martes, 17 de enero de 2017

La montaña y yo.

Amables lectores, me place saludarles en este nuevo año que apenas inicia, y con la certeza de que este también será un buen año, quiero compartirles un poco de mi segunda experiencia en el Pico Duarte. Por si se perdieron la primera y desean leerlo, aquí les dejo estos dos enlaces del blog donde les cuento sobre ella: 
Expedicion al Pico Duarte
Ensenanzas del viaje al Pico Duarte


En esta ocasión se nos unió Viola Milagros, mi hija mayor. Seria pedirle demasiado al universo ir con la familia completa (mi esposo y mi hijo también), esa posibilidad no está en sus intereses de vida, así que para mí fue más que un privilegio compartir esta experiencia inolvidable con Viola y repetirla con Emilia Harolina, mi hija menor, pionera de estas aventuras de montaña en la familia.

Antes que nada, hago una mención y agradecimiento especial a Cristiam Zamora, un valioso joven colombiano (ya casi dominicano), que estuvo cuidando mis pasos y los de Viola, sirviendo de apoyo en los momentos cruciales, incluso exponiendo más de lo permisible su integridad física, bendiciones abundantes a su maravilloso Ser.

El primer día, entusiastas y alegres partimos a conquistar una aventura que prometía ser mas cautivante de lo esperado.


A decir verdad este día fue una prueba de fuego, subir La Sabrosa después de llevar unas horas de camino no me supo a mucho, pero luego subir El Rodeo, no tiene comparación, a partir de ahí supe que estaba físicamente mejor de lo que creía. Esa loma te maltrata, te saca el jugo y exprime el aliento, pero a la vez te fortalece y te sirve de terapia, te dices “Si pudiste con El Rodeo, puedes con todo”.


Así que caminar luego por el Filo de la Navaja y desde allí divisar el Pico Duarte y La Pelona en todo su esplendor me supo a gloria. 





Llegar al anochecer  a Las Guácaras, donde íbamos a pernoctar, fue llegar al paraíso. 

Resultó ser un lugar muy acogedor y con buen clima, nada de fríos extremos. Allí disfrutamos de un necesario y rico baño en las frías aguas del río, luego una suculenta comida junto al fuego.
Intercambiamos historias y admiramos el cielo estrellado, finalmente nos retiramos a descansar y dormir.

El segundo día, nos levantamos temprano agradecidos de la noche reparadora, desayunamos y emprendimos el camino hacia el valle de Bao, nuestra próxima meta.

Ese día todavía bajo los efectos físicos del Rodeo el cuerpo se sintió, fue dura y larga la caminata, subimos y bajamos, cruzamos varios ríos, volvimos a subir y a bajar…

 
A pesar de eso, llegamos temprano al hermoso valle de Bao, donde pasaríamos la noche. Cristiam fue un ángel para mí en la mayor parte de este trayecto.

La majestuosidad de La Pelona que se ve desde el valle de Bao bien al fondo, como algo inalcanzable, te hace dudar si lo lograrás, y a la vez te dice que muchos lo han logrado y te invita a prepararte mentalmente para subir a su encuentro. El río Bao de aguas heladas nos permitió reponernos y sentirnos mejor después de un rápido baño.




El atardecer fue inmejorable, dejándonos ver un área dorada aún por el sol en medio de la niebla.






La noche fría y hermosa, con un cielo pletórico de estrellas no tuvo desperdicios.




El tercer día nos levantamos temprano, esta vez además del Pico, escalaríamos también La Pelona, la segunda montaña más alta del país y el Caribe, con apenas una diferencia de 2 metros del Pico Duarte.



Amanecer en Bao, con niebla y La Pelona de fondo mientras tomamos un delicioso chocolate.


Parte del grupo y el grupo completo antes de partir hacia La Pelona.



Caminamos un largo trayecto hacia La Hamaca, para luego escalar La Pelona.





La Pelona en la lejanía es imponente, majestuosa, intimidante. En la cercanía, la aprecias con menos temor, pero con el mismo respeto y admiración, tiene un alto grado de dificultad por lo largo y accidentado del trayecto, con una gran cantidad de piedras y enormes rocas en su paso, además de los famosos pajones de hierba.



La escalamos juntos y despacio, algo que definitivamente agradecí en el alma, ya que para mí fue el mayor reto. Les cuento que creí que me iba a desmayar al llegar a la cima, en ella se aprecia una roca volcánica gigantesca y agrietada.




Joel, un ágil joven que hizo de fotógrafo oficial, posando en la cima de La Pelona.








Viola y Emilia posando en La Pelona.





Gracias a la estrategia de subirla a pasos cortos y a menor velocidad, y al apoyo de Andy, Emilia, Tony, Cristiam… y muy especialmente a la fortaleza divina, lo logré, pero no tuve el tiempo suficiente para reponerme y apreciar la vista en todo su entorno.



Me tomó unos cuantos minutos reponer el ánimo, apenas me dio tiempo para esta fotografía con Viola en la cima, ya que no podíamos demorar el descenso, todavía nos esperaba el Pico.





Duramos algo más de dos horas para subir La Pelona y menos de una para bajarla, rumbo al valle de Lilís. Allí merendamos para luego subir al Pico.



Viola y yo antes de escalar el Pico Duarte, subirlo fue menos demandante, el camino resultó tedioso y largo más que agotador.


           

Emilia apoyando a Viola en la cima y luego las tres, en un momento único y quizás irrepetible  

Fue muy emotivo, al menos para Viola y para mí, ya que se sintió bien llegar a la cima y caminar todo el trayecto durante esos tres días con nuestros propios pies, y saber toda la energía y esfuerzo que nos costó. Hacer todo el trayecto a pie, sin lugar a dudas hace que lo valoras más.

En parte me sentí como si fuera mi primera vez y me contagiaron las lágrimas de Viola, que se hallaba sometida a tantas emociones encontradas, con una mezcla rara de miedos enfrentados y vencidos (ella le teme a las alturas entre otras cosas), de certezas confirmadas (comprobó que cuando se quiere, se puede), y una tímida y nerviosa felicidad por alcanzar la meta sin desmoronarse, todo eso sumado a un deseo indescriptible de dejarlo todo atrás y huir del lugar, para no tener que seguir enfrentando temores y terminar aceptando que somos víctimas y prisioneros del miedo y de nuestras absurdas limitaciones.


El grupo reunido en el Pico, preparado para entonar el Himno Nacional.

Regresamos al valle de Lilís ya que pasaríamos la noche allí, desde donde puedes divisar mejor La Pelona y el Pico, incluso la Bandera Nacional en la cima, siempre y cuando no haya neblina. 


Quizás sea el lugar más frio de todos los campamentos, dicen que el frío de Lilís en las noches es matador, no hay río cerca por lo que tampoco hay posibilidades de darse un baño reparador, aunque muchos dicen que de haberlo sería imposible bañarse en el por el frío extremo, se duerme poco allí, pero sin dudas es el campamento más grande y amplio con área de baños bien espaciosa y equipada, solo le falta lo principal, el agua. 



