viernes, 30 de septiembre de 2022

Resguardando esperanzas

Empezó la nueva temporada del Tintero de Oro, y vino con algunas novedades inmediatas, entre ellas administradores auxiliares para darle un merecido respiro a su creador, David Rubio Sánchez.

Esta temporada de micros la ha inaugurado uno de esos administradores auxiliares, conocido por todos como Pepe, y tratándose de él y de la propuesta que hace para este micro, no quería faltar a la convocatoria, así que presté un poco de atención a las musas y surgió este microrrelato alusivo al Tintero y a David. Por supuesto, siguiendo las reglas de no pasarse de 250 palabras y usar una cita, preferiblemente de un escritor, como inspiración.




La siguiente cita ha sido la usada para inspirarme en el micro.

“Que tus decisiones sean un reflejo de tus esperanzas, no de tus miedos” Nelson Mandela




Resguardando esperanzas (Licencia para escribir)     249 palabras


— David, te veo preocupado, luces cansado…

— Hace tiempo vengo buscándole la vuelta a esto del blog. Ha crecido y dado muy buenos frutos, pero el cuidado que debo darle para mantenerlo bien alimentado, y pueda seguir alimentando a otros aspirantes y escritores, me está desgastando y quitando inspiración propia ¡Y con lo que me gusta leer y escribir! No veo otra salida.

—Bueno, integrando otros administradores, el blog seguirá creciendo y tú podrás tomártelo con más calma y continuar escribiendo, no se hable más, suelta esa convocatoria. 

— Ya lo hice, y se han anotado varias personas. Es que no solo se trata de mí como escritor. El blog me ha servido para desarrollar mi creatividad, llenar algunos vacíos, crecer y relacionarme con tantas personas… Pero ya el Tintero tiene vida propia, detener su crecimiento sería automutilarme negándole el crecimiento a los otros, y ese río de tinta es imparable, en él se forjan los sueños…  

—Me gusta verte reír con ese brillo tan peculiar en los ojos David. Vale, ya verás cómo en unos meses todo esto sigue viento en popa y tus temores quedan atrás.

—No me malinterpretes, no son miedos, es por no arruinar mis esperanzas de que El Tintero, algún día, sea tan valioso como el oro, y nos devuelva la alegría de escribir a todos. 

—Eso suena genial, que no se pierda la magia del libro, tienes mi apoyo incondicional.

—Brindemos por esos nuevos administradores que ya empezaron a dar ideas y a debutar.

🍷   👀  👀  👀  👀  👀  


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 12 de septiembre de 2022

Hablando de transiciones

A lo largo de nuestra vida hemos pasado por muchos periodos de aprendizaje que han resultado tediosos y nos han llenado de incertidumbre antes de lograr completar el objetivo. Ese paso de una condición a otra, de experimentar cosas nuevas y cambios, de dejar atrás aquello que ya no nos aporta nada, ni nos provoca ilusión, ese salto de un estado de consciencia a otro, necesariamente tiene que pasar por un periodo de transición cuyo tiempo va a depender de la libertad emocional y los apegos que seamos capaces de soltar.




La transición es un proceso psicológico y emocional de cambio, que nos prepara para adaptarnos y acomodarnos a una nueva versión de nosotros, nos hace más fuertes, más sabios y más conscientes del lugar en el que estamos y al que queremos llegar, y de quiénes somos y quiénes queremos ser. Pero cuesta mucho mantenerse firme y sereno mientras esto ocurre.

La visualización de quiénes somos, y de quiénes queremos ser, nos puede conducir por caminos verdaderos hacia nuestra mejor versión y nuestro mayor bien, pero para lograrlo debemos pasar por esa transición, que bien podría ser dolorosa o gozosa, dependiendo del grado de madurez de dicha visualización.

“La vida es agradable. La muerte es tranquila. Lo problemático es la transición” (Isaac Asimov) 

Dicen que lo que más nos cuesta son los cambios, pero se debe mayormente a ese difícil periodo de transición, donde se deja algo que identificamos como parte nuestra, para conseguir una meta o ideal que se va acercando tan lentamente, que no percibimos su acercamiento, y tenemos cierta tendencia a desesperarnos o incluso a volver a acoger ese algo que habíamos dejado a un lado por nuestro bien. 




La transición es estar aparentemente a merced de las circunstancias, pero si nos mantenemos bien enfocados en los resultados que esperamos obtener, por muy preocupantes que parezcan estas circunstancias, no permitiremos que estas nos aminoren o atemoricen, dándoles la importancia que en realidad no tienen.

Bertolt Brecht dijo la siguiente frase: 
“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”.

Y precisamente ese Ser y no Ser, es la mejor definición de transición, la cual nos hace más vulnerables a desarrollar crisis existenciales. Pero como dije anteriormente, también nos hace más fuertes, sabios y conscientes, la decisión es nuestra.

