viernes, 20 de enero de 2023

El pequeño Unicornio

Para relajarme un poquito, esta vez las musas han aparecido más locas que nunca, y me han traído un micro para que las incluya en el reto del Tintero de Oro que ha convocado Marta Navarro, por cierto con muy buena propuesta y aceptación, como ya es costumbre en este blog.

He barajado el título, inicialmente me susurraron el de “La locura de los dioses”, pero era muy obvio, así que me decanté por hacerle honor a quien realmente fue el motivo de inspiración, el Unicornio.




El pequeño Unicornio      249 palabras




 ̶ Pase

Llamaron del colegio, me han convocado a una reunión urgente, dicen que mi hijo necesita ayuda psicológica, que debo presentarme de inmediato allá. Es el quinto colegio que hace esto, seguro que es por lo mismo, no quieren aceptar que mi hijo es una deidad y que tiene el poder de convertirse en un Unicornio. 

En otras ocasiones no ha valido que les explique que yo puedo convertirme en Eros y que somos descendientes de los dioses más renombrados del universo, así que esta vez tendré que demostrar que mi palabra es verdad. Espero no llegar a serios extremos, no me gusta asustar a la gente, ni presumir de mi poder. 

  ̶  Entiendo

¡Demonios! No quiero hacerlo, pero no he podido lograr que mi hijo controle sus poderes, y que tampoco alardee de ellos. Lo tildarán de loco y tendremos que abandonar el país o el planeta. No me quedan opciones ya para persuadirlo. Buscaré a mi pequeño Unicornio, como lo llamo cariñosamente.

  ̶  Continúe 

Para nuestra suerte la directora es mujer, seguro que no podrá resistirse a mis encantos. Eros, hará lo propio, sabe que mi hijo ha sufrido mucho con esos incrédulos. Y si no resulta, nos veremos obligados a desatar la furia de los dioses, con lo aburridos que están últimamente… Sí, les vendría bien esta rabieta y desahogo. Vamos Pegaso hay que llegar pronto allá.


  ̶  Doctor, ¿Qué opina de él?

  ̶  No sé qué pensar, pero llévense a Pegaso de aquí. ¡Apesta!


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

 Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 2 de enero de 2023

Trocitos de mí

Arribamos a un nuevo año con ilusiones y esperanzas de que sea siempre mejor que el anterior, por muy bien que nos haya ido. Así que imaginen, si no nos ha ido tan bien, como esas ilusiones y esperanzas se acentúan con más ganas, como una tabla de salvación en medio del mar...

En mi caso, también arribo en unos dias a un año más de vida, los que me leen con frecuencia lo saben. El ocho de enero cumplo años, y el año pasado, el ocho de febrero, recibí un bello y grandioso regalo, un nieto

Por eso quiero empezar el 2023 compartiendoles unas fotos de Malik, mi nieto, para celebrar mi cumpleaños sesenta y tres y sus once meses de vida, que han sido maravillosos para mí, en los que he tenido el privilegio de estar a su lado y disfrutarlo casi a diario, adoro a ese bello niño

Bendita sea su vida y su existencia, que esté plena de salud y dicha eterna.

Aquí posando conmigo, y con mi hija Viola Milagros, su madre.  




Otra cosa que algunos de los que me leen con frecuencia podrían recordar, es que hace unos años (cuatro), perdí un hermano, Teófilo, al que le dediqué en su momento una entrada del blog, aquí el enlace

Esto lo traigo a colación porque en un sueño reciente, recibí un mensaje en forma de frase supuestamente usada mucho por mi hermano, pero él nunca la pronunció, ni la había escuchado antes, así que la tomé como lo que fue, un susurro de su alma queriéndome decir algo, que para mi bienestar descifré enseguida, y lo agradecí en el alma, aquí la frase:
 
“Si tu alma dormita, mécete despacio”.


Y sí amigos, mi alma lleva un tiempo dormitando y yo no estoy en sintonía con ella, la quiero llevar a mil, cuando lo que desea es calma, por eso ese cansancio físico y álmico que estoy sintiendo últimamente. 
Es tiempo de desacelerar los motores y respirar serenidad, de dejar que los demás asuman sus roles, tienen la fuerza y sabiduría interior para hacerlo, y a mis hijos, para eso los preparé y debo confiar en que están listos, y si no lo están, ya saldrán a camino como lo hice yo en su momento... 

