viernes, 11 de marzo de 2016

Esa energía que somos

Energía es todo lo que nos rodea y somos, donde quiera que vayas, te muevas o vibres, hallarás energía a tu alrededor, ya que todo lo que existe y permanece es energía o gracias a esta surge.  

Un enunciado de la ciencia nos dice que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Lo de que no se destruye lo tengo muy claro, todo se reduce a algo, un ejemplo es la acetona que tan rápidamente se evapora y el agua en ebullición que se gasta, pero se convierte  en vapor, sigue conteniendo y siendo energía.  Lo de que no se crea es relativo, ya que a partir de una forma de energía se crea otra distinta, como cuando la energía eléctrica se transforma en energía calorífica, o la energía potencial se transforma en cinética gracias al movimiento. Relativo porque se entiende que aunque se manifiesta en otra forma de energía, en esencia sigue siendo lo mismo, la capacidad innata de producir un trabajo, o la fuerza de acción que se define como energía. 


¿Pero de donde vino esa energía primigenia? ¿Cómo se creó si esta no se crea? ¿Qué hubo antes de ella, que se transformó en energía y se perpetuó? ¿Qué fue esa primera cosa que existió y de donde salió?
Demasiado complejo para contestar y creer que es posible saberlo, las historias abundan y cada cual se acomoda a la que más le resuene. El problema para mí, es que hasta el momento ninguna me hace sentido, ni siquiera en el 50%, es como la pregunta de qué fue primero, la gallina o el huevo y el cuento de la creación del mundo en 7 días, de Adán y Eva, el big bang y todo lo demás.

De todos los multiuniversos, de todos los planos de existencia posibles, de todas las experiencias y vidas vividas ¿Cuál es la original? Si estamos trabajando para ser auténticos y originales y no sabemos cuál es nuestro origen ¿Cómo podremos conseguirlo? ¿Quién creó a quien, cuando y como? La verdad es que no me parece tan relevante saberlo, algo en nuestro interior nos va guiando y conduciendo a simplemente SER LO QUE SOMOS, lo que si entiendo que es necesario saber es la finalidad de SER LO QUE SOMOS. 


Mientras seguimos investigando y descubriendo cosas, más interrogantes surgen, muchos postulados se contradicen y colapsan, mientras seguimos creciendo y aprendiendo, menos nos satisfacen las explicaciones que se nos dan, sabemos mas y no nos conformamos, no es fácil engañarnos, y al mismo tiempo sabemos menos, pero es difícil engañarnos también.

Ese juego de preguntas y respuestas vacías, de preguntas y respuestas incongruentes, de preguntas y respuestas que se cuestionan así mismas, de preguntas y silencios llenos de sabiduría, nos llevará a encontrar las verdaderas respuestas, o mejor aún, a no hacer preguntas, pues no tendrán sentido, las respuestas aparecerán por si solas, sin hacer preguntas, serán más que evidentes y entonces sabremos el origen de todo.

Mientras despertamos nuestra consciencia para conectarnos con esa consciencia inicial y primigenia, usaremos, conservaremos y transformaremos esa energía que somos, seguiremos planteándonos preguntas y jugando a responderlas (La practica hace al monje, no lo olvidemos), hasta que las respuestas sean el silencio y empecemos a escuchar y ver con claridad que es esa energía que somos

Todo es cíclico y regresaremos a nuestro estado primigenio en algún momento de nuestra existencia y sabremos: ¿Qué nos originó? ¿Cómo surgimos?  ¿Cuándo lo hicimos? ¿Por qué y para qué existimos?... 


La finalidad de que seamos energía indestructible capaz de transformarnos, es la llave que abre la puerta del entendimiento y con él la siguiente fase universal, ¿Que es esa otra cosa que seremos después de que esa transformación se supere a sí misma y ya no pueda o no necesite regresar a ser esencialmente lo mismo? ¿Qué será de esa energía que somos? ¿Qué otra cosa seremos después? … 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.