El canto de estas aves llamadas Cao, familias de los cuervos, nos acompañó en gran parte del trayecto, comen pan y otros alimentos.




Ya tarde, en el silencio de la noche, afuera soplaba el viento como un mar embravecido y dentro se escuchaban los quejidos por el frío.

El cuarto día salimos temprano rumbo al valle del Tetero, donde descansaríamos esa noche y el día siguiente completo. El agotamiento físico ha dejado huellas en mi cuerpo, pero a pesar de eso saco fortaleza para seguir y lograr otro día sin ayuda de las mulas.


Nos encaminamos hacia La Compartición, punto obligado de las rutas más transitadas y el campamento más conocido por la hospitalidad que ofrece (caseta grande, agua, baños, área de fogata, cocina, clima aceptable y su proximidad al Pico).




Aquí posando las tres en el área de La Compartición.






Fue la ruta menos exigente, a pesar de las subidas y bajadas, era el terreno menos empinado de todos.
Subir la famosa “Velita” donde nos combatió bastante el sol, fue el trayecto mas agotador, también la subimos muy juntos y despacio. Agradezco sobre manera la ayuda y las instrucciones y motivación recibida de Tony en este trayecto.

Bajar luego el “Arrepentimiento”, definitivamente es todo un reto, pero créanme si les digo que es mejor que subirlo, como me tocó el año pasado y me vi en la necesidad de terminar de subirlo en mula.



Después de varias subidas y bajadas llegamos al cruce de La Laguna y a partir de ahí fue más bien de bajada y alguna que otra subida rumbo al valle del Tetero. 




Llegamos a Tetero con lo claro del día y acampamos en medio del valle y próximo al río, donde nos bañamos antes de caer la noche, el agua es sumamente fría. 







Cayó la tarde y pasamos la noche allí.








Los jóvenes aprovecharon para jugar y divertirse un poco y acostarse más tarde, ya que pasaríamos el día siguiente también allí.





El quinto día lo tomamos de descanso. Fue un día grato, de compartir y descansar, se pasó entre conversaciones, visitar la caseta del Tetero, el balneario La Ballena, piedras con inscripciones indígenas…



Ya en el campamento entre salones de belleza, masajes y terapias, comida, risas y juegos (twister y vitilla), nos llegó el atardecer, en franca comunión del grupo. 




La noche junto al fuego tomó su matiz de historias inolvidables, testimonios que se quedaron grabados para la posteridad bajo un hermoso cielo.




El sexto día en la madrugada, pude apreciar en soledad el cielo plagado de estrellas en medio del silencio, el frío y la oscuridad de la noche, un momento divino. 

Al amanecer salimos temprano a emprender el camino de regreso al hogar. 




Dejamos el valle del Tetero sonrientes, alegres y regocijados. 






Llevábamos la satisfacción de la meta lograda y algo más, sumado al anhelo de volver a casa junto a nuestros familiares. 





Luego de los ejercicios de calentamiento bajo la dirección de Tony, subimos para dejar atrás el valle con la emoción del primer día y la gratitud del último, rumbo al cruce de La Laguna. 



Nos cruzamos con otros grupos que iniciaban la travesía rumbo al Pico y al valle del Tetero, les deseamos suerte.




A partir del cruce de La Laguna nuestro camino fue prácticamente de bajada, hacia Los Tablones y luego hacia La Ciénaga de Manabao en Jarabacoa. 





El famoso ¡Llegandoooooo
Se hizo realidad, eso parece decir la Dra. Licelot, una veterana piquera.









Por fin llegamos y tomamos los autobuses que ya nos esperaban para llevarnos de vuelta a la capital, al hogar, dulce hogar, ¿Verdad Emilia? 








De vuelta a la “civilización”, rebosantes de alegría en un parador del camino.







Posando con dos ángeles custodios, Cristiam y Tony








SINTETIZANDO

Les cuento que a pesar del esfuerzo físico, me gocé estos días y en esta oportunidad tuve la dicha de hacer toda la travesía a pie, esa era mi meta, no tener que auxiliarme de las mulas. Aunque les confieso que por momentos estuve a punto de romper mi compromiso y hacerlo, ya que fueron días agotadores de largas, extenuantes y de intensas caminatas, tanto de subidas como de bajadas, pero definitivamente prefiero estas últimas, las subidas son mi mayor reto y me desgatan demasiado por la falta de oxigeno y no saber manejar mejor la respiración en esas alturas.
Pero pese a todo, el goce es indescriptible, se la pasa bien y se disfrutan estos inolvidables momentos entre la naturaleza y los compañeros piqueros.


Para mí fueron seis bellos e intensos días, duros, largos y maravillosos, inolvidables y muy hermosos. Caminábamos la mayor parte del día. Compartimos hermosos paisajes, baños en ríos de aguas frías y cristalinas que nos devolvían a la vida, sueños, cuentos, comida, frio, risas y alegrías, gestos de solidaridad y una que otra queja, lesión y cansancio, pero nunca desmayamos, el apoyo fue colectivo y la hermandad y solidaridad se hizo presente siempre en este grandioso grupo de 48 personas jóvenes y algunos menos jóvenes como yo, pero con un espíritu rebosante de energía y ganas de explorar y sentir otras vivencias gratificantes, que a pesar de ser tan físicas, esconden una magia espiritual inexplicable, solo se entiende al vivirla.

He vuelto al Pico Duarte a devolverle lo que me traje el año pasado y le pertenece, lo he dejado allá, he cerrado otro ciclo, otro capítulo de mi vida. 

He conocido a otras personas, otros valles, escalado otra majestuosa montaña (La Pelona) y otras lomas como La Sabrosa y el Rodeo, y he regresado sana y salva, agradecida y fortalecida en cuerpo y alma, crecida en sabiduría, en valores, en esperanzas, con la certeza de que somos fuertes y poderosos, invencibles, de que la unión nos hace más fuertes y de que las vicisitudes nos forjan el carácter. Consciente y agradecida de lo que poseo y de lo que puedo llegar a alcanzar si me lo propongo. 


He vivido una experiencia inolvidable, a mis 57 años es más que un reto, es un privilegio, a pesar de mis supuestos quebrantos de salud lo he logrado, mis rodillas han respondido muy bien al igual que el resto del cuerpo. Del alma ni hablar, está más que satisfecha, renovada y agradecida del universo y la divinidad, que definitivamente se ha puesto nuevamente para mí, para hacer otro reto realidad.  

Gracias de corazón al Poder Supremo, al Universo y la fuente de poder divino que soy, a cada uno de los participantes, desde los guías y las mulas, los coordinadores Amín, Cornelio, Andy, Frandy (sin ellos no sería posible). A mis hijas (Viola que siempre estuvo pendiente de mí y Emilia que me ayudó en momentos extremos), a mi esposo Félix Disla y a mi hijo Félix por su comprensión y paciente espera en el hogar. A los compañeros de caminata como Cristiam (mi ángel guardián), Licelot, Felo, Arezo, Harold, Yantery, Tony, Jonathan, Danny, Argelia, Jeudy, Carlita, Irene, Rosmery, Colome, Pablo (que lleva una funda para ir recogiendo la basura que encuentra a su paso)… 
A TODOS, desde Amín (la voz oficial del grupo coordinador) hasta Nicole, la niña que formó parte del grupo dándonos muestras de valor y arrojo y convidándonos a dejar salir a nuestro niño interior. 