Si bien es cierto que Isaac Asimov tenía razón, no es menos cierto que en nosotros está el control y la capacidad de suavizar y sobrellevar ese periodo de transición, con pensamientos objetivos, y sabiendo que, todo proceso de cambio toma tiempo y debe dejarse desarrollar internamente y madurar, para que cuando salga al exterior esté bien enraizado y nos pueda llenar de satisfacciones y gozo verdadero, de lo contrario, perecerá sin haber visto la luz exterior. 




Definiría la palabra transición, como la madre de la palabra transformación, ya que sin esta no hay la otra, pues nada se transforma al instante, todo toma tiempo, o al menos pasa por un inevitable y necesario periodo de transición. 

Si nos detuvieramos por varios días a observar el cielo, desde el amanecer hasta el atardecer, sus cambios de colores, sus nubes, y toda su esplendorosa transición diaria, para dar paso a la apacible y encantadora noche, nos diéramos cuenta de que no existen nunca dos días iguales, así entenderíamos con más facilidad que el proceso de transición es maravilloso, pues cada momento que atravesamos es único, irrepetible e imprescindible para brillar con luz propia.

Para una servidora, fue muy difícil hacer esa transición de quien era a quien soy, ambas muy parecidas, pero con una diferencia muy marcada, antes dudaba y no estaba consciente de quién era y por qué era así, ahora felizmente lo estoy, ya no me hago resistencia, y las dudas se las dejo a los que aún no entienden, o no aceptan mi proceso de transformación.




Un buen amigo, a quien agradezco mucho la ayuda brindada en estos años blogueros y de cambios, me escribió recientemente lo siguiente: 

“No dejes de visitarte, ve a tu cuartito íntimo ahí en tu mundo y suéltate por todo el universo hasta que sientas que esta Harol que conoces desaparece”.  

Gracias por esa grandiosa recomendación Emilio Fernández, me da una pista para tomar un atajo y seguir avanzando en mi transformación.

Y para finalizar, dándole un toque musical a esta entrega, les dejo esta canción, interpretada por la melodiosa y hermosa voz del cantante boricua Danny Rivera, titulada “Al borde de la vida”. 
Sus letras, son una muestra de lo dramático que podría ser el período de transición de cualquier situación cuando entramos en crisis existenciales. Si sabemos fluir, terminamos viendo la luz al final del túnel.




I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 1 de septiembre de 2022

Vibrando en sintonía

Hola amigos, de nuevo por estos lares virtuales.
 
Espero que hayan tenido unas hermosas vacaciones y que el deseo de seguir cultivando, regando y esperando la cosecha, siga latente en todos ustedes, con mucha ilusión, con la paciencia necesaria y la madurez y sabiduría para sacarle buen provecho y compartir sus frutos.

Voy a retomar la despedida temporal de Mila Gómez (alguien muy querida por todos los que conocemos su trayectoria virtual, y a quien admiro y estimo de una manera muy especial).
 
En la última entrada de su blog “Encuentros”, ella usó una frase que me llegó como un flash, me hizo un guiño y no la pude sacar de mi cabeza. Es la siguiente:

¡Y no pasa nada mientras está ocurriendo todo!




Le comenté que en esa frase está contenida la grandeza de la verdad de la vida, y su eterna existencia.

Quisiera abundar un poco más en esa frase y en esa respuesta. 

Piensen por un momento en la cantidad de cosas que se amoldan a esta frase, pero tomemos solo algunos ejemplos:

Cuando siembras una semilla y esta se mantiene debajo de la tierra sin que notemos su crecimiento, a veces hasta llegamos a pensar que se murió y no germinará, pero no es así.

El movimiento de los astros, hablemos específicamente del planeta tierra. Mientras ejecuta sus movimientos de rotación y traslación, los cuales ni sentimos, van sucediéndose a corta duración el día y la noche, y a larga duración, las estaciones del año.

La superficie del mar, luce mayormente en calma, pero en su interior ocurre tanto... Hay infinidad de vida marina, no nos alcanzaría la vida para descubrirla.

Cuando miras por primera vez a tu hijo recién nacido, y solo te quedas quieto, ensimismado sin parar de mirarlo, pero en tu interior hay un torbellino de emociones fuertes y grandiosas, sintiéndote la persona más dichosa de la tierra.
 
Otro ejemplo, el más cercano de todos para nosotros, es la cantidad de funciones que ejecuta por sí solo el cuerpo humano sin que nos enteremos de ello. Como cuando vemos a alguien sentado en un banco en completa calma, pero en su interior hay un constante bombeo y una maquinaria trabajando sin descanso con exactitud, para mantenerlo sentado en ese banco, respirando y descansando.

En todos estos casos y muchos más, se podría decir que aparentemente “no pasa nada mientras está ocurriendo todo”. Y eso aplica a la mayoría de las cosas de la vida.




