lunes, 26 de abril de 2021

Resiliencia silenciosa

Se dice que las personas decididas y que son resilientes son las que avanzan, y que las desmotivadas, con muchos miedos y baja autoestima, se quedan rezagadas. Pero es sabido que cada quien viene con un propósito de vida y que actuamos en consecuencia a ese propósito... 

Si la resiliencia es una condición inherente en el ser humano y sabemos que sí lo es, el hecho de que unos recurran a ella y otros aparentemente no, parece que más bien es cuestión de roles, que de falta de autoestima. 
Aunque realmente existen personas con el autoestima muy baja, no todos nacen para brillar ante los demás, también existe un gran número de personas, quizás el mayor, que nacen para ayudar, para permitir que otros brillen.




Todos no nacemos para ser sobresalientes, si todos nos esforzamos para ser jefes ¿quién haría el trabajo pesado? El jefe hace el trabajo intelectual junto a otro número de personas con parecidas características intelectuales, pero el trabajo físico, manual, tangible y sucio, como se dice vulgarmente, lo realiza otro grupo de personas, quizás menos preparadas intelectualmente, pero no así menos valiosas, ya que sin estas personas que ejecuten las acciones, los jefes fueran ceros a la izquierda, pues la mayoría, no tiene la destreza física que tienen los ejecutantes de sus mandatos, por lo que cada cual en su rol es importante, y a veces imprescindible.

Hoy día hay una corriente de competición muy alta en todos los aspectos de la vida y a todos los niveles sociales. En las competiciones hay siempre un ganador; un primer lugar, luego un segundo y un tercero que premiar. 
Para unos (los que terminan ganando), es cuestión vital ganar, para otros (los que le siguen de cerca), es un gran reto o anhelo, y para los últimos en llegar, es un sueño, algo probable, en su fuero interno nunca se ven como ganadores.
 
Todos ellos saben cuál es su rol en esa competencia, para unos es ganar y para otros es hacer olas para ayudar al ganador, servirles de incentivo, de contrincante a vencer y darle más ganas de vencerlos, y así lograr cada cual su propósito de vida. 

El hecho de no recibir un premio, no quiere decir que no triunfaran, que no sean personas resilientes, que no tengan su autoestima alta, y que valgan menos..., son seres ganadores también, sabían bien cuál era su rol y lo cumplieron, se prestaron para que otro pudiera brillar, decidieron disimular y opacar su brillo innato, para que el de otros se notara más, estos son los que poseen una resiliencia silenciosa, porque no hace ruido, pero lo provoca, contribuyen a que se note la resiliencia de los demás. 




A sabiendas de que nacemos con todas las herramientas para triunfar y ser resilientes, mantenerse bajo perfil para cumplir la misión que tenemos en la vida, es meritorio. 

Lo que hace más hermoso al planeta, es la diversidad. Para que el mundo sea mundo, como siempre se ha dicho, tiene que haber de todo en la viña del Señor.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/opiniones/correo-de-los-lectores/resiliencia-silenciosa/

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 16 de abril de 2021

Abran las celdas

Todos, o la mayoría de los seres humanos, en algún momento de nuestra vida nos damos cuenta de que fuimos encarcelando emociones, enterrando vivas situaciones dolorosas y ofensivas, negándonos a enfrentar y curar heridas a las que les prohibimos sangrar, para aparentar que no nos habían dañado o habían cicatrizado de inmediato, pero lo único que logramos con esto, fue ahondar más su llaga infecciosa, adentrándonos en un mundo de odios, resentimientos y rencores venenosos, que definitivamente terminaron carcomiéndonos por dentro.

Al avanzar los días y años sin buscar soluciones a estos encierros traumáticos, empiezan a aflorar otras dolencias, físicas y psíquicas, por lo que debemos ir abriendo celdas, desenterrar las ofensas y permitir que la sangre corra, para sacar toda esa purulencia, para limpiar y desinfectar las heridas y dejar ser a las emociones retenidas, reconocerlas, sentirlas a flor de piel, y digerirlas, para así dejarlas ir y devolverles su libertad.

Ilustración de Christian Schloe
Ilustración de Christian Schloe

Cada emoción es como una paloma mensajera que viene a visitarte y a traerte un mensaje importante, si la encierras en tu interior, y no le permites regresar, entonces la habrás secuestrado, y con esa actitud, también te auto secuestras, y con cada paloma que encarceles, también estáencarcelando una parte de ti. 

Cuando esas partes se sigan sumando y ya no soportes ese constante revoloteo de las palomas por salir, y te golpeen tan fuerte que sientas que ya no puedes más, sentirás un enorme vacío e inconformidad que te llevará a reflexionar y a buscar en tu interior las razones para sentirte así. 
Al hacerlo a profundidad y con completa sinceridad y amor a tu persona, descubres una belleza en cada episodio vivido, que te había pasado inadvertida, es ahí cuando empiezas tu camino hacia el verdadero propósito de tu vida, es entonces cuando se te hace la luz en medio de tanta oscuridad, y tus ojos adquieren un brillo diferente, luminoso, y tu corazón palpita en otra frecuencia porque empiezas a amar la vida, y a darte cuenta que tu jardín interior florece.


