sábado, 9 de octubre de 2021

El lenguaje del alma

Iniciaré esta reflexión con una frase que surgió de mí hace unos cuantos días sin ningún motivo en especial y por varios a la vez... 
La mente divagaba en las realidades que nos acechan hoy día, y en la cantidad de personas que se sienten solas y olvidadas, aún estando acompañadas y teniendo supuestamente muchos amigos.
 
A continuación la frase que resonó fuerte en mí:
  
Prefiero pocos amigos, pero sinceros, a muchos que estén por figureo. Quiero amigos de corazón, no amigos por exhibición.  

La imagen siguiente, al menos así me lo pareció, muestra un abrazo de los de verdad, con sentimiento puesto en él, y me gustó su sencillez, en ella y en ese abrazo, es como si nos acogiéramos y reconciliáramos con nosotros mismos, se percibe tal conexión álmica....




Particularmente yo, tengo muy pocos amigos, eso es muy cierto, entre mi timidez y mi introversión, la soledad ha sido siempre mi mejor amiga y compañera. Eso no quiere decir que no valore la amistad y la buena compañía, así sea silenciosa, tiendo a valorarla aún más, porque así nadie se siente en el compromiso de decir nada, o pensar que se está esperando alguna conversación en su compañía, precisamente es un tipo de acompañamiento más bien álmico, de saberse ahí para lo que se necesite, es como un ejercicio de conexión y liberación de ambas partes…

Ahora bien amistades por temporadas (como en la escuela y la universidad), amistades laborales, casuales y fortuitas, por razones de encuentros imprevistos o por gustos y aficiones comunes..., sí que las he tenido en más cantidad, ni que fuera una ermitaña, ja, ja. Pero no es lo mismo tener amistades, que tener amigos, hay un gran puente entre estas dos situaciones, por eso digo y sostengo que tengo muy pocos amigos.  

Si anteriormente la amistad era muestra de sentimientos nobles y era muy preciada, hoy día, se ha relegado a un impulso social. Gracias a que el mundo se ha vuelto tan competitivo, y al postureo de las redes, la amistad verdadera está en franca extinción, se ha vuelto famélica, agoniza… 
La amistad que se enarbola en estos tiempos resulta hasta mezquina, carente de sentimientos sinceros, y en su lugar se han introducido resentimientos, envidias, celos y una guerra posicional que a muchos podría llevarlos al peor estado anímico del ser humano.  
 
Por esta razón, me parece que es necesario prestarle más atención al lenguaje no verbal, ese que revela nuestra condición de alegría o tristeza, y se manifiesta de diferentes maneras cuando estamos tristes, cuando sentimos frustración y amargura, cuando nos sentimos terriblemente solos y olvidados, o no somos amados.

En la entrada anterior toco este tema de manera generalizada, pero hay que ahondar bien en nosotros mismos, prestar atención al lenguaje del alma, para saber qué tan bien o tan mal nos sentimos, y cómo estamos interiormente. Fingir no sirve de nada, tarde o temprano salen a relucir nuestras emociones ocultas y reprimidas, que generalmente se manifiestan de manera muy desagradable.




Dejemos de hacer hoyos en la arena a orillas del mar, las olas rápidamente los desaparecen, y con esa misma rapidez, las olas de la vida desaparecen lo que en realidad no es auténtico, pues no es real, así que mejor dejémonos de fantasear y vivamos de cara a la verdad.
 
De nada sirve lo mucho, si de todas maneras es insustancial. Seamos sustancia de vida, no decoración superficial o de temporada. 

No estamos nunca solos si gustamos de nuestra propia compañía. Seamos amigos nuestros, y no busquemos fuera lo que nadie puede darnos mejor que nosotros, amor, aceptación y comprensión.

Es hermoso tener amigos, pero dejemos de fantasear jugando al amor y a la amistad. En el mundo virtual es fácil hacerlo, pero en el mundo real no hay manera de fingir por mucho tiempo, el lenguaje del alma nos delata. No pasa nada ni es una tragedia si no tenemos muchos amigos, lo importante es que sean verdaderos y sinceros. 

Seamos verdaderos amigos. Saquemos el máximo beneficio y el máximo de alegría de todo lo que nos rodea. Veamos el mundo con ojos de amor, con ternura y admiración, con luz propia, veámoslo tal cual es, hermoso, sabio y generoso… 

Dejemos de centrarnos en lo que nos desagrada de los demás, pues nos impide ver lo mejor de cada ser humano. 

Hay tanta gente olvidada, triste y sola por doquier... Dediquémonos a sembrar amor en lugar de odio, sonrisas, risas y alegrías en lugar de lágrimas, llanto y dolor. Esperanza, templanza, confianza, y fe, en lugar de dudas, desesperanzas, desconfianza y resquemor...  