Aunque mi respuesta de que en esa frase está contenida la grandeza de la verdad de la vida, y su eterna existencia, salió de golpe, casi sin pensar en lo que decretaba, el subconsciente sabe, pues no deja de ser una gran realidad.

Y si nos vamos de viaje al exterior del planeta, por todas las galaxias y el universo, nos daremos cuenta de que en esa aparente calma de la existencia, hay una sincronización perfecta, un equilibrio universal que rige la monotonía de toda vida, donde no parece estar pasando nada mientras está ocurriendo todo. 




Sencilla y arrebatadoramente, me encantó esa frase.
Gracias MILA GÓMEZ, por regalarnos esa gran verdad universal. 

Puedes estar en la serenidad de tu terraza contemplando de nuevo el cielo nocturno, y yo en la tranquilidad de mi hogar redactando esta entrada, “Y no pasa nada mientras está ocurriendo todo”...  


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 27 de julio de 2022

Remembranzas

Como les dije en la entrada anterior, esta es la publicación 500 del blog, y en esta ocasión, a manera de recordatorio, reminiscencia o remembranza, les compartiré algunas imágenes con mensajes edificantes que he publicado a lo largo de estos años, para que puedan afianzar estos conceptos, guardándolos en lugar seguro en sus memorias fotográficas y conceptuales, dejando ahí buenos mensajes grabados que de seguro contribuirán al crecimiento personal, emocional o espiritual, con la finalidad de poder ser mejores personas y más felices.

Algunos mensajes son de reconocidos personajes que a lo largo de su vida compartieron su sabiduría y aprendizaje, dejando un rico legado literario, filosófico o de experiencia de vida. Otros son parte del folklore popular que ha quedado como legado a la humanidad, y unos pocos son de mi autoría, aunque es sabido que todos salen de la misma fuente de conocimiento universal.

Al igual que el año pasado, me tomaré el mes de agosto, así las musas se sienten más libres de hacer acto de presencia. Aunque debo reconocer que la que está ignorándolas soy yo a ellas, ja, ja… 

Espero que esta entrada pueda cumplir su cometido, y con ella me despido hasta septiembre.
Al final les dejo una hermosa canción de esperanza, titulada “Smile”, del inolvidable y fabuloso cantante y pianista estadounidense, Nat King Cole, una leyenda del jazz.

QUE DISFRUTEN DE SUS VACACIONES Y DEL CALUROSO VERANO. 





Con esta imagen sonriente les dejo esta hermosa canción
    


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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miércoles, 20 de julio de 2022

NUEVE AÑOS DE TRAVESÍA

Amables lectores y amigos, hoy estamos celebrando nueve años de travesía bloguera. Para mí, ha sido una grandiosa experiencia de aprendizaje y crecimiento, compartiendo tiempo de calidad, y haciendo buenos amigos a través de estos años.




La próxima entrada será la número 500 del blog, tenía pensado que a estas alturas, sobrepasaría por al menos 15 esta cifra. Pero como dicen, “El hombre propone y Dios dispone”, aunque de hecho, Dios no tiene nada que ver con esto, es solo cuestión de elegir y priorizar las cosas…

Haciendo un repaso de las entradas y contabilizándolas, me he dado cuenta de que en lugar de ir en aumento, las publicaciones van decreciendo, y me he preguntado si llegaré a cumplir los diez. Bueno, solo el tiempo responderá esta interrogante. 

“El tiempo es el mejor maestro” (Proverbio africano)

Dicen que es mejor calidad que cantidad, y me consuela creer que en este caso ha sido así. Para nada quiero resultar pretenciosa, es solo que siento que he madurado en muchos aspectos en estos años, lo que me ha permitido ofrecerles mejores entradas. 




Les compartiré el recuento de las entradas aunque resulte pesada, ja, ja.

1er año 47 en el 2013 y 40 en el 2014, total de 87 entradas
2do año 32 en el 2014 y 48 en el 2015, total de 80 entradas
3er año 35 en el 2015 y 44 en el 2016, total de 79 entradas
4to año 25 en el 2016 y 29 en el 2017, total de 54 entradas
5to año 20 en el 2017 y 16 en el 2018, total de 36 entradas
6to año 15 en el 2018 y 25 en el 2019, total de 40 entradas
7mo año 20 en el 2019 y 26 en el 2020, total de 46 entradas
8vo año 20 en el 2020 y 26 en el 2021, total de 46 entradas
9no año 16 en el 2021 y 15 en el 2022, total de 31 entradas

Todas hacen un total de 499 entradas. Algunas entradas son entrañables para mí, otras me han sorprendido grandemente, dejándome ver lo mucho que he crecido, y ampliado mi visión y perspectiva de la vida y las cosas, y me atrevo a decir que ha sido para bien.

