lunes, 27 de marzo de 2017

La satisfacción

Si hay algo que de verdad anhelamos es sentir satisfacción, por la vida que llevamos y lo que hacemos en el día a día. El sentir que acumulas en tu haber, al obtener un sin número de satisfacciones en el diario acontecer, es la mejor forma de llevar una vida plena y gozosa. 



El significado gramatical de esta palabra abarca muchas vertientes, pero en resumidas cuentas se trata de sentir un bienestar generalizado (mente cuerpo y espíritu), placer, tranquilidad y paz interior respecto a algo que se anhelaba y se obtiene, ya sea cuando se ha consumado un deseo o cubierto una necesidad. 

Existen diferentes grados de satisfacción, capaces de lograr que nos sintamos realizados y felices dependiendo del grado de necesidad o deseo que se sienta de obtener ese algo que anhelamos. 

Estar totalmente satisfechos seria el estado ideal del sentir del Ser respecto a este plano existencial. 
Estar altamente satisfechos es un estado de plenitud y gozo interior que nos ayuda al buen desenvolvimiento del diario vivir. 
Estar moderadamente satisfechos, es un nivel bastante aceptable de felicidad, ya que la moderación siempre será parte de la armonía y la satisfacción del equilibrio interior. 
Estar escasamente satisfechos, aunque en parte es de por sí un paso adelante, nos deja un halo de mediocre resignación temporal, lo importante es poder elevar ese grado. 
Estar insatisfechos es el peor estado del Ser, el que nos provoca apatía, depresión, angustia o sencillamente indigestión o desagrado por la vida que tenemos o por el cómo la estamos llevando, o mejor dicho, esa amarga sensación de que es ella quien nos lleva a nosotros en contra de nuestros más íntimos deseos.

Atendiendo a esta clasificación, sería recomendable hacer un alto en tu vida, estos días que se han denominado de cuaresma y que para muchos son propicios para reflexionar, quizás sean un buen pretexto para hurgar en tu interior y determinar cuál es el grado de satisfacción que te acompaña a estas alturas de tu vida, que tan a gusto y controlada llevas tu vida o si por el contrario, estas a disgusto y sientes que ella te controla a ti.

Dependiendo de lo que descubras, sabrás qué medidas tomar para realizar los cambios que consideres pertinentes para elevar el grado de satisfacción general de tu Ser. No le dejes nada al azar, ni a Dios o a los demás, esa tarea te corresponde solo a ti realizarla. 


La satisfacción empieza en el interior de la persona, de ahí fluye hacia el exterior y todas las cosas nos salen a pedir de boca. Si estás satisfecho contigo mismo, hay más probabilidades de que lo estés con todos y con todo lo demás. Déjate fluir y podrás constatar como fluye también la vida y todo lo que de ella se deriva. 


¿Qué tan prioritario es para ti satisfacer tus necesidades y deseos? De tu respuesta saldrá la fortaleza interior o la fuerza de voluntad apremiante para lograrlo y hacer de cada día una aventura maravillosa, sorprendente y grata, siempre y cuando sepas definirte como la entidad única y especial que eres, y le pongas ganas, fe, intención y sobre todo impregnes de mucha pasión todo lo que hagas, con el corazón y la vida puesto totalmente en ello.    

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Momentos

¿Que entendemos por la palabra “Momento”? ¿Qué significado tiene para cada uno de nosotros en particular? Imagino que más allá del que nos enseñaron en la escuela, gramaticalmente hablando, existe un significado más profundo, un significado que nadie nos puede enseñar, que va ligado a ella dependiendo del tipo de sentimiento o emociones que nos produzca, un significado sentimental o emocional que solo somos capaces de sentirlo, no hay forma de describirlo.

Se escuchan decir frases diferentes usando este vocablo, como por ejemplo:

¡Qué gran momento tuve!
Fue un momento divino.
¡Cuanto lo odié en ese momento!
¿No pudo ser en otro momento?
¡Un momento…, deténgase!
¿Por favor, tienes un momento?
Maldigo ese momento
Ocurrió en el último momento
Me molesta por momento

Como podrán ver el cóctel de momentos es muy variado y con distintos sabores.


Una misma situación puede generar diferentes sensaciones momentáneas en cada individuo, todo va a depender del estado emocional en que cada uno se encuentre en ese determinado momento en que suceda el evento, y este será el que se apoderará de ese instante y definirá y le dará sentido a ese momento preciso que has vivido. O sea, que la vida se hace siempre de “Momentos”, cada uno con un significado diferente.

Una de las mejores maneras de estar “Aquí y ahora”, es precisamente poniendo atención a cada momento emocionalmente vivido, si no eres capaz de encontrar ningún tipo de sensación o emoción ligada al momento en que estás viviendo, es porque no has sabido estar consciente de él, no has sabido estar presente. Estaba sucediendo pero tú no estabas ahí, de seguro estabas de viaje al pasado o proyectándote en el futuro, algo que lamentablemente hacemos con mucha frecuencia y nos perdemos de sentir lo maravilloso de estar presentes en el presente, en el preciso instante que estamos viviendo, sintiendo, agradeciendo, existiendo en cuerpo y alma.

Sí, dije agradeciendo, ya que nunca será posible que podamos lamentarnos estando presentes en el presente, las lamentaciones surgen cuando no estamos presentes, cuando viajamos al pasado y hacemos comparaciones, o cuando nos proyectamos en el futuro y no nos agrada nuestra proyección y nos perdemos de vivir ese instante, entonces lamentamos o maldecimos ese momento en que no fuimos conscientes, pero más que nada lo hacemos por la asociación que hicimos con el pasado o el futuro, no por no saber vivirlo en el presente, que sería el verdadero motivo para lamentarlo.



Cada momento es especial, único, irrepetible. Eso es algo que todos sabemos ya, entonces sabiendo esto, resulta incomprensible entender... 
¿Qué diablos nos pasa? ¿Qué condición tan arraigada es capaz de hacernos olvidarlo y desviar nuestra atención para perdernos ese momento? 
¿Por qué se nos hace tan cuesta arriba, tan difícil estar en el presente? 
¿Por qué nos seduce tanto que en lugar de saborear y disfrutar hasta el final el caramelo que nos estamos comiendo, asociarlo al sabor de uno que nos comimos anteriormente, o imaginar a qué sabrá el siguiente caramelo que nos comamos, si en ese juego mental, nos perdemos el placer del caramelo actual? 
Porque sin dudas algo así es lo que hacemos con todo o con casi todo, soltar el momento presente para llevarlo al pasado o al futuro, nos negamos a dejarlo ahí, a vivirlo y apreciarlo en su momento a plenitud. 

¿Qué tipo de laguna mental nos ahoga o que traumático recuerdo guarda nuestro subconsciente, que nos impulsa a hacer esto? 

Me pregunto si tendrá algo que ver con esto el momento del parto, del corte del cordón umbilical, de la separación, de nuestro nacimiento. 
¿Será tan traumático que preferimos bloquearlo y recordar lo confortable que estábamos flotando en el vientre de nuestra madre, o proyectarnos a cuando ya estemos afuera y haya pasado lo peor? ¿Será una artimaña que inmediatamente el cerebro registró como una orden y lo hace un hábito? Como llorar cuando sentimos incomodidad y dolor y como la mayoría de nuestras primeras costumbres que terminan por definir nuestra personalidad. 
¿Sera por eso que vivimos con tantos miedos y en deuda constante con el presente, negados a hacerle frente y a darle la cara?

Dice una frase popular que “La costumbre hace ley”, pero también hay otra que dice que  ”No existe nada que el poder de la mente no pueda cambiar”, me parece que ya es hora de hacer ese cambio y no seguir dejando escapar los momentos únicos y memorables que conforman nuestra vida, todos sin excepción son importantes e imprescindibles, gracias a ellos estas aquí, estás vivo, y si lo decides, si te acostumbras a estar presente en el presente, también estás viviendo, cuando no lo haces simplemente estas sobreviviendo.

