viernes, 24 de junio de 2016

¿Cual es tu cuota diaria?

Queridos lectores, hoy vengo con algunas preguntas reflexivas invitándolos a hacerse una introspección, cada quien hágase las preguntas que encuentre oportunas según lo amerite el caso.



Si eres de los que siempre te estás quejando y señalando a los demás, y aún no lo seas…

¿Alguna vez te has cuestionado sobre cuál es tu contribución o cuota diaria en este mundo que tanto nos ofrece?

¿Qué haces para valorar y respetar al planeta?

¿Siendo el agua un elemento vital, has pensado qué cantidad usas diariamente y en qué medida la economizas o la malgastas y desperdicias?

¿No te duele ni afecta malgastar el agua a sabiendas de su escasez y de lo difícil que lo pasan muchos por la falta de este preciado líquido?

¿Cuántas plantas o árboles has sembrado y cuantas te ocupas de regar y cuidar?

¿A cuántos animales o especies respetas, admiras, valoras, cuidas y proteges?

