lunes, 21 de marzo de 2016

Uso / Abuso / Deshuso

Queridos lectores, ¿Han reparado en las cosas que generalmente tenemos a mano para usarlas cuando haya necesidad de hacerlo y que por una razón u otra debido a la costumbre e inconsciencia, hemos obviado, subutilizado, atrofiado o perdido por abusar o por prescindir de su uso?

Se nos han dado muchos dones, unos para protegerlos, otros para desarrollarlos y compartirlos, y otros para simplemente usarlos para nuestro beneficio y el de los demás. 

Si se sientan en soledad, en un lugar tranquilo y en paz, dispuestos a pensar en esta interrogante, podrán constatar que la lista de cosas es grande y que lamentablemente ni nos percatamos de ello y peor aún no estamos dispuestos a darle un giro a ese comportamiento nocivo, la costumbre hace ley y la ley hay que respetarla, esa es la excusa mas incongruente que podemos darnos, sin embargo hacemos eco de ella con nuestra actitud diaria.

Les voy a dar solo un ejemplo de esto, se trata de nuestros sentidos más conocidos.

A continuación les dejo una pequeña reflexión sobre este tema que extraje de mi libro “Fragmentos”

“Cuando te guías por los ojos usas menos los otros sentidos y van perdiendo facultades por falta de uso, como estás viendo no necesitas poner mucha atención en escuchar los sonidos o cosas a tu alrededor, como estás viendo el mar no tienes que esperar a que la ola rompa para escucharla, casi te anticipas al sonido; no tienes que esperar a que la nariz perciba su olor por sí sola, los ojos ayudan a que lo huelas antes, incluso saborees antes el sabor salado del salitre, hasta te pierdes la sensación de sentirlo como deberías pues cuando vas ya a entrar en el agua sabes por los ojos que lo vas a hacer, así que esa línea divisoria entre la arena y el agua, ese no saber en qué momento vas a sentir el agua en tu pies, que es fantástico, te lo pierdes gracias al sentido de la vista.
He descubierto que los ojos a pesar de ser una de las partes más bellas del cuerpo humano, son arrebatadores de poder como toda belleza seductora, si no estamos alerta nos posee y nos aniquila, así que no siempre es bueno mantener los ojos abiertos, hay que darle descanso y poner a trabajar más a los otros sentidos para que no sea que de tanto forzarlos a hacer el trabajo de los otros sentidos los perdamos, o los desgastemos más de la cuenta por abusar de su bondad y de su eficiencia, como ocurre normalmente, pues la gran mayoría de las personas necesitamos espejuelos después de cierta edad”.  
Hasta aquí la cita.











Para nadie es nuevo que los ciegos desarrollan más los otros sentidos, en realidad es esto lo que ocurre, al no poder ver, sus otros sentidos salen en su defensa a hacer su trabajo, el cual inconscientemente la vista ha ido aminorando y reduciendo cada vez mas. Pero no es cuestión de buscar un culpable, de decir que la vista se ha empoderado y aniquila a los otros, ni de decir que los otros son perezosos y se han recostado en la vista para trabajar menos.

La realidad es que esto es una muestra más de lo distraídos que vivimos, tenemos varios sentidos, usamos mayormente 5, aunque muy superficialmente, vemos pero no miramos, oímos pero casi no escuchamos, olfateamos pero olemos poco, comemos y pocas veces lo saboreamos y tocamos pero difícilmente palpamos y sentimos. Hemos dejado que la mente decida por nosotros qué hacer, perdiendo el control de dar las órdenes de ejecución desde nuestros propios pensamientos en el momento indicado, no pensando en automático como generalmente hacemos, abusando de algunos privilegios y descartando otros inherentes y muy valiosos.
El libre albedrío se ha ido perdiendo para actuar en manada, seguir a un líder o cabeza, sin control de los pensamientos propios que cada vez se hacen mas escasos. Delegando ese don tan especial y reduciendo las emociones a la complacencia y aprobación del prójimo, bloqueamos el flujo normal de pensamientos creativos, anulamos la función principal del ser humano, que es el poder de crear y ejecutar pensamientos edificantes y necesarios para nuestro desarrollo emocional y espiritual particular. Hemos perdido el respeto propio y bajamos la autoestima, esta se ha reducido a imitaciones baratas de aprecio y valoración del ser.
Descubre y desarrolla el arte de ser tu mismo, nada como ser original. 
Usa tu cerebro y todos tus sentidos, son una dádiva especial, siente lo privilegiado que eres como ser un humano, orienta tus días y noches a notar y valorar tu existencia, quererte y hacerte notar, no por tus extravagancias y vulgaridades, si no por tu autenticidad y originalidad. 
No abuses pero tampoco te duermas en tus laureles, el desuso también es muy perjudicial. 
I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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