Ahora es tiempo mío, de Ser en totalidad Yo, sin interferencias externas, de soltar amarras, y nunca mejor dicho, la familia crea lazos irrompibles, pero hay que darles hilo como a las cometas, y hacerles ver que pueden llegar muy lejos aún les suelte el hilo.

Quiero y deseo seguir estando ahí para lo que me necesiten, pero de observadora y referente, como el árbol que cobija y da sombra pero dentro de sus límites, no más allá. O como un libro de consulta, del que no se espera más que la brecha para abrir la propia sabiduría interior, y se vuelve a dejar en su lugar habitual.

Quiero y deseo seguir escribiendo y dedicarle tiempo a compilar ese libro de mis entradas del blog en sus diez años que serán en julio de este 2023. 


Quiero y deseo con todas las fuerzas de mi Ser, evolucionar lo suficiente para poder trascender de este plano terrenal y no tener que volver a él en ninguna otra vida. Dejar de ser Yo, esa diminuta partícula, para volver a formar parte de ese todo universal que en su momento soltó el hilo para dejarme volar y así poder trascender. 

Sé que ya llevo demasiadas vidas aquí, mi alma es muy vieja en estos predios y cada encarnación va dejando huellas y cicatrices que duelen y sangran, como un recordatorio de otros tiempos y de lo que tengo que solucionar en esta vida actual si no quiero regresar.

Quiero y deseo que el 2023 sea el mejor año de todos, para todos, en el que podamos por fin dar a luz a esa felicidad auténtica que una vez tuvimos y a la que aspiramos todos.

Hace un par de días escuché que el 2022 fue un año de <retos>, y que el 2023 es un año de <consciencias>, y esa es precisamente la percepción que tengo, por eso afirmo que será un buen año, decisivo para los verdaderos cambios esperados para el bien de la humanidad.


Para terminar, quiero hacer mención y agradecimiento especial a varias personas que he conocido en estos predios y que son seres muy especiales para mí

Mila Gómez, Emilio Fernández, Miguel Pina, Julia C. Cambil, Estrella Amaranto,  David Rubio Sánchez, Marina Collado, Emerencia Alabarce, Federico Rivolta, Euri Mérida…

Ellos entre otros más (algunos ya no están) que también han hecho esta experiencia bloguera muy interesante, divertida y sinigual. 

GRACIAS AMIGOS, por su grata compañía y porque me han ayudado a crecer, y a creer que este medio virtual, es también muy positivo.

Aunque parece una despedida, espero que no lo sea aún. Solo sigo mi guía interior y escucho el susurro de mis musas, que les están muy agradecidas a todos por su presencia y existencia y me piden que se los haga saber.
 
VENTUROSO Y MUY POSITIVO 2023, CON BUENA SALUD, EN AMOR Y SERENIDAD.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

Quise añadir esta imagen con el poema que me obsequió Iñaki Zaratiegui a raíz de esta publicación. Gracias Iñaki.


sábado, 17 de diciembre de 2022

Seamos lluvia fresca

Dicen que un buen ejercicio para el corazón, es inclinarse para ayudar a otros a levantarse.

Esa me parece una muy buena idea para empezar a practicarla en estos días en que despedimos el 2022. 
Podemos dejar de andar a ciegas y prestar atención a lo que nos rodea y pasa a nuestro lado, no sabemos lo que un pequeño gesto de amor puede lograr en los corazones, como alegrarle el día a alguien, remover viejas durezas, o abrir portales de esperanza a muchos olvidados.

A veces nos “solidarizamos” con los más lejanos a sabiendas de que no podemos hacer nada, y ni miramos a los que sí podemos ayudar y están a nuestro alcance.
 



Para finalizar el año, quiero compartirles parte del mensaje de ayer del devocional “El aposento alto”, no sin antes desearles toda la prosperidad que puedan lograr sin perder la ecuanimidad y todo lo sano y verdadero que sean capaces de agradecer y merecer.

Aquí el mensaje

«Un simple mensaje»  Sr. Tom Smith (Utah, EE. UU.)

