martes, 25 de abril de 2017

Profundizando

Siguiendo la misma corriente de la entrada anterior, comparto con ustedes esta otra reflexión. 

Como este mundo se ha vuelto tan irracional, el YO SOY (que lamentablemente no es tan fácil captar su dimensión) debería sustituirse por el YO ESTOY para evitar caer en confusión.

Lo primero, el YO SOY, cuando no hay una clara comprensión, tiende a poner etiquetas, sustantivos o conceptos, que hacen que se pierda de vista lo esencial, da la impresión de estar estáticos, frisados, limitados, y condicionados, de frenar la evolución, por eso Dios dijo “Yo soy el que soy”, para completar la frase. 

Lo segundo, el YO ESTOY, nos obliga a evolucionar, a accionar y estar atentos, presentes, despiertos…

El Estar, es energía pura + vibración en movimiento.

El Ser, es energía pura + vibración en reposo (que es precisamente lo que somos), ese accionar nos lo provoca la evolución.

El “YO SOY” es Consciencia. El “YO ESTOY” es Presencia.

El “YO SOY” es Esencia. El “YO ESTOY” es Cadencia y juntos forman el baile de la vida.



Dios, el innombrable o como le prefieras llamar, no es materia tangible, no es palpable, por lo tanto no lo podemos encasillar entre conceptos, no es definible, la esencia de todas las cosas no se puede limitar a un concepto, a una idea, a un sentimiento, a un poder, a un nombre... 
El amor, el poder, el movimiento, la quietud, la energía, la fortaleza, la vida, la respiración…, son manifestaciones de la esencia de Dios, la esencia divina que crea y sostiene la vida, que todo lo compone, pero que no deja rastros palpables, medibles, descifrables, entendibles racionalmente, solo es perceptible a través de la integración y la disolución, a través del SER y del NO SER.

El SER, es esa ola que emerge de las profundidades, de tu interior, para luego sumergirse en el fondo, esa ola que va y viene, que se forma y aparentemente se disuelve, pero que en realidad se reincorpora y reintegra a su totalidad en cada movimiento, en cada respiración de la vida, en cada latido y suspiro del universo. El Ser es esa onda expansiva, esa vibración, esa luz diminuta que emerge de la oscuridad, para luego perderse en ella y formar parte de su hermosa negrura.

El NO SER es la manifestación del libre albedrío, ese estado que se alcanza cuando nada de lo que te acontece y te rodea es capaz de robarte tu paz interior por un lapso de tiempo mayor que el que te permite pestañear y asombrarte momentáneamente, pues enseguida vuelve a retornar tu tranquilidad espiritual, porque de alguna forma u otra sabes que ese acontecimiento por muy doloroso que pueda ser, es necesario y valioso en sí mismo, y encierra un aprendizaje y un gozo mayor para alguien de forma  individual y para el colectivo en general. 

El SER confluye, el NO SER disipa.

El SER inhala, el NO SER exhala y juntos forman la respiración, el hálito de la vida.  


Buscamos respuestas, pero todavía no estamos preparados para encontrarlas, aceptarlas y trascenderlas. 

Cuando hemos tenido el privilegio de ver hacia abajo desde un avión, una gran torre o un parapente, observamos lo bello y en calma que luce todo, nada está fuera de lugar, equilibrio y control. Aún en cada rincón existan conflictos, el panorama desde las alturas luce en calma. 

La iluminación no es otra cosa que ver el mundo en armonía y equilibrio desde cualquier lugar de observación que te encuentres, ya sea desde arriba o desde abajo, a la derecha o a la izquierda, en todo tu alrededor y mas allá y sentirte gozoso y participe de esta armonía y esa paz, porque de hecho la llevas en tu interior y nada ni nadie puede arrebatártela.

La iluminación es el proceso de metamorfosis del inconsciente para hacerse consciente.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 17 de abril de 2017

Yo Soy

Desde tiempos inmemoriales la frase “Yo soy” está bien identificada con Dios, en su encuentro con Moisés, cuando se le presentó como la zarza ardiendo. Aunque esto es más bien una simbología, lo que aquí interesa, es la afirmación de quien es, de como se describe, la frase, “Yo soy el que soy”, o sea, el “Yo soy”.


En muchos libros de auto ayuda nos topamos con ese “Yo soy”, para hacernos ver quienes en realidad somos, o mejor dicho, quienes no somos, para llegar a saber quiénes Somos y concluir que simplemente… “Yo soy”. 

En una de mis recientes caminatas vespertinas, que son para mí una verdadera meditación y comunión (de hecho es mi forma de meditación), pude percibir y entender con claridad ese “Yo soy”

Mientras caminaba en franca observación del entorno y de mi propio yo, como algo instintivo, fui declarando que: cada árbol y cada persona que cruzaba, cada ave que cantaba y volaba, el cielo, las nubes y el hermoso sol en su atardecer, el mar azul que ofrece una grandiosa y agradable vista, la deliciosa y fuerte brisa de la tarde (que me impulsó a abrir los brazos como queriendo volar)…, en fin, cada cosa en particular y todo el conjunto en general, que tan atentamente observaba y me observaba a mi misma mirando, eran “Yo”, o sea, “Yo era ellas y ellas eran Yo”, mejor dicho, “Yo soy ellas y ellas son Yo”…, siempre en el presente. 

Enseguida se me hizo la luz y me dije: “!Ah!, a eso se refiere el famoso “Yo soy”, a la presencia del Ser, de cada Ser, en cada cosa que existe, en cada Ser”.


Yo estoy (Soy) en cada cosa y cada cosa está (Es) en mí. “Yo Soy” cada Ser y cada Ser “Soy Yo”.

Parece un trabalenguas pero está más claro que el agua. Es la prueba fehaciente de la eternidad del Ser, de la vida eterna, de esa Esencia siempre presente e imperecedera que pulula, respira y existe  por doquier. No es que todos "Somos Uno", si no que más bien "Somos Uno en todo".

Esa revelación es la maravilla, la fuerza, el poder y la grandeza de la existencia misma, esa que somos todos, y cada una de las partículas que conforman el Universo finito, el cual se expande hacia el infinito en busca de cada “Yo Soy”. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 11 de abril de 2017

Invitación

En esta ocasión quiero comunicarles la creación de una nueva página del blog, se titula PDF libros, les invito a visitarla.

A continuación les dejo la presentación que encontrarán al acceder a la página, espero les sea de utilidad.