El grupo humano fue genial, cada uno dejó sus huellas imborrables en la tierra y en los corazones. Con cada paso vibramos con la tierra y cada vibración marcó un nuevo latido en el corazón, al unísono con la naturaleza. 

Algo cambió definitivamente en nuestras vidas, y los días llevarán siempre el aroma inolvidable de esos días vividos. Ya no veremos una montaña como lo hacíamos antes, como algo lejano e inalcanzable, a partir de esta travesía veremos nuestra silueta subiendo por cada trillo que divisemos desde lejos, con una vibrante palpitación en el corazón, que nos hará decir lo siguiente:
“Siempre Seremos Uno, La Montaña y Yo

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Realidad y fantasía

Quiero dedicar mi ultima entrada del año, a dos queridas compañeras y amigas de estos lares virtuales +Joy Boixet , en honor a su regreso y en agradecimiento al comentario que hizo surgir esta reflexión y a +Mila Gomez ya que fue su última publicacion del año que trajo a colación el comentario de Joy.

¡FELIZ FINAL DE AÑO PARA TODOS Y UN 2017 LLENO DE MAGIA Y AMOR!

Realidad y fantasía

Si nos ponemos a pensar en las veces que hemos dado por hecho y realidad un acontecimiento de nuestras vidas que luego, visto desde otra óptica, nos percatamos de lo equivocado que estábamos con respecto a esa supuesta realidad, que en su momento defendimos con uña y diente, creo que tendríamos que recapacitar y definitivamente reconocer, que tanto los ojos como el intelecto, son engañosos, o fáciles de engañar, que la única forma de no equivocarnos es mirando con los ojos de la sabiduría consciente o tercer ojo, ese que todo lo sabe y lo ve claro.


Mirando de manera convencional y superficial, “Nada es lo que parece y todo es relativo”, por eso, lo absoluto no tiene cabida en este plano existencial tan cambiante y deformante de la mera realidad. 

Esta paradoja nos lleva a pensar en estos dos conceptos, lo absoluto y lo relativo.

Los conceptos a continuación fueron tomados del siguiente enlace: 
http://www.filosofia.org/enc/ros/absoluto.htm

Absoluto. (Del latín “absolutus”: incondicionado). Concepto con que la filosofía idealista designa un sujeto eterno, infinito, incondicionado, perfecto e invariable, el cual es “suficiente en sí mismo”, no depende de ninguna otra cosa, contiene de por sí todo lo existente y lo crea.

Absoluto y relativo
Categorías filosóficas. Lo absoluto es lo incondicionado, independiente, desligado, lo que es en sí, lo que no está mediatizado por nada, lo inmutable. Lo relativo caracteriza al fenómeno en sus relaciones y nexos con otros fenómenos, en dependencia de otros fenómenos. 
La materia en movimiento, tomada en su conjunto, no se halla condicionada ni limitada por nada, es eterna e inagotable, o sea, absoluta. Las innumerables variedades de la materia, las formas concretas de su movimiento, que se suceden sin fin unas a otras, son temporales, finitas, transitorias, relativas. 
Cada cosa es relativa, pero forma parte de un todo y, en este sentido, contiene en sí un elemento de lo absoluto; lo que en una conexión es relativo, en otra es absoluto. De ello se sigue que la diferencia misma entre lo relativo y lo absoluto también es relativa.

Fin de la cita.

Dicho todo esto, la realidad estaría representada por lo absoluto, por lo que es en sí, lo que no está mediatizado por nada, lo inmutable, y la fantasía representada por lo relativo, por lo que interpretamos o vemos reflejado de lo que es, que depende de los nexos y relaciones con otros fenómenos. La disyuntiva viene a ser la siguiente: ¿Será, o no será?


La realidad al igual que lo absoluto siempre será inmutable e independiente, todo lo demás ajeno a esto y que no siga este patrón, es fantasía.
 
Por eso la mayor parte de nuestra vida en este plano existencial es fantasía, aquí todo es un reflejo condicionado y dependiente, cambia cada segundo, con cada respiración, en cada panorama, cambia con el día y la noche…, ahora lo ves y ahora no lo ves, cambia en un abrir y cerrar de ojos, con los días, los meses, los años…, al morir y renacer de un estado mental a otro más elevado.
 
Al igual que el poder de un Rey es lo absoluto, de esa misma manera su reinado o su hacer es lo relativo, depende de muchos factores y del nivel de pensamiento tanto del Rey como de sus súbditos.

Lo absoluto y verdadero, la realidad, es que todos sin excepción somos Reyes, poderosos, el cómo nos manejemos gobernando ese poder en nuestras vidas, y siendo lo que verdaderamente Somos, es la fantasía, lo que ayer te arrancó horas de sueño y de paz quedó atrás, lo que hoy te hace sufrir y llorar, mañana desaparecerá. 

La realidad es que eres un Rey y sea como sea, estas a cargo. Así que no te adelantes a la vida, déjala simplemente surgir, no quieras gobernar tus días sumergido en el pasado, déjalo ir, no desperdicies tu vida, déjala ser, no malgastes tus energías y tu poder, déjalos crecer con sabiduría, no mates tu Ser, déjalo respirar, desarrollarse y volar libremente, para poder resurgir y nuevamente nacer. 

Por eso mi mensaje de final de año es que no os preocupéis. Tan solo dedíquense a vivir con alegría y soltura su fantasía, hasta que estén listos para entender y valorar la inmutable, irrefutable, y gozosa realidad.
 
I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 20 de diciembre de 2016

Lo que el tiempo se llevó

Este titulo de seguro que nos hace recordar un gran clásico del cine, para muchos, de los mejores de todos los tiempos, para mí, simplemente un drama mas llevado a la pantalla gigante, claro está solo hago referencia al guión, sin profundizar en actuaciones, vestuarios y demás hierbas.

Pero el punto a resaltar, aprovechando que las musas me han dado un respiro, es el siguiente:
¿Acaso, de verdad y muy a fondo, nos hemos puesto a pensar alguna vez en lo que el tiempo se llevó a medida que fueron pasando los años y las diferentes etapas que hemos vivido?, y si de la misma forma también hemos reflexionado bien acerca de todo aquello que ese mismo tiempo nos dejó. 

Haciendo eco a este razonamiento, me vienen a la memoria tres expresiones del arte poético y musical:

Un viejo poema que tengo entendido es del cantautor argentino Alberto Cortez, titulado “Dime, ¿Que tiras al agua?”. Aquí les dejo un enlace para escucharlo, 

Dime, ¿qué tiras al agua?
Un público desconsuelo
Y una secreta esperanza.
Lágrimas que no son mías,
Recuerdos y madrugadas;
Remordimientos antiguos,
Palabras..., muchas palabras
Que por dichas, no conviene
Recordarlas...
Y tú, ¿qué tiras al agua?.