Parte de mi tarea es presentar programas de computación nuevos a agencias de viaje en todo el país. Uno de ellos era especialmente complicado. Emily, la persona a cargo de la capacitación, estaba nerviosa porque tenía que enseñarlo a nuestros clientes. Finalmente, ella lo hizo muy bien y como una forma de demostrar mi aprecio, le escribí una nota agradeciendo su colaboración y buen desempeño.
Dos semanas más tarde, recibí una carta manuscrita de Emily. No he podido olvidar una parte de lo que decía: «Hace más de 15 años que trabajo aquí y jamás me habían dirigido un mensaje personal como el suyo. Cuando llegó su nota, estaba pasando un mal día y la nota fue de muchísima ayuda. No sabe lo mucho que significa esto para mí».
Al terminar de leer, pensé con modestia: « ¿Cómo es posible que una nota manuscrita, que redacté en apenas unos minutos, pudiese tener tal efecto?». Y me pregunté por qué no lo hacía con más frecuencia si podía significar tanto para otra persona.




Que pasen unos días maravillosos en familia, en salud y con mucho amor, y que el 2023 sea tan suave, condescendiente y revitalizante, como una lluvia fresca en el desierto.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

sábado, 26 de noviembre de 2022

El Innombrable

Aunque estoy algo escurridiza y las musas lo están más, no quise faltar a esta convocatoria de microrrelatos del Tintero de Oro, hecha en esta ocasión por M.A. Álvarez, una de las nuevas administradoras del blog, que se ha lucido con este reto.


Espero que el micro cumpla con los requisitos, aunque quizás no es un antagonista propiamente dicho, ni famoso, sí que es muy conocido por cada uno de nosotros. 

El Innombrable       249 palabras

Siempre me han tildado de bueno y he odiado eso, por más que me empeñaba en ser en realidad como soy, no lo conseguía y terminaba haciendo el bien.

Pero una noche me armé de valor y experimenté el deseo de hacer sufrir a alguien que una vez me hirió, vencí la tentación de perdonarlo y me ensañé de mala manera, o debo decir de buena manera, porque lo disfruté bastante… 

Desde esa noche en que saboreé mi verdadera esencia, soy la viva cara de la maldad, se acabó la bondad me dije, me armé de valor y rompí a cuchilladas mi careta de toda la vida, hasta me herí al primer sajazo, porque empecé con ella puesta desde luego, pero me traté con cuidado y por suerte solo tengo una cicatriz, y por eso me dieron el mote de “Cara cortada”, si supieran las que he cortado desde entonces… 
Supe de un imitador barato, un loco de atar al que llamaban así, pero me queda corto, era un pobre diablo cubano con aires de grandeza y poder, lo mío es auténtico, nací así aunque crecí fingiendo. 

Pronto sabrán mi nombre, nadie conoce mi verdadera identidad, como ese hombre murciélago, Batman, o el hombre pájaro, Superman. 
Yo soy una mezcla exquisita de malo, depravado, sanguinario, despiadado, perverso…, el dueño de toda vida, la pura tentación. 

¿Aún no saben quién soy? 

Párense frente al espejo.

Si, soy el lado malvado que habita en cada buena persona, su antagonista, el innombrable.



I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Reloj de arena

Recientemente compré un pequeño reloj de arena que llamó mi atención estando en una tienda. Quise saber por qué me sentí tan atraída a comprarlo, y buscando información sobre sus orígenes, encontré este interesante artículo sobre él. 

Leyendo su contenido me topé con la palabra templanza, una virtud ligada al equilibrio, se fundamenta en el autocontrol, en el manejo adecuado de las emociones fuertes y arrebatadoras de armonía y paz, en la moderación y la calma.

Así que la templanza no es otra cosa que mantenernos en equilibrio y usar las tempestades de la vida a nuestro favor. 


Volviendo al reloj de arena, el cual asocian con esa virtud llamada templanza, me atrevo a decir que también está estrechamente ligado a otra virtud, la paciencia, que no es otra cosa que el arte de mantenerse en calma cuando estamos a la espera de algo o alguien, o de no darle paso a la desesperación. 