Para terminar les quiero dejar este video, se trata de una vieja y hermosa canción, la letra es del español Ramón Arcusa, interpretada por el famoso cantante también español, Julio Iglesias, se titula “Momentos” y ha sido una de mis favoritas desde que la escuché por primera vez.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 17 de marzo de 2017

Te perdiste...

La expresión tan común “No te imaginas de lo que te perdiste”, que se usa para indicar que nos perdimos de presenciar o de participar en un evento sin importar su trascendencia, es uno de los tantos usos que conlleva el vocablo “perdiste”. 
Pero el más genérico de todos es cuando "perdiste" se refiere a no ganar, los humanos siempre nos desenvolvemos en función de ganancias y pérdidas.

El vocablo perderse o perdido, tiene un uso más variado y menos generalizado, se usa para indicar que estamos desorientados o equivocados en cuanto a la dirección o camino que hemos tomado, ya sea física (ubicación y localización) o moralmente (carentes de valores morales y éticos). 

El hecho de saber reconocer a tiempo que estamos perdidos es vital a la hora de enmendar ese error, pues de seguir transitando por un camino incorrecto podríamos perdernos irremediablemente y jamás encontrar la ruta correcta a seguir, tanto en el aspecto físico como en el moral.


Este vocablo también se usa para dejar claro que no tenemos la menor idea de lo que queremos hacer con nuestras vidas, que estamos totalmente perdidos en un mar de confusiones, dudas e incertidumbres que afectan de manera negativa nuestro diario desenvolvimiento en la vida. 

Cuando estás perdido por no encontrar la localización o ubicación de tu destino inicial, es fácil retornar a la ruta correcta, como dice el dicho “Preguntando se llega a Roma”. 
Cuando estás perdido por no tener valores morales y éticos que te sirvan de referente para respetarte y respetar a los demás y para valorarte y valorar al prójimo, encontrar la solución es algo mas difícil, de nada te servirá preguntar ni indagar, debes primero hacer un reconocimiento y aceptar que estas equivocado de proceder, luego buscar ayuda para encontrar la forma de encarrilarte y ser coherente y tener fuerza de voluntad suficiente para llegar a feliz término y tomar un camino mas sano.

Cuando estás perdido por no saber qué es lo que deseas, es mucho más complicado aun, ya que debes hacerte una autoevaluación, hurgar en tus sentimientos y emociones para determinar cuál es el camino que te conducirá a tu verdadera satisfacción personal. Es probable que para esto necesites ayuda, aunque la solución solo la encontrarás por ti mismo, la ayuda es para darte una orientación de cómo hacerlo.


Pero la peor forma de perderse, es perderse de vista uno mismo. Esto ocurre cuando no tenemos la suficiente determinación, autoestima, carácter bien definido y el valor para ser auténticos, ser quienes realmente somos, sin importar el qué dirán, y decidimos adoptar otras personalidades, usar disfraces para ser aceptados, populares o vaya usted a saber para qué. 

Llegado un tiempo escondiéndonos detrás de diferentes disfraces, nos perderemos de vista y adoptaremos el disfraz que mayormente representemos como si fuera nuestra verdadera personalidad, que para nada lo será, y tarde o temprano aflorará un sentimiento de pérdida que nos produce una profunda tristeza o un desconcierto, resultado de no saber en realidad quienes somos. 

El problema está en que nos creímos el cuento de que somos imperfectos y empezamos a buscar la perfección, y en esa búsqueda la perdimos de vista y enfermamos, y la felicidad se hizo a un lado para no estorbar a la tristeza que produce la enfermedad, que no es otra cosa que la pérdida y el abandono de uno mismo.  


Cuando estás perdido de ti mismo, resulta altamente complejo encontrar la solución, encontrarte, ya que es muy probable que lleves muchos años representando uno o varios papeles que te han hecho cavar muy en el fondo de tu interior, una tumba a tu verdadero yo, por lo que te resultará doloroso, agobiante y sumamente retador y demoledor tratar de reencontrarte contigo. La buena noticia es que es posible hacerlo e incluso salir ileso del trance, y la felicidad y el gozo que genera ese reencuentro contigo, será tu permanente estado del Ser.

A propósito de pérdidas, aunque tal vez no venga al caso, quiero compartirles este vídeo de Pavel Núñez, talentoso cantautor dominicano, la canción es hermosa, se titula “Te me perdiste” y la canta en compañía de un famoso cantautor puertorriqueño, Danny Rivera (para mí una de las voces más melodiosas). 
Espero les guste tanto como a mí.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 10 de marzo de 2017

¿Que está sucediendo en el mundo?

Amables lectores, en esta ocasión quiero compartirles una reflexión de mi libro titulado “Fragmentos”, también todavía inédito, y al igual que “Monólogos del alma”, es un  libro de reflexiones sobre diferentes tópicos. Pronto los tendrán a su disposición en el blog.
A continuación les dejo la reflexión.


¿QUE ESTA SUCEDIENDO EN EL MUNDO?
Sí…, esa ha sido y sigue siendo la pregunta obligada de muchos de un tiempo para acá y de esta se derivan unas cuantas más:
¿Es en el mundo que están sucediendo cosas o solo en nuestro pequeño mundo?
¿Es en todo el universo o solo en nuestro planeta?
¿Es en el exterior o solo en nuestro interior y afecta a nuestro entorno produciendo un Efecto Dómino?
¿Es en todos los seres vivos o solo en los seres humanos y como tenemos la supremacía influenciamos en todos los demás?
¿Qué está pasando con la niñez, la estaremos exterminando?
¿Qué está pasando con los jóvenes porque carecen de ideales y a pesar de que los avances  tecnológicos nos envían la información en el mismo instante en que ocurren los hechos, están desinformados y muestran poco interés por saber lo que está ocurriendo en el mundo?
¿Porque la gran mayoría esta tan sumida en ese limbo material, consumista, tecnológico y egoísta y tan distante de los demás, de nuestra realidad, tan falta de amor?  
Estas y muchas interrogantes mas, están golpeando nuestras cabezas hace ya muchos años.
Las respuestas no nos satisfacen, se teoriza mucho al respecto, unos se apegan a unas hipótesis, otros a otras, un gran número se mantiene ecléctico, otros escépticos, otros reacios y la gran mayoría indiferente. 
Supuestamente estamos en busca de soluciones, pero… ¿Dónde? ¿Cuáles? ¿Cómo? 
Si no entendemos a que se deben todos estos cambios y que significan.
Para poder indagar mejor tenemos que ahondar bien el asunto y nos hemos vuelto muy superficiales. 
Tenemos que salir de nuestro radio de acción y seguridad pero nos hemos vuelto muy cómodos y temerosos. 
Debemos limpiar bien nuestra mente y buscar con claridad pero nos hemos fanatizado mucho.
Debemos conectar con nuestra fuente interior pero llevamos un ritmo de vida tan acelerado buscando liberación que nos hemos esclavizado cada vez más.
Debemos agudizar nuestros sentidos y estamos tan bloqueados y magnetizados por los avances tecnológicos que:
Preferimos agonizar a respirar a todo pulmón y vivir
Preferimos la ciudad al campo (no hay Wi-Fi)
Preferimos lo establecido a improvisar y arriesgar
Preferimos la esclavitud a la libertad
Preferimos aire acondicionado al aire libre
Preferimos lo artificial a lo natural
Preferimos la comunicación virtual al trato personal.
Preferimos la TV a conversar
Preferimos las maquinas a la humanidad.
Preferimos la comida rápida a cocinar
Preferimos cesáreas al parto natural
Preferimos la piscina al río o el mar 
Preferimos la falsedad a la verdad
Preferimos cirugías al aspecto real
Preferimos la fantasía a la realidad
Preferimos la homosexualidad a convivir con el sexo opuesto
Preferimos imitar a ser auténticos
Preferimos lo resuelto a realizar

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 3 de marzo de 2017

¿Que tan aferrado a la vida estás?

Alguna vez se han preguntado esto: ¿A qué se debe que cada día algo nos impulse a levantarnos y salir al ruedo y cada noche nos acostemos con el deseo ardiente de ver el día siguiente? Pues yo si lo he hecho.

