lunes, 15 de junio de 2015

La tolerancia

A mi parecer la tolerancia es la facultad o el grado de entendimiento y disposición intrínseca del ser humano para aceptar las diferencias de comportamiento y criterios y evitar las confrontaciones innecesarias y absurdas. Para ser tolerantes se necesita empatía, respeto, paciencia y autocontrol, y si fuere necesario, perdón.

Las personas con un buen nivel de tolerancia viven más calmadas y mantienen una mayor armonía con los demás, son amables y receptivas aun sus puntos de vista sean diferentes. Prefieren conservar las buenas relaciones y el sosiego antes que enfrascarse en discusiones poco objetivas,  están conscientes de que cada cual tiene una forma única de ver las cosas. Esto no quiere decir que se dejen convencer o someter, al contrario, mantienen su posición pero aceptan de buena gana las diferencias de opinión y comportamiento.


El grado de tolerancia que exhibimos refleja nuestra estabilidad y armonía interior. Las personas poco tolerantes generalmente están en desequilibrio interno, cualquier pequeño inconveniente les inclina la balanza rápidamente y tienden a descontrolarse muy fácilmente, por lo tanto viven más enfadados y molestos con ellos mismos y dejan salir ese malestar de cualquier quítame esta paja, pero esto es causa de su caos interno.

Hay que tener mucho cuidado de no confundir “Tolerancia” con “Permisividad”, la primera reconoce y acepta las diferencias hasta cierto punto o limite, sin perder su criterio personal, la segunda doblega, se sale de los limites y no defiende sus criterios propios, cede.

Resumo:

La tolerancia – acepta bajo ciertas condiciones.
La permisividad – cede en todo el sentido de la palabra.   


Mantener un orden de las cosas es algo primordial para el buen funcionamiento y la feliz convivencia, eso se puede apreciar en casi todos los ámbitos y las cosas, el universo es el mejor ejemplo de esto aunque exista la teoría del caos (pero un caos organizado, se mantiene la estabilidad).

Tu orden exterior refleja tu orden interno, si eres desordenado y te sientes bien en el desorden entonces tu orden interno puede estar identificado con la teoría del caos. Ahora bien si eres desorganizado y te molesta el desorden, entonces tu orden interno puede estar desequilibrado. Esta correlación aunque no lo creas determina en parte tu grado de tolerancia.

Si deseas saber cómo andas internamente observa bien tu grado de tolerancia, a veces el mayor problema ocurre porque definitivamente no nos toleramos nosotros mismos, estamos desequilibrados, vivimos en el desorden y el caos pero en el fondo somos personas organizadas que las prisas nos han llevado a cambiar de caballo, pero lo aborrecemos y permanecemos disgustados.

Recuerda, tolerancia es una forma de aceptación, si no te aceptas como eres y como te comportas en determinadas circunstancias de tu vida, difícilmente te tolerarás.  

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periodico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2015/06/22/correo-los-lectores

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