Cada grano de arena contenido en el reloj, debe esperar su momento justo para pasar y bajar, no lo hará antes ni después, si no cuando sea preciso, y de la misma manera tendrán que esperar ambos extremos del reloj, uno para llenarse y el otro para vaciarse. Y todo el reloj deberá esperar pacientemente hasta que alguien lo vuelva a invertir para poner la arena de nuevo en movimiento y cumpla así su finalidad, esto nos habla del devenir, de lo que puede suceder…, de esperanza.

Aunque en sus orígenes este reloj fue usado para medir con precisión el tiempo de los navegantes, hoy día ese uso está descontinuado gracias a la tecnología, es más bien decorativo y filosófico, de observación a manera de concentración, incluso sirve para jugar con él un poco y calmar los nervios…, pero este enigmático artefacto, tiene mucho que enseñarnos todavía.



Sentarse frente al reloj a observar su funcionamiento una y otra vez, permite apreciar cómo pasa el tiempo, ni tan rápido, ni tan lento, más bien en un compás adecuado y equilibrado, viendo que todo pasa y nada queda, tal cual la vida misma, por lo que las preocupaciones salen sobrando.
 
Observarlo mientras completa su ciclo nos deja ver muchas cosas, entre ellas:

Que donde hubo abundancia después hay carencia, y viceversa, que nada es estático ni permanente.

Que hay holgura y estrechez y cada una con su función primordial e importante.

Que como es arriba, es abajo.

Que el espacio entre los extremos, el centro, siempre es el lugar ideal, donde ocurren la magia y los milagros.

Que los extremos suelen tener un alto grado de riesgo o perturbación.

Que siempre hay manera de volver a empezar o revertir las cosas.

Que muchas veces se necesita una intervención externa, o un  empujoncito para arrancar. 

Que la exactitud y perseverancia son la clave del éxito.

Que todo sigue un orden inquebrantable y perfecto...

Apreciar todo esto, nos hace sentir que somos muy semejantes a ese reloj, y asimilándolo, se aprende a vivir mejor.

Esto me hace pensar en las cometas, papalotes o chichiguas, como les llamamos acá. Se preguntarán el porqué. 

Porque también necesita del equilibrio, y por lo “sencillo y complicado” a la vez, que es construirlas y luego hacerlas volar. 


Hay que medir bien todo, con bastante exactitud, escoger un papel ligero y sobre todo tener pendiente el largo de la cola y la cantidad de hilo, y además tener la destreza para hacerla volar y mantenerla en el aire volando con gracia, y que resulte divertido.

Para todo eso se necesita el equilibrio del conjunto, tanto de la cometa y sus partes, como de los movimientos de quien la sostiene y la eleva usando el viento a su favor.
  
Si amigos, dos inventos muy simples pero con una construcción compleja, pues prima en ellos la exactitud.

Así mismo es la vida, muy simple en apariencia, pero construirla día a día, resulta muy complejo.

Quitar de nuestra mente todas esas etiquetas que nos llevan a criticar, enjuiciar y condenar al prójimo, no es tan simple.

Aprender a vivir con paz y serenidad, comprendiendo y amando, siendo empáticos y aceptando que la divinidad de cada cual se manifiesta de manera diferente, es bastante complejo.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 21 de octubre de 2022

Libertad individual

En esta ocasión hablaré nuevamente de libertad, pero no enfocada en la esclavitud, sino más bien en lo que puede causar la ausencia de libertad en cualquier ser vivo, en su cuerpo y su alma.
 
Siempre que se habla de libertad, se piensa en las aves, en su vuelo y como van de un lado a otro sin límites ni fronteras que les impida hacerlo, aunque no todas las aves gozan de esa libertad, muchas viven en cautiverio, confinadas en frías jaulas para deleite visual de las personas, o con la excusa de que ahí están más seguras, con alimentos y fuera de peligro. Aun así, nada evitará que mueran.

Una sabia frase dice así: ¡Si quieres escuchar el canto de las aves, no compres una jaula, planta un árbol!


La fotografía anterior es de un área de mi casa, ahí tengo desde hace tiempo un par de loritos de madera en colores, colgando de un trozo de madera circular (un adorno muy típico de nuestro país). Hace poco los puse con todo y su soporte dentro de una jaula. Se preguntarán el por qué...
Bueno, es fruto de una historia que resultaría muy larga de contar, así que bien podrían atribuirlo a una especie de locura que padezco desde siempre, ja, ja, es válido creerlo y están en libertad de hacerlo, de eso se trata esta reflexión, de libertad. 