Trabajos mal terminados,
Canciones inacabadas,
Nombres de malos amigos,
Dudas y dos o tres cartas
Malamente concebidas
Y escritas en hora mala...

Dime, ¿qué tiras al agua?.

Silencios, muchos silencios,
Desgracias, muchas desgracias,
Desabridas actitudes,
Iras injustificadas,
Tiempo inútil perdido,
Deudas que nunca se pagan,
Tristezas no comprendidas,
Hambres, miserias humanas, 
Vergüenzas inconfesables,
Limosnas no confesadas,
Consejos paternalistas,
Éxodos de casa en casa,
Y una desconsoladora sensación
Dentro del alma.

Y tú, ¿qué tiras al agua?

Desatinos, desacuerdos,
Mentiras innecesarias,
Traiciones no cometidas,
Promesas no consumadas,
Falsos credos, diferencias,
Hipócritas alabanzas,
Prejuicios imperdonables,
Conclusiones temerarias,
Resentimientos oscuros,
Frases desafortunadas.
Mi vida, mi vida entera,

¡Mira cómo se la lleva el agua!.

Por otro lado en una perspectiva diferente a esta, otro poema hecho canción de la cantautora y folklorista chilena Violeta Parra, titulado “Gracias a la vida”. También les dejo un enlace para que puedan escucharlo, 
https://www.youtube.com/watch?v=UW3IgDs-NnA

Gracias a la vida que me ha dado tanto 
Me dio dos luceros que cuando los abro 
Perfecto distingo lo negro del blanco 
Y en el alto cielo su fondo estrellado 
Y en las multitudes el hombre que yo amo 

Gracias a la vida que me ha dado tanto 
Me ha dado el sonido y el abecedario 
Con él las palabras que pienso y declaro 
Madre amigo hermano y luz alumbrando 
La ruta del alma del que estoy amando 

Gracias a la vida que me ha dado tanto 
Me ha dado la marcha de mis pies cansados 
Con ellos anduve ciudades y charcos 
Playas y desiertos montañas y llanos 
Y la casa tuya, tu calle y tu patio 

Gracias a la vida que me ha dado tanto 
Me dio el corazón que agita su marco 
Cuando miro el fruto del cerebro humano 
Cuando miro al bueno tan lejos del malo 
Cuando miro al fondo de tus ojos claros 

Gracias a la vida que me ha dado tanto 
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto 
Así yo distingo dicha de quebranto 
Los dos materiales que forman mi canto 
Y el canto de ustedes que es el mismo canto 
Y el canto de todos que es mi propio canto 

Gracias a la vida,  Gracias a la vida.

Y por último una hermosa canción de Mario Patrón, polifacético músico y compositor mexicano, interpretada magistralmente por uno de mis preferidos de siempre José José, “He sido”. Por supuesto, no faltaba más, les dejaré un enlace para escucharla, https://www.youtube.com/watch?v=Y7cf4oB0lDQ

He sido
El ave que broto de las cenizas
De tantas luchas
Que han quedado en el pasado
Tuve que sufrir para aprender.

He sido
El verso que perdió toda poesía
Tejiendo sueños
Que han quedado en el olvido
Tuve que llorar para reír.

He sido un hombre
Que ha encontrado
El valor de una esperanza
El abrazo de un amigo
El 'te quiero' de un hermano
El entregarse
Por amor sin condición.

He sido un canto
Que a todos
Ha querido dar cariño
A los siempre enamorados
A tantos abandonados
A quien lleguen
Mis palabras y mi voz.

Lo cierto es que no se a ustedes, pero a mi, es más lo que me ha quitado que dejado, y espero que me siga quitando más, la carga se hace muy pesada a veces y prefiero volar en libertad y disfrutar el vuelo.
 
I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 8 de diciembre de 2016

Ejercicios prácticos (Empoderando al Ser)

Queridos lectores, esta vez me gustaría compartir con ustedes algunos ejercicios prácticos que al menos, si no les aportan beneficios inmediatos, les ayudarán a abrir ciertos canales de percepción, a desarrollar su intuición y vivir de manera más enfocada en el despertar de la consciencia, la cual ha estado dormida por tantos años de manipulación sensorial, emocional y del pensamiento.


La idea es brindarles una forma práctica de sacudirse y zafarse de las garras del monstruo de la ambición y el ego desmedido y trabajar en pos de vuestra liberación mental y dejar a un lado los pensamientos limitantes, los de escasez y consumismo excesivo, condicionados por entes enajenados y poseídos por ese catastrófico mal, llamado capitalismo, el cual se ha disfrazado de democracia, pero que ha resultado ser tan abusivo y controlador como la peor de las dictaduras que se haya vivido en la historia de la humanidad.

Aquí les dejo dos enlaces, uno con un buen condensado del concepto de capitalismo y otro acerca del concepto y los lineamientos de la democracia: 
Capitalismo
Democracia

Para no salirme del tema en cuestión, ya que estos temas filosóficos de política son bastante interesantes y tienden a desviar la atención, retomo nuestro objetivo inicial, los ejercicios prácticos.


1.- Lo primero es identificarnos como entes o seres espirituales de altas frecuencias vibratorias, dotados de una poderosa consciencia superior, para ser algo más que simples esclavos y mortales humanos.
2.- Lo segundo es saber que estamos aquí para ejercer con la necesaria libertad, por decisión propia del Ser que nos habita, nuestro derecho a lograr el objetivo para el cual estamos aquí en este plano dimensional, tanto como entes separados, como colectivo humano.
3.- Lo tercero es desarrollar todos los poderes que poseemos para elevar nuestra presencia terrenal a otros planos existenciales y trascender a todas las limitaciones y dictámenes que como humanos nos quieran arropar.

Entendidos estos tres puntos,  procederemos a dar los pasos necesarios para lograr el objetivo de nuestra vida temporal, pero a sabiendas de que poseemos vida eterna y de que somos libres de elegir lo que queremos lograr y la manera en que lo podemos alcanzar.

Estos pasos se fundamentan en simples y a la vez no tan simples cuestionamientos, tratando de encontrar las respuestas adecuadas y claras dentro del propio Ser, limpiando la mente de cualquier tipo de acondicionamiento e instructivo dañino y perjudicial para nuestros fines, y que sea externo a esa consciencia superior. Les dejo este enlace a una vieja entrada que podría servirles de apoyo para saber por dónde empezar: Que tan conscientes estamos


Ante todo tratemos de recordar los primeros años de vida, las cosas que nos marcaron y los conceptos que se quedaron grabados en nuestra mente sin procesar a fondo esa información, y solo le dimos “Ok”, como hacemos muchas veces cuando estamos usando el computador y aparecen esos letreros impertinentes. 
Después vayamos repasando mentalmente esos episodios que se repiten en nuestra vida, que aparecen una y otra vez como un mantra, como por ejemplo: las mismas decepciones, el mismo tipo de pareja que tanto nos hace sufrir, los mismos errores y tras pies, los compañeros de trabajo que exhiben el mismo patrón de conducta que nos saca de quicio, etc., eso no es fortuito, algo nos está alertando y diciendo que prestemos mayor atención a esos puntos.