Muchos dirán que es por el trabajo y los compromisos familiares, por los estudios y las responsabilidades, para con uno y con los demás, porque ya no tienen ganas de estar más en la cama, porque esa es la costumbre y un sin número de razones más. Esas respuestas están bien para darlas a otros, pero para ti, ¿Crees que son válidas y suficientes? Si de verdad lo crees así, todavía sigues durmiendo a pesar de levantarte todos los días de la cama.

Estas son respuestas condicionadas, nos las enseña la sociedad, la educación familiar, las han transmitido de generación en generación, como dice Serrat “Le vamos transmitiendo nuestras frustraciones con la leche templada y en cada canción” por nuestra condición de sumisión, por estar dormidos. Las hemos hecho nuestras, pero para nada lo son, cada individuo tiene una misión especial a realizar en este ciclo de la vida terrenal y no es posible que todos tengamos que hacer lo mismo, que todos estemos movidos por las mismas razones: ser productivo, ser profesional, formar una familia, ser alguien útil a la sociedad, ser respetado y poderoso, bla, bla, bla. 
Aunque me den diferentes respuestas, la mayoría están encasilladas dentro de banalidades, manipulación y domesticación, y esa falta de libertad y autenticidad.


Pregúntate desde lo más intimo de tu ser y respóndete desligándote de todo ese listado de instrucciones, desidentificándote de lo que crees y de quién crees ser, mírate como un nuevo ser, vacío de conceptos y obligaciones impuestas por otros y por la sociedad, de emociones reactivas, conéctate con la verdadera esencia de tu Ser y hazte la pregunta que formulé al inicio del texto, y añádele las siguientes: 
¿Qué es lo que me lleva a moverme en cierta dirección y qué es lo que en verdad yo deseo hacer con pasión y contento interior? 
¿Por qué tengo este deseo de vivir y para qué? 

Y luego haz silencio, un silencio que penetre cada célula de tu ser y te lleve de viaje por todas las galaxias y al mismo centro del universo, y estando allí en ese centro, escuches esa respuesta que viene de dentro de ti, porque eres parte y todo de ese centro, eres el universo en su máxima y en su mínima expresión. Escucha con atención esa verdad y libre serás.

Muchas personas se pasan los días renegando armonía y satisfacción en su vida, amargados y quejándose continuamente de su desdicha, pero por nada quieren dejar de vivir y salir así de ese eterno sufrimiento. Me parece que esta actitud más que apego o resignación es porque en su interior tienen esa espinita que les dice que esa no es la realidad de sus vidas, que de hecho ríen y pasan días alegres, que la felicidad les aletea siempre a su alrededor, que no son felices porque mantienen los ojos del entendimiento cerrados y no aprecian que lo son. Ellas saben, aunque no lo recuerden y lo tengan claro, que hay algo mas allá de todo eso que hacen, de toda esa insatisfacción que creen estar viviendo, saben que deben hacer algo importante, y ese algo es precisamente lo que los tiene en este plano, y el no recordar qué exactamente es y no poder hacerlo, es la causa de su infelicidad aparente, de sentirse fracasados, desmotivados, pero aún así aferrados a la vida terrenal.

Les recomiendo para palear o acabar con esa situación, una dosis diaria de sinceridad, de autenticidad y determinismo, de amor propio y de gusto por lo que hacen y viven mientras recuperen la memoria, y despierten. Llenen su día de propósitos y logros espirituales, los personales y materiales son temporales y efímeros, van y vienen, pierden importancia pronto, solo te ayudan a ganar terreno, pero no somos seres terrenales, estamos aquí de paso, los logros espirituales te elevan, te hacen sentir gozoso y pronto te llevarán a tu verdadero hogar y dejarás de encarnar en la tierra. 
Los logros espirituales siempre tienen que ver con la unicidad o condición de indivisible, con la conexión con todo y con todos, con el todo, te producen un gozo que también lo sientes en todo, aunque pueda tener características de particular, es generalizado, lo sientes tu y al mismo tiempo lo palpas y percibes en todo lo que te rodea y mas allá, es un gozo contagioso y para nada provoca envidia como la mayoría de los logros materiales. 









Elévate por encima de las costumbres y los condicionamientos, eres dueño de tu andar.


Así como llevas una dieta diaria para mantenerte en forma, para adelgazar o para engordar, de la misma forma mantén una dosis diaria de alimentos espirituales para mantener tu espíritu sano y libre de estancamientos y desequilibrios energéticos. 
Averigua que es lo que te produce gozo interior, fíjate que no hablo de conseguir cosas materiales, hablo de estados de gozo y plenitud del Ser que te habita, del Ser que eres en realidad, no de quien te han dicho que eres, de ese tipo de felicidad que pase lo que pase nada ni nadie te la puede arrebatar, de ese sentirte en estado de gracia constante, maravillado y gozoso, de esa quietud y paz interior que te mantiene elevado por encima de las preocupaciones y problemas del diario vivir que nos han metido en los huesos y la memoria genética.

Hablo de esa felicidad tal, que al contemplar lo que te rodea, la naturaleza y las personas, ves armonía entre todos, pues todo lo ves con amor, en equilibrio perfecto, hablo de despertar y mantenerte despierto.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 28 de febrero de 2017

Los sueños ¿Qué son en realidad?

Siempre me he preguntado el por qué de los sueños, cual es su función real, que se esconde detrás de este oficio del alma en el que el cuerpo no puede estar involucrado físicamente activo, si no en reposo total. 

¿Que encierra este sin hacer haciendo, que todos hacemos? A muchos nos inquieta y los recordamos y a otros les pasan desapercibidos pues no recuerdan haberlos tenido, pero según los entendidos y estudiados del fenómeno, todos lo hacemos, incluso desde el vientre materno.

Ya en una entrada anterior titulada “Más allá de los sueños” había hablado de este tema de los sueños, ya que soy una de esas personas que sueña con frecuencia, o mejor dicho, que casi siempre recuerda sus sueños, y siento desde que tengo memoria consciente, cierta curiosidad o atracción por ellos, por descubrir su enigmático hechizo, su razón de ser, o ¿Quizás deba decir, de no ser?


Por esa misma razón, el domingo asistí con mis dos hijas al teatro, a ver la famosa obra de Calderón de la Barca, “La Vida es Sueño”. De más está decirles que me encantó, y que a pesar de haberla leído hace años, incluso tengo en el blog, en la página “Poesías y más” el segundo Soliloquio de Segismundo, del cual me gusta más la siguente estrofa:

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece 
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión, 
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Para mí fue como la primera vez en conocer la obra, ya que la sentí más a fondo. El verla escenificada y apreciarla desde otro estado de madurez interior, me hizo hurgar más en su contenido, definitivamente revelador.

Quiero resaltar el novedoso estilo con el cual se desarrolló la trama, usando un lenguaje verbal y visual moderno, coloquial, incluso jocoso y atrevido en varias ocasiones, con un toque de sabor caribeño y muy dominicano (tanto en la música como en el vestuario), que muchos sin dudar cuestionarían, pero que a mi juicio se hizo con bastante acierto y altura, lo que le imprimió un toque de humor y alegría a una obra de por sí dramática y trascendental, haciendo que el público se integrara y pusiera más atención a los diálogos y monólogos, aumentando así el interés por el contenido y el espectáculo en general.


Por todo lo expresado, extiendo mis felicitaciones a ese talentoso grupo de jóvenes dominicanos que componen el reparto. En mi humilde opinión todos actuaron con naturalidad, dominio escénico y gracia, imprimiéndole una característica muy particular a cada personaje. 

Hago mención especial para Vic (Víctor) Contreras, quien tuvo a su cargo el papel protagónico de Segismundo y a su director y miembro fundador del Teatro Guloya, Claudio Rivera, quien hizo el papel del Rey Basilio, que con mucho esfuerzo y sus innovadores aportes y creatividad artística, están tratando de que en nuestro país el teatro tenga más auge popular y llegue a todos los públicos y estratos sociales, fomentando así un nivel cultural que a gritos necesita el pueblo dominicano. 