Todo ser vivo al que se prive de libertad, es como quitarle la vida y convertirlo en momia viviente. ¿Acaso  encerramos a nuestros hijos en casa para que estén seguros y a salvo de los males exteriores, o para nuestro deleite?

El encierro animal es un crimen y duele en el alma ver la tristeza que reflejan,  aun canten en sus jaulas, su canto no es igual al de los que revolotean alegres a su alrededor. Lo he presenciado en la casa de un familiar que tiene pajaritos enjaulados y son visitados por otros que están en libertad. 

Lo mismo pasa en el zoológico, ya hablé de eso en una entrada antigua, dejo el enlace por si la desean leer.

También duele ver que el perro del vecino de al lado, se pasa el día solitario y triste, confinado en una terraza del segundo piso (casi descubierta por completo) hasta que ellos regresan bien entrada la tarde. Desde que los siente llegar el perro empieza a gemir y llamar la atención, con una alegría bañada de tristeza por su soledad, esperando que lo dejen entrar a la casa y le den afecto y comida, cosa que no siempre consigue, todo depende del humor con que ellos lleguen. 




Aquí en la casa tenemos dos gatos, Puchy (el blanco y negro), el más viejo de los dos, tiene casi ocho años con nosotros y es mi sombra donde quiera que me mueva, el otro es Rolandito (el rubio), lleva ya casi dos años con nosotros, es muy cariñoso. Ambos son bien grandes y hermosos, les dejamos gozar su naturaleza plena por un tiempo, pero los pleitos callejeros llevaron a mi hija Emilia (que es quien los acoge) a tomar la decisión de castrarlos. A Puchy hace años y a Rolandito más recientemente. 

Sé que en parte mutilamos su libertad, y percibo cierta tristeza en ellos al verlos tan tranquilos y aburridos. Les pregunto si están en depresión. Puchy ya está resignado, pero Rolandito aún no lo asimila bien y se acentúa más su tristeza. Desde luego que pasan el día buscando entretenerse, juegan y se pelean entre ellos como hacen los hermanos, o salen a merodear por los alrededores, y no todo es tristeza. Pero de un tiempo acá, puedo sentir las emociones de otros, sean humanos o animales, y me apena sentirlos tristes, aunque verlos mal heridos y desnutridos como les ocurre mayormente a los gatos machos del sector pues hay muchas gatas, es más penoso aún, pero esa no deja de ser su naturaleza.  

Volviendo a las aves, estoy segura de que esas que están libres y visitan a las que están enjauladas, de alguna manera son afectadas por esa tristeza o esa falta de alegría natural de las de su especie, y aunque se vean felices, de seguro lo fueran más si todas gozaran de libertad.    


En los humanos el pesar por ausencia de libertad tiene consecuencias más graves, ya que las emociones negativas arropan la mente, y la aflicción que acompaña el drama, tiende a destrozarnos el alma y hacernos presas fáciles de la depresión y otras enfermedades mentales y físicas, fruto de la misma causa.

La libertad individual está unida a la libertad colectiva, ya que convivimos los unos con los otros, en sociedad y comunidad. Lo que atañe a uno, le atañe a los demás, por mucho que no lo tomemos en cuenta. Todos estamos conectados, cada especie unida por un hilo conector y todas las especies en general unidas por un fuerte enlace, ya que compartimos el mismo planeta, por lo tanto, el mismo aire, todo lo demás sale de las entrañas de la tierra, las fuentes acuíferas que sostienen la vida, los alimentos…, absolutamente todo. 


Nacemos de un cuerpo, un huevo o lo que sea, permanecemos unidos a él por un tiempo en el que nos alimenta o calienta, hasta que llega la hora de salir afuera, pero ya ahí, seguimos manteniendo cierta dependencia, porque todo obedece a una cadena de atenciones, de producción alimenticia y de propósitos que hacen posible la vida en sociedad o comunidad.   
 