Luego, ya con cierta claridad y madurez, después de visualizar y aceptar con responsabilidad algunas fallas de comportamiento y actitudes ante ciertos episodios de la vida, procurar de manera objetiva e imparcial (sin vanas justificaciones), dejar de reaccionar a esas secuelas y empezar a actuar conscientemente, deteniéndonos a pensar por nosotros mismos, sin dejarnos influenciar por los recuerdos desagradables ni por viejos patrones preestablecidos por los padres y tutores, por los amigos y compañeros de trabajo, por las parejas, por los lavados de cerebro (educativos, laborales y emocionales), por las limitaciones y estatutos culturales, sociales…, no son infalibles y todo debe evolucionar, o sea, empezar a actuar sin interferencias exteriores, sino desde el interior del ser (Tú y tu verdadero Yo, el Ser superior que te habita), reconociendo que nadie puede saber mejor que tu lo que necesitas para sentirte bien contigo mismo y armonizado con el Ser que eres y poder cumplir tu misión en la vida.


Ya identificado el problema y las causas profundas que lo hacen adherirse a nosotros y aflorar de cuando en cuando, debemos dejarlo salir, ventilarlo al sol, y traerlo hasta el presente, con los ojos de ayer y la madurez de hoy verlos nuevamente, pero desde otra óptica que te da la madurez que ya posees, como miras al hijo que equivoca el camino pese a tus advertencias y regresa y lo perdonas. Verlo con amor y naturalidad, sin censuras ni reproches, sin juicios, entendiendo, reconociendo, aceptando, perdonando y trascendiendo las causas y las consecuencias, para luego olvidar y dejarlo ir definitivamente de tu vida, permitirle su libre fluir, liberarlo y liberarte de una vez por todas de todo resentimiento.

Cuando hayas terminado tu proceso de auto reconocimiento y tu limpieza interior, la ligereza te permitirá caminar libre por la vida, difícilmente puedas ser objeto y victima de manipulaciones exteriores, serás mas intuitivo y perceptivo, estarás en condiciones de manejar tus emociones, y no permitirás que nada ni nadie te controle, te doblegue y piense por ti, serás tú mismo, y no volverás a perder la capacidad de pensar por cuenta propia y vivirás bajo tus propios criterios y lineamientos, usando tu libre albedrio, lo que se conoce como el despertar de la consciencia, la antesala de la iluminación.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La vida entre espinas

De pequeños nos han contado las historias con finales felices, y nos hacen creer que en la vida todo es color de rosa, algo que generalmente nos inculcan para luego hacernos saber que solo son historias fantásticas, que la vida en realidad se desenvuelve más bien entre espinas, que las rosas, al igual que su aroma, pierden pronto su encanto y belleza y que en realidad, lo que da fortaleza a esa planta son precisamente sus espinas. 



Viendo la vida de esa forma, la realidad resulta poco atractiva, pero si somos pacientes siempre disfrutaremos de algunas rosas entre las espinas, y así como las espinas son imprescindibles para las rosas, de la misma forma son imprescindibles las heridas en nuestro paso por la vida. Ellas son las que nos dan la fortaleza para crecer, desarrollarnos y sacar a relucir nuestra sabiduría interior.

Esas heridas generalmente deberían dejarnos un buen sabor en la boca, ya que gracias a ellas nos desarrollamos como seres pensantes y evolucionados, y no necesariamente tienen que causarnos sufrimiento, el dolor quizás es inevitable, pero el sufrimiento es opcional, porque va a depender de la cantidad de resistencia que le opongamos a sentir y dejar fluir ese dolor y trascenderlo.

Existe una espina muy importante en el cuerpo de los seres humanos, la espina dorsal, que como sabemos es la base y sustento del cráneo y del esqueleto mismo y la responsable de nuestra movilidad y facilidad de desplazamiento sin perder el equilibrio. Además, es quién protege a la tan importante médula espinal, que se encarga de entablar la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, algo indispensable para el funcionamiento de nuestro diario vivir. Precisamente del mal funcionamiento de ella y por ende de esa comunicación, se derivan nuestras enfermedades y dolencias físicas. Tal vez sea la razón por la cual las espinas forman y formarán siempre parte de la vida de los humanos.


Así como la espina dorsal se encarga de satisfacer nuestras necesidades más apremiantes de existencia y supervivencia como humanos, de esa misma forma, las espinas que nos hincan y que nos hieren en el transcurso de la vida, se encargan de fortalecer nuestro ser interior, elevar nuestra capacidad de entendimiento y superación, así como también de llevar una vida más enfocada en el verdadero motivo o propósito de nuestra existencia espiritual. Ellas se encargan de encausarnos por el sendero que debemos transitar.

La finalidad o el objetivo de esta reflexión, es al igual que el de las espinas, ayudarnos a ver siempre el conjunto que todo nos ofrece, cada cosa tiene su lado dulce y su lado menos dulce o amargo y ambos nos enseñan, unas a base de alegrías y placeres y otras en base a la tristeza y el dolor, estas últimas si nos lo proponemos, podemos hacerlas más llevaderas, de forma que nos afecten menos de forma negativa. Por desgracia, debido a las malas influencias de viejos patrones de conducta, despreciamos y menospreciamos ese lado amargo y nos cuesta mucho aceptar sus bondades. 


Cuando transitamos por caminos entre espinas, vamos atentos, el aprendizaje es mayor ya que la observación se hace presente, estas nos obligan a ir despiertos para tener más precaución, sobre todo después de habernos lastimado. El hecho de creernos que la vida es solo rosas sin espinas, hace perder el cuidado y hasta el interés, el saber que no hay riesgos ni nada que nos obligue a estar despiertos, nos impide desarrollar al máximo nuestro potencial, facultades y dones innatos. 

En un camino en el que no sabemos qué esperar estamos a la expectativa, con una gran dosis de ilusión y curiosidad, deseosos de seguir andando e ir conociendo, aprendiendo y descubriendo las dos caras de la vida, saboreando el lado dulce y dulcificando el lado amargo para degustar en su máximo esplendor el conjunto, la belleza de la vida y las cosas. Si actuamos así, terminaremos encontrando el sentido de nuestra existencia, tanto terrenal como cósmica. 

Así que no huyas de las espinas, deja al menos que te rocen, incluso de ser necesario hasta sangrar, así sabrás que la vida entre espinas es más jugosa y sustanciosa.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2017/06/17/correo-los-lectores

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Agradece las críticas

Queridos lectores hoy quiero compartirles un fragmento del primer libro que escribí, (todavía inédito), “Monólogos del alma”, el libro es de reflexiones sobre diferentes tópicos, el fragmento trata sobre las críticas. Por cierto ya había compartido anteriormente una reflexión sobre este tema en el blog, aquí el enlace Las criticas

A continuación el fragmento del que les hablo, espero les sea de provecho. 