Amables lectores, he creado esta nueva página en el blog, PDF libros(ya sé como subir los libros en pdf al blog) con la intención de ofrecerles varios libros interesantes, algunos me han servido de ayuda y apoyo para entender mejor este viaje hermoso y a veces tortuoso que es la vida.

Lo de hermoso es para mí indiscutible, lo de tortuoso ya va siendo hora de que cambiemos esa impresión y aprendamos a apreciar la belleza aún en las cosas que consideramos desagradables o trágicas de la vida, ya que no lo son, más bien solo son atajos de los variados caminos que nos ofrece este interesante y mágico viaje, los cuales somos libres de elegir algo a ciegas, sin saber hacia dónde nos llevarán.

En la pagina "Propuestas" que hace tiempo creé en el blog, ya les había dejado un listado de libros muy importantes para mí, algunos de esos los expongo en esta página junto a otros que además de ser interesantes también, los puedo ofrecer en pdf para descargar. 

También les obsequiaré mas adelante con tres libros reflexivos de mi autoría, que a pesar de estar todos desde hace unos años debidamente registrados con todas las de la ley, en la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) del Ministerio de Cultura, no han sido revisados y corregidos por entendidos en las artes literarias, ni publicados aún, son inéditos, por falta de recursos y por no querer ceder mis derechos de autor y dejarme influenciar de las editoriales. Prefiero ofrecerlos de manera gratuita, me parece que ya es hora de ventilarlos a la luz pública y que de alguna manera les puedan servir (como me han servido algunos libros a mí) de ayuda o de simple introspección; al menos, esa es la intención al ponerlos a su disposición. 

Les estoy dando una última revisión, pero les pido excusas de antemanos por los errores gramaticales y de sintaxis que puedan tener, mi finalidad inmediata es dejarlos fluir y hacerlos participes de mi evolución, gracias a la ayuda de mi guía interior y a todo lo que me rodea, toco y me toca.

Gracias mil por vuestro apoyo al blog, que les sea de provecho esta nueva sección.

NOTA
Si algún libro es de su interés más allá de la simple curiosidad, siéntanse en libertad de leerlo o descargarlo, respetando que no están a nuestra disposición para fines comerciales, y recordando que la reproducción de estos ejemplares con fines lucrativos es penalizada por las leyes.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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martes, 4 de abril de 2017

Ojo...

En esta ocasión quiero hablarles de un tema musical de Silvio Rodríguez, que a pesar de los años (40) sigue siendo de actualidad, se titula “Fábula de los tres hermanos”, aquí  les dejo el enlace para que lo puedan escuchar.



Este tema tiene la peculiaridad de estar abierto a todas las posibilidades de interpretación filosófica y que cada quien escoja la que más le acomode, desde “La unión hace la fuerza…, hasta vive el presente y nada más, sin fantasmas del pasado, ni metas que alcanzar”. 

A mi particularmente me habla de lo negativa que resulta la rigidez y fijación mental, el seguir sistemas y patrones de conducta preestablecidos, carentes de flexibilidad, sin darse la libertad de hacer cambios oportunos y necesarios. Esclavos de un objetivo fijo, como dicen “Con anteojeras y fuete”, sin mirar para otro lado, perdemos la perspectiva de todo lo demás (como los dos primeros hermanos), o con un ojo en el cielo y el otro en el suelo (como el hermano menor), perdemos la noción de la realidad. 

"Ojo que no mira más allá no ayuda al pie”
"Ojo que no mira más acá tampoco fue”
"Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve"

Estas tres frases y una que varias veces se repite, “Para nunca equivocarse ni errar…” nos dan la clave que a mi entender es la siguiente:

“Ojo condicionado nunca ve, y ojo curioso, todo lo ve”.

Además de ser una lección para la vida personal, esta canción, precisamente por ser de Silvio, la veo más que nada como un mensaje de contenido político y social, me habla de tres países (hermanos) con distintos sistemas políticos, cada uno centrado en un ideal fijo muy focalizado, y a ninguno les funciona bien, cada uno tiene fallos y debilidades que les impiden avanzar como país libre y progresista, todos están faltos de alegría, y aunque estén cifrados en no equivocarse ni errar, precisamente ese enfoque es lo que atrae el error. 

Temerosos por no cometer las faltas que otros han cometido y tanto censuraron, usan estrategias focalizadas y fosilizadas, descartando lo bueno del otro, y terminan atormentados por sus propios fantasmas y demonios. 


No es ni un extremo ni el otro, los extremos nunca han sido solución convincente, tampoco estar vigilantes de un extremo a otro, o sea, en un vaivén, sin rumbo definido. 
Una vieja frase atribuida al gran filosofo Sócrates, dice lo siguiente: “El secreto del cambio, es enfocar toda tu energía no en luchar contra lo viejo, si no en construir lo nuevo”

Estar atentos y centrados, crear y organizar, sin ansias de destruir o desmitificar, sería la mejor opción. Los tres sistemas de esos países carecen de lo primordial, libertad, cada uno es esclavo de sus lineamientos, uno por no caer mira siempre hacia abajo, otro se olvida de mirar hacia abajo y con frecuencia cae, y el otro se disloca mirando constantemente hacia abajo y hacia arriba, y en definitiva termina por no mirar con atención para ningún lado. 

Tanto para lo personal como para todo lo demás, lo ideal y más sensato es actuar con libertad y atención en cada tramo del camino, no forzar las cosas, sino dejarlas surgir y fluir por sí mismas, el instinto nos dirá que hacer paso a paso, ya que cada ruta a andar es diferente, cada pueblo es diferente y cada historia es única. Nunca se pasa dos veces por el mismo lugar, siempre algo cambiado tiene o tenemos nosotros, y por ende ya no es lo mismo. 

De nada nos sirven los sistemas obsoletos y reglas inmutables y perdurables en un mundo en constantes cambios: de ideologías, pensamientos y mentalidad, de imaginación creativa, de objetividades y subjetividades, en constante búsqueda de armonía y libertad, en constante evolución y búsqueda de equilibrio, en constante guerra en búsqueda de Paz.

Moraleja: 
De tanto hacerle la guerra a los demás y a la vida, nos olvidamos de disfrutar y construir la Paz y acabamos exhaustos y amargados.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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lunes, 27 de marzo de 2017

La satisfacción

Si hay algo que de verdad anhelamos es sentir satisfacción, por la vida que llevamos y lo que hacemos en el día a día. El sentir que acumulas en tu haber, al obtener un sin número de satisfacciones en el diario acontecer, es la mejor forma de llevar una vida plena y gozosa. 