Ser libre no es hacer lo que nos da la gana, eso es ser desconsiderados hasta con nosotros mismos. En República Dominicana se suele decir de manera jocosa, que la gana les da a los perros. Sea así o no, a los humanos nos mueve algo más que la necia gana, para sentirnos libres de verdad. 
Una ilusión, un deseo del alma, un sentimiento fuerte y sincero por algo o alguien, un gesto de generosidad o solidaridad, el respeto a uno mismo y a los demás, un bienestar colectivo, y sobre todo, amar, nos hacen más libres de lo que creemos. 

Solo es cuestión de autenticidad y sinceridad, de desapego, de soltar la ambición y la necesidad de control, es cuestión de bienestar emocional duradero, más que un mero gozo pasajero.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 30 de septiembre de 2022

Resguardando esperanzas

Empezó la nueva temporada del Tintero de Oro, y vino con algunas novedades inmediatas, entre ellas administradores auxiliares para darle un merecido respiro a su creador, David Rubio Sánchez.

Esta temporada de micros la ha inaugurado uno de esos administradores auxiliares, conocido por todos como Pepe, y tratándose de él y de la propuesta que hace para este micro, no quería faltar a la convocatoria, así que presté un poco de atención a las musas y surgió este microrrelato alusivo al Tintero y a David. Por supuesto, siguiendo las reglas de no pasarse de 250 palabras y usar una cita, preferiblemente de un escritor, como inspiración.




La siguiente cita ha sido la usada para inspirarme en el micro.

“Que tus decisiones sean un reflejo de tus esperanzas, no de tus miedos” Nelson Mandela




Resguardando esperanzas (Licencia para escribir)     249 palabras


— David, te veo preocupado, luces cansado…

— Hace tiempo vengo buscándole la vuelta a esto del blog. Ha crecido y dado muy buenos frutos, pero el cuidado que debo darle para mantenerlo bien alimentado, y pueda seguir alimentando a otros aspirantes y escritores, me está desgastando y quitando inspiración propia ¡Y con lo que me gusta leer y escribir! No veo otra salida.

—Bueno, integrando otros administradores, el blog seguirá creciendo y tú podrás tomártelo con más calma y continuar escribiendo, no se hable más, suelta esa convocatoria. 

— Ya lo hice, y se han anotado varias personas. Es que no solo se trata de mí como escritor. El blog me ha servido para desarrollar mi creatividad, llenar algunos vacíos, crecer y relacionarme con tantas personas… Pero ya el Tintero tiene vida propia, detener su crecimiento sería automutilarme negándole el crecimiento a los otros, y ese río de tinta es imparable, en él se forjan los sueños…  

—Me gusta verte reír con ese brillo tan peculiar en los ojos David. Vale, ya verás cómo en unos meses todo esto sigue viento en popa y tus temores quedan atrás.

—No me malinterpretes, no son miedos, es por no arruinar mis esperanzas de que El Tintero, algún día, sea tan valioso como el oro, y nos devuelva la alegría de escribir a todos. 

—Eso suena genial, que no se pierda la magia del libro, tienes mi apoyo incondicional.

—Brindemos por esos nuevos administradores que ya empezaron a dar ideas y a debutar.

🍷   👀  👀  👀  👀  👀  


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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lunes, 12 de septiembre de 2022

Hablando de transiciones

A lo largo de nuestra vida hemos pasado por muchos periodos de aprendizaje que han resultado tediosos y nos han llenado de incertidumbre antes de lograr completar el objetivo. Ese paso de una condición a otra, de experimentar cosas nuevas y cambios, de dejar atrás aquello que ya no nos aporta nada, ni nos provoca ilusión, ese salto de un estado de consciencia a otro, necesariamente tiene que pasar por un periodo de transición cuyo tiempo va a depender de la libertad emocional y los apegos que seamos capaces de soltar.




La transición es un proceso psicológico y emocional de cambio, que nos prepara para adaptarnos y acomodarnos a una nueva versión de nosotros, nos hace más fuertes, más sabios y más conscientes del lugar en el que estamos y al que queremos llegar, y de quiénes somos y quiénes queremos ser. Pero cuesta mucho mantenerse firme y sereno mientras esto ocurre.

La visualización de quiénes somos, y de quiénes queremos ser, nos puede conducir por caminos verdaderos hacia nuestra mejor versión y nuestro mayor bien, pero para lograrlo debemos pasar por esa transición, que bien podría ser dolorosa o gozosa, dependiendo del grado de madurez de dicha visualización.