Deseo que el tiempo y la vida que me resta, me den la oportunidad de publicar un libro a toda regla con la recopilación de al menos 10, 15, o 20 entradas que considere muy valiosas para parir felicidad auténtica, echar alas y salir a volar por todo lo alto del universo.

Por último, aunque resulte repetitiva hasta cansar, no puedo dejar de darles las gracias a todos, y en especial a cada uno de ustedes, por sus visitas, comentarios, apoyo y enseñanzas compartidas. A los que están y a los que ya no, todos han sido pieza clave en este transitar y evolucionar, en busca de esa absoluta verdad universal.

“Aquel que se cree un líder pero no tiene a nadie que lo siga, en realidad está dando un paseo” (Proverbio malaui)

En mi caso, el paseo ha sido fantástico y renovador, porque hemos ido a la par, descubriendo con ojos nuevos y aprendiendo. Pero es muy cierta esta frase de humor africano, los líderes necesitan seguidores, y las personas comunes, como yo, buscamos compañeros de viaje. 

“Una persona es persona a través de los demás” (Proverbio africano)
“Esto significa que todo lo que aprendemos y experimentamos, lo hacemos a través de las relaciones que establecemos con la gente que nos rodea. Por lo tanto debemos ser conscientes de nuestras acciones y pensamientos, no solo por como nos afectan a nosotros, sino también por el impacto que causan en los demás.” (Párrafo tomado del libro “Ubuntu”de Mungi Ngomane). 

Compañeros de viaje ¡GRACIAS UNA VEZ MÁS!, sin ustedes esta travesía no hubiera sido tan enriquecedora y gozosa. 

Espero llegar a esos diez años y que sigamos fluyendo juntos. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 14 de julio de 2022

La provocación

¿Por qué nos gusta provocar al otro?

A lo largo de los años me he llegado a convencer de que la provocación tiene su raíz en el desquite, en la ira contenida. De que el que provoca es porque quiere de alguna manera resarcir su dolor callado, el que siente  cuando es molestado y no puede defenderse o no sabe cómo hacerlo. Entonces provoca a otro para poder desahogarse, molesta porque es molestado y anda en busca de una válvula de escape.



El antídoto de la provocación es la indiferencia, ya que hace una especie de escudo protector, pero el que provoca insiste, necesita una respuesta para seguir molestando y atacando, a manera de un desquite para descargar su impotencia y dolor ante el abuso que sufre. En este caso, la indiferencia podría no dar buenos resultados, ya que su rabia aumenta y esto resulta muy peligroso si el que provoca se sale de control.

“El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras” (Aristóteles)

Otro antídoto de la provocación, es tener una actitud de empatía y derribar ese dolor y rabia a base de seguirle el juego con amabilidad, sonreír a la burla y hacer un reconocimiento de aceptación, como si también nos burláramos de nosotros mismos. Entonces, en lugar de un enemigo, nos convertimos en su aliado, y como es una reacción que no se espera el atacante, lo vuelve vulnerable, pierde momentáneamente fuerzas, se debilita y nos da chance para doblegarlo.
 
“Lo que no te mata te hace más fuerte” (Friedrich Nietzsche)

Mostrar amistad y afecto a pesar de ser agredido, derrumba inmediatamente al atacante, porque este lo que desea es que demuestren incomodidad, odio, o rabia, para así liberar sus miedos interiores y reivindicarse, o al menos sentir que no está solo, que no es el único abusado, o que en su defecto, también tiene fuerza para abusar. Al mostrar amistad y tomarlo a broma, no te conviertes en el samba que se esperaba encontrar. O terminan siendo amigos, o se aleja reflexivo y desconcertado en busca de otra víctima, otro samba al cual golpear. 

Con tres posibles samba que tomen esta actitud amistosa ante la agresión, el atacante se va debilitando, la decepción se apodera de él, se desanima y baja la guardia y resulta más fácil acercarse y brindarle ayuda. 

Demostrándole que la vida no es una cadena de desquite, que hay otra forma de resolver las cosas, que hablar de lo que nos pasa es sano y que todos tenemos derecho a ser respetados y valorados, y más que todo, amados. Y que si alguien no lo hace, no es el fin del mundo, de seguro ese alguien debe ser muy infeliz y con una historia muy triste de dolor y abusos que le hacen sentir esa necesidad de herir y dañar a otros. 



El dolor no se calma con causar dolor, el sufrimiento que se alimenta del sufrimiento ajeno, no desaparece, sino todo lo contrario, crece y no se sacia nunca, se convierte en una enfermedad mental peligrosa. La falta de amor y respeto a la vida y a la persona es causa de mucho dolor, y el miedo juega un papel primordial para atacar o ser atacados. El miedo nos convierte en verdugos o en cobardes, o en ambas cosas a la vez. De ahí se derivan todos los tipos de sumisión y abusos físicos y psicológicos. 
 