La sencillez, y la simpleza de las cosas, son el mejor remedio del alma, es cuestión de saber apreciar sus encantos. 


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 28 de septiembre de 2021

La comunicación no verbal

-Una persona inteligente sabe qué decir, una persona sabia sabe si decirlo o no. -Autor desconocido.

Me parece que muchas veces no hacen falta las palabras, la expresión del rostro o los gestos, lo dicen todo.




En esta ocasión les dejaré unas imágenes, sin más nada que un par de palabras como anexo, que no necesariamente tienen que coincidir con lo que ustedes puedan captar en dichas imágenes, pues todo lo que interpretamos, es un reflejo de nuestro interior, por eso cada uno tiene su propio lenguaje interpretativo.

 
 NATURALIDAD ANTE LOS ESTÍMULOS


                            decidida                                               dudosa

                    

                            preocupada                                        relajada


   ALEGRÍA Y AMISTAD



   GRUÑONES Y PESADOS




                              


IMPASIBILIDAD Y APATÍA






  TRISTEZA Y SOLEDAD











Si se fijan bien, hay un mensaje de fondo detrás de estas imágenes que les he querido compartir, un rejuego al relacionarlas, que nos deja ver que los cambios de emociones, nos definen momentáneamente, pero dejan ver cómo anda nuestro estado psíquico, ya que el responder con naturalidad a los estímulos exteriores, demuestra nuestro equilibrio emocional, siempre y cuando lo hagamos moderadamente, sin excesos, en control de nuestros actos y reacciones, como muestran las imágenes bajo el título “Naturalidad ante los estímulos”.

Pero el no hacer esos cambios, de la forma que sea, nos define aún más, pues el mantenernos siempre en la misma actitud, no es para nada sano ni psíquica ni emocionalmente hablando, aun sea en un constante estado de alegría.

Es imposible estar todo el tiempo bajo el influjo de la misma emoción, ya sea alegres, o tristes, riendo, o llorando…, como imposible es estar todo el tiempo hambrientos, o durmiendo. 

Si fuimos gruñones y pesados con todos, no podemos esperar recibir mimos de nadie al final. 
 
Si fuimos claros exponentes de la impasibilidad y la apatía, no esperemos tener reacciones sorprendentes al final. 

Si nos pasamos la vida con una emoción negativa permanente, sumidos en la tristeza y la soledad, enarbolando la bandera de víctimas, no esperemos atraer amigos ni lograr alegrías al final.

Los cambios de emociones hay que expresarlos, dejarlos salir con naturalidad, sin forzarlos, ni reprimirlos, y menos exagerarlos. Pero hay que transformarlos, antes de que ellos nos transformen a nosotros...

Pues como dice un famoso refrán: “Como se vive, se muere”.                     


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 16 de septiembre de 2021

La importancia de la espera

Siempre hemos escuchado decir que esperar no es fácil, que tiende a inquietarnos, a desequilibrar las emociones del momento y a ponernos nerviosos.

Cada cosa tiene su momento y hora, un paso a la vez. Si no nos ponemos presión emocional y psicológica, lo cual retrasa y bloquea el libre fluir, veremos como todo a su debido tiempo recobra sentido, degustaremos el fruto de la espera, que dicho sea de paso, nunca es en vano, ni será inútil. 




En la espera siempre hay un provecho o beneficio de fondo, al igual que en las bebidas alcohólicas, que el añejarlas les da un sabor delicioso, el cual no podríamos apreciar y degustar de no ser por ese tiempo prudente para madurar y macerar. 
Lo mismo pasa con casi todas las situaciones de la vida, van amoldándonos y preparándonos para la verdadera celebración de las cosas.

Una frase muy usada en atención al cliente, al llamar por teléfono a muchas de las empresas de servicio, al menos en mi país, es la siguiente. “Aunque no me escuche, estoy con usted”, con la finalidad de que no nos impacientemos, y le añaden un “Gracias por la espera”.



La misma táctica, ese “Aunque no me escuche, estoy con usted”, y ese “Gracias por la espera”, deberíamos usar para esas cosas que queremos resolver con el cronómetro puesto (con prisas abrumadoras), y no conseguimos ver su realización en el tiempo deseado, incluyendo nuestras peticiones de oración.

Como dice esta corta frase “Un diminuto instante inmenso en el vivir”, de la canción de Silvio Rodríguez “Y nada más”, que les compartí en una entrada reciente (la última de julio), y que es en sí una diminuta pero inmensa canción; la vida es solo eso, un diminuto, pero inmenso instante en el vivir, y cada segundo se proyecta y renueva con cada respiración...