“La vida es agradable. La muerte es tranquila. Lo problemático es la transición” (Isaac Asimov) 

Dicen que lo que más nos cuesta son los cambios, pero se debe mayormente a ese difícil periodo de transición, donde se deja algo que identificamos como parte nuestra, para conseguir una meta o ideal que se va acercando tan lentamente, que no percibimos su acercamiento, y tenemos cierta tendencia a desesperarnos o incluso a volver a acoger ese algo que habíamos dejado a un lado por nuestro bien. 




La transición es estar aparentemente a merced de las circunstancias, pero si nos mantenemos bien enfocados en los resultados que esperamos obtener, por muy preocupantes que parezcan estas circunstancias, no permitiremos que estas nos aminoren o atemoricen, dándoles la importancia que en realidad no tienen.

Bertolt Brecht dijo la siguiente frase: 
“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”.

Y precisamente ese Ser y no Ser, es la mejor definición de transición, la cual nos hace más vulnerables a desarrollar crisis existenciales. Pero como dije anteriormente, también nos hace más fuertes, sabios y conscientes, la decisión es nuestra.

Si bien es cierto que Isaac Asimov tenía razón, no es menos cierto que en nosotros está el control y la capacidad de suavizar y sobrellevar ese periodo de transición, con pensamientos objetivos, y sabiendo que, todo proceso de cambio toma tiempo y debe dejarse desarrollar internamente y madurar, para que cuando salga al exterior esté bien enraizado y nos pueda llenar de satisfacciones y gozo verdadero, de lo contrario, perecerá sin haber visto la luz exterior. 




Definiría la palabra transición, como la madre de la palabra transformación, ya que sin esta no hay la otra, pues nada se transforma al instante, todo toma tiempo, o al menos pasa por un inevitable y necesario periodo de transición. 

Si nos detuvieramos por varios días a observar el cielo, desde el amanecer hasta el atardecer, sus cambios de colores, sus nubes, y toda su esplendorosa transición diaria, para dar paso a la apacible y encantadora noche, nos diéramos cuenta de que no existen nunca dos días iguales, así entenderíamos con más facilidad que el proceso de transición es maravilloso, pues cada momento que atravesamos es único, irrepetible e imprescindible para brillar con luz propia.

Para una servidora, fue muy difícil hacer esa transición de quien era a quien soy, ambas muy parecidas, pero con una diferencia muy marcada, antes dudaba y no estaba consciente de quién era y por qué era así, ahora felizmente lo estoy, ya no me hago resistencia, y las dudas se las dejo a los que aún no entienden, o no aceptan mi proceso de transformación.




Un buen amigo, a quien agradezco mucho la ayuda brindada en estos años blogueros y de cambios, me escribió recientemente lo siguiente: 

“No dejes de visitarte, ve a tu cuartito íntimo ahí en tu mundo y suéltate por todo el universo hasta que sientas que esta Harol que conoces desaparece”.  

Gracias por esa grandiosa recomendación Emilio Fernández, me da una pista para tomar un atajo y seguir avanzando en mi transformación.

Y para finalizar, dándole un toque musical a esta entrega, les dejo esta canción, interpretada por la melodiosa y hermosa voz del cantante boricua Danny Rivera, titulada “Al borde de la vida”. 
Sus letras, son una muestra de lo dramático que podría ser el período de transición de cualquier situación cuando entramos en crisis existenciales. Si sabemos fluir, terminamos viendo la luz al final del túnel.




I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 1 de septiembre de 2022

Vibrando en sintonía

Hola amigos, de nuevo por estos lares virtuales.
 
Espero que hayan tenido unas hermosas vacaciones y que el deseo de seguir cultivando, regando y esperando la cosecha, siga latente en todos ustedes, con mucha ilusión, con la paciencia necesaria y la madurez y sabiduría para sacarle buen provecho y compartir sus frutos.

Voy a retomar la despedida temporal de Mila Gómez (alguien muy querida por todos los que conocemos su trayectoria virtual, y a quien admiro y estimo de una manera muy especial).
 
En la última entrada de su blog “Encuentros”, ella usó una frase que me llegó como un flash, me hizo un guiño y no la pude sacar de mi cabeza. Es la siguiente:

¡Y no pasa nada mientras está ocurriendo todo!