“Ya sea que estemos despiertos o que soñemos, hagamos siempre el bien”, con este mensaje ellos despidieron al público, y eso mismo les exhorto a ustedes mis ambles lectores: “Hagamos el bien sin importar si lo que vivimos es fantasía o realidad, porque al final de la jornada, “La Vida es Sueño, y los Sueños, aún no sabemos qué son”.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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martes, 21 de febrero de 2017

Reflexión sobre la felicidad

Amables lectores, les comparto otro fragmento de mi primer libro (todavía inédito), “Monólogos del alma”, es un  libro de reflexiones sobre diferentes tópicos, en esta ocasión el fragmento trata de la felicidad.













¿POR QUÉ SOMOS INFELICES?

Porque no nos conocemos. Debemos conocernos a nosotros primeros, pues si no lo hacemos, no podemos saber lo que queremos, lo que nos gusta, nos satisface y nos hace felices.
Conócete a ti mismo y serás feliz, siempre y cuando te guíes por tus gustos y deseos, no por los de los demás.

La verdad es que nadie puede hacer feliz a nadie, solo tú puedes proveerte tu felicidad, nadie te la puede dar, lo que si puede ocurrir es que alguien te la quite, te la robe, siempre y cuando tu se lo permitas, porque sin tu permiso no podría, porque solo tú tienes el control sobre ella, así es que si la pierdes, si alguien te la quita, tu y solo tú, eres el responsable de ello por permitírselo

Nuestra vida se trata de:
1ero. Conocernos 
2do. Aceptarnos
3ero. Mejorarnos
  
La vida de los demás se trata de:
1ero. Conocerlos
2do. Aceptarlos
3ero. No tratar de mejorarlos


Mejorarse es una tarea propia de cada quién, nadie puede hacerla por nadie ni tratar de imponérsela a nadie, porque solo tú, sabes lo que tienes que mejorar para estar a gusto y conforme contigo mismo.
Conócete, acéptate y si algo no te gusta de ti, trata de mejorarlo y /o cambiarlo hasta que te sientas bien a gusto contigo. 
Esa es la clave de la felicidad, mientras tengas alguna incomodidad contigo, la tendrás con los demás, porque tú te reflejas en los otros aunque no lo creas.

Si cada quién se siente a gusto y en armonía consigo, el universo de seguro estará en armonía para nosotros, no veremos desequilibrio ni desamor, pero si por el contrario uno de nosotros permanece inconforme e incómodo consigo mismo, de seguro lo estará con los demás, se sentirá amargado e infeliz y el universo se convertirá en un caos y en un lugar odioso e inhóspito, y dentro de nuestros corazones solo tendremos desdicha e inconformidad con todo, con todos y con la vida misma. 

No olvidemos que somos parte de un todo, que la alegría de uno le afecta al otro, se transmite como una reacción en cadena y viceversa, la amargura de uno le afecta al otro, se le transmite como una reacción en cadena también, por lo tanto, mientras más seres felices habitemos el planeta, más felicidad habrá en él, es cuestión de promedios, números, realidades o como quieran llamarle.

La cantidad de felicidad del planeta es directamente proporcional al número de seres felices que hay, su unidad de medida podría ser la risa, pero esta no siempre es fiable, no es suficiente, es por eso que es mejor medirla por la cantidad de armonía y equilibrio que existe en él, ya que la risa va y viene, es pasajera, momentánea, y hasta se puede manipular, pero el equilibrio y la armonía no, debe haber una variación mayor de estos, la cual toma mucho tiempo antes de que ocurra el caos, es un parámetro más justo para medirla, y nos sirve para alertarnos y tomar las medidas pertinentes para evitar que ocurra dicho caos.    
Conócete, acéptate, mejórate y complácete a ti mismo sin dañar a los demás, y serás un ser libre y feliz.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 13 de febrero de 2017

El cuerpo o vehículo material

Todos los entes existentes, además de la consciencia o fuente de poder y energía que somos, poseemos un espíritu o cuerpo astral, el aura que todo ente energético genera es reflejo o resplandor de ese espíritu, y ese espíritu, se hace visible y presente (se materializa) en este plano dimensional, habitando un cuerpo físico o materia moldeada con forma específica, ya sea mineral, vegetal o animal.



Estos cuerpos físicos tienen fecha de caducidad al igual que toda o casi toda la materia que existe en este plano, unas más prolongadas que otras, pero cada tanto, al cumplir su tiempo de caducidad, se transforman. Para esto en algunos casos se desintegran y pulverizan para adaptar otras formas de existencia con un tipo de energía diferente, y en otros casos, lo hacen sin llegar a convertirse en polvo, solo deben esperar en estado pasivo el tiempo necesario para hacer un cambio y transformación en su estructura interna que repercute en su apariencia. Ejemplo de esto es el gusano que se convierte en mariposa.

También se da el caso en que algunas formas de existencia, dotadas de inteligencia racional y consciencia con cierta libertad y autonomía, se transforman internamente, sin llegar a notarse ningún cambio exterior, solo ameritan de tiempo, el cual varía dependiendo del estado de desarmonía interna que posean, para reestructurarse y adoptar una forma de existencia equilibrada y completamente armoniosa. Un ejemplo de esto son los seres humanos, que tienen la capacidad o Don del pensamiento racional, o sea, de crear ideas, y a través ellas y del pensamiento sincronizado, hacer realidad un entramado de proyectos existenciales, experiencias espirituales y materiales y cualquier cosa que se propongan, por muy descabelladas e irracionales que parezcan. 


Estos pensamientos o ideas, producen ondas de energía que causan sensaciones y emociones que repercuten directamente en el cuerpo físico y en su fecha de caducidad. Por eso, si se nos escapan de control y no se tiene un equilibrio preciso del estado emocional, en armonía con los acontecimientos creados y vividos, esta fecha de caducidad puede verse afectada y podría acelerarse. Esto se debe a ciertos desordenes energéticos que se ocasionan en el cuerpo físico llamados enfermedades; que no son más que los constantes choques emocionales, y los esfuerzos de la consciencia autónoma por equilibrar y mantener el equilibrio entre los dos cuerpos (el físico y el astral).

Muchos de estos pensamientos son causantes de antiguas creencias erróneas que se han transmitido de generación en generación. Esa desarmonía que producen los pensamientos descontrolados, genera emociones desequilibradas, de bajos niveles energéticos, y nuestra consciencia autónoma, sobre ocupada por mantener el equilibrio, pierde esa autonomía y trabaja en estado inconsciente, en automático, para dedicarse a encontrar la raíz de esa desarmonía y de ahí que mermen nuestras energías y el poder creativo.  

Por eso debemos tratar de recordar siempre lo siguiente: “El cuerpo es una caja de resonancia de los pensamientos y las creencias activas”, y estos generan sensaciones y emociones que chocan y rebotan, retumban y resuenan en el interior y el exterior del Ser. Y dependiendo de la forma en que procesemos, asimilemos y les demos permiso de accionar a esos pensamientos y creencias en nuestras vidas y existencia, dependerá el buen estado físico y mental del cuerpo, o sea, su perfecto y armónico funcionamiento.


Cuando estamos armonizados y equilibrados energéticamente hablando, el cuerpo es un ente activo, tiene cierta autonomía para ejercer sus funciones biológicas básicas y para ejercer sus funciones psíquicas primarias. Estas últimas se rigen mayormente por las emociones y son guiadas por la mente y memoria genética, y depuradas por el cuerpo astral.
Cuando no lo estamos, el cuerpo es un ente reactivo, la psiquis se convierte en un resorte, y nos dedicamos a reaccionar bruscamente ante cualquier estímulo, nos descontrolamos y enfadamos, y se generan conflictos internos por quién va a ejercer el control, y es cuando hace su aparición el ego, un ente peligroso que mayormente pone en riesgo de desequilibrio total nuestras energías vitales.  