Si no sabemos ver la inmensidad de ese diminuto instante, es porque nos desesperamos por la llegada del siguiente, es porque no estamos plenamente inmersos y presentes en él.




Por ejemplo, cuando oramos por algo que queremos lograr o cambiar,  que se ha convertido en un problema, no siempre nos sumergimos en la oración y su petición, en lo que en ese momento esa oración puede transformar en nuestro interior, más bien nos centramos en el problema y en su rápida solución, y lo hacemos para colmo sin muchas esperanzas, viciando y bloqueando el poder de la intención, angustiados, por no decir, desesperados…

Pero la verdadera oración, consiste en hacer la petición, y dejar por un buen momento macerar la intención, en silencio, permaneciendo mental y totalmente callados. Sintiendo latir ese momento al compás de nuestro corazón, y permitiendo que se calmen nuestras emociones y angustias, así, escucharemos ese susurro álmico precioso, que nos va serenando, y llenando de paz interior. 
Veremos qué, pasado un momento en esa calma, ya no hay angustia ni necesidad de ver la solución al problema, porque la verdadera oración se lleva consigo el problema, y nos ayuda a atravesar un portal donde somos conscientes de que todo guarda un orden perfecto en cada diminuto instante, que si no se hace inmenso, no madura, entonces muere antes de nacer, al igual que lo hace cualquier embrión que no pudo llenarse vida.

La verdadera oración es semejante a una buena siembra, lo que hace es abrirnos a una espera tranquila y fructífera, quitarnos de encima la carga inútil, liberarnos de la ansiedad. No porque vayamos a ver los resultados inmediatamente, sino porque nos hace conscientes de lo necesaria que es esa espera.




Les haré una anécdota. Hace un mes, traje de mi caminata un par de ramas de dos árboles florales distintos, dos ramas de cada uno, las sembré en el jardín con fe puesta en ellas, las regué y les hablé con mimo diariamente y seguí su curso, en varios días veía que una al parecer se prendería, la otra no daba señales de vida, cada día una reverdecía y la otra estaba más seca, estuve a punto de sacarla, pero no conocía ese árbol y al verlo me enamoré de sus flores, así que me dije: “Quizás esta necesite más tiempo”, la dejé ahí y la seguí cuidando igual. 

No quería darme por vencida porque además, sin querer presumir que conste, pero es la verdad, es difícil que lo que siembre no se me dé, y aun así dudé... Y cuál no sería mi sorpresa al ver que una semana después de mi decisión de dejarla tranquila, justo después del paso de la tormenta Grace, habían dos pequeños brotes verdes en una de sus ramas, no imaginan lo feliz que me sentí y lo agradecida de dejarla y saber macerar esa espera.  

Hay diferentes tipos de espera (largas y cortas, entusiastas y tristes…), y un sinfín de motivos para esperar, pero todas tienen un núcleo común llamado tiempo, así sea la espera de un hijo, un buen trabajo, mejores condiciones de vida, los resultados de una prueba médica o una académica. La llegada de un gran amor, el regreso de un ser querido, el cumplimiento de una promesa o de una condena, el arrepentimiento o el perdón… 

En fin, sea cual sea el tipo y el motivo de la espera, el factor tiempo es primordial, y la mejor manera de dejar pasar ese tiempo, es sin contabilizarlo, tomándolo con calma, tranquilos y serenos, confiados en que lo que esperamos, llegará cuando más convenga, para así no darle paso a la ansiedad o la angustia, que suele ralentizar y hacer dramático el paso de ese tiempo. 




En nuestras manos está la decisión o elección, desesperarnos o relajarnos mientras dure la espera. No olvidemos que la actitud lo es todo. No ganamos nada con angustiarnos, con querer apresurar las cosas, porque los acontecimientos deben seguir su curso natural, por más reacios que estemos a aceptarlo y entenderlo. Ya lo establece ese viejo refrán: “No por mucho madrugar, amanece más temprano”, o esta otra frase que nos puede servir de consuelo y dice así: “Lo que es para ti, te encuentra”.
 
Mientras esperamos son muchas las cosas que podemos hacer…, pero lo menos aconsejable de todo, es impacientarnos, y precisamente es lo que más hacemos. 

Debemos desligarnos de las prisas…
En la cola del banco dejemos de mirar y contar cuantos hay delante de nosotros. 
El ticket del turno que tomamos en papel, con mirarlo cada vez que llamen a alguien no ganamos nada, sabemos el número ya. 
Al esperar en el peaje o en el semáforo, dejemos de verlo con insistencia, eso no acelerará el cambio, pero si nuestro corazón…  

No hagamos de la espera una amarga experiencia, se puede hacer lo contrario, como dice el cantautor boricua Willy Rodríguez y su grupo Cultura Profética, en esa bella composición musical titulada “La espera”, Cojámosle el gustito a la espera, y hagamos de ella una deliciosa experiencia. 