El significado gramatical de esta palabra abarca muchas vertientes, pero en resumidas cuentas se trata de sentir un bienestar generalizado (mente cuerpo y espíritu), placer, tranquilidad y paz interior respecto a algo que se anhelaba y se obtiene, ya sea cuando se ha consumado un deseo o cubierto una necesidad. 

Existen diferentes grados de satisfacción, capaces de lograr que nos sintamos realizados y felices dependiendo del grado de necesidad o deseo que se sienta de obtener ese algo que anhelamos. 

Estar totalmente satisfechos seria el estado ideal del sentir del Ser respecto a este plano existencial. 
Estar altamente satisfechos es un estado de plenitud y gozo interior que nos ayuda al buen desenvolvimiento del diario vivir. 
Estar moderadamente satisfechos, es un nivel bastante aceptable de felicidad, ya que la moderación siempre será parte de la armonía y la satisfacción del equilibrio interior. 
Estar escasamente satisfechos, aunque en parte es de por sí un paso adelante, nos deja un halo de mediocre resignación temporal, lo importante es poder elevar ese grado. 
Estar insatisfechos es el peor estado del Ser, el que nos provoca apatía, depresión, angustia o sencillamente indigestión o desagrado por la vida que tenemos o por el cómo la estamos llevando, o mejor dicho, esa amarga sensación de que es ella quien nos lleva a nosotros en contra de nuestros más íntimos deseos.

Atendiendo a esta clasificación, sería recomendable hacer un alto en tu vida, estos días que se han denominado de cuaresma y que para muchos son propicios para reflexionar, quizás sean un buen pretexto para hurgar en tu interior y determinar cuál es el grado de satisfacción que te acompaña a estas alturas de tu vida, que tan a gusto y controlada llevas tu vida o si por el contrario, estas a disgusto y sientes que ella te controla a ti.

Dependiendo de lo que descubras, sabrás qué medidas tomar para realizar los cambios que consideres pertinentes para elevar el grado de satisfacción general de tu Ser. No le dejes nada al azar, ni a Dios o a los demás, esa tarea te corresponde solo a ti realizarla. 


La satisfacción empieza en el interior de la persona, de ahí fluye hacia el exterior y todas las cosas nos salen a pedir de boca. Si estás satisfecho contigo mismo, hay más probabilidades de que lo estés con todos y con todo lo demás. Déjate fluir y podrás constatar como fluye también la vida y todo lo que de ella se deriva. 



¿Qué tan prioritario es para ti satisfacer tus necesidades y deseos? De tu respuesta saldrá la fortaleza interior o la fuerza de voluntad apremiante para lograrlo y hacer de cada día una aventura maravillosa, sorprendente y grata, siempre y cuando sepas definirte como la entidad única y especial que eres, y le pongas ganas, fe, intención y sobre todo impregnes de mucha pasión todo lo que hagas, con el corazón y la vida puesto totalmente en ello.    

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2017/04/11/correo-los-lectores

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miércoles, 22 de marzo de 2017

Momentos

¿Que entendemos por la palabra “Momento”? ¿Qué significado tiene para cada uno de nosotros en particular? Imagino que más allá del que nos enseñaron en la escuela, gramaticalmente hablando, existe un significado más profundo, un significado que nadie nos puede enseñar, que va ligado a ella dependiendo del tipo de sentimiento o emociones que nos produzca, un significado sentimental o emocional que solo somos capaces de sentirlo, no hay forma de describirlo.

Se escuchan decir frases diferentes usando este vocablo, como por ejemplo:

¡Qué gran momento tuve!
Fue un momento divino.
¡Cuanto lo odié en ese momento!
¿No pudo ser en otro momento?
¡Un momento…, deténgase!
¿Por favor, tienes un momento?
Maldigo ese momento
Ocurrió en el último momento
Me molesta por momento

Como podrán ver el cóctel de momentos es muy variado y con distintos sabores.


Una misma situación puede generar diferentes sensaciones momentáneas en cada individuo, todo va a depender del estado emocional en que cada uno se encuentre en ese determinado momento en que suceda el evento, y este será el que se apoderará de ese instante y definirá y le dará sentido a ese momento preciso que has vivido. O sea, que la vida se hace siempre de “Momentos”, cada uno con un significado diferente.

Una de las mejores maneras de estar “Aquí y ahora”, es precisamente poniendo atención a cada momento emocionalmente vivido, si no eres capaz de encontrar ningún tipo de sensación o emoción ligada al momento en que estás viviendo, es porque no has sabido estar consciente de él, no has sabido estar presente. Estaba sucediendo pero tú no estabas ahí, de seguro estabas de viaje al pasado o proyectándote en el futuro, algo que lamentablemente hacemos con mucha frecuencia y nos perdemos de sentir lo maravilloso de estar presentes en el presente, en el preciso instante que estamos viviendo, sintiendo, agradeciendo, existiendo en cuerpo y alma.

Sí, dije agradeciendo, ya que nunca será posible que podamos lamentarnos estando presentes en el presente, las lamentaciones surgen cuando no estamos presentes, cuando viajamos al pasado y hacemos comparaciones, o cuando nos proyectamos en el futuro y no nos agrada nuestra proyección y nos perdemos de vivir ese instante, entonces lamentamos o maldecimos ese momento en que no fuimos conscientes, pero más que nada lo hacemos por la asociación que hicimos con el pasado o el futuro, no por no saber vivirlo en el presente, que sería el verdadero motivo para lamentarlo.



Cada momento es especial, único, irrepetible. Eso es algo que todos sabemos ya, entonces sabiendo esto, resulta incomprensible entender... 
¿Qué diablos nos pasa? ¿Qué condición tan arraigada es capaz de hacernos olvidarlo y desviar nuestra atención para perdernos ese momento? 
¿Por qué se nos hace tan cuesta arriba, tan difícil estar en el presente? 
¿Por qué nos seduce tanto que en lugar de saborear y disfrutar hasta el final el caramelo que nos estamos comiendo, asociarlo al sabor de uno que nos comimos anteriormente, o imaginar a qué sabrá el siguiente caramelo que nos comamos, si en ese juego mental, nos perdemos el placer del caramelo actual? 
Porque sin dudas algo así es lo que hacemos con todo o con casi todo, soltar el momento presente para llevarlo al pasado o al futuro, nos negamos a dejarlo ahí, a vivirlo y apreciarlo en su momento a plenitud. 

¿Qué tipo de laguna mental nos ahoga o que traumático recuerdo guarda nuestro subconsciente, que nos impulsa a hacer esto? 