¿POR QUÉ NOS SENTIMOS MOLESTOS CUANDO ALGUIEN NOS CRITICA?

Si alguien te hace una crítica y lo tomas como algo personal, de seguro es porque en realidad es algo personal, porque cuando estamos conscientes de que ese sombrero no nos queda, simplemente lo dejamos pasar, pero si por el contrario nos molestamos con esa persona y tratamos de justificarnos ante ella, es casi seguro que la persona tiene la razón, y eso es lo que en realidad nos molesta del asunto, que alguien nos eche en cara nuestra imperfección, eso es algo que el ego no tolera, pero aunque las apariencias indiquen que estamos molestos con esa persona y arremetamos contra ella, en realidad con quien estamos molestos es con nosotros mismos, con quien el ego se molesta es con nosotros por aceptar interiormente que somos imperfectos, lo cual es ofensivo para el ego, pues él se nutre de nuestra vanidad, de nuestro absurdo y equivocado orgullo.

En realidad, no somos imperfectos, nos hacemos imperfectos a medida que vamos creciendo y adoptando costumbres, ideologías y personalidades que no son las propias, sino las moldeadas por otros, nos hacemos imperfectos a medida que vamos alejándonos de nosotros mismos para convertirnos en la persona que los demás esperan que seamos, a medida que nos vamos rechazando a nosotros mismos para ser aceptados por los demás.

Lo que nos duele de las críticas, es saber que no valió la pena dejar de ser quien en realidad somos, porque tarde o temprano terminamos siendo rechazados de todas formas, rechazados por los demás y rechazados por nosotros mismos que es lo peor. Y es que solo lo auténtico y real es duradero, lo ficticio y fingido es efímero, nos produce un malestar que a la larga sale a relucir, y esa inconformidad con nosotros mismos y con todos (con nosotros mismos por no haber tenido el coraje suficiente para defender nuestra identidad y con todos por de alguna forma obligarnos a ser lo que en verdad no somos), esa inconformidad se traduce en amargura e infelicidad.

Cuando alguien vuelva a emitir una crítica acerca de ti, no lo tomes a mal, por las siguientes razones, más bien debes de agradecer la crítica y reflexionar profunda y sinceramente sobre ella, no te justifiques, si no te queda, déjala pasar, de lo contrario agradécela y haz lo propio por cambiar.

A continuación, diez razones para agradecer una crítica:

1- Si alguien te critica, es porque está pendiente de ti, no le eres indiferente (razón para agradecer).
2- Es muy probable que la persona que te hace la crítica, sienta afecto por ti o te admire (razón para agradecer).
3- Tal vez la persona que te critica entienda que es una manera de expresarte su afecto (razón para disculpar y agradecer).
4- Es probable que esa crítica sea la clave para hacerte despertar (razón para agradecer).
5- No todo el mundo tiene el coraje de hacerte una crítica y decirte lo que piensa aunque le cueste tu amistad (razón para admirar y agradecer).
6- No todo el que te critica, te quiere mal, al contrario, la mayoría de las veces te quiere bien (razón para agradecer).
7- El que te critica está tomando un tiempo precioso de su vida para dedicártelo a ti (razón para agradecer).
8- Cuando alguien te hace una crítica, lo último que quiere hacer es herirte, solo desea ayudarte a alcanzar la perfección perdida (razón para agradecer).
9- Cuando alguien te hace una crítica, no necesariamente lo hace de la mejor manera posible, pero sí de la mejor forma que conoce (razón para disculpar y agradecer).
10- Cuando alguien te haga una crítica, no te empeñes en ser un necio, valora todos estos puntos y agradécela de corazón aún no haya sido con la mejor intención, al menos eres el centro de atención de ese alguien (razón para agradecer).   

Las criticas, son un arma de doble filo, ambos cortan, la diferencia estriba en que uno lacera para sanar lo que está mal y el otro penetra para envenenar.

Mantente despierto y alerta para que puedas esquivar el filo venenoso y déjate herir por el otro, a fin de poder sanar cualquier magulladura que te hiciera tu falta de coraje y determinación, acepta el reto, vence tus miedos y triunfarás.

Ante una próxima critica, no arremetas contra la persona que la hace, no arremetas contra ti, arremete contra tu ego que es el que no te deja ver la buena intención de esta, que es el que está trabajando para que la punta venenosa sea la que te hiera en lo más hondo, ese ego que es el destructor de todos nuestros mejores sentimientos, de nuestros sueños de infancia, de nuestra pureza y bondad, de nuestra paz. 
                                                              
I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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domingo, 20 de noviembre de 2016

Permanezcamos bien enfocados

La vida se compone de diferentes cuadros o panorámicas, dice un viejo refrán, que “unas van de cal y otras de arena’, la verdad es que cada cual crea lo que desea experimentar y cada quien ve lo que quiere ver. El ojo humano es el mayor portal dimensional en este plano existencial terrenal, ya que a través de ellos vemos, y dejamos ver un mundo interior muy diferente del exterior y casi desconocido.

En esta mezcla de mundos externos e internos vemos varios grupos distintos de personajes: 
1.- Muchos hacen de su vida un desastre, haciendo lo que le venga en ganas sin pensar en las consecuencias. 
2.- Un buen número hace de su vida lo que le mandan a hacer. 
3.- Otros hacen lo que consideran que les corresponde y está permitido hacer. 
4.- Un grupo más reducido, hacen lo que desean hacer a buen criterio.
5.- Un último grupo, los menos, hacen lo que saben que vinieron a hacer.

Todas ellas convergen en un factor determinante…, “El enfoque”.

Mayormente el primer grupo hace de su vida un desastre por falta de un enfoque claro y preciso de lo que desea, esto se debe a la falta de motivación y disciplina.

El segundo grupo, el de los que solo saben cumplir órdenes, se debe a la falta de autoestima, carácter y poder de decisión. 

El tercer grupo, aunque no lo hace mal, se ponen límites que les impiden dar más de sí y llegar más lejos. 

Los del cuarto grupo ya cumplen un cometido más personal y acorde con su integridad, propósito de vida y su libre albedrio. 

Pero los del último grupo, esos van más allá de lo personal, de lo particular, de lo esencial, llegan a donde pocos han llegado y más, saben que deben y pueden llegar traspasando los límites de lo imposible, “Esos son los imprescindibles”. Como dice la famosa frase de Brecht que Silvio Rodríguez inmortalizara en la canción “Sueño con serpientes”.



A veces las personas empiezan enfocadas en un propósito claro en la vida y según van subiendo peldaños reciben ciertas interferencias e influencias mal sanas y mal intencionadas, se hinchan de vanidad y terminan traicionando ese propósito inicial, desvían el camino y desvirtúan las intenciones originales, el ego hace su aparición con aire triunfal y se apodera de ellos, los corroe por fuera y por dentro.