Le comenté que en esa frase está contenida la grandeza de la verdad de la vida, y su eterna existencia.

Quisiera abundar un poco más en esa frase y en esa respuesta. 

Piensen por un momento en la cantidad de cosas que se amoldan a esta frase, pero tomemos solo algunos ejemplos:

Cuando siembras una semilla y esta se mantiene debajo de la tierra sin que notemos su crecimiento, a veces hasta llegamos a pensar que se murió y no germinará, pero no es así.

El movimiento de los astros, hablemos específicamente del planeta tierra. Mientras ejecuta sus movimientos de rotación y traslación, los cuales ni sentimos, van sucediéndose a corta duración el día y la noche, y a larga duración, las estaciones del año.

La superficie del mar, luce mayormente en calma, pero en su interior ocurre tanto... Hay infinidad de vida marina, no nos alcanzaría la vida para descubrirla.

Cuando miras por primera vez a tu hijo recién nacido, y solo te quedas quieto, ensimismado sin parar de mirarlo, pero en tu interior hay un torbellino de emociones fuertes y grandiosas, sintiéndote la persona más dichosa de la tierra.
 
Otro ejemplo, el más cercano de todos para nosotros, es la cantidad de funciones que ejecuta por sí solo el cuerpo humano sin que nos enteremos de ello. Como cuando vemos a alguien sentado en un banco en completa calma, pero en su interior hay un constante bombeo y una maquinaria trabajando sin descanso con exactitud, para mantenerlo sentado en ese banco, respirando y descansando.

En todos estos casos y muchos más, se podría decir que aparentemente “no pasa nada mientras está ocurriendo todo”. Y eso aplica a la mayoría de las cosas de la vida.




Aunque mi respuesta de que en esa frase está contenida la grandeza de la verdad de la vida, y su eterna existencia, salió de golpe, casi sin pensar en lo que decretaba, el subconsciente sabe, pues no deja de ser una gran realidad.

Y si nos vamos de viaje al exterior del planeta, por todas las galaxias y el universo, nos daremos cuenta de que en esa aparente calma de la existencia, hay una sincronización perfecta, un equilibrio universal que rige la monotonía de toda vida, donde no parece estar pasando nada mientras está ocurriendo todo. 




Sencilla y arrebatadoramente, me encantó esa frase.
Gracias MILA GÓMEZ, por regalarnos esa gran verdad universal. 

Puedes estar en la serenidad de tu terraza contemplando de nuevo el cielo nocturno, y yo en la tranquilidad de mi hogar redactando esta entrada, “Y no pasa nada mientras está ocurriendo todo”...  


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 27 de julio de 2022

Remembranzas

Como les dije en la entrada anterior, esta es la publicación 500 del blog, y en esta ocasión, a manera de recordatorio, reminiscencia o remembranza, les compartiré algunas imágenes con mensajes edificantes que he publicado a lo largo de estos años, para que puedan afianzar estos conceptos, guardándolos en lugar seguro en sus memorias fotográficas y conceptuales, dejando ahí buenos mensajes grabados que de seguro contribuirán al crecimiento personal, emocional o espiritual, con la finalidad de poder ser mejores personas y más felices.

Algunos mensajes son de reconocidos personajes que a lo largo de su vida compartieron su sabiduría y aprendizaje, dejando un rico legado literario, filosófico o de experiencia de vida. Otros son parte del folklore popular que ha quedado como legado a la humanidad, y unos pocos son de mi autoría, aunque es sabido que todos salen de la misma fuente de conocimiento universal.

Al igual que el año pasado, me tomaré el mes de agosto, así las musas se sienten más libres de hacer acto de presencia. Aunque debo reconocer que la que está ignorándolas soy yo a ellas, ja, ja… 

Espero que esta entrada pueda cumplir su cometido, y con ella me despido hasta septiembre.
Al final les dejo una hermosa canción de esperanza, titulada “Smile”, del inolvidable y fabuloso cantante y pianista estadounidense, Nat King Cole, una leyenda del jazz.

QUE DISFRUTEN DE SUS VACACIONES Y DEL CALUROSO VERANO. 





Con esta imagen sonriente les dejo esta hermosa canción
    


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.