El que tiene miedo ante la provocación y lo sufre, se desquita humillando al más débil. Causándole el mismo sufrimiento que siente, alivia un poco su rabia interior, pues en lugar de ser clavo, se siente martillo y lo disfruta momentáneamente. Pero eso aumenta su dolor, porque no es lo que en el fondo desea hacer, solo lo hace para sentirse superior, pues la percepción de inferioridad que tiene de sí mismo, lo corroe por dentro y el aparente disfrute y victoria, no es más que otra triste derrota.  
 
“Que tus decisiones sean un reflejo de tus esperanzas, no de tus miedos” (Nelson Mandela)

Los abusos, las burlas, el bullying y las provocaciones han existido tal vez desde siempre o desde que el ser humano perdió el verdadero sentido de la vida y el respeto hacia ella, para muchos esta actitud es normal, y no podemos evitarlo. Como dicen, aguantemos callados y hagamos lo mismo que nos hacen y san se acabó. Lamentablemente esa actitud ha conseguido que estas cosas vayan en aumento cada día de una forma brutal y aparentemente silenciosa, pero están haciendo un ensordecedor ruido interior, que ha obligado a tomar serias medidas en algunos casos como el del bullying, que se ha salido de control. 
Por lo que urge analizar el problema con pinzas y mucha psicología, desde los dos puntos de vista, de la víctima y también del atacante, ambos necesitan ayuda psicológica y emocional, como en la mayoría de los casos de agresión.

“Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud” (Maya Angelou)

Es bueno recordar que según la importancia que le demos a las cosas, con esa misma intensidad la haremos crecer o empequeñecer. No permitas que nadie te haga sentir poca cosa, o menosprecio hacia tu persona, mantén siempre la cabeza en alto, y habla sobre lo que te ocurre y cómo te sientes con ello. Y en lugar de salir a buscar enemigos o venganza, sal a buscar aliados, amigos, y sanación, así habrá más posibilidad de vivir feliz y en paz.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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viernes, 17 de junio de 2022

Sabias palabras

Hay dos frases que me han inspirado esta reflexión, una se la atribuyen a Dios, la otra a Jesús, y son las siguientes:

“Ayúdate, que yo te ayudaré


Aunque esta primera frase es más bien un dicho popular, derivado de una frase bíblica, se ha extendido como palabra santa. Lo insensato de esto es que siendo tan motivador su contenido, y tan repetida de boca en boca, solo se dice de la boca para afuera, o sea, a la hora de ejecutar la acción, la mayoría se queda esperando que las cosas les sucedan por arte de magia, sin hacer nada para conseguirlas.

“Tu fe te ha salvado”


La segunda frase, es aún más certera que la primera, pero nos quedamos cortos a la hora de entender su verdadero significado. Pues definitivamente, es la fe que tenemos en la consumación de las cosas, la que hace que se conviertan en realidad, no es el poder de Jesús, de Dios o de la oración, sino la seguridad de que se hará realidad porque creemos en la bondad de Dios o en otras cosas, pero es nuestra fe en ese poder externo y ajeno a nosotros que definitivamente hace el milagro, es nuestra poderosa fe, sin ella no hay Dios, ni Jesús, ni oración que valgan.
 
Aunque Jesús  lo dijo muy claro, incluso afirmó que si tenían fe, podrían hacer todas las cosas que él hacía y más, seguimos atribuyéndole milagros a él, cuando la verdad es que el milagro lo realiza nuestra fe, nuestra creencia ciega en que se logrará.

Como dice esa frase de Henry Ford 

“Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto”


Si amigos, no hay mayor poder que el de la fe, no son las velas que encendamos, ni las plegarias, ni los sacrificios o peregrinaciones, ni las lágrimas o lo bueno que seamos. Lo que hace que las cosas sucedan, es nuestra certeza de que se harán realidad, sin darle cuerpo a las dudas…, es el tamaño de nuestra fe, lo que crea el cúmulo de energías positivas concentradas en un objetivo, y dirigidas hacia su culminación.

Con esto no quiero decir que no creo en un orden divino o superior que rige todo el vasto universo, ni tampoco es mi deseo censurar vuestras creencias, precisamente en ellas está cimentada vuestra fe. Y sean cuales sean, si les dan buenos resultados, no las abandonen. Ahora bien, reconozcan que el poder viene de ustedes al creer y confiar plenamente, viene desde adentro, no de ninguna fuerza o agente exterior...

Hay una frase de Miguel De Unamuno que dice lo siguiente:

“El que tiene fe en sí mismo, no necesita que los demás crean en él”.



Nadie podrá lograr conseguir que hagas lo que definitivamente no estás en condiciones de aceptar que puedes hacer. Tienes el poder de alcanzar lo que quieras, de enfermarte y de sanar. Solo tú eres capaz de lograr tus sueños o arruinarlos, eres tu constructor o tu destructor, nadie más. 