P.D. Dejo aquí el enlace por si desean escuchar la canción "La espera".


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

La habitación del pánico

Que les parece amigos lectores, ha regresado David Rubio Sánchez con una nueva propuesta de microrrelato, y con el Tintero de Oro rebosante de tinta, convidándonos a crear con entusiasmo nuevos sueños.
 
Su propuesta es muy sencilla, crear un micro de 250 palabras a partir del título de una película de cine, y si no tiene ninguna relación con el guión, mejor, al menos eso dijo, si no me creen, véanlo ustedes mismos en su blog



La habitación del pánico     249 palabras










Todos los días Melisa tenía la misma conversación con sus dos hijos gemelos. Cuando pasaba por el pasillo hacia su habitación, no podía dejar de mirar el tremendo desorden que imperaba en la habitación de juegos de la casa. Sus gemelos de ocho años son una monada, pero dejan todo tirado, incluso hasta en el pasillo. 

Y es que no lo hurtan, lo heredan del padre, que tiene el otro lado del salón igual de desordenado. No bien entra al salón tira la ropa sobre un viejo mueble, y los zapatos los suelta al aire sin siquiera prestar atención, ya ha roto varias veces la bombilla, tamaño susto se lleva, aun así, lo sigue haciendo…

No hay servicio que dure, y se entiende, no es para menos, y cada día Melisa está más exhausta, cree que quizás hay cierta maldición en esa vieja casona, no le gustaba el lugar, pero Fausto se sintió atraído por ese gran salón, y decidió llevarle la contraria y comprarla.

En el pueblo, se comenta que había una sala de cine en la casa, y que los espíritus la habitan. Ella hasta llegó a pensar que eran ellos los que incitaban a que ensuciaran y regaran todo el salón.
 
En su afán por resolver la situación, decidió decorarlo terroríficamente, pensó que tal vez así dejarían de entrar a la habitación al menos los niños. Pero tampoco Fausto entra, y ha optado por llamarla “La habitación del pánico”. Y créanme que no es para menos… 




La película en cuestión la he visto ya en dos ocasiones, encontré muy bueno el suspenso, además se trata de Jodie Foster, de ella me gustan muchas películas y de ellos, Forest Whitaker, y Jared Leto, he visto pocas, pero me ha gustado su trabajo en lo que he visto. Muy buenos todos en sus papeles cinematográficos. 

Bueno, con esta pequeña muestra del guión creado, gracias a la seductora tinta del Tintero de Oro, dejo a la libre imaginación la película completa, que podría ser recreada en vuestras mentes según su percepción. 

Yo desde que escuché el título de esta película me hice la idea de una habitación en completo desorden, así que agradezco a David el poder hacerlo realidad. 

Y es que a mi entender nada causa más pánico que el desorden total de las cosas, o no sé si es que soy maniática con mantener cierto orden en todo (no confundan orden con programación), prefiero la libertad pero con cierto orden establecido, ya que es una realidad que el desorden fuera de control, me desestabiliza la armonía interior, me abruma y mis energías se molestan, ja, ja. 

Gracias... 


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Contrastes de la naturaleza

Luego de un descanso breve, aquí me tienen, agradeciendo a las musas su presencia y ayuda, para continuar en este espacio virtual que se ha convertido en parte de mi vida. Esta entrega guarda relación con la que les dejé como breve despedida, "La simpleza de vivir". 

Muchos esperan con ansias el verano, para tomarse unas vacaciones y disfrutar al aire libre del calor del sol, otros, esperamos que el agobiante calor del sol, nos dé una tregua, aunque sea con la llegada de un ciclón… La vida es así de contrastante, y así mismo es la naturaleza humana y la naturaleza de todo.

En el caribe la temporada ciclónica trae sus estragos, unas veces muy dramáticos y dolorosos, otras veces, son hasta cierto punto bienvenidos, porque alivian el calor y la sequía. Mientras que en otros hemisferios, el frío es devastador y no permite hacer vida en el exterior, en el caribe extrañamos el frio y siempre hay sol y calor.

Lluvia y sol, frío y calor, inundaciones y sequías, abundancia y miseria, alegrías y tristezas, satisfacción y frustración… Preferimos comer helado para refrescarnos del calor y tomar un té calientito para paliar el frío. Todos estos son puntos extremos, pero en medio de ellos está el equilibrio.  


Así de simple y complicada a la vez es la vida, deliciosa y benévola para unos y malvada y mezquina para otros. Pero para la mayoría es una mezcla de frío y calor, que da como resultado la tibieza, aunque a veces se excede en lo frío y en otras ocasiones, se excede en lo cálido, impera el término medio.