Si permitimos que el ego controle la situación y se apropie de los niveles energéticos del cuerpo, esto también podría ocasionar la aceleración del tiempo de caducidad del cuerpo, ya que obliga a la consciencia autónoma a sobreactuar, la mantiene en zozobra y constante agonía por conseguir un equilibrio al menos relativo, y esto agota las neuronas del cerebro y por ende colabora con el envejecimiento.  

Pero sin importar si piensan o no los entes existentes, el espíritu o cuerpo astral se conserva, el cuerpo físico, la materia, tiene fecha de caducidad (la del reino animal es la más corta y la del reino mineral la más larga), y al alcanzarla se transforma en otra materia, con otra apariencia y otras vibraciones energéticas… 

Mientras, usemos el cuerpo conscientes de su valor y fragilidad, cuidémoslo... Y sigamos evolucionando.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 7 de febrero de 2017

La existencia y sus complementos

Amables lectores, cuando las palabras y conceptos se agolpan en mi sien produciendo un eco que resuena cada vez con mas fuerza en mi interior, suelo creer que por alguna razón, motivo o circunstancia, debo exteriorizarlos. Tal vez para lanzarlo como un decreto al universo, o para visualizarlo, entenderlo y asimilarlo mejor, y para que otros puedan recibir esas vibraciones y asimilar también esos conceptos como un aprendizaje de vida.

Los siguientes enunciados, se derivan y surgen precisamente de esa resonancia en mi interior. Espero les puedan resonar tanto como a mí, con la finalidad de entender con más claridad, este hermoso entramado evolutivo de vibraciones energéticas, sensaciones, emociones y trasmutaciones que conforman la vida.

A continuación los conceptos reflexivos que surgieron con la ayuda de la guía interior.

La Consciencia Suprema, Divinidad, Dios, Universo, como le deseen llamar, es la esencia misma de lo absoluto, de lo que Es, de todas las energías y cosas materiales e inmateriales que existen y pululan en el infinito, transformándose y transformándolo continua y constantemente, renovándose y renovándolo a cada instante. 
Ella es la Existencia Eterna y la fuente de todo poder y amor, de todo lo que Es / Fue y Será. 

La Consciencia Suprema, Divinidad, Dios, Universo... o Existencia Eterna, es el ente que escribe el guión de la gran obra universal, lo dirige, pone a prueba, evalúa y perfecciona. 


El cielo o firmamento, lo abarca todo, está plagado de astros celestiales, gases y “diminutas” partículas en constante vibración y movimiento. Es el mayor representante de lo absoluto e ilimitado, de lo infinito. Fiel testimonio de lo inmaterial y lo material, de lo armónico y perfecto, de la sincronía del movimiento y la estática…, de la transformación. 

El cielo o firmamento, es el lienzo donde se escribe la gran obra universal creada por la Existencia. 

La luz y la oscuridad, presencia y ausencia, óptimos representantes de la dualidad material. Los primeros indicios de lo real y lo imaginario, de la certidumbre y las dudas. También son muestra de respeto y consideración, cada uno se mantiene alejado del otro, guardando distancias necesarias e imprescindibles para la trasmutación. 

La luz y la oscuridad, son los instrumentos que preparan el escenario para la ejecución de la gran obra universal.  

La vida, es el conjunto de todas vibraciones armónicas que respiran, se expanden y se contraen, que emergen y evolucionan, que crean, que destruyen y se transforman. Es el corazón de la existencia, su latir y sentir.

La vida, es el guión, el contenido, el mayor y el mejor componente representativo de la gran obra universal.


La Tierra, conocida como el planeta azul, un diminuto astro celestial, un privilegiado paraíso que sirve de laboratorio de ensayo para conocer y desarrollar al máximo los más increíbles experimentos existenciales y descubrir nuevas formas de existencia, de desarrollo evolutivo, y de vibraciones que mayormente se conocen como emociones. 

La Tierra, es el pequeño escenario que tiene a su cargo un importante episodio de la gran obra universal. 

El agua, primer habitante de la Tierra y el perfecto ejemplo del libre albedrío y fluir de la materia, representante de la verdadera libertad y fuerza interior de la vida. Posee ciertas facultades mágicas y llenas de misterio, de poder. El ejecutante de la más hermosa y vital danza que sustenta la vida en la Tierra.

El agua, es el inquieto director del episodio de la gran obra universal que se desarrolla en la Tierra.  


Las rocas, montañas, volcanes, suelos, subsuelos, los minerales, los vegetales..., son la mayor muestra de diversidad de la Existencia, y la personificación del poder controlado y desmesurado, humilde y paciente, noble, equilibrado (contenido y desbordado) de la Consciencia Superior. 
Componen la materia prima del planeta Tierra, son sus raíces ancestrales y los verdaderos maestros de la evolución existencial.

Las rocas, montañas, volcanes, suelos, subsuelos, los minerales, los vegetales..., son la mayor parte del elenco, los actores primarios, secundarios y los de relleno, del episodio de la gran obra universal que se desarrolla en la Tierra.  

Los animales, son parte de la esencia misma de la Existencia. Componen una plataforma muy importante de lo que debe experimentar la Consciencia Superior en cada proceso de evolución y transformación. 

Los animales, son actores y al mismo tiempo, sus espíritus son espectadores de la gran obra universal.  

Los árboles, los mayores representantes del reino vegetal, se conectan todos entre sí, ya sea por sus raíces adentradas en el subsuelo, a través del viento con el canto de sus ramas y hojas, por medio de la polinización de sus flores, o mediante las vibraciones que emiten a través del espíritu que los habita. 
Se ven tan imponentes y señoriales, siempre impasibles, vigilantes y atentos a darnos vida, ya sea a través del oxigeno que producen purificando el ambiente, de atraer agua a la tierra y de producir alimentos, curación, cobijo, sombra y protección, entre otras cosas.  

Los árboles, son los espectadores por excelencia, los encargados de almacenar la historia del surgir de la vida animal y la humana y su evolución en el episodio de la gran obra universal que se desarrolla en la Tierra.  


La humanidad, es parte del reino animal, por lo tanto de la esencia misma de la Existencia, pero con otro ingrediente, raciocinio y discernimiento y un vasto poder sobre todo lo demás que habita en la Tierra. 
Va mas allá de la simple investigación de lo que debe experimentar la Consciencia Superior en cada proceso de evolución y transformación, debe registrar guardar y modificar esas experiencias y extraer sabias conclusiones y aprendizajes que sirvan para reforzar y reafirmar el poder de la Consciencia Superior y su esencia. Los humanos son los aprendices de la Existencia.

La humanidad, es la protagonista, el más cotizado y esforzado complemento de la obra universal. 


La eternidad, es el ciclo vital de la permanencia. Es la pertenencia y la esencia, el aliento o halito de la vida, de la transformación. La manifestación de lo divino, lo etéreo, lo sutil… El testigo silente de la inevitable involución y el retorno al origen. 

La eternidad, es el inmenso escenario donde se desarrolla la gran obra universal creada por la Existencia.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 31 de enero de 2017

Todo está vivo

Nada puede estar muerto, ya que todo está contenido dentro de la vida. Todo está vivo y felizmente respirando al compás del universo infinito. Incluso dentro de las cosas aparentemente muertas y putrefactas se produce y hay vida. Los cadáveres generan gusanos, la vida nunca termina, simplemente se transforma en otra forma de vida.

El universo está vivo y todo lo que está contenido en él también lo está, ya que existe. No pueden existir células totalmente muertas dentro de las vivas, pueden aparentar inertes mientras completan su transformación, pero es seguro que hay vida en su interior.

A esta imagen le llamarían un paisaje vivo y otro muerto, pero si existe es porque está vivo y respira, por lo tanto no está muerto, nada lo está totalmente.

¿Creen que el cabello y las uñas son tejido muerto porque aparentemente no sienten ni padecen al cortarlos? Es un hecho que no duelen, pero si fueran tejidos totalmente muerto no crecieran. 

¿Creen que el árbol que no parece sentir dolor al cortarlo, está muerto por el hecho de no tener ningún tipo de reacción inmediata aparente? 