Me pregunto si tendrá algo que ver con esto el momento del parto, del corte del cordón umbilical, de la separación, de nuestro nacimiento. 
¿Será tan traumático que preferimos bloquearlo y recordar lo confortable que estábamos flotando en el vientre de nuestra madre, o proyectarnos a cuando ya estemos afuera y haya pasado lo peor? ¿Será una artimaña que inmediatamente el cerebro registró como una orden y lo hace un hábito? Como llorar cuando sentimos incomodidad y dolor y como la mayoría de nuestras primeras costumbres que terminan por definir nuestra personalidad. 
¿Sera por eso que vivimos con tantos miedos y en deuda constante con el presente, negados a hacerle frente y a darle la cara?

Dice una frase popular que “La costumbre hace ley”, pero también hay otra que dice que  ”No existe nada que el poder de la mente no pueda cambiar”, me parece que ya es hora de hacer ese cambio y no seguir dejando escapar los momentos únicos y memorables que conforman nuestra vida, todos sin excepción son importantes e imprescindibles, gracias a ellos estas aquí, estás vivo, y si lo decides, si te acostumbras a estar presente en el presente, también estás viviendo, cuando no lo haces simplemente estas sobreviviendo.

Para terminar les quiero dejar este video, se trata de una vieja y hermosa canción, la letra es del español Ramón Arcusa, interpretada por el famoso cantante también español, Julio Iglesias, se titula “Momentos” y ha sido una de mis favoritas desde que la escuché por primera vez.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 17 de marzo de 2017

Te perdiste...

La expresión tan común “No te imaginas de lo que te perdiste”, que se usa para indicar que nos perdimos de presenciar o de participar en un evento sin importar su trascendencia, es uno de los tantos usos que conlleva el vocablo “perdiste”. 
Pero el más genérico de todos es cuando "perdiste" se refiere a no ganar, los humanos siempre nos desenvolvemos en función de ganancias y pérdidas.

El vocablo perderse o perdido, tiene un uso más variado y menos generalizado, se usa para indicar que estamos desorientados o equivocados en cuanto a la dirección o camino que hemos tomado, ya sea física (ubicación y localización) o moralmente (carentes de valores morales y éticos). 

El hecho de saber reconocer a tiempo que estamos perdidos es vital a la hora de enmendar ese error, pues de seguir transitando por un camino incorrecto podríamos perdernos irremediablemente y jamás encontrar la ruta correcta a seguir, tanto en el aspecto físico como en el moral.


Este vocablo también se usa para dejar claro que no tenemos la menor idea de lo que queremos hacer con nuestras vidas, que estamos totalmente perdidos en un mar de confusiones, dudas e incertidumbres que afectan de manera negativa nuestro diario desenvolvimiento en la vida. 

Cuando estás perdido por no encontrar la localización o ubicación de tu destino inicial, es fácil retornar a la ruta correcta, como dice el dicho “Preguntando se llega a Roma”. 
Cuando estás perdido por no tener valores morales y éticos que te sirvan de referente para respetarte y respetar a los demás y para valorarte y valorar al prójimo, encontrar la solución es algo mas difícil, de nada te servirá preguntar ni indagar, debes primero hacer un reconocimiento y aceptar que estas equivocado de proceder, luego buscar ayuda para encontrar la forma de encarrilarte y ser coherente y tener fuerza de voluntad suficiente para llegar a feliz término y tomar un camino mas sano.

Cuando estás perdido por no saber qué es lo que deseas, es mucho más complicado aun, ya que debes hacerte una autoevaluación, hurgar en tus sentimientos y emociones para determinar cuál es el camino que te conducirá a tu verdadera satisfacción personal. Es probable que para esto necesites ayuda, aunque la solución solo la encontrarás por ti mismo, la ayuda es para darte una orientación de cómo hacerlo.


Pero la peor forma de perderse, es perderse de vista uno mismo. Esto ocurre cuando no tenemos la suficiente determinación, autoestima, carácter bien definido y el valor para ser auténticos, ser quienes realmente somos, sin importar el qué dirán, y decidimos adoptar otras personalidades, usar disfraces para ser aceptados, populares o vaya usted a saber para qué. 

Llegado un tiempo escondiéndonos detrás de diferentes disfraces, nos perderemos de vista y adoptaremos el disfraz que mayormente representemos como si fuera nuestra verdadera personalidad, que para nada lo será, y tarde o temprano aflorará un sentimiento de pérdida que nos produce una profunda tristeza o un desconcierto, resultado de no saber en realidad quienes somos. 

El problema está en que nos creímos el cuento de que somos imperfectos y empezamos a buscar la perfección, y en esa búsqueda la perdimos de vista y enfermamos, y la felicidad se hizo a un lado para no estorbar a la tristeza que produce la enfermedad, que no es otra cosa que la pérdida y el abandono de uno mismo.  


Cuando estás perdido de ti mismo, resulta altamente complejo encontrar la solución, encontrarte, ya que es muy probable que lleves muchos años representando uno o varios papeles que te han hecho cavar muy en el fondo de tu interior, una tumba a tu verdadero yo, por lo que te resultará doloroso, agobiante y sumamente retador y demoledor tratar de reencontrarte contigo. La buena noticia es que es posible hacerlo e incluso salir ileso del trance, y la felicidad y el gozo que genera ese reencuentro contigo, será tu permanente estado del Ser.

A propósito de pérdidas, aunque tal vez no venga al caso, quiero compartirles este vídeo de Pavel Núñez, talentoso cantautor dominicano, la canción es hermosa, se titula “Te me perdiste” y la canta en compañía de un famoso cantautor puertorriqueño, Danny Rivera (para mí una de las voces más melodiosas). 
Espero les guste tanto como a mí.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 10 de marzo de 2017

¿Que está sucediendo en el mundo?

Amables lectores, en esta ocasión quiero compartirles una reflexión de mi libro titulado “Fragmentos”, también todavía inédito, y al igual que “Monólogos del alma”, es un  libro de reflexiones sobre diferentes tópicos. Pronto los tendrán a su disposición en el blog.
A continuación les dejo la reflexión.