Y precisamente es ese término medio el que debería regir nuestra visión de todo, no es nada conveniente ser extremistas, ni muy optimistas, ni muy pesimistas, los extremos son muy riesgosos, de eso nos pueden hablar los que practican dichos deportes.
 
Si bien es cierto que las altas dosis de adrenalina hacen el momento más intenso, no es menos cierto que esta misma razón hace que los otros momentos nos pasen casi inadvertidos, nos hacemos adictos de dicha adrenalina y perdemos el verdadero disfrute de las cosas simples y aparentemente pequeñas de la vida.

La imagen anterior nos da una sensación placentera de armonía, belleza y paz, todo queda al descubierto y muestra serenidad.

Ahora, mirando la imagen a continuación, no a todos les produce la misma impresión, para mi es encantadora, muestra un lugar de magia y comunión con la naturaleza, pero otros podrían sentirse temerosos, sin saber qué podrían encontrar más allá de lo que se muestra, y las emociones que despierta son muy diferentes en cada persona.




¿Si te proponen visitar uno de estos dos lugares, por cual te decidirías?

A mí me encanta la primera imagen destila paz, pero tengan por seguro que preferiría la segunda. Hay paz en el descanso y la serenidad, pero en la actividad, si nos mantenemos atentos y gozosos, también hay paz. 
 
Esa puerta tiene un magnetismo que me atrapa, independientemente de todo lo terrible que se me pueda ocurrir que hay detrás, la elegiría, y trataría de encontrar allí, el mismo remanso de paz que muestra la primera imagen. 

¿Por qué? Es simple y complicado a la vez de entender y explicar. 

Diría que la primera imagen es lo conocido, un lugar muy parecido a otros ya visitados, además de que el conjunto es lo que se erige y ofrece mayor deleite a la vista. 
La segunda imagen es lo desconocido, solo muestra un poco del lugar, cada tramo podría ser excitante y desafiante, además de reconfortante, al convertirnos en parte íntegra de ese bosque verde. Otros dirán, que también hay muchas posibilidades de que cada tramo fuera lo contrario, y resultara inquietante y horripilante… 
Como dice el dicho “Todo es según el color del cristal con que se mire”.
 
Ya lo ven así es todo, simple y complicado a la vez, hay que ahondar en las razones, las causas psicológicas, emocionales y hasta espirituales, que nos llevan a una que otra elección en la vida, pues así la transitamos, eligiendo siempre, y creando nuevas elecciones a través de las ya escogidas. 
Lo descabellado es, que ni siquiera nos detenemos a pensar en el porqué de nuestras elecciones, para así poder elegir de manera consciente. 

El verano es una estación en la que podemos hacer un sinfín de cosas que en otras no podríamos, aprovechar esto es de sabios, de personas conectadas con la naturaleza, los días más largos, cálidos y claros nos ofrecen maravillas por explorar y disfrutar, así que espero que todos lo hayan aprovechado al máximo, y al término de este verano, se den un tiempo para reflexionar en todo lo que hicieron, y en todo lo que quisieron hacer y no hicieron, y sobre todo en el porqué de lo que hicieron, y el porqué de lo que no, aun queriéndolo hacer.




Esta introspección les ayudará a identificar que están postergando en su vida y cuál es el motivo para hacerlo, y espero que también les ayude a no volver a hacerlo más. 

Recuerden mantenerse centrados, abandonen los extremos y las posiciones extremistas, inhiben el disfrute natural y el goce de estar total y cabalmente vivos. 

Sin importar la estación del año, disfruten cada una con intensidad, esto se logra haciendo lo que más les gusta y les satisface, y reconociendo y aceptando que todo es temporal, menos esa paz, alegría y gozo interior que nos produce el vivir a tope con nuestra verdadera esencia. 


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 30 de julio de 2021

La simpleza de vivir

Amables lectores, espero que puedan disfrutar y aprovechar al máximo lo que resta del verano, o al menos descansar un poco de este mundo virtual.

Es la primera vez que voy a dejar pasar un mes completo sin subir entradas, no porque fuera a aprovechar el sol del verano, en este hermoso caribe siempre hay sol y verano, sino para darme un descanso virtual, y dedicarle mucho de mi tiempo a las simplezas de la vida. 




Una de ellas es la franca contemplación, el estar presente en el lugar donde estamos, sintiéndolo, respirándolo y dejándonos arropar por ese momento ideal y sin igual que estamos vivenciando.