¿Creen que el agua está muerta porque no seamos capaces de sentir toda la vida que posee? ¿Saben la cantidad de vida que guarda una gota o un sorbo de agua en su interior? ¿Alguna vez han sentido lo viva que está el agua? ¿Por qué creen que es tan energizante? Simplemente porque es pura vida.

¿Creen que las rocas y montañas no respiran? ¿Que están muertas por permanecer inertes en apariencia? ¿Tienen idea de la enorme actividad vital que hay en ellas? ¿A qué creen que se deben en realidad los sismos?
  
Pasividad, inercia o ausencia externa de vida, no significan muerte. La descomposición de un cadáver, un proceso biológico y químico que se deriva de la aparente muerte, pero es una muestra fehaciente de que nada muere, de que la vida solo se transforma, de que es eterna.

Les comparto un extracto tomado del siguiente enlace que habla del tema:

“El proceso de descomposición de un cuerpo es uno de los mecanismos biológicos más comunes, naturales y de hecho, más lleno de vida que existe. La descomposición es un proceso químico y biológico natural, sumamente necesario para el funcionamiento y desarrollo de la vida de cualquier bioma. Este proceso fue objeto de estudio para las ciencias a lo largo de la historia y hoy existe una rama de la ciencia que se encarga de estudiar el mismo en profundidad: la Tafonomía. El cuerpo, el organismo y sus sustancias, sufren un proceso de deterioro, como resultado una serie de cambios de diversa índole, hasta que finalmente se desintegra. En el proceso participan todo tipo de factores, tanto climáticos como físicos y químicos, de origen interno y externo, que ayudan a acelerar el proceso. Todo termina por descomponerse para transformarse en un nuevo estado de la materia, la cual se recicla y pasa a nutrir el medio, que luego dará lugar a nuevas formas de vida. En pocas palabras, mientras que un cadáver se desintegra se llena de toda clase de sucesos repletos de vida”

Fin de la cita

Como pueden ver amigos lectores, todo está vivo, se cree que la vida conlleva muerte pero la aparente muerte es lo que más vida genera. Esta realidad debería ayudarnos y bastarnos para cambiar nuestra perspectiva y actitud derrotista ante la muerte. Esa aparente muerte es solo un reposo, es el comienzo de una nueva forma de vida. 

Es tiempo de dejar de lamentarnos y sufrir tanto por causa de la muerte. Si bien es cierto que el hecho de ya no tener materialmente a nuestros seres queridos de la misma forma en que los conocimos, no es menos cierto que permanecen a nuestro lado de manera más cercana después de su “muerte”. 

¿Se han preguntado por qué será? Si, si, si, ya sé que me dirán que es porque los seguimos amando igual y los llevamos por siempre en nuestros corazones..., eso es solo una parte de esa realidad, la verdadera razón es porque tenemos vida eterna.


El título del libro “Vida después de la vida”, de Raymond A. Moody, bien le queda como anillo al dedo al tema que abordo (solo el titulo, el contexto no se refiere a este enfoque al que hago alusión en mi escrito), ya que no utiliza la palabra muerte en su titulo, si no que enfoca vida tras la vida y es el enfoque correcto, ya que siempre habrá vida, todo está vivo y nada en realidad muere, ni el cuerpo ni el espíritu, solo acatan ambos otra forma de vida.

Así es que eviten preocuparse, ya sea por enfermar, por envejecer o por la aparente muerte..., es la vida transformándose. Simple y sencillamente ocúpense de vivir, de vivir y de vivir, porque es lo único que vamos a experimentar, la vida, una tras otra, transmutándose, transformándose, cambiando de apariencia, de composición, de propósito…, pero conservando en su interior la semilla que la genera, que es su naturaleza intrínseca, su esencia, el maravilloso poder divino que produce el milagro de la vida eterna.


A cada paso que des, siente la vida a tu alrededor, agradécela, respétala y hónrala, es una extensión de ti, de tu vida y de la eternidad, y la mejor manera de hacerlo es viviéndola intensamente, sin miedos o preocupaciones vanas, de todas formas vamos a vivir, por más que creamos que vamos a morir, no será así, viviremos por siempre. 

Aunque entremos y salgamos como lo hacemos en nuestras casas, aunque hagamos una pausa, como lo hace el gusano antes de convertirse en mariposa, como lo hace el cadáver antes de transformarse en otra cosa, como lo hace el agua que se evapora antes de regresar convertida en lluvia, como lo hace la tormenta antes de volver a convertirse en calma, como lo hace… 

Como lo hace la vida, para transformarse en nueva vida


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 23 de enero de 2017

Mi verdadero mundo

Una de las cosas que más nos trastornan el día y la vida son las noticias actuales. Los noticieros y las redes informáticas se han encargado de cumplir lo que un grupo de individuos al parecer desea por encima de todo, que nuestra vida y nuestro mundo apeste, y nos resulte odioso y repulsivo, pero a la vez muy adictivo. 

Desde que el mundo es mundo, unos atacan y otros se defienden, unos odian y otros cuestionan el amor, unos viven y otros mueren o sobreviven en la mayor de las angustias, pero de un tiempo a esta parte, el esmero en hacernos la vida insufrible da mucho que pensar, y lo más sano es mantenerse fuera de esas aguas putrefactas y fabricarnos un mundo diferente al que nos venden a diario.

¿Cómo? Prestándole oídos sordos y el mínimo de atención. Haciéndonos inmunes e indiferentes a toda esa provocación y contaminación energética.

Como creadores que somos de nuestra realidad, ya es hora de dejarnos arropar por las fantasías ajenas y de vivir en el mundo de los otros, con los intereses y los engaños de los otros. 
Es hora de crearnos nuestro propio mundo, uno libre de temor, donde no tengan cabida la rabia, la amargura y el desamor, un mundo a nuestra medida. 
Por eso les aseguro que este mundo en el que la mayoría vive en zozobra y lleno de pánico existencial, ha dejado de ser mi mundo, no vivo ni existo en él, nada de eso es mi creación, por lo tanto no es parte de mí, no es mi mundo. ¡Ya basta de colaborar y trabajar para el bando equivocado!


En mi mundo caben muchas cosas, y cada día que pasa trato más de que la mayoría sean positivas y tengan buenas vibras: las alegrías, los sueños, las ilusiones, la empatía, el amor… Pero a la hora de convivir bombardeada con patrones enfermizos de ambición desmedida e insana, y de aceptar una vida de violencia como el mar que baña todas las riveras, mi mundo se convierte en un mundo de ciegos y sordos que no le dan importancia a lo que se percibe o a lo que se dice, simplemente porque no lo pueden ver ni oír, así que no existen, y el grado de estos efectos dañinos es ínfimo o nulo en mi mundo. 


Mi mundo está poblado de personas sabias que se valoran y saben valorar, de autenticidades, de honradez, de valores y pensadores coherentes, de amor… No interesan mucho los hallazgos o descubrimientos de la ciencia (ya que todo lo que es, ya fue), no le damos crédito a las mentiras y manipulaciones, nos alejamos de las noticias negativas y chismes de farándula, nada de eso tiene cabida, es un mundo sencillo y simple, sin lujos ni frivolidades, donde se vive el día a día centrado en el propio Ser, pero interesados en el bienestar común. Permanecemos interconectados directamente con la Consciencia Universal y con el aprendizaje de la vida colectiva, apoyando y ayudando a los demás, siendo Uno y a la vez un millón de Seres. 
Es un mundo de seres y personas libres y conscientes de su libertad, de la responsabilidad que conlleva vivirla plenamente, y del valor de esta para nuestro desarrollo emocional y espiritual. Un mundo que siendo material, trata de trascender la materia y mantenerse incorruptible.


