martes, 5 de abril de 2016

¿Por que los humanos nos hemos envilecido tanto?

Hace ya muchos años atrás que los humanos perdimos el contacto con el ser interior, ese que es noble, pacifico y equilibrado, hemos sido presa fácil del miedo, el odio y la rabia que nos provoca la impotencia, la ambición ha mermado nuestra naturaleza humana para convertirnos en animales depredadores en lugar de animales domésticos.

La mayoría de las sociedades de hoy día se han convertido en un coliseo romano, donde el salvajismo y la falta de amor y humanidad imperan. Por alguna razón, insospechable o injustificable, unas cuantas manzanas podridas se mezclaron con las otras, nos pasaron desapercibidas o lo permitimos y dañaron una gran cantidad de las sanas y apetitosas. En estos tiempos todo se le atribuye a la necesidad de cambios y se actúa a la ligera con demasiada permisividad e indiferencia.




Aunque los cambios son necesarios y normales dentro de la evolución del planeta y el universo, muchos de estos cambios han sido manipulados (desviados y acelerados) por la ambición y perversidad del hombre mutante, algo ha ocurrido en nuestra naturaleza animal que había dejado atrás sus instintos salvajes de supervivencia y tomado el camino pacífico de la convivencia amigable y respetuosa, y ha detonado un sin número de actuaciones que no se corresponden con el ser de amor que esencialmente somos.
Esta manipulación ha sido ejercida en diferentes ámbitos; a través de la alimentación, los tratamientos médicos y de fertilización y experimentos realizados en personas enfermas, presas o indefensas y paupérrimas que están a expensas de las ayudas internacionales y nacionales y de supuestas instituciones de ayuda (ONG’S) que si es cierto que ayudan, lo hacen por interés, para poder tener carnada fresca para sus experimentos.

Muchos de los desastres mundiales son creados por manos criminales humanas, como:
* Las guerras, que son fuentes de masacres y campos de heridos y refugiados que son parte de sus carnadas, además de la cantidad de dinero y recursos financieros que les generan a los magnates del poder y el terror.
* Terrorismo auténtico y disfrazado. El auténtico es creado por la ambición y el deseo de someter de unos cuantos poderosos y por el odio y la necesidad de no dejarse someter de la mayoría desposeída. El disfrazado se le atribuye a los que no se dejan someter pero en realidad es cometido por los que quieren someter, para así conseguir la aprobación para ejercer ese sometimiento abusivo que solo persigue dinero y poder.
* Incluso se dice que algunos terremotos ocurridos, son manejados por estas manos para poder ir en ayuda de esos pueblos, adquirir más carnada y conseguir su objetivo, apoderarse de mas países y riquezas, que aunque aparentemente no se vislumbren las hay, recordemos que actualmente la mayor de las riquezas es el agua, los yacimientos de las aguas subterráneas, ya que este vital elemento hace décadas ha empezado a escasear en el planeta por la depredación de los bosques y ríos y su contaminación ambiental.

Todo esto suena horrible y hasta increíble, pero lamentablemente es una realidad, la creación de enfermedades en laboratorios para minar de plagas la población y poder intervenir el aire a través de la fumigación y manipulación genética de los insectos y otros animales, tener excusas para vendernos sus medicamentos, y tener un control más directo de una población indefensa y aparentemente enferma, que cree en el disfraz de la intención de ayudar (prevenir y sanar), y a través de las vacunaciones y otros artilugios, seguir inoculándonos tanto a nosotros como a nuestros hijos; virus letales, modificaciones y mutaciones del ADN, etc., y escudarse en el proceso evolutivo natural, en fin seguir experimentando sus maquiavélicos proyectos en la raza humana mas discriminada y desprotegida, la raza negra y la mestiza principalmente, aunque lo hacen en todas.
Pero el experimento les ha dado mucha agua de beber a estos desalmados, ya que no previeron que cada experimento crearía una mutación insospechada y contraria a la esperada, dicen que el que juega con fuego termina quemándose y no hay dudas de que la hoguera arde con todo su esplendor.

Lo que nunca tomaron en cuenta o no se les ocurrió pensar a esas mentes criminales, es que el cuerpo humano tiene sus propios mecanismos de defensa y cuando se ve en peligro, gracias al maravilloso y súper poderoso ente compuesto que es, actúa bajo su propio albedrío, es una máquina perfecta, con poder absoluto para reprogramarse y reinventarse a sí misma, para defenderse ante cualquier manipulación o sabotaje como lo muestra el siguiente vídeo, con un instructivo muy particular para entender mejor como somos físicamente hablando.




Aunque hay ciertos mecanismos de defensa que necesitan ser activados y no todos los humanos sabemos activar esos mecanismo, todos los tenemos, pero  se necesita de la sabiduría natural de la persona para activarlo, de su claridad de pensamiento y control mental para que esos mecanismos de defensa se activen y hagan bien su trabajo, por eso vemos como muchos son inmunes a las enfermedades y otros son atacados por la mayoría de ellas.

Es muy probable que los malvados ambiciosos pensaran al iniciar su proyecto maquiavélico, que para estas alturas ya sus planes estarían más que completados satisfactoriamente, craso error, somos un hueso muy duro de roer y se les ha desatado un pandemonio, se les ha ido de las manos el control, al verse en esa disyuntiva, se han desenmascarado sus malvadas intenciones y se han tirado al ruedo sin ningún tipo de escrúpulos a probar todo tipo de medicamentos y hacer todo tipo de experimentos, pues ya están con la soga al cuello y la desesperación los ha llevado al límite, ya ni siquiera son capaces de pensar que habitan este mismo planeta y las consecuencias funestas también las sufrirán ellos o sus familiares y descendientes. 
  


Es muy riesgoso jugar con artefactos caros y peligrosos, con explosivos, con productos químicos y reactivos, con energía eléctrica y nuclear y todo ese tipo de cosas, pero es más peligroso aún, jugar con los seres humanos cual si fueran títeres, pulidoras de piso o aspiradoras de alfombras, nos subestimaron, pues ni siquiera nos consideraron un computador, que dicho sea de paso, este se ha creado a partir del funcionamiento del cerebro humano y todavía no se ha podido crear ninguno que se compare ni con la diezmilésima parte de lo que el cerebro humano es capaz de hacer con todo el conjunto de órganos y sistemas que nos forman y conforman.

Este juego ha resultado ser altamente engañoso, complicado y contaminante y por ende muy costoso a nivel planetario, personal, social, político-económico, emocional y espiritual, tanto la naturaleza del planeta como sus seres vivos y pobladores lo han sufrido en carne propia, incluso nuestra invasión del espacio sideral nos está costando muy caro también en todos esos ámbitos mencionados anteriormente, y aunque muchos nos preguntemos hasta donde llegará y hasta cuando seguirá toda esta locura, no os desesperéis, a pesar de todo este entramado deshonroso, el equilibrio universal está presente y siempre lo estará, y muy pronto arribaremos a un nuevo amanecer.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Un extracto de esta entrada fue publicado en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2017/06/03/correo-los-lectores

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