Otra es la lectura o la escritura, darnos ese gusto de leer muchos libros, tocar sus hojas y hacernos parte integral de esa lectura, o escribir algo en lo que podamos sumergirnos a fondo, bañándonos de las emociones y sensaciones profundas, propias de la imaginación o las experiencias de vida que podamos plasmar en papel, de nuestro puño y letra, o en su defecto en el computador, aunque esto no sería lo ideal, pues podría inducirnos a navegar en la web, y es lo que por unos días se quiere evitar. 




También escuchar música, ir al teatro o al cine, o simplemente salir a caminar y pasear por las calles, sonreírle a las personas que vienen y van, visitar el parque, un río,  o el mar…, en definitiva vivir y respirar aire puro, andar, saltar y bailar con el sol, al compás del viento, o admirar la luna y las estrellas, en la oscuridad de la noche, al compás de nuestra respiración...




Sea lo que sea que hagan amigos, por estos días de verdadera y total presencia, háganlo con todo el corazón puesto en ello, y sean felices aunque sea por unos días, les servirán de remedio para los tiempos difíciles, que se siguen sumando al calendario de esta comunidad humana, que atraviesa por tantos retos distintos, pero similares a la vez en su doloroso o alegre peregrinar.




Les dejo esta nota musical, con un par de canciones de este cubano tan especial y talentoso, de nombre Silvio Rodríguez, espero las disfruten tanto como yo.








I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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domingo, 25 de julio de 2021

A un Ser sensacional

Amables lectores. Si tuviera que describir a mi padre, diría que es un hombre excepcional, con una personalidad encantadora, con un temple de acero y una visión de la vida siempre positiva y emprendedora, por más problemas que se le presenten, nunca se deja atormentar por ellos, pero tampoco deja de enfrentarlos y buscarle solución. 

Es un hombre cabal, honesto, responsable, amoroso y además afable y muy amistoso.



Su vida ha transcurrido mayormente entre experiencias gratas, y otras menos gratas, que él nunca las ha considerado ingratas por muy duras que fueran. 

Su sensatez y altos valores morales han sido el mejor estandarte familiar, además de su coherencia, persistencia y liderazgo, que lo llevaron a desempeñarse por lo alto, sin perder su humildad.
 
Y como no todo es tan perfecto, también es bastante terco, testarudo en su hacer, no se suele rendir aunque vea que no hay forma de vencer, ni da su brazo a torcer con facilidad, y eso tiene sus consecuencias a largo plazo, y a veces, no tan largo. 
Tampoco le gusta delegar en otros autoridad sobre su persona,  o sus asuntos laborales, personales, y familiares, cosa que de hecho, es bueno, pero que a su avanzada edad y con ciertas limitaciones, no dejarse ayudar resulta un riesgo para su integridad física.

Pero si me pidieran definir a mi padre con una sola palabra, que es casi imposible ante tantas cualidades buenas y diferentes, diría que es un hombre fascinantemente SENSACIONAL*

Pues bien queridos lectores, hoy domingo celebramos aquí en el país el día de los padres, y ese Ser SENSACIONAL que es mi padre, y que nos ha regalado un universo de incontables momentos maravillosos, increíbles e irrepetibles, y además certeros aprendizajes de vida, como sabios consejos, su ejemplo de entereza, responsabilidad, lealtad y respeto entre muchas cosas más …

Y como si todo esto fuera poco, un núcleo familiar afectivo, que fundó junto a nuestra adorada madre Viola Tolentino, en bases sólidas de amor y respeto, y que al partir ella, hace 34 años, se siguieron fomentando entre todos nosotros (su descendencia). 
Luego se sumó su segunda esposa, Lidia Gordá.

Padre, tu conducta intachable, siempre estará entre nosotros como tu mayor legado por muchas generaciones más, velando porque al igual que tú, sigamos siendo entes de amor y de paz.




Crispín Bernabé Payano Fawcette, es su nombre y para sus 90 años le otorgamos el título mostrado en la imagen superior, el cual supera al máximo galardón que puede otorgar la mejor universidad del mundo... Lo has ganado con creces. 

Gracias padre amado, tu espíritu noble y valiente te distingue siempre en lo alto, y sin importar donde vayas o con quien estés, sigues siendo sencillamente SENSACIONAL.

Feliz día, Padres...

Y en especial a mi esposo y compañero de viaje Félix R. Disla Gómez, que también ha sido un excelente padre ejemplar.

Me topé casual o causalmente con este cortometraje, creo que complementa todo lo que quedó por decir aquí.
 
Mi padre se ha encargado de no dejar vacíos en nuestra vida por ningún lado, en su larga existencia, cerca de cumplir sus 93, nos ha ido llenando de amor y vivencias extraordinarias, que para nada tienen que ver con la perfección de las cosas triviales de la vida, su perfección se encaminó en otros estamentos más relevantes, maravillosamente edificantes y espiritualmente reconfortantes, gozosos y vivificantes…




*Sensacional: Que causa sensación, emoción o impresión muy fuerte.
Sinónimos: Impresionante, extraordinario.