He decidido no formar parte del mundo actual que todos conocen, me he dado de baja y me he ido más allá, a crear mi propio mundo, uno muy diferente al de todos. 
No me interesa más vivir en un mundo donde nos preocupamos mas por el morbo de lo inmoral, banal y profano, y nos sentimos atraídos a fomentar los actos de violencia, inmoralidad y maltrato, que las buenas obras y los actos de honradez, donde le damos más importancia a las noticias internacionales que a la vida del vecino y hasta de los familiares, donde nos jactamos de ser solidarios con los niños de Siria, de África…, pero menospreciamos al hijo del país vecino o al huérfano andrajoso que vive en nuestras calles. En un mundo donde es más fácil aparentar que ser, chatear que conversar cara a cara, maldecir que bendecir, pelear que perdonar, odiar que amar…



No me interesa ya estar en este mundo, ya he conocido las emociones negativas y he aprendido a valorar las positivas, por eso me he fabricado uno temporal, lo estoy llenando de amor, purificando y oxigenando con árboles repletos de gozo y con ríos de alegrías. Sin puertas ni ventanas, sin muros ni techos, solo con montañas, abierto al cielo y a todos, con ecos de risas y baños de ternura por doquier. Con sol, luna y estrellas como decoración y como único alimento la tierra y la lluvia. 
Quiero ofrecerlo como herencia “A quien pueda interesar” cuando me vaya definitivamente de forma material, cuando parta de este plano existencial a mi verdadero mundo.    

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 17 de enero de 2017

La montaña y yo.

Amables lectores, me place saludarles en este nuevo año que apenas inicia, y con la certeza de que este también será un buen año, quiero compartirles un poco de mi segunda experiencia en el Pico Duarte. Por si se perdieron la primera y desean leerlo, aquí les dejo estos dos enlaces del blog donde les cuento sobre ella: 
Expedicion al Pico Duarte
Ensenanzas del viaje al Pico Duarte


En esta ocasión se nos unió Viola Milagros, mi hija mayor. Seria pedirle demasiado al universo ir con la familia completa (mi esposo y mi hijo también), esa posibilidad no está en sus intereses de vida, así que para mí fue más que un privilegio compartir esta experiencia inolvidable con Viola y repetirla con Emilia Harolina, mi hija menor, pionera de estas aventuras de montaña en la familia.

Antes que nada, hago una mención y agradecimiento especial a Cristiam Zamora, un valioso joven colombiano (ya casi dominicano), que estuvo cuidando mis pasos y los de Viola, sirviendo de apoyo en los momentos cruciales, incluso exponiendo más de lo permisible su integridad física, bendiciones abundantes a su maravilloso Ser.

El primer día, entusiastas y alegres partimos a conquistar una aventura que prometía ser mas cautivante de lo esperado.


A decir verdad este día fue una prueba de fuego, subir La Sabrosa después de llevar unas horas de camino no me supo a mucho, pero luego subir El Rodeo, no tiene comparación, a partir de ahí supe que estaba físicamente mejor de lo que creía. Esa loma te maltrata, te saca el jugo y exprime el aliento, pero a la vez te fortalece y te sirve de terapia, te dices “Si pudiste con El Rodeo, puedes con todo”.


Así que caminar luego por el Filo de la Navaja y desde allí divisar el Pico Duarte y La Pelona en todo su esplendor me supo a gloria. 





Llegar al anochecer  a Las Guácaras, donde íbamos a pernoctar, fue llegar al paraíso. 

Resultó ser un lugar muy acogedor y con buen clima, nada de fríos extremos. Allí disfrutamos de un necesario y rico baño en las frías aguas del río, luego una suculenta comida junto al fuego.
Intercambiamos historias y admiramos el cielo estrellado, finalmente nos retiramos a descansar y dormir.

El segundo día, nos levantamos temprano agradecidos de la noche reparadora, desayunamos y emprendimos el camino hacia el valle de Bao, nuestra próxima meta.

Ese día todavía bajo los efectos físicos del Rodeo el cuerpo se sintió, fue dura y larga la caminata, subimos y bajamos, cruzamos varios ríos, volvimos a subir y a bajar…

 
A pesar de eso, llegamos temprano al hermoso valle de Bao, donde pasaríamos la noche. Cristiam fue un ángel para mí en la mayor parte de este trayecto.

La majestuosidad de La Pelona que se ve desde el valle de Bao bien al fondo, como algo inalcanzable, te hace dudar si lo lograrás, y a la vez te dice que muchos lo han logrado y te invita a prepararte mentalmente para subir a su encuentro. El río Bao de aguas heladas nos permitió reponernos y sentirnos mejor después de un rápido baño.




El atardecer fue inmejorable, dejándonos ver un área dorada aún por el sol en medio de la niebla.






La noche fría y hermosa, con un cielo pletórico de estrellas no tuvo desperdicios.




El tercer día nos levantamos temprano, esta vez además del Pico, escalaríamos también La Pelona, la segunda montaña más alta del país y el Caribe, con apenas una diferencia de 2 metros del Pico Duarte.



Amanecer en Bao, con niebla y La Pelona de fondo mientras tomamos un delicioso chocolate.


Parte del grupo y el grupo completo antes de partir hacia La Pelona.



Caminamos un largo trayecto hacia La Hamaca, para luego escalar La Pelona.





La Pelona en la lejanía es imponente, majestuosa, intimidante. En la cercanía, la aprecias con menos temor, pero con el mismo respeto y admiración, tiene un alto grado de dificultad por lo largo y accidentado del trayecto, con una gran cantidad de piedras y enormes rocas en su paso, además de los famosos pajones de hierba.



La escalamos juntos y despacio, algo que definitivamente agradecí en el alma, ya que para mí fue el mayor reto. Les cuento que creí que me iba a desmayar al llegar a la cima, en ella se aprecia una roca volcánica gigantesca y agrietada.




Joel, un ágil joven que hizo de fotógrafo oficial, posando en la cima de La Pelona.








Viola y Emilia posando en La Pelona.





Gracias a la estrategia de subirla a pasos cortos y a menor velocidad, y al apoyo de Andy, Emilia, Tony, Cristiam… y muy especialmente a la fortaleza divina, lo logré, pero no tuve el tiempo suficiente para reponerme y apreciar la vista en todo su entorno.



Me tomó unos cuantos minutos reponer el ánimo, apenas me dio tiempo para esta fotografía con Viola en la cima, ya que no podíamos demorar el descenso, todavía nos esperaba el Pico.





Duramos algo más de dos horas para subir La Pelona y menos de una para bajarla, rumbo al valle de Lilís. Allí merendamos para luego subir al Pico.



Viola y yo antes de escalar el Pico Duarte, subirlo fue menos demandante, el camino resultó tedioso y largo más que agotador.


           

Emilia apoyando a Viola en la cima y luego las tres, en un momento único y quizás irrepetible  

Fue muy emotivo, al menos para Viola y para mí, ya que se sintió bien llegar a la cima y caminar todo el trayecto durante esos tres días con nuestros propios pies, y saber toda la energía y esfuerzo que nos costó. Hacer todo el trayecto a pie, sin lugar a dudas hace que lo valoras más.

En parte me sentí como si fuera mi primera vez y me contagiaron las lágrimas de Viola, que se hallaba sometida a tantas emociones encontradas, con una mezcla rara de miedos enfrentados y vencidos (ella le teme a las alturas entre otras cosas), de certezas confirmadas (comprobó que cuando se quiere, se puede), y una tímida y nerviosa felicidad por alcanzar la meta sin desmoronarse, todo eso sumado a un deseo indescriptible de dejarlo todo atrás y huir del lugar, para no tener que seguir enfrentando temores y terminar aceptando que somos víctimas y prisioneros del miedo y de nuestras absurdas limitaciones.


El grupo reunido en el Pico, preparado para entonar el Himno Nacional.

Regresamos al valle de Lilís ya que pasaríamos la noche allí, desde donde puedes divisar mejor La Pelona y el Pico, incluso la Bandera Nacional en la cima, siempre y cuando no haya neblina. 


Quizás sea el lugar más frio de todos los campamentos, dicen que el frío de Lilís en las noches es matador, no hay río cerca por lo que tampoco hay posibilidades de darse un baño reparador, aunque muchos dicen que de haberlo sería imposible bañarse en el por el frío extremo, se duerme poco allí, pero sin dudas es el campamento más grande y amplio con área de baños bien espaciosa y equipada, solo le falta lo principal, el agua. 