En contraposición a esto, existen personas que son incorruptibles, son la mejor muestra de que la vida se compone de piezas originales, que las piezas falsificadas y las piezas totalmente amañadas, ya vienen defectuosas y deformes y no encajan bien aunque lo parezca. 

Estas personas se mantienen siempre bien enfocadas, conservan su propósito inicial y pueden resultar ser balsámicas, actúan más que como un calmante, como un antídoto para la infelicidad. Son capaces de sacarle brillo incluso a la oscuridad. Alcanzan la cima del mundo con la misma humildad con la que empezaron el viaje de ascenso.



Pero en paralelo a estos dos tipos de personas, existen otras, unas cuantas, muy escasas por cierto, cuya pureza y sabiduría, traspasa los límites de entendimiento y de la lógica, no necesitan demostrar nada, no desean nada, son almas puras que vienen a purificar el mundo, y tienen la imprescindible misión de abrirle los ojos a los demás. 

Entre esos personajes algunos son conocidos como maestros espirituales y otros como sabios, su misticismo, impregna de magia y misterio el ambiente que les rodea. El sabio habla para sus adentros, su conversación brota por los poros y su sabiduría se prende en sus ojos, cautivando a quien se atreva a enfrentar el fulgor de su mirada. No necesita articular palabras, con un simple gesto esparce entendimiento y amor sobre los que le rodean y su esencia se percibe en el entorno.

Actualmente son muchas las personas que están tratando de abrir los ojos al entendimiento superior y despertar a una nueva visión de la realidad, para esto es necesario tener un enfoque claro y objetivo de la realidad interna del ser, soltar las viejas creencias y desaprender, para poder así asimilar lo nuevo, sin perderse del objetivo inicial, escuchando tu guía interior y dejando que la vida surja dentro de ti y se manifieste y expanda hacia el exterior, no al contrario.


MANTENTE ENFOCADO

Tengo un lema desde muy niña, "Sea lo que sea que vayas a hacer, solo hazlo bien, con vergüenza, dedicación, amor y mucha pasión". Esto se reduce en “mantente enfocado”, es la única manera de disfrutar lo que haces y sentirte gozoso y feliz. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Un extracto de esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
https://issuu.com/elcaribe/docs/elcaribe20170417

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martes, 15 de noviembre de 2016

Todavía me falta...

Ayer una amiga muy querida estaba de cumpleaños, y contrario a lo que generalmente sucede, ella vino a visitarme a mí. Justo en el momento en que me disponía a llamarla para felicitarla, me llamó para decirme que estaba en el frente de mi casa. 
Fue una grata sorpresa, pasamos un buen momento juntas a prima tarde, y entre conversaciones y conversaciones, ella me preguntó cómo estaba mi insomnio, le contesté que ya dormía relativamente bien, con interrupciones pero en seguida retomaba el sueño, cosa que antes me resultaba casi imposible. Le sorprendió mi respuesta y me preguntó cómo lo logré, y si ya no me afectaba que los hijos estuvieran hasta tarde en la noche fuera de la casa. Le dije que había aprendido a soltar, a dejar de querer controlar todas las cosas y que le encomiendo los hijos a Dios, que los quiere más que yo. 


Aunque esto sea un decir y pueda ser tomado como una irresponsabilidad de mi parte por algunas personas, la realidad es que ya son bastante adultos (la menor ya tiene 25) y hay cosas que ya no me corresponden a mí el sentirme responsable por ellas. Ya los crié, los eduqué y los guié, todavía puedo aconsejarlos y de hecho lo hago, incluso los regaño y les exijo ciertas reglas a cumplir dentro y fuera del hogar, pero ya ellos, como adultos, son responsables de su persona, deben y tienen derecho a vivir, a disfrutar, a tomar sus propias decisiones y riesgos, aprender a defenderse y desenvolverse frente a las adversidades y los peligros de la vida, y encarar las experiencias que ellos como seres libres que son, decidan vivir, eso hace unos cuantos años lo acepté, pero lo comprendí hace menos, y entendí que lamentablemente yo no soy omnipresente, omnisciente ni omnipotente, así que solo me queda confiar en que estarán bien, a veces los siento llegar y otras veces no.

Ella me pidió la fórmula, me dijo que tenía que decirle como lo había logrado, pues un familiar cercano estaba atravesando por problemas de insomnio, porque no paraba de pensar, y ella, aunque no precisamente por los hijos (ya todos viven fuera de la casa), necesitaba aprender a soltar los problemas. Lo cierto es que no pude evitar regalarle una sonrisa y decirle que lamentablemente no tenía una fórmula que darle, que eso se aprende con la experiencia que da la vida, y que en mí, precisamente ese no para de pensar y maquinarlo todo para estar en control, era una de las grandes razones de mi insomnio. Respecto a lo de soltar, ella lo iba a aprender por sí misma, aceptando que en muchas de las situaciones que ella vive, no tiene ninguna cuota de responsabilidad y no le corresponde solucionarlas. Así de simple es, pero que difícil se hace comprenderlo y ejecutarlo. 


A mí me tomó muchos años, todavía estoy trabajando algunos puntos débiles, pero llega un día en el que te cambia el chip y dejas atrás una forma de pensamiento y de conducta muy dañina, para tomar otra que pronto descubres que es la ideal. Pareciera que una dice hasta aquí, y que lo consigue como por arte de magia, la mente incluso te quiere jugar sucio, el ego te quiere hacer alardear, pero no, sabes bien el alto precio que tuviste que pagar, las mil y una noches de insomnio, las angustias, desdichas, desilusiones, mortificaciones, enfados, rabias reprimidas, enfermedades, sufrimientos…, y todo por querer estar en control de todo, lo que te corresponde y lo que no te corresponde, lo que puedes y debes solucionar y lo que no. Entonces una cosa no te deja hacer la otra, la que sí está a tu alcance, puedes afrontar y debes solucionar.

No, no es en un día o dos, en un mes o dos, en un año o dos, se lleva toda una vida trabajar en ese proceso, incluso es muy probable que se lleve más de una vida en ello, es imposible resumirlo en una fórmula, en una teoría vaga e insustancial, sencillamente hay que vivirlo día a día. Desde luego, a unos les tomará menos tiempo que a otros, pero lo que sí es seguro, es que hay que guayar mucho la yuca y los dedos, para aprender a guayarla. Lo mismo para aprender a vivir (es imposible no salir lastimado), y hay que estar receptivos a ese aprendizaje, pues la vida te va enviando señales, que si dejas pasar, tendrás que esperar a la próxima señal, incluso hay personas que nunca llegan a aprender a soltar ni en una vida ni en diez, y viven acumulando y eternamente amargados. 