El único capaz de liberarte o encadenarte, eres tú. Puedes estar en prisión y ser más libre que estando afuera. Eres tu único carcelero y obstáculo, porque eres esclavo de tus creencias, así que trata de que estas sean inspiradoras, y más liberadoras que esclavizantes...
Y apóyate siempre en tu prudencia, en ese sentir que te libera de falsas creencias, ataduras y limitaciones, en ese latir que te vigoriza y apasiona, y en esa "fe" que te eleva y hace posible hasta lo probablemente imposible.

Cree en tu poder, confía, deshazte de las dudas, y espera con una actitud de triunfo, no de inseguridad y derrota. 

Nunca pierdas la fe en ti, en tu poder interior, y procura que ese algo que te sirva de fuente inspiradora sea tan maravilloso como lo es el Ser que habita en ti.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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sábado, 14 de mayo de 2022

¿Será el fin del deporte profesional?

Aunque sigo en bajo perfil en estos primeros meses del año en cuanto al blog y la web se refiere, no quería dejar de participar en este último microrreto de la temporada del Tintero de Oro, y agradecer a David Rubio Sánchez por estas iniciativas tan geniales que me han hecho salir de mi estilo acostumbrado y ponerle un matiz diferente al blog, el cual se percibe con tan solo ver las coloridas imágenes que nos prepara David para introducir cada reto.



Como lo ven en la imagen, en esta ocasión se trata de construir una noticia futurista y redactarla como crónica noticiosa de un periódico. 

Aprovecho para confesarles que uno de mis intereses es crear un periódico en el que solo se publiquen noticias positivas y estimulantes, que tiendan a resaltar que en el mundo aún predominan la bondad, el respeto y el amor. 

Así que esta es una muy buena ocasión para ponerle título a este periódico (La Conquista), mientras llega todo lo demás.

A continuación el micro, espero que algún día se haga realidad.



LA CONQUISTA

Deportes

La Redacción|21 diciembre, 2032

¿Será el fin del deporte profesional?

Con la finalidad de terminar con los desorbitantes contratos deportivos, con un monto anual que podría paliar el hambre de varios países, se está sometiendo a consenso una nueva ley de carácter mundial que prohíba que una figura deportiva, sin importar deporte o nivel de rendimiento, gane más anualmente que el presidente del país donde se realiza el contrato.

No es secreto que las cifras de las ganancias de muchas estrellas del deporte son impronunciables, nos estremecen y hasta duele escucharlas si se habla de fútbol o béisbol, y ni qué decir de los videojuegos, se convirtieron hace unos cinco años en el deporte por excelencia y el mejor pagado.

La riqueza en manos inmaduras e inconscientes, ha llevado a la población mundial a someterse al deseo de estos jeques comerciantes del deporte, que sin proponérselo están causando estragos en los más jóvenes y los niños, para ellos solo existen dos formas de ganar dinero y ser importantes, los deportes y la tecnología, todo lo demás, es anticuada utopía. Ya nadie quiere tomarse la molestia de instruirse en nada cultural.

Algunos sectores entraron en pánico, han hecho inversiones millonarias para preparar futuros atletas y deportistas y cubrir los altos costos de los contratos. 

Se dice que sin esos alicientes el deporte como tal desaparecerá de la faz de la tierra, pero los más conservadores creen que será lo contrario, el deporte volvería a ser lo que fue, un mero entretenimiento y disfrute, y no un ambicioso negocio o industria despilfarradora.        

250 palabras.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 28 de abril de 2022

Sí... ¿Y qué?

Independientemente de lo que esté ocurriendo a nuestro alrededor y en el mundo, existe un lugar impenetrable donde siempre estaremos a salvo, ese lugar es solo nuestro, nada lo puede contener, ni nadie puede entrar en él, y representa el equilibrio perfecto y total del Ser que nos habita (emocional y espiritual), y lo que esencialmente somos (materia cósmica, energía transformable y consciencia dotada de sabiduría potencial).

¿Alguna vez se han preguntado cómo se sentirían si en sus vidas no existieran las angustias, las dudas, las amarguras y sinsabores, las decepciones…, y todo fuera una eterna felicidad?



Pues aunque no lo crean, nuestra vida tiene todas las posibilidades de ser una eterna felicidad, es solo que nos mantenemos metidos en un mundo de dependencias y falsas empatías, un mundo ficticio y ajeno, en el que dependemos 
De:

1. Las acciones de los demás para actuar en consecuencia. 
2. Lo que suceda a nuestro alrededor para darnos el permiso de sentir en consecuencia.
3. Las normas e imposiciones sociales para sentirnos dichosos y privilegiados, o tristes y desafortunados.
4. Lo que mayormente se identifica con el éxito para considerarnos realizados. 
5. Lo que piensen los demás para reconocernos valiosos y amados.
... Un largo listado de etcéteras.