El canto de estas aves llamadas Cao, familias de los cuervos, nos acompañó en gran parte del trayecto, comen pan y otros alimentos.




Ya tarde, en el silencio de la noche, afuera soplaba el viento como un mar embravecido y dentro se escuchaban los quejidos por el frío.

El cuarto día salimos temprano rumbo al valle del Tetero, donde descansaríamos esa noche y el día siguiente completo. El agotamiento físico ha dejado huellas en mi cuerpo, pero a pesar de eso saco fortaleza para seguir y lograr otro día sin ayuda de las mulas.


Nos encaminamos hacia La Compartición, punto obligado de las rutas más transitadas y el campamento más conocido por la hospitalidad que ofrece (caseta grande, agua, baños, área de fogata, cocina, clima aceptable y su proximidad al Pico).




Aquí posando las tres en el área de La Compartición.






Fue la ruta menos exigente, a pesar de las subidas y bajadas, era el terreno menos empinado de todos.
Subir la famosa “Velita” donde nos combatió bastante el sol, fue el trayecto mas agotador, también la subimos muy juntos y despacio. Agradezco sobre manera la ayuda y las instrucciones y motivación recibida de Tony en este trayecto.

Bajar luego el “Arrepentimiento”, definitivamente es todo un reto, pero créanme si les digo que es mejor que subirlo, como me tocó el año pasado y me vi en la necesidad de terminar de subirlo en mula.



Después de varias subidas y bajadas llegamos al cruce de La Laguna y a partir de ahí fue más bien de bajada y alguna que otra subida rumbo al valle del Tetero. 




Llegamos a Tetero con lo claro del día y acampamos en medio del valle y próximo al río, donde nos bañamos antes de caer la noche, el agua es sumamente fría. 







Cayó la tarde y pasamos la noche allí.








Los jóvenes aprovecharon para jugar y divertirse un poco y acostarse más tarde, ya que pasaríamos el día siguiente también allí.





El quinto día lo tomamos de descanso. Fue un día grato, de compartir y descansar, se pasó entre conversaciones, visitar la caseta del Tetero, el balneario La Ballena, piedras con inscripciones indígenas…



Ya en el campamento entre salones de belleza, masajes y terapias, comida, risas y juegos (twister y vitilla), nos llegó el atardecer, en franca comunión del grupo. 




La noche junto al fuego tomó su matiz de historias inolvidables, testimonios que se quedaron grabados para la posteridad bajo un hermoso cielo.




El sexto día en la madrugada, pude apreciar en soledad el cielo plagado de estrellas en medio del silencio, el frío y la oscuridad de la noche, un momento divino. 

Al amanecer salimos temprano a emprender el camino de regreso al hogar. 




Dejamos el valle del Tetero sonrientes, alegres y regocijados. 






Llevábamos la satisfacción de la meta lograda y algo más, sumado al anhelo de volver a casa junto a nuestros familiares. 





Luego de los ejercicios de calentamiento bajo la dirección de Tony, subimos para dejar atrás el valle con la emoción del primer día y la gratitud del último, rumbo al cruce de La Laguna. 



Nos cruzamos con otros grupos que iniciaban la travesía rumbo al Pico y al valle del Tetero, les deseamos suerte.




A partir del cruce de La Laguna nuestro camino fue prácticamente de bajada, hacia Los Tablones y luego hacia La Ciénaga de Manabao en Jarabacoa. 





El famoso ¡Llegandoooooo
Se hizo realidad, eso parece decir la Dra. Licelot, una veterana piquera.









Por fin llegamos y tomamos los autobuses que ya nos esperaban para llevarnos de vuelta a la capital, al hogar, dulce hogar, ¿Verdad Emilia? 








De vuelta a la “civilización”, rebosantes de alegría en un parador del camino.







Posando con dos ángeles custodios, Cristiam y Tony








SINTETIZANDO

Les cuento que a pesar del esfuerzo físico, me gocé estos días y en esta oportunidad tuve la dicha de hacer toda la travesía a pie, esa era mi meta, no tener que auxiliarme de las mulas. Aunque les confieso que por momentos estuve a punto de romper mi compromiso y hacerlo, ya que fueron días agotadores de largas, extenuantes y de intensas caminatas, tanto de subidas como de bajadas, pero definitivamente prefiero estas últimas, las subidas son mi mayor reto y me desgatan demasiado por la falta de oxigeno y no saber manejar mejor la respiración en esas alturas.
Pero pese a todo, el goce es indescriptible, se la pasa bien y se disfrutan estos inolvidables momentos entre la naturaleza y los compañeros piqueros.


Para mí fueron seis bellos e intensos días, duros, largos y maravillosos, inolvidables y muy hermosos. Caminábamos la mayor parte del día. Compartimos hermosos paisajes, baños en ríos de aguas frías y cristalinas que nos devolvían a la vida, sueños, cuentos, comida, frio, risas y alegrías, gestos de solidaridad y una que otra queja, lesión y cansancio, pero nunca desmayamos, el apoyo fue colectivo y la hermandad y solidaridad se hizo presente siempre en este grandioso grupo de 48 personas jóvenes y algunos menos jóvenes como yo, pero con un espíritu rebosante de energía y ganas de explorar y sentir otras vivencias gratificantes, que a pesar de ser tan físicas, esconden una magia espiritual inexplicable, solo se entiende al vivirla.

He vuelto al Pico Duarte a devolverle lo que me traje el año pasado y le pertenece, lo he dejado allá, he cerrado otro ciclo, otro capítulo de mi vida. 

He conocido a otras personas, otros valles, escalado otra majestuosa montaña (La Pelona) y otras lomas como La Sabrosa y el Rodeo, y he regresado sana y salva, agradecida y fortalecida en cuerpo y alma, crecida en sabiduría, en valores, en esperanzas, con la certeza de que somos fuertes y poderosos, invencibles, de que la unión nos hace más fuertes y de que las vicisitudes nos forjan el carácter. Consciente y agradecida de lo que poseo y de lo que puedo llegar a alcanzar si me lo propongo. 


He vivido una experiencia inolvidable, a mis 57 años es más que un reto, es un privilegio, a pesar de mis supuestos quebrantos de salud lo he logrado, mis rodillas han respondido muy bien al igual que el resto del cuerpo. Del alma ni hablar, está más que satisfecha, renovada y agradecida del universo y la divinidad, que definitivamente se ha puesto nuevamente para mí, para hacer otro reto realidad.  

Gracias de corazón al Poder Supremo, al Universo y la fuente de poder divino que soy, a cada uno de los participantes, desde los guías y las mulas, los coordinadores Amín, Cornelio, Andy, Frandy (sin ellos no sería posible). A mis hijas (Viola que siempre estuvo pendiente de mí y Emilia que me ayudó en momentos extremos), a mi esposo Félix Disla y a mi hijo Félix por su comprensión y paciente espera en el hogar. A los compañeros de caminata como Cristiam (mi ángel guardián), Licelot, Felo, Arezo, Harold, Yantery, Tony, Jonathan, Danny, Argelia, Jeudy, Carlita, Irene, Rosmery, Colome, Pablo (que lleva una funda para ir recogiendo la basura que encuentra a su paso)… 
A TODOS, desde Amín (la voz oficial del grupo coordinador) hasta Nicole, la niña que formó parte del grupo dándonos muestras de valor y arrojo y convidándonos a dejar salir a nuestro niño interior. 


El grupo humano fue genial, cada uno dejó sus huellas imborrables en la tierra y en los corazones. Con cada paso vibramos con la tierra y cada vibración marcó un nuevo latido en el corazón, al unísono con la naturaleza. 

Algo cambió definitivamente en nuestras vidas, y los días llevarán siempre el aroma inolvidable de esos días vividos. Ya no veremos una montaña como lo hacíamos antes, como algo lejano e inalcanzable, a partir de esta travesía veremos nuestra silueta subiendo por cada trillo que divisemos desde lejos, con una vibrante palpitación en el corazón, que nos hará decir lo siguiente:
“Siempre Seremos Uno, La Montaña y Yo

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.