P.D. Les he hablado de mi padre en tres entradas del blog, dejo la más reciente, sus 90 años. 


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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martes, 20 de julio de 2021

¡SÍ! OTRO GRATIFICANTE AÑO


¡Hola amigos! y acompañantes en este trayecto virtual, que hoy, se engalana con otro aniversario.
 
Y no cualquier número de años, si no el que coincide con mi día especial, el más bello de todos los números, a mi parecer, desde luego, ja, ja.

Aquí debajo lo muestro en todo su esplendor, bien colorido y con un intermitente brillo muy particular, pues se asemeja al acelerado latir del corazón cuando pasa por una fuerte emoción..., la cual siento hoy y la comparto con ustedes, ya que son parte de la misma.
 



Si, el 8 es el día en que nací, en enero del 1960, también un día 8 se casaron mis padres, el 8 de octubre del 1955, y también ese 8 de octubre pero del 1991, nació mi hija menor Emilia. 
Hay más coincidencias con el 8 en mi entorno, pero lamentablemente son funestas... 

Como pueden apreciar, soy mujer de 8, bueno es un decir, ja, ja.


También, 8 es el número que colocado horizontalmente, se asemeja al símbolo del infinito. 




Sí, amigos, así de infinito es mi agradecimiento... 

Por la vida que hasta hoy he vivido...

Y también por su amable y valiosa compañía en estos 8 años del blog, la cual ha marcado grandemente la diferencia, en mi entusiasmo y en el grado de satisfacción.




Gracias infinitas a todos, los que llegan hoy, los que van y vienen, los que vienen y no dejan huellas, los que si las dejan, los que han estado desde hace tiempo y los que nunca se han marchado desde mis inicios, que aunque ya no aparezcan sus comentarios, están presentes en mi memoria y mi corazón.


Ha sido una gratificante y maravillosa experiencia virtual en su compañía, les agradezco su apoyo y sintonía, y si la vida me lo permite y este medio virtual también...
Seguiremos acercándonos, compartiendo y fluyendo..., hasta parir felicidad auténtica.

Honro el espacio sagrado que hay en ustedes y en mí, y el valioso tiempo que le han dedicado al crecimiento de este blog y al de todos.


Gracias a la vida, que me ha dado tanto..., la hermosa dicha de compartir y expresarme con palabras, de escuchar, mirar, sentir y saborear, pero sobre todo, de aprender, crecer, discernir y AMAR. 
 

Les dejo este video como una muestra más de mi agradecimiento, por la vida, por todo, y por todos los que de alguna manera hemos coincidido en mi largo caminar y en mis escasos ocho años de camino virtual, a través de este espacio de ustedes.



                                     

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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lunes, 12 de julio de 2021

Las transparencias de mi vida

Este encabezado podría ser el título de una película muy insinuante o sugerente, y a más de uno podría darle ideas locas, al menos si la protagonista fuera una famosa, hermosa y jóven mega diva, ja, ja.

Esta es una entrada inusual, tómenlo con calma por favor. No tengo ni idea del por qué se me ocurrió, pero ahí vamos…

Siempre que veo algo transparente es inevitable el sentirme atraída hacia ese objeto, es como un magnetismo que no se explicar, me quedo embelesada mirándolo, sobre todo si ese objeto contiene algo en su interior.




Un claro ejemplo son las canicas, de niña me encantaba jugar con mis hermanos varones a las canicas o bolas (bellugas, le llamamos aquí), se hacía un círculo y se metían unas bolas dentro, se escogía una belluga para tirar siempre, la llamaban “bon”, usábamos los dedos (en una incómoda posición por cierto), para impulsarla hacia el círculo, las que solíamos sacar eran nuestras, y lo más importante era que el bon no se quedara dentro del círculo. Dolía un poco en los dedos ese golpe de empuje.



También había otro juego al que llamaban “taquito”, lo recuerdo muy poco, solo que había que poner el puño cerca de un agujero donde debían entrar las bellugas, y estas golpeaban el puño dejando bien adoloridos los nudillos. 

Otra cosa que me atraía de niña y me sigue atrayendo igual, son esas figuritas de cristal en forma circular que contienen agua y cualquier otra cosa dentro, las hay que contienen figuras alusivas a la navidad, con escarchas o algo similar que al moverla parece estar nevando. 
Estas sí que eran mis favoritas, tengo una grande, que la atesoro, por la persona que me la regaló. No la muestro pues los adornos navideños están muy bien guardados, así que busqué una en la web.


