambil amiga y compañera bloguera, me ha dejado un comentario en una de mis publicaciones recientes usando la siguiente frase: 
*A veces hay que perderse para el mundo para encontrarse a una misma*.
  
Aunque me aclara que la frase no es de ella, que la ha escuchado en alguna parte, por el momento la asumo salida de sus labios (o de sus letras) para mi consumo y el de ustedes, ya que ese leve susurro ha dado origen a la siguiente reflexión, que sirve de complemento a la entrada anterior.

Ese *A veces hay que perderse para el mundo para encontrarse a una misma*, no tiene desperdicios. La introspección es la madre de las formulas para la realización de nuestros verdaderos propósitos. Ese salirse del ruido y el eco que hacen en nuestro interior esas distracciones insustanciales que a la larga resultan fatídicas, tediosas y nada efectivas para lograr nuestras metas terrenales y espirituales, es lo mejor que podemos hacer. 


Salirnos del mundo exterior y adentrarnos en nuestro mundo interior, para reconocernos, reencontrarnos y re- direccionarnos, es algo tan necesario como respirar. La calma interior puede más que mil bullicios, el equilibrio y armonía interna no tienen rival o contrincante que lo pueda vencer, por eso debemos mantener un contacto directo con nuestra verdadera esencia, nuestro yo interior, respetar su espacio y sacar tiempo para prestarle atención, sin excusas ni justificaciones insensatas.

Hay un slogan que se usó en mi país en una campaña política y dice así: *Primero la gente*, me vino a la memoria y aprovecho para adulterarlo y acomodarlo a lo que deseo enfatizar, y lo expreso así: *Primero Yo*...

No hay que perderse de vista, sin que suene a egoísmo, ese Yo, se refiere a ese que soy en esencia, único e irrepetible, y también imprescindible tal como soy para cumplir una misión especial en este ir y venir de la existencia universal, que todo lo puede, que todo lo experimenta, lo reconoce... Y lo transforma para mantener el equilibrio y la armonía, para conservar el amor, que no es otra cosa que esa chispa divina que todo lo embellece y alegra, que todo lo sustenta, y que es nuestra mejor vestimenta.

También ocurre lo contrario, como en mi caso, me he pasado la mayor parte de mi vida escondida del mundo, no para encontrarme yo misma, sino más bien para que no me encontraran. Cuando desde temprana edad te reconoces y te sabes algo rara o fuera de lo común, prefieres pasar desapercibida o al menos no llamar la atención, porque sabes que muy pocos te entenderán, que nadie podrá lograr que te sumes al montón, y porque lo que menos deseas es pasar por grosera o indeseable. 


Pero cuando llegas a entender que tienes un rol que cumplir y no puedes esconderte o postergarte mas, entonces decides salir y dejar al menos que los demás te noten, que se fijen en ti sin que eso te cause ningún tipo de incomodidad, después de todo, cada cual tiene sus manías y sus interioridades.

Así que amables lectores, también nos vendría bien esta otra frase: 
*A veces hay que salirse de uno mismo para poder estar visible para el mundo*.

Ahora bien, si te pierdes de ti, por mantenerte tan visible y expuesta en el mundo, y te olvidas de tu rol para representar roles ajenos, corres el riesgo de no encontrarte jamás, al menos no en esta vida, y de que también a nadie le interese volver a encontrarte. 

Ambos casos son altamente peligrosos, ni muy escondida, ni muy expuesta, los extremos no son convenientes, porque nos hacen perder el equilibrio. Si nos sentimos muy interiorizados y alejados del mundo, démonos una escapadita (aunque sea breve), y salgamos a lucir nuestra bella humanidad. En caso contrario, si nos sentimos muy mundanos, démonos una escapada (no muy breve), un viaje a nuestro interior, a nuestra espiritualidad y tratemos de equilibrarnos, y mantenernos armonizados en cuerpo y espíritu, afuera y adentro, en presencia y esencia, centrados.     


Estas dos frases son las dos caras de la misma moneda, son como dos espejos, uno frente al otro y Tu en medio, uno te refleja por delante y el otro por detrás, pero tu no estas ni en uno ni en el otro, si no justo en medio de los dos. No eres solamente tu parte delantera o tu parte trasera, eres las dos, y se funden al juntar los dos espejos, justo donde estas, justo en lo que eres, *TU*... Por favor, no te olvides.  

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.