Poco a poco irás notando que has cambiado, eres otra persona, amable, serena y feliz, iluminada por dentro, irradiando toda esa luz hacia afuera, y con un aura externa que transmite alegría y amor, y sin proponértelo rejuveneces, desprendes tantas alegrías que solo encontrarás sonrisas a tu alrededor, pues todos se volverán tu reflejo. 

Si estás leyendo esto y aun no estás en ese proceso de reconocimiento, no lo demores más, préstate toda la atención que mereces y no te reprimas, no te auto castigues, no te prives de amarte y amar, no te censures ni te vuelvas avaro de sentimientos…, muéstrate, exprésate, mímate y respétate, y más que todo, ámate con mucho amor y reconoce que eres la mayor expresión de amor que te rodea, nadie es capaz de amarte como solo puedes hacerlo tú. 

Abre las celdas que aún permanecen cerradas, cura tus heridas del corazón.


Quiero compartirles esta reflexión final, tomada del blog “El mundo de paz en nosotros”, pinchando el nombre pueden visitarlo y verla allí acompañada de sabias frases. 

Hay que sanar (Autor Desconocido)

Tuve que alejarme para sanar, porque eso hacemos los valientes, SANAR.
Sanar para no repetir los mismos errores.
Sanar para no matar mundos ajenos.
Sanar para no ensuciar otros corazones.
Sanar para no herir.
Sanar para no dar amor a medias.
Sanar para no ser conformista.
Sanar para darme cuenta que las flores crecen en los jardines y no en el desierto.
Sanar para no autodestruirme.
Sanar para limpiar mis adentros.
Y aunque mi garganta cargaba miles de nudos.
Y aunque creía casi imposible dejar viejas costumbres, quise sanar, porque eso hacemos los valientes.
¡Perdonar!
¡Soltar!
¡Amar!
¡Sanar!
Me falta mucho, el Universo sabe que todavía me falta, pero día a día voy quitando de mi piel aquello que me hizo sufrir.
Lo estoy haciendo
Lo hago
Sigo sanando por la persona más importante de mi vida.
¡Sigo sanando por Mí!  



I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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martes, 6 de abril de 2021

Reclamo de igualdad

La palabra igualdad se ha convertido en uno de los vocablos más usados en los últimos tiempos. Por doquier se habla de discriminación, otra palabra muy en uso y que va a la par con la primera. 

El problema que ha surgido, a mi entender, es que se ha bifurcado su significado, porque cuando se habla de igualdad hay que sobreentender que no se habla de igualdad física, sino más bien social, y dentro de este acápite entran la igualdad de derechos, de deberes, compromisos, y de libertades, sin importar el género (sexo), la raza, religión, el lineamiento político, el nivel económico, preparación académica, etc.


La pregunta que me hago es por qué no especificar siempre, o sea, decir igualdad social de derecho, de libertades, etc.… Esto ha llevado a una mala interpretación de las cosas, pues no todos tienen facilidad para el entendimiento lógico y coherente de esas abreviaciones de conceptos, por eso, cuando se habla por ejemplo de igualdad de género (sexo), los infantes se confunden y pueden llegar a distorsionar la realidad, y a pensar que si las niñas y los niños son iguales, entonces da lo mismo decir que eres una niña siendo un niño y viceversa, de ahí surgen muchas patologías de personalidad y gustos, y más tarde de preferencias sexuales a nivel de pareja; creen una cosa, escuchan otra, y terminan sin saber qué son, qué les gusta y qué prefieren ser.

El tema de la igualdad social de derechos referente al género, va más allá… 

Hoy día, se sabe que la mujer ha sufrido por siglos discriminación en el ámbito social de derechos y libertades, incluso hasta de deberes y compromisos sociales, se relegó mayormente a deberes familiares y hogareños, y aunque en algunos aspectos esto es ya como dicen, historia patria, en otros, siguen tan olvidadas y relegadas como siempre. 

Esta lucha por la igualdad social en todos sus renglones, producto de tanta rabia reprimida soportando tantos abusos cometidos a la mujer, ha despertado una ola de violencia entre ambos géneros (femenino y masculino), entiéndase mujeres y hombres. 
El malestar se ha generalizado hasta un nivel que de no crearse conciencia de esto a la mayor brevedad, las parejas entre mujer y hombre, desaparecerán, y los hijos se crearán en un negocio de intercambio, o lo que es peor, se crearán momias vivientes en laboratorios avanzados, algo de eso existe ya...  

La igualdad social de derechos y libertades, referente a las diferentes filosofías de vida, (religión, política, etnia, cultura, etc.) es una incesante lucha que ha desatado muchas revoluciones y guerras, entre ellas, dos guerras a nivel mundial, y aun así, los países del mundo no han encontrado un punto de inflexión seguro donde se puedan aunar. 


No somos iguales, cada ser es único y diferente, y cada grupo humano reunido bajo las mismas filosofías de vida, también lo es. Entonces, el reclamo de igualdad está mal enfocado, el reclamo debe ser de, aceptación de las diferencias con igualdad de derechos y privilegios, con respeto, admiración, consideración y fraternidad.   
 
Les dejo este video que recibí momentos después de terminar de escribir esta entrada, espero les resuene alto y les guste. 




I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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