Que mas les puedo contar, soy una persona transparente, me gustan las cosas claras, libres de rugosidad, quizás sea por eso que nunca me he visto en graves  problemas personales con nadie, soy tal cual, sin barniz.
 
Todo lo que sea transparente me atrae, menos la transparencia en la ropa, ahí las prefiero con un poco de color, me gusta dejar volar la imaginación, ja, ja. 

Con los años mi atracción se ha vuelto algo maniaca, me ha dado por coleccionar las bolitas transparentes de cristal que traen las bebidas alcohólicas con medidor, en específico las del whisky chivas regal, que traen dos y son brillantes, me encantan. 

Les cuento que tengo un pequeño jarrón azul transparente, lleno de ellas. Lo he vaciado para tomarle fotos por separado. 




Casi todas las bolitas son totalmente transparentesazul verdosas, y muy tenue su tonalidad, pero la incidencia de la luz, supongo que la de la cámara, las refleja de diferentes colores.




Es de las cosas que más me encanta de la transparencia en el cristal, que al recibir luz, dependiendo de su tonalidad, incidencia e intensidad, de alguna manera nos hace recordar el arcoíris, como en las pompas de jabón que tanto nos gustaban de niños.




Con lo que le coge a una, tal vez fui bruja en alguna vida y me dedicaba a leer bolas de cristal, o quizás pompas de jabón mientras duraban, ja, ja.


Ahora, miren esta sencillez, frutas de cristal transparente, son hermosas, cuánto me gustan. Las encontré en la web en mis inicios del blog y no dejo de admirar esta imagen. Se ven tan delicadas… 




Observen esta piñita, fue un regalo de una querida amiga, y no se imaginan lo que me gustó, pocos regalos sorpresa me han gustado tanto como este pequeño detalle de cristal hecho piña, así soy de apasionada con algunas cosas… 
 


Y este es su lugar en la vitrina, la saqué para hacerle una foto aparte.




Bueno, no quiero ni pensar si algún día me topo con un diamante genuino, debe ser precioso, y poder observarlo bien de cerca bajo la luz del sol sería maravilloso, supongo que en el proceso del atardecer va cambiando sus tonalidades al igual que el cielo...



Como dice un viejo refrán “A falta de pan, casabe”, así que me conformo con la zirconia, a falta de los diamantes y el zircón, ja, ja. 

Pero cualquier otra piedra preciosa o cristal transparente me atrae, aunque prefiero los incoloros, como el diamante, que es mi favorito, le siguen los de tonalidades suaves (colores pasteles), en azul, morado, rosado, verde…, en fin, todos.

En la imagen siguiente se pueden dar cuenta de la diferencia entre las tonalidades suaves (mis preferidas) y las subidas, lo mismo me pasa con el tamaño de estas piedras, definitivamente lo mío es la discreción, mientras menos exagerado y llamativo, mejor. 




Cualquiera pensaría que soy amante de las joyas, pero la verdad es que ni uso prendas, apenas un par de anillos de oro, sin piedras, así los prefiero, ni siquiera tengo las orejas abiertas, uso pendientes (aretes) de presión, solo para salir y dependiendo de adonde vaya...

Las piedras y cristales transparentes me gustan más para verlas en algún lugar de la casa, como decoración, no para llevarlas encima, son el equivalente a disfrutar el tener una pecera con muchos peces de colores.

Para terminar, ¿Qué me dicen de esa imagen inferior?, me dan hasta ganas de comerlas, ja, ja, me encantó cuando me topé con ella, y no quise dejar de incluirla, pues así más o menos es mi tipo de perfeccionismo, aunque cambiaría algunas piedras de lugar, me gusta agruparlas de acuerdo a su degradación de colores y sus tonalidades. 




Si, soy una maniática, hago lo mismo al guardar los lápices de colores, y al hacer diseños decorativos para navidad con otras piedras transparentes que tengo, y ahora están dentro de un gran florero transparente, porque me canso de ver las cosas siempre igual y en el mismo lugar.

Si esa imagen fuera un juego virtual que propusiera cambiar las piedras de lugar y formar cosas, o que se yo, es seguro que sería mi favorito, no más por las piedras y sus colores, ja, ja.

Sé que lo están pensando, también yo creo que cada día que pasa estoy más loca, pero definitivamente, también más feliz...    

Como ven, las musas siguen haciendo falta y la cabeza anda desperdiciando los pensamientos y divagando sandeces y trivialidades, pero también es válido dejar a veces ese tanto reflexionar y fantasear un poco (en especial con este revuelo político que hay aquí, y en el hermano pais de Haiti). 

Disfrutar como una niña del ocio insensato, espero no le haga daño a nadie. A mí me entretuvo bastante, y espero que a ustedes, el cuestionarse mi locura, al menos los haga reír.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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