domingo, 8 de junio de 2014

Reflejamos lo que somos

Resulta muy duro aceptar esta realidad, “Reflejamos lo que somos”, por esa sencilla razón el mundo de hoy, que se diferencia poco al de ayer, llora y clama clemencia y piedad. Pero la pregunta obligada es ¿Fuimos clementes y tuvimos piedad en el pasado?, ¿Fuimos clementes y piadosos ayer?, obviamente no, pues no estuviéramos como estamos hoy.
Definitivamente que por alguna razón al ser humano le complace el sufrimiento ajeno, el padecimiento y que se inspire lastima, se siente atraído por las desgracias y calamidades, mientras más fuertes mejor, pero claro está que la padezca otro muy ajeno a él y a su entorno, pero ese morbo por lo que provoque infelicidad, dolor o muerte es algo casi magnético, quizás sea debido a nuestra herencia animal y salvaje, mientras muchos la ocultan, la reprimen o la niegan, otros son más sinceros y la aceptan abiertamente tratando de doblegarla y vencerla o permitiendo que los domine convirtiéndose en verdugos y asesinos, y disfrutándolo.

Imagino que pasamos de ser animales carnívoros, salvajes y depredadores, a ser animales “domésticos y civilizados” que todavía se sienten atraídos y excitados con el canibalismo y el olor y color de la sangre, por eso las salvajadas del coliseo romano en la antigüedad eran el mayor entretenimiento de hombres y mujeres al igual que hoy lo son las peleas de boxeo entre otros. 



También disfrutamos los linchamientos populares, las ejecuciones, las golpizas, las peleas de perros, gallos y otros animales, las corridas de toros (quieren algo más salvaje denominado arte, y eso que tenemos sociedades protectoras de animales, pero nadie defiende al infeliz toro, todos quieren su muerte), esto es algo casi obsceno, criminal y se practica en pleno día en presencia y el disfrute de todos, ya sea que muera el toro o el torero.
Los seres humanos somos como vampiros (por algo lo creamos), nos gusta y necesitamos la sangre, no en vano corre por nuestro cuerpo, si no podemos chuparla nos conformamos con verla y con su olor, pero sangre al fin y al cabo, eso nos satisface sobre manera, los que ocultan, reprimen y niegan su herencia animal se conformaran con ver las noticias de sangre en los noticieros y diarios, los sinceros que la aceptan abiertamente se convertirán unos en los protagonistas de sangre de los diarios, los otros, que la vencen, que son los menos, sufrirán o dejaran de ver los diarios.
En lo que estemos enfocados, eso se reflejara en nuestro mundo.

Mientras nos mantengamos más atentos a la violencia, habrá más violencia, mientras nos mantengamos más atentos a las enfermedades y tengamos más médicos y adelantos científicos en medicina, habrán mas enfermedades, mientras nos mantengamos más preocupados por la delincuencia y la corrupción y tengamos más jueces, abogados, policías y cárceles, definitivamente habrá más delincuencia y corrupción, mientras estemos fijos en los abusos, la miseria y el hambre y creemos mas instituciones y fundaciones para sobrellevarlos, tendremos más abusos, miseria y hambre, mientras estemos absortos batiendo los temas de pornografía, pederastia, homosexualidad y lesbianismo, es inevitable que haya más pornografía, pederastia, homosexualidad y lesbianismo y mientras sigamos cada día más enfocados en las guerras (las antiguas, las recientes y las de hoy), las rememoremos y conmemoremos una y otra vez, es imposible que se acaben las guerras, las estamos añorando y pidiendo a gritos, mientras nos mantengamos mas enfocados en los problemas que en las soluciones prácticas para resolverlos y erradicarlos, habrán más problemas. (Ver el punto 6 de la pagina “Proyecciones”)







Si estas enfocado en el arcoíris, veras, el arcoíris. Si estas enfocado en el árbol, veras el árbol. Si estas enfocado en el destello del sol, veras el destello del sol. Si estas enfocado en el azul del cielo veras el azul del cielo. Si estas enfocado en el agua, veras el agua. Sin embargo todo el conjunto forma parte del paisaje, si estas enfocado en el, lo veras como un todo, no por separado.

Acabemos de una vez con las propagandas negativas, imagínate a un aspirante a cantante al que nadie promueve, no suena en la radio, ni va a la televisión ni a los medios, pocos le escuchan cantar, aunque cante bien, sus discos no se venden y difícilmente se le ocurra dar un concierto, pues nadie lo conoce ni respalda, ¿crees que durara mucho insistiendo y siendo cantante?, obviamente que si le gusta el canto, cantara, pero para él, para su gusto y deleite, porque este mundo funciona así, sin propaganda no se llega muy lejos, aunque hay sus excepciones a la regla como en todo. Por eso, si dejamos a un lado la propaganda de las cosas malas y negativas, dejaran de propagarse y hacerse populares, así de sencillo.
Cambiemos la forma de pensamiento, nunca más pensemos en la palabra guerra, pero tampoco en la palabra Paz, van de la mano, cambiémosla por “Armonía”, si piensas en su antónimo será desacuerdo, discordia pero no suena tan trágico y al cerebro hay que suavizarle las cosas porque suele prestar mucha atención y grabar nuestro pensamiento como una fijación.

La forma de combatir el mal no es fortaleciéndolo, si no debilitándolo. Pero difícilmente las cosas cambien, mientras la mayoría tenga sed de sangre seguiremos sangrando al que se deje, o disfrutando callado con el que tiene la osadía de hacerla correr. Fuimos y somos despiadados y mientras lo sigamos siendo, mientras no dominemos y desarraiguemos para siempre nuestra herencia de animal depredador, no reflejaremos otra cosa.


Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Un extracto de esta entrada fue publicado en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2014/06/11/correo-los-lectores

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