Todas estas dependencias son puras mentiras.
 
1. ¿De veras estamos seguros de que si nos niegan un abrazo, es motivo de infelicidad?
2. ¿De que si perdemos a un ser querido, es motivo de infelicidad?
3. ¿De que si nacemos en la miseria, es suficiente motivo de infelicidad?
4. ¿De que si no estudiamos o hacemos fortuna, es motivo de infelicidad?
5. ¿De que si nos sucede una tragedia que nos limite físicamente, es motivo de infelicidad?
... ¿De que si se hace realidad un largo etcétera,  es motivo de infelicidad?

Si todo esto es realidad, es porque tenemos una idea equivocada de felicidad, y la ciframos como algo que nos viene de afuera, y lo real es que esta vive en nuestro interior, pero la mantenemos doblegada para que no nos cataloguen de insensibles egoístas, de malvados insensatos, enfermos mentales o locos, de  especímenes raros e inadaptados de la sociedad, de...

 ¿Y si lo hacen, qué?

Si es cierto que venimos a este mundo a crecer y aprender, a vivir, experimentando cosas diferentes, poder distinguir el fluir de las distintas emociones, y adquirir conocimiento y sabiduría, cada cosa que nos suceda debería ser motivo de alegría, independientemente de lo difícil que nos resulte canalizarla, reconocer y agradecer su presencia. Lamentablemente, casi nunca es así. De todo hacemos una tragedia. 



Es cierto que el mundo está convulso (hace muchos años que lo está), hay países en guerra, maldad, miseria humana y mucho dolor a nivel mundial, eso nos afecta, pero no nos impide seguir con nuestras vidas, lo lamentamos, oramos, y hasta lloramos por todo esto, pero seguimos adelante, porque existe un sentir que está por encima de todo ese acontecer físico, social y humano, ese sentir es el que nos mantiene vivos, deseando realizar cosas y superarnos ante cualquier adversidad, ese sentir es provocado por la felicidad, la cual llevamos dentro y nunca nos abandona, somos nosotros quienes le damos la espalda y la negamos, olvidándonos de su existencia incondicional, pero nuestro subconsciente la sabe ahí.
 
Podemos estar apesadumbrados, confundidos, decepcionados, dolidos y muy tristes, pero no es lo mismo que ser infelices. Cuando ya no queda nada de felicidad en nuestras vidas, la señal clara es el suicidio, solo los que recurren a él, son verdaderamente infelices, de lo contrario, la presencia de la felicidad, de esa llama que aviva el deseo de vivir, está ahí en nosotros. 

Y si existe algo que está plenamente ligado a la felicidad, es el amor, el que sentimos hacia todo y hacia todos, empezando por amarnos a nosotros mismos, y por sumergir todo lo que hacemos en un buen baño de amor y entrega gozosa. Cuando hagamos plena conciencia de esto, la felicidad consciente será nuestro estado natural inquebrantable, todo lo demás, será pasajero, caiga quien caiga.
 

Digamos como un mantra, “Sí, soy eternamente feliz. ¿Y qué?"

Para terminar esta reflexión, deseo compartirles este artículo publicado en La Palabra Diaria. Pueden encontrar el enlace haciendo clic en el título: 


Por Darrell Fusaro, veterano condecorado de la Guardia Costera de EE. UU. y autor de What If Godzilla Just Wanted a Hug?

Cuando nos sentimos insatisfechos en la vida, la idea de autodisciplina puede transformarse radicalmente al convertirnos en discípulos del amor.

Emmet Fox escribió: “Lo que piensas crece. Lo que permites que ocupe tu mente se magnifica en tu vida”. 

Estoy agradecido de haber aprendido esa lección temprano en mi vida.

Andaba por mi cuenta tras graduarme de la escuela secundaria. Mi padre había fallecido de cáncer, y unos años antes, mi madre nos había abandonado. Tuve la oportunidad de asistir a la universidad con una beca que me permitió dedicar mi talento al arte. Ese era mi sueño, pero pronto descubrí que yo carecía de empuje. A veces estaba abrumado o desmotivado.

Comencé a retirar los cursos, uno por uno, hasta que un día estaba completamente fuera. Convencido de que mi problema era la falta de disciplina, me alisté en la Guardia Costera de los Estados Unidos. Las cosas solo empeoraron. La disciplina no funcionó. Me sentía desalentado por haberme comprometido con algo que no estaba funcionando.
Cuando le confié esto a un respetado amigo, me dijo: “No tienes que quedarte en la milicia”.
“¿De verdad?”, le pregunté. “Sí. Debido a tu actitud, estarán felices de dejarte ir”, dijo. “¿En serio? ¿Todo lo que tengo que hacer es pedirlo?”

