martes, 5 de diciembre de 2017

Ver desde diferentes perspectivas

Sin saber el cómo o el por qué, a veces nos llegan a la mente palabras, ideas o sencillamente cosas que nos ponen a pensar e hilar todo un monólogo reflexivo, que nos deja saber al menos, el para qué. 
En mi caso, es para mi provecho personal y para compartirlo en este espacio que he creado, dándole extensión y alas a esas revelaciones, con la finalidad de que también les puedan ser de provecho personal a otros.

Leyendo un pasaje de un libro, me di cuenta que no deja de asombrarme lo ignorante que somos en la mayoría de las temáticas de la vida. 
Se podría decir que la diversidad es uno de los mejores legados de este plano físico, específicamente en este planeta que habitamos, y mas especifico aun, del colectivo humano, gracias a ella podemos trabajar en conjunto de manera exitosa y fluida.

Stephen Hawking  

Cada especie tiene su función y cada integrante de esa especie, tiene su función particular y única en el plano físico. En el colectivo humano cada individuo es en si una pieza única e indispensable en determinado momento o estación, y hasta que dicha función no está cumplida, estará presente en este plano físico.

Se dice que vinimos a aprender, aunque dicho aprendizaje también sirva de enseñanza a otros. No podemos ser tantas cosas a la vez, saberlo todo, por eso hay personas con diferentes objetivos de vida, con dones, intereses, pasiones y destrezas diferentes, por eso existe la diversidad.

Existen miles de aficiones, atracciones y profesiones, de inquietudes (preguntas y respuestas y preguntas sin respuestas aparentes), y un sinfín de conocimientos aprendidos y heredados, y muy por encima de todo eso, una sabiduría innata que muchas veces viene a ser la respuesta a preguntas informulables.


Nos movemos por tierra, mar y aire, y en cada uno de estos elementos, hay millones de diversidades por descubrir, de enigmas por descifrar y de sensaciones y emociones por experimentar. Los estudiosos y científicos, saben muchas cosas acerca de esos elementos, los especializados en cada uno en particular, saben aun mas. 
Pero a pesar de todo eso, hay una sabiduría interior, una especie de intuición, que nos hace saber un montón de cosas sin necesidad de estudios, ni de observación. Existe un condensado de información y conocimiento heredado, inscrito en nuestra consciencia colectiva como grupo humano, y en nuestra consciencia individual como unidad vital, adquirido vida tras vida. 

Sin embargo ¡Cuánto desconocemos de la vida aun! 

El libre albedrio es nuestro pasaje de ida y vuelta, gracias a él podemos experimentar infinita cantidad de cosas, saborear diferentes vidas, ya sean sufridas o gozosas, será nuestra elección, de eso se trata nuestro aprendizaje. Tierra, mar y aire, son explorados por el hombre desde hace siglos, y a pesar de ello somos ignorantes de la mayoría de sus interioridades.


Marineros, capitanes de navío, pescadores, buzos, biólogos marinos etc., tienen aun un mundo marino por descubrir. 

Aviadores y pilotos, astronautas, astrónomos y astrólogos, ingenieros y científicos espaciales, tienen un mundo desconocido con el que lidiar, y mientras mas se empeñan, mas desconocen. No han podido descubrir, y menos descifrar, ni la diezmillonésima parte de todo lo que pulula en el aire, en la atmosfera..., y ni que decir fuera de ella, en el espacio sideral. 

Arqueólogos, paleontólogos, geólogos, arquitectos y científicos, juegan a saber las intríngulis terrenales, arman historias, reconstruyen civilizaciones, pero cada hallazgo en lugar de acercarlos, los aleja mas de la realidad, aunque ellos opinen lo contrario, el tiempo se encarga de desmentirlos.

El planeta Tierra sigue guardando infinidad de secretos a los ojos y el entendimiento lógico del ser humano. Nos sorprenden sus respuestas a los estímulos, su capacidad de regeneración, de reinventarse y surgir la vida de entre las cenizas. Quizás sea por una muy sencilla razón, vivimos en un plano en constante movimiento, un plano tridimensional de cambios, ya sean paulatinos o bruscos. 


Por eso es que debemos ver desde diferentes perspectivas, y debemos agradecer la diversidad, porque no podemos serlo todo y saberlo todo a la vez, y al instante en que lo sepamos, las cosas, ya serán diferentes. 

Nada es lo que fue, ni nada es lo que parece ser. Todo se mueve, todo cambia, se transforma y evoluciona, lo único que permanece es la semilla de vida. Esa nada que engendra el todo, y ese todo que vive, pulula y se manifiesta en  la nada.
 
Esa nada es la que debemos ver desde diferentes perspectivas, para darnos cuenta de que es el todo.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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