A veces hago una retrospección a mi vida y me veo hace unos cuantos años atrás, creyéndome tan madura, inteligente y sabia…, pero que lejos estaba de serlo, todavía lo estoy, queda mucho camino por andar, todavía a veces, aunque muy pocas ya, me suelo enfadar, preocupar, molestar, angustiar…, si, todavía faltan muchas cosas por soltar, aprender, cambiar…

Todavía me falta mucho aprendizaje de vida, para trascender y acabar de despertar. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 11 de noviembre de 2016

El por qué de las diez actitudes

En estos días aunque las musas me han estado rondando, he estado ignorándolas, a veces ellas no entienden que hay que descansar y desconectarse, incluso hasta de uno mismo.
Por eso, atendiendo a la sugerencia de +Emilio Fernandez, un amigo bloguero que me instó a dar otro empujoncito a la entrada anterior, describiendo el por qué de cada actitud, aquí les dejo una breve reflexión en cada tópico, y completo la idea relacionándolo con entradas del blog alusivas al tema.










ESPERO LES SEAN DE GRAN UTILIDAD.

1. Amarte y respetarte por sobre todas las cosas.
Aunque guarda cierta similitud con el primer mandamiento de las sagradas escrituras, es más un llamado a valorarnos por la divinidad y multiplicidad única que somos. Lo primordial en la vida de los humanos es el amor y el respeto, pero si no eres capaz de sentirlo por ti, no serás capaz de sentirlo por nadie más. De esto va a depender que ames a los demás y que te amen, y sin ese sublime sentimiento, estamos perdidos y hechos una calamidad.

Las siguientes dos entradas les ayudarán a reforzar este concepto.
Con el tiempo

2.- Creer y confiar en ti con el corazón puesto en ello.
La segunda cosa más importante es la fe y confianza en ti mismo, si tú crees y confías en que puedes, es seguro que podrás, pero si tú no crees ni confías en ti, tienes pocas posibilidades de lograrlo, y además ¿Quien entonces lo hará? Valórate y te valorarán, cree en ti y trasmitirás esa confianza en los demás, pero sobre todo, ten presente que en realidad, no es para convencer ni conseguir el apoyo ni aprobación de nadie, si no mas bien, para cumplir a cabalidad con tu propósito de vida.

En estas tres entradas encontrarán material para reforzar la idea.
Sabremos que hacer
Nunca pares de sembrar

3.- Mirar más allá de las apariencias y andar con cautela.
Este punto se refiere a que seamos perceptivos, suspicaces y sabios a la hora de tomar decisiones y hacer juicios a priori, pues un buen cumplimiento de esta tercera actitud nos aseguraría el equivocarnos lo menos posible, y ser empáticos y mas comprensivos y tolerantes, sin caer en las trampas de la manipulación y el victimismo.

A continuación dos entadas que refuerzan lo expresado.
No te subestimes

4.- Domar a tu fiera interior y apaciguar tus ansiedades e inseguridades.
Esta no necesita ningún tipo de aclaración, cada cual sabe como es y que pretende su fiera interior, solo es cuestión de hacerle frente, frenarla y hacerle saber quien tiene el control, eso apaciguará tus ansiedades e inseguridades, ya que dejarás al mando a tu guía interior, el mediador de tu paz y armonía.

Estos tres enlaces nos hablan de realidades que debemos trabajar. 
Laberintos imaginarios
Huir no sirve de nada

5.- Saber que por sobre todo, de tu vida, eres dueño y señor.  
Si no estás consciente de esta gran verdad, prueba a tomar las riendas de tu vida de un solo golpe y verás que la mayor satisfacción que puedas experimentar, proviene de ti mismo, de tu interior, nadie puede darte lo que no llevas y aceptas en tu corazón.

Espero que estas dos reflexiones les sirvan de incentivo para empoderarse de lo que por derecho les pertenece. 
La actitud y su importancia vital
Buen viaje por la vida

6.- Llevar la alegría y paz interior como tu estandarte universal.
Me parece que este tópico, es un bálsamo de vida, si ponemos en nuestro rostro una sonrisa, por muy tenue que sea, inspiraremos alegría y felicidad doquiera que vayamos, pero sobre todo, nos pondremos en sintonía nosotros mismos con el lado alegre de la vida, atrayendo hacia nosotros, sonrisas y bienestar.

En estas dos entradas hablo de ese estado de gracia
Hoy puede ser un gran dia
Defiende tu paz interior

7.- Hacerte consciente de que eres un ente cósmico único y especial.
Aquí la cosa se pone un poco más complicada y abstracta, pero si miramos un poco más adentro de esa capa superficial de imperfección, egoísmo, materialismo, vanidad y belleza, encontraremos otro tipo de belleza más deslumbrante y auténtica, más espiritual, energética y poderosa, mas especial…, única en cada esencia de vida. Es a esa realidad que se esconde debajo de todo lo que en apariencia somos, pero que se queda muy por debajo de la verdadera esencia del ser, a lo que me refiero en este punto.

Deseo que encuentren un punto de partida en estas dos reflexiones para vislumbrar su verdadero ser.

8 - Reconocer que como humano, eres una especie en extinción.
Que decirles que no sepan ya, todo muere y se transforma, cada vida que encarnes eres un nuevo ser humano, incluso en una misma encarnación tienes la facultad de ser un nuevo ser. Pero también como raza humana algún día dejaremos de existir, no tendremos necesidad de ser lo que en realidad no somos, la vestimenta dejará de sernos útil, por eso, aprovecha mientras puedas ese disfraz que a pesar de los pesares nos provoca y genera tantas alegrías y placeres, tanto gozo y satisfacción. 
 
Estas tres reflexiones, nos preparan para palear mejor la realidad llegado el momento de despedirnos como seres humanos que somos.
La hora de partir

9.- Integrarte de lleno al propósito de la evolución.
Ya sabiendo que no eres lo que creías ser y que tu rol en la vida es más trascendente de lo jamás hubieras podido imaginar, lo más sensato es fluir en la dirección correcta, poner todas tus energías en cumplir tu misión especial, nadie lo puede hacer por ti, es tu responsabilidad esencial de vivir, el motivo de existir en la forma peculiar tan tuya y tan innegablemente necesaria que existes.

Les dejo estas tres reflexiones, espero les aporten algo positivo a sus días. 
Cual es tu cuota diaria
Valorando lo que tenemos
Hacia donde nos lleva el barco

10.- Fluir a conciencia y trascender sin perder tu esencia.
Habiendo entendido y cumplido nuestra misión, lo más relevante que nos queda por hacer, es dejarnos llevar por el fluir hermoso de la vida, que reclama satisfecha nuestro regreso al origen de nuestra existencia. Esa savia que una vez nos dio una nueva forma de vida y la acogimos, aceptamos y vivimos como si fuera lo único importante y verdadero, pero que con el devenir de la vida, descubrimos que era solo una minúscula manifestación de nuestra grandeza y divinidad, esa savia nos abandona para que podamos trascender a otras dimensiones, otras formas de vida, otras lejanas galaxias, pero en cualquiera de ellas, nuestra esencia sigue siendo la misma, y por esa razón, de alguna manera, somos inconfundibles.

Con estas tres me despido, deseo que tengan un buen fluir y puedan trascender. 
Cuestion de almas
A que vinimos a dejar o llevar
Las proyecciones

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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