“Absolutamente. Solo mantén presente que, a menos que aprendas a amar el trabajo que tienes ahora, tendrás el mismo trabajo miserable por el resto de tu vida”. Tomé su consejo como tarea divina. Hasta ese momento, había creído erróneamente que la disciplina significaba mantenerme dentro de unos límites inflexibles y hostiles para forzarme a caminar por una línea recta y estrecha. Pero eso nunca funcionó.

Aprendí que el origen de la palabra disciplina es “discípulo”. Decidí ser un discípulo del amor. Ahora pienso en la disciplina como un freno y una redirección. Me freno de reaccionar al miedo cuando aparece en mí como rabia, preocupación, envidia o autolástima. Utilizo las negaciones y afirmaciones de esta oración: “Dios quita mi miedo (preocupación, duda, resentimiento, o rellena el espacio en blanco) y redirige mi atención a ser lo mejor que puedo ser”. Esto me inspira a tomar una acción contraria a mi vieja manera de reaccionar. Avanzo decidido en el camino del amor, que siempre me lleva a obtener resultados mejores que los esperados.

Tomé a pecho las palabras de mi amigo. Me quedé en la Guardia Costera y me comprometí a amar mi trabajo. Comenzaba cada mañana conectándome con Dios. Disfrutaba de una taza de café y leía de libros de meditación y devocionales, incluyendo La Palabra Diaria.

Me discipliné para que mi responsabilidad fuera expresar amor; ser un embajador del amor de Dios para las personas que encontrara en mis actividades diarias. Eso me inspiró a ver el rol de mi vida como algo más significativo que cualquier título laboral. La verdad espiritual que siempre recibimos lo que damos afianzó mi comprensión. Recuerdo haber escuchado: “Bendice algo y eso te bendecirá a ti. Maldice algo y eso te maldecirá a ti”.

Me convertí en una máquina de bendiciones. En silencio bendecía a mi casa, mi uniforme, el camino al trabajo, a los extraños que pasaban por la acera, a mis compañeros de trabajo, hasta el papeleo que debía completar. Lo que fuera, hasta un problema, yo lo bendecía. Mi trabajo comenzó a transformarse. Cada día era una aventura de fe. Comencé a esperar cada día con expectación gozosa. Siempre tenía algo para dar, aunque solo fuera una sonrisa.

Al vivir de esta manera, comencé a subir de rango. Para fin de año, fui asignado al puesto de Enlace de la Policía Militar del fiscal del estado de Hawaii. En esa posición, representé a todas las ramas de las Fuerzas Armadas. Estaba actuando como un embajador. No solo completé mis cuatro años de servicio, sino que estaba pasándola tan bien que extendí mi servicio un año más. Mi amigo tenía razón. Sin importar el trabajo, siempre estoy bien compensado cuando sirvo como embajador del amor de Dios.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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martes, 29 de marzo de 2022

El retornador de cheques

Bueno amigos, para ponerle un final audaz a marzo y entrar en modo desafiante al mes de abril, las musas aparecieron de pronto y me ayudaron a elaborar este microrrelato para participar otra vez en el Tintero de Oro de David Rubio Sánchez, que en esta ocasión nos hace una propuesta algo escalofriante, pero bien podríamos darle un tono jocoso, talvez espeluznante, o quizás desafiante y con un final macabro, como el micro que les comparto usando cliffhanger.



El retornador de cheques    249 palabras

Siempre me han dado pavor los ascensores, no sé si tenga que ver con experiencias de encierros en la niñez, o estar atrapada por puertas herméticas sin que te escuchen afuera. Lo cierto es que nunca los uso, y no hay escaleras que me hagan decantarme por ellos, por muchos que sean los pisos.

Escuchar historias de personas atrapadas en ascensores, me da más fuerzas para subirlas y bajarlas… Nunca he subido más de diez, ni visito lugares que tengan más.


Hoy es un día especial, me he sacado el loto y debo recibir personalmente el cheque en las oficinas de la empresa que lo sortea. Por más excusas que presenté, si no subo hoy a recogerlo, lo pierdo…

Estoy frente al ascensor esperando que alguien llegue y me acompañe al piso 25. Como nadie aparece aprieto el botón, las puertas abren, y entro con los ojos cerrados, al abrirlos veo un cadáver ensangrentado con ambas manos mutiladas. 
 

No sé de dónde saqué valor, me dije, es ahora o nunca, cerré y subí hasta el piso 20, me bajé mirando de reojo el cadáver, y terminé de subir por las escaleras, al llegar, sofocada del susto, dije que llevaba horas subiéndolas, que el premio valía la pena… 

Terminada la entrega, con las piernas flojas aún, pensé en el 911, pero ofrecí dinero si me bajaban cargada por las escaleras. 

Alguien rápidamente se ofreció. Sonriendo maliciosamente me sostuvo en brazos, susurrándome, el ascensor se atascó en el piso 20. 


  








¡Noooooo!  


Continuará.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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