¿QUE ESTA SUCEDIENDO EN EL MUNDO?
Sí…, esa ha sido y sigue siendo la pregunta obligada de muchos de un tiempo para acá y de esta se derivan unas cuantas más:
¿Es en el mundo que están sucediendo cosas o solo en nuestro pequeño mundo?
¿Es en todo el universo o solo en nuestro planeta?
¿Es en el exterior o solo en nuestro interior y afecta a nuestro entorno produciendo un Efecto Dómino?
¿Es en todos los seres vivos o solo en los seres humanos y como tenemos la supremacía influenciamos en todos los demás?
¿Qué está pasando con la niñez, la estaremos exterminando?
¿Qué está pasando con los jóvenes porque carecen de ideales y a pesar de que los avances  tecnológicos nos envían la información en el mismo instante en que ocurren los hechos, están desinformados y muestran poco interés por saber lo que está ocurriendo en el mundo?
¿Porque la gran mayoría esta tan sumida en ese limbo material, consumista, tecnológico y egoísta y tan distante de los demás, de nuestra realidad, tan falta de amor?  
Estas y muchas interrogantes mas, están golpeando nuestras cabezas hace ya muchos años.
Las respuestas no nos satisfacen, se teoriza mucho al respecto, unos se apegan a unas hipótesis, otros a otras, un gran número se mantiene ecléctico, otros escépticos, otros reacios y la gran mayoría indiferente. 
Supuestamente estamos en busca de soluciones, pero… ¿Dónde? ¿Cuáles? ¿Cómo? 
Si no entendemos a que se deben todos estos cambios y que significan.
Para poder indagar mejor tenemos que ahondar bien el asunto y nos hemos vuelto muy superficiales. 
Tenemos que salir de nuestro radio de acción y seguridad pero nos hemos vuelto muy cómodos y temerosos. 
Debemos limpiar bien nuestra mente y buscar con claridad pero nos hemos fanatizado mucho.
Debemos conectar con nuestra fuente interior pero llevamos un ritmo de vida tan acelerado buscando liberación que nos hemos esclavizado cada vez más.
Debemos agudizar nuestros sentidos y estamos tan bloqueados y magnetizados por los avances tecnológicos que:
Preferimos agonizar a respirar a todo pulmón y vivir
Preferimos la ciudad al campo (no hay Wi-Fi)
Preferimos lo establecido a improvisar y arriesgar
Preferimos la esclavitud a la libertad
Preferimos aire acondicionado al aire libre
Preferimos lo artificial a lo natural
Preferimos la comunicación virtual al trato personal.
Preferimos la TV a conversar
Preferimos las maquinas a la humanidad.
Preferimos la comida rápida a cocinar
Preferimos cesáreas al parto natural
Preferimos la piscina al río o el mar 
Preferimos la falsedad a la verdad
Preferimos cirugías al aspecto real
Preferimos la fantasía a la realidad
Preferimos la homosexualidad a convivir con el sexo opuesto
Preferimos imitar a ser auténticos
Preferimos lo resuelto a realizar

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 3 de marzo de 2017

¿Que tan aferrado a la vida estás?

Alguna vez se han preguntado esto: ¿A qué se debe que cada día algo nos impulse a levantarnos y salir al ruedo y cada noche nos acostemos con el deseo ardiente de ver el día siguiente? Pues yo si lo he hecho.

Muchos dirán que es por el trabajo y los compromisos familiares, por los estudios y las responsabilidades, para con uno y con los demás, porque ya no tienen ganas de estar más en la cama, porque esa es la costumbre y un sin número de razones más. Esas respuestas están bien para darlas a otros, pero para ti, ¿Crees que son válidas y suficientes? Si de verdad lo crees así, todavía sigues durmiendo a pesar de levantarte todos los días de la cama.

Estas son respuestas condicionadas, nos las enseña la sociedad, la educación familiar, las han transmitido de generación en generación, como dice Serrat “Le vamos transmitiendo nuestras frustraciones con la leche templada y en cada canción” por nuestra condición de sumisión, por estar dormidos. Las hemos hecho nuestras, pero para nada lo son, cada individuo tiene una misión especial a realizar en este ciclo de la vida terrenal y no es posible que todos tengamos que hacer lo mismo, que todos estemos movidos por las mismas razones: ser productivo, ser profesional, formar una familia, ser alguien útil a la sociedad, ser respetado y poderoso, bla, bla, bla. 
Aunque me den diferentes respuestas, la mayoría están encasilladas dentro de banalidades, manipulación y domesticación, y esa falta de libertad y autenticidad.


Pregúntate desde lo más intimo de tu ser y respóndete desligándote de todo ese listado de instrucciones, desidentificándote de lo que crees y de quién crees ser, mírate como un nuevo ser, vacío de conceptos y obligaciones impuestas por otros y por la sociedad, de emociones reactivas, conéctate con la verdadera esencia de tu Ser y hazte la pregunta que formulé al inicio del texto, y añádele las siguientes: 
¿Qué es lo que me lleva a moverme en cierta dirección y qué es lo que en verdad yo deseo hacer con pasión y contento interior? 
¿Por qué tengo este deseo de vivir y para qué? 

Y luego haz silencio, un silencio que penetre cada célula de tu ser y te lleve de viaje por todas las galaxias y al mismo centro del universo, y estando allí en ese centro, escuches esa respuesta que viene de dentro de ti, porque eres parte y todo de ese centro, eres el universo en su máxima y en su mínima expresión. Escucha con atención esa verdad y libre serás.

Muchas personas se pasan los días renegando armonía y satisfacción en su vida, amargados y quejándose continuamente de su desdicha, pero por nada quieren dejar de vivir y salir así de ese eterno sufrimiento. Me parece que esta actitud más que apego o resignación es porque en su interior tienen esa espinita que les dice que esa no es la realidad de sus vidas, que de hecho ríen y pasan días alegres, que la felicidad les aletea siempre a su alrededor, que no son felices porque mantienen los ojos del entendimiento cerrados y no aprecian que lo son. Ellas saben, aunque no lo recuerden y lo tengan claro, que hay algo mas allá de todo eso que hacen, de toda esa insatisfacción que creen estar viviendo, saben que deben hacer algo importante, y ese algo es precisamente lo que los tiene en este plano, y el no recordar qué exactamente es y no poder hacerlo, es la causa de su infelicidad aparente, de sentirse fracasados, desmotivados, pero aún así aferrados a la vida terrenal.

Les recomiendo para palear o acabar con esa situación, una dosis diaria de sinceridad, de autenticidad y determinismo, de amor propio y de gusto por lo que hacen y viven mientras recuperen la memoria, y despierten. Llenen su día de propósitos y logros espirituales, los personales y materiales son temporales y efímeros, van y vienen, pierden importancia pronto, solo te ayudan a ganar terreno, pero no somos seres terrenales, estamos aquí de paso, los logros espirituales te elevan, te hacen sentir gozoso y pronto te llevarán a tu verdadero hogar y dejarás de encarnar en la tierra. 
Los logros espirituales siempre tienen que ver con la unicidad o condición de indivisible, con la conexión con todo y con todos, con el todo, te producen un gozo que también lo sientes en todo, aunque pueda tener características de particular, es generalizado, lo sientes tu y al mismo tiempo lo palpas y percibes en todo lo que te rodea y mas allá, es un gozo contagioso y para nada provoca envidia como la mayoría de los logros materiales. 









Elévate por encima de las costumbres y los condicionamientos, eres dueño de tu andar.


Así como llevas una dieta diaria para mantenerte en forma, para adelgazar o para engordar, de la misma forma mantén una dosis diaria de alimentos espirituales para mantener tu espíritu sano y libre de estancamientos y desequilibrios energéticos. 
Averigua que es lo que te produce gozo interior, fíjate que no hablo de conseguir cosas materiales, hablo de estados de gozo y plenitud del Ser que te habita, del Ser que eres en realidad, no de quien te han dicho que eres, de ese tipo de felicidad que pase lo que pase nada ni nadie te la puede arrebatar, de ese sentirte en estado de gracia constante, maravillado y gozoso, de esa quietud y paz interior que te mantiene elevado por encima de las preocupaciones y problemas del diario vivir que nos han metido en los huesos y la memoria genética.

Hablo de esa felicidad tal, que al contemplar lo que te rodea, la naturaleza y las personas, ves armonía entre todos, pues todo lo ves con amor, en equilibrio perfecto, hablo de despertar y mantenerte despierto.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 28 de febrero de 2017

Los sueños ¿Qué son en realidad?

Siempre me he preguntado el por qué de los sueños, cual es su función real, que se esconde detrás de este oficio del alma en el que el cuerpo no puede estar involucrado físicamente activo, si no en reposo total. 

¿Que encierra este sin hacer haciendo, que todos hacemos? A muchos nos inquieta y los recordamos y a otros les pasan desapercibidos pues no recuerdan haberlos tenido, pero según los entendidos y estudiados del fenómeno, todos lo hacemos, incluso desde el vientre materno.

Ya en una entrada anterior titulada “Más allá de los sueños” había hablado de este tema de los sueños, ya que soy una de esas personas que sueña con frecuencia, o mejor dicho, que casi siempre recuerda sus sueños, y siento desde que tengo memoria consciente, cierta curiosidad o atracción por ellos, por descubrir su enigmático hechizo, su razón de ser, o ¿Quizás deba decir, de no ser?


Por esa misma razón, el domingo asistí con mis dos hijas al teatro, a ver la famosa obra de Calderón de la Barca, “La Vida es Sueño”. De más está decirles que me encantó, y que a pesar de haberla leído hace años, incluso tengo en el blog, en la página “Poesías y más” el segundo Soliloquio de Segismundo, del cual me gusta más la siguente estrofa:

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece 
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión, 
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Para mí fue como la primera vez en conocer la obra, ya que la sentí más a fondo. El verla escenificada y apreciarla desde otro estado de madurez interior, me hizo hurgar más en su contenido, definitivamente revelador.

Quiero resaltar el novedoso estilo con el cual se desarrolló la trama, usando un lenguaje verbal y visual moderno, coloquial, incluso jocoso y atrevido en varias ocasiones, con un toque de sabor caribeño y muy dominicano (tanto en la música como en el vestuario), que muchos sin dudar cuestionarían, pero que a mi juicio se hizo con bastante acierto y altura, lo que le imprimió un toque de humor y alegría a una obra de por sí dramática y trascendental, haciendo que el público se integrara y pusiera más atención a los diálogos y monólogos, aumentando así el interés por el contenido y el espectáculo en general.


Por todo lo expresado, extiendo mis felicitaciones a ese talentoso grupo de jóvenes dominicanos que componen el reparto. En mi humilde opinión todos actuaron con naturalidad, dominio escénico y gracia, imprimiéndole una característica muy particular a cada personaje. 

Hago mención especial para Vic (Víctor) Contreras, quien tuvo a su cargo el papel protagónico de Segismundo y a su director y miembro fundador del Teatro Guloya, Claudio Rivera, quien hizo el papel del Rey Basilio, que con mucho esfuerzo y sus innovadores aportes y creatividad artística, están tratando de que en nuestro país el teatro tenga más auge popular y llegue a todos los públicos y estratos sociales, fomentando así un nivel cultural que a gritos necesita el pueblo dominicano. 



“Ya sea que estemos despiertos o que soñemos, hagamos siempre el bien”, con este mensaje ellos despidieron al público, y eso mismo les exhorto a ustedes mis ambles lectores: “Hagamos el bien sin importar si lo que vivimos es fantasía o realidad, porque al final de la jornada, “La Vida es Sueño, y los Sueños, aún no sabemos qué son”.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 21 de febrero de 2017

Reflexión sobre la felicidad

Amables lectores, les comparto otro fragmento de mi primer libro (todavía inédito), “Monólogos del alma”, es un  libro de reflexiones sobre diferentes tópicos, en esta ocasión el fragmento trata de la felicidad.













¿POR QUÉ SOMOS INFELICES?

Porque no nos conocemos. Debemos conocernos a nosotros primeros, pues si no lo hacemos, no podemos saber lo que queremos, lo que nos gusta, nos satisface y nos hace felices.
Conócete a ti mismo y serás feliz, siempre y cuando te guíes por tus gustos y deseos, no por los de los demás.

La verdad es que nadie puede hacer feliz a nadie, solo tú puedes proveerte tu felicidad, nadie te la puede dar, lo que si puede ocurrir es que alguien te la quite, te la robe, siempre y cuando tu se lo permitas, porque sin tu permiso no podría, porque solo tú tienes el control sobre ella, así es que si la pierdes, si alguien te la quita, tu y solo tú, eres el responsable de ello por permitírselo

Nuestra vida se trata de:
1ero. Conocernos 
2do. Aceptarnos
3ero. Mejorarnos
  
La vida de los demás se trata de:
1ero. Conocerlos
2do. Aceptarlos
3ero. No tratar de mejorarlos


Mejorarse es una tarea propia de cada quién, nadie puede hacerla por nadie ni tratar de imponérsela a nadie, porque solo tú, sabes lo que tienes que mejorar para estar a gusto y conforme contigo mismo.
Conócete, acéptate y si algo no te gusta de ti, trata de mejorarlo y /o cambiarlo hasta que te sientas bien a gusto contigo. 
Esa es la clave de la felicidad, mientras tengas alguna incomodidad contigo, la tendrás con los demás, porque tú te reflejas en los otros aunque no lo creas.

Si cada quién se siente a gusto y en armonía consigo, el universo de seguro estará en armonía para nosotros, no veremos desequilibrio ni desamor, pero si por el contrario uno de nosotros permanece inconforme e incómodo consigo mismo, de seguro lo estará con los demás, se sentirá amargado e infeliz y el universo se convertirá en un caos y en un lugar odioso e inhóspito, y dentro de nuestros corazones solo tendremos desdicha e inconformidad con todo, con todos y con la vida misma. 

No olvidemos que somos parte de un todo, que la alegría de uno le afecta al otro, se transmite como una reacción en cadena y viceversa, la amargura de uno le afecta al otro, se le transmite como una reacción en cadena también, por lo tanto, mientras más seres felices habitemos el planeta, más felicidad habrá en él, es cuestión de promedios, números, realidades o como quieran llamarle.

La cantidad de felicidad del planeta es directamente proporcional al número de seres felices que hay, su unidad de medida podría ser la risa, pero esta no siempre es fiable, no es suficiente, es por eso que es mejor medirla por la cantidad de armonía y equilibrio que existe en él, ya que la risa va y viene, es pasajera, momentánea, y hasta se puede manipular, pero el equilibrio y la armonía no, debe haber una variación mayor de estos, la cual toma mucho tiempo antes de que ocurra el caos, es un parámetro más justo para medirla, y nos sirve para alertarnos y tomar las medidas pertinentes para evitar que ocurra dicho caos.    
Conócete, acéptate, mejórate y complácete a ti mismo sin dañar a los demás, y serás un ser libre y feliz.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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lunes, 13 de febrero de 2017

El cuerpo o vehículo material

Todos los entes existentes, además de la consciencia o fuente de poder y energía que somos, poseemos un espíritu o cuerpo astral, el aura que todo ente energético genera es reflejo o resplandor de ese espíritu, y ese espíritu, se hace visible y presente (se materializa) en este plano dimensional, habitando un cuerpo físico o materia moldeada con forma específica, ya sea mineral, vegetal o animal.



Estos cuerpos físicos tienen fecha de caducidad al igual que toda o casi toda la materia que existe en este plano, unas más prolongadas que otras, pero cada tanto, al cumplir su tiempo de caducidad, se transforman. Para esto en algunos casos se desintegran y pulverizan para adaptar otras formas de existencia con un tipo de energía diferente, y en otros casos, lo hacen sin llegar a convertirse en polvo, solo deben esperar en estado pasivo el tiempo necesario para hacer un cambio y transformación en su estructura interna que repercute en su apariencia. Ejemplo de esto es el gusano que se convierte en mariposa.

También se da el caso en que algunas formas de existencia, dotadas de inteligencia racional y consciencia con cierta libertad y autonomía, se transforman internamente, sin llegar a notarse ningún cambio exterior, solo ameritan de tiempo, el cual varía dependiendo del estado de desarmonía interna que posean, para reestructurarse y adoptar una forma de existencia equilibrada y completamente armoniosa. Un ejemplo de esto son los seres humanos, que tienen la capacidad o Don del pensamiento racional, o sea, de crear ideas, y a través ellas y del pensamiento sincronizado, hacer realidad un entramado de proyectos existenciales, experiencias espirituales y materiales y cualquier cosa que se propongan, por muy descabelladas e irracionales que parezcan. 


Estos pensamientos o ideas, producen ondas de energía que causan sensaciones y emociones que repercuten directamente en el cuerpo físico y en su fecha de caducidad. Por eso, si se nos escapan de control y no se tiene un equilibrio preciso del estado emocional, en armonía con los acontecimientos creados y vividos, esta fecha de caducidad puede verse afectada y podría acelerarse. Esto se debe a ciertos desordenes energéticos que se ocasionan en el cuerpo físico llamados enfermedades; que no son más que los constantes choques emocionales, y los esfuerzos de la consciencia autónoma por equilibrar y mantener el equilibrio entre los dos cuerpos (el físico y el astral).

Muchos de estos pensamientos son causantes de antiguas creencias erróneas que se han transmitido de generación en generación. Esa desarmonía que producen los pensamientos descontrolados, genera emociones desequilibradas, de bajos niveles energéticos, y nuestra consciencia autónoma, sobre ocupada por mantener el equilibrio, pierde esa autonomía y trabaja en estado inconsciente, en automático, para dedicarse a encontrar la raíz de esa desarmonía y de ahí que mermen nuestras energías y el poder creativo.  

Por eso debemos tratar de recordar siempre lo siguiente: “El cuerpo es una caja de resonancia de los pensamientos y las creencias activas”, y estos generan sensaciones y emociones que chocan y rebotan, retumban y resuenan en el interior y el exterior del Ser. Y dependiendo de la forma en que procesemos, asimilemos y les demos permiso de accionar a esos pensamientos y creencias en nuestras vidas y existencia, dependerá el buen estado físico y mental del cuerpo, o sea, su perfecto y armónico funcionamiento.


Cuando estamos armonizados y equilibrados energéticamente hablando, el cuerpo es un ente activo, tiene cierta autonomía para ejercer sus funciones biológicas básicas y para ejercer sus funciones psíquicas primarias. Estas últimas se rigen mayormente por las emociones y son guiadas por la mente y memoria genética, y depuradas por el cuerpo astral.
Cuando no lo estamos, el cuerpo es un ente reactivo, la psiquis se convierte en un resorte, y nos dedicamos a reaccionar bruscamente ante cualquier estímulo, nos descontrolamos y enfadamos, y se generan conflictos internos por quién va a ejercer el control, y es cuando hace su aparición el ego, un ente peligroso que mayormente pone en riesgo de desequilibrio total nuestras energías vitales.  

Si permitimos que el ego controle la situación y se apropie de los niveles energéticos del cuerpo, esto también podría ocasionar la aceleración del tiempo de caducidad del cuerpo, ya que obliga a la consciencia autónoma a sobreactuar, la mantiene en zozobra y constante agonía por conseguir un equilibrio al menos relativo, y esto agota las neuronas del cerebro y por ende colabora con el envejecimiento.  

Pero sin importar si piensan o no los entes existentes, el espíritu o cuerpo astral se conserva, el cuerpo físico, la materia, tiene fecha de caducidad (la del reino animal es la más corta y la del reino mineral la más larga), y al alcanzarla se transforma en otra materia, con otra apariencia y otras vibraciones energéticas… 

Mientras, usemos el cuerpo conscientes de su valor y fragilidad, cuidémoslo... Y sigamos evolucionando.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 7 de febrero de 2017

La existencia y sus complementos

Amables lectores, cuando las palabras y conceptos se agolpan en mi sien produciendo un eco que resuena cada vez con mas fuerza en mi interior, suelo creer que por alguna razón, motivo o circunstancia, debo exteriorizarlos. Tal vez para lanzarlo como un decreto al universo, o para visualizarlo, entenderlo y asimilarlo mejor, y para que otros puedan recibir esas vibraciones y asimilar también esos conceptos como un aprendizaje de vida.

Los siguientes enunciados, se derivan y surgen precisamente de esa resonancia en mi interior. Espero les puedan resonar tanto como a mí, con la finalidad de entender con más claridad, este hermoso entramado evolutivo de vibraciones energéticas, sensaciones, emociones y trasmutaciones que conforman la vida.

A continuación los conceptos reflexivos que surgieron con la ayuda de la guía interior.

La Consciencia Suprema, Divinidad, Dios, Universo, como le deseen llamar, es la esencia misma de lo absoluto, de lo que Es, de todas las energías y cosas materiales e inmateriales que existen y pululan en el infinito, transformándose y transformándolo continua y constantemente, renovándose y renovándolo a cada instante. 
Ella es la Existencia Eterna y la fuente de todo poder y amor, de todo lo que Es / Fue y Será. 

La Consciencia Suprema, Divinidad, Dios, Universo... o Existencia Eterna, es el ente que escribe el guión de la gran obra universal, lo dirige, pone a prueba, evalúa y perfecciona. 


El cielo o firmamento, lo abarca todo, está plagado de astros celestiales, gases y “diminutas” partículas en constante vibración y movimiento. Es el mayor representante de lo absoluto e ilimitado, de lo infinito. Fiel testimonio de lo inmaterial y lo material, de lo armónico y perfecto, de la sincronía del movimiento y la estática…, de la transformación. 

El cielo o firmamento, es el lienzo donde se escribe la gran obra universal creada por la Existencia. 

La luz y la oscuridad, presencia y ausencia, óptimos representantes de la dualidad material. Los primeros indicios de lo real y lo imaginario, de la certidumbre y las dudas. También son muestra de respeto y consideración, cada uno se mantiene alejado del otro, guardando distancias necesarias e imprescindibles para la trasmutación. 

La luz y la oscuridad, son los instrumentos que preparan el escenario para la ejecución de la gran obra universal.  

La vida, es el conjunto de todas vibraciones armónicas que respiran, se expanden y se contraen, que emergen y evolucionan, que crean, que destruyen y se transforman. Es el corazón de la existencia, su latir y sentir.

La vida, es el guión, el contenido, el mayor y el mejor componente representativo de la gran obra universal.


La Tierra, conocida como el planeta azul, un diminuto astro celestial, un privilegiado paraíso que sirve de laboratorio de ensayo para conocer y desarrollar al máximo los más increíbles experimentos existenciales y descubrir nuevas formas de existencia, de desarrollo evolutivo, y de vibraciones que mayormente se conocen como emociones. 

La Tierra, es el pequeño escenario que tiene a su cargo un importante episodio de la gran obra universal. 

El agua, primer habitante de la Tierra y el perfecto ejemplo del libre albedrío y fluir de la materia, representante de la verdadera libertad y fuerza interior de la vida. Posee ciertas facultades mágicas y llenas de misterio, de poder. El ejecutante de la más hermosa y vital danza que sustenta la vida en la Tierra.

El agua, es el inquieto director del episodio de la gran obra universal que se desarrolla en la Tierra.  


Las rocas, montañas, volcanes, suelos, subsuelos, los minerales, los vegetales..., son la mayor muestra de diversidad de la Existencia, y la personificación del poder controlado y desmesurado, humilde y paciente, noble, equilibrado (contenido y desbordado) de la Consciencia Superior. 
Componen la materia prima del planeta Tierra, son sus raíces ancestrales y los verdaderos maestros de la evolución existencial.

Las rocas, montañas, volcanes, suelos, subsuelos, los minerales, los vegetales..., son la mayor parte del elenco, los actores primarios, secundarios y los de relleno, del episodio de la gran obra universal que se desarrolla en la Tierra.  

Los animales, son parte de la esencia misma de la Existencia. Componen una plataforma muy importante de lo que debe experimentar la Consciencia Superior en cada proceso de evolución y transformación. 

Los animales, son actores y al mismo tiempo, sus espíritus son espectadores de la gran obra universal.  

Los árboles, los mayores representantes del reino vegetal, se conectan todos entre sí, ya sea por sus raíces adentradas en el subsuelo, a través del viento con el canto de sus ramas y hojas, por medio de la polinización de sus flores, o mediante las vibraciones que emiten a través del espíritu que los habita. 
Se ven tan imponentes y señoriales, siempre impasibles, vigilantes y atentos a darnos vida, ya sea a través del oxigeno que producen purificando el ambiente, de atraer agua a la tierra y de producir alimentos, curación, cobijo, sombra y protección, entre otras cosas.  

Los árboles, son los espectadores por excelencia, los encargados de almacenar la historia del surgir de la vida animal y la humana y su evolución en el episodio de la gran obra universal que se desarrolla en la Tierra.  


La humanidad, es parte del reino animal, por lo tanto de la esencia misma de la Existencia, pero con otro ingrediente, raciocinio y discernimiento y un vasto poder sobre todo lo demás que habita en la Tierra. 
Va mas allá de la simple investigación de lo que debe experimentar la Consciencia Superior en cada proceso de evolución y transformación, debe registrar guardar y modificar esas experiencias y extraer sabias conclusiones y aprendizajes que sirvan para reforzar y reafirmar el poder de la Consciencia Superior y su esencia. Los humanos son los aprendices de la Existencia.

La humanidad, es la protagonista, el más cotizado y esforzado complemento de la obra universal. 


La eternidad, es el ciclo vital de la permanencia. Es la pertenencia y la esencia, el aliento o halito de la vida, de la transformación. La manifestación de lo divino, lo etéreo, lo sutil… El testigo silente de la inevitable involución y el retorno al origen. 

La eternidad, es el inmenso escenario donde se desarrolla la gran obra universal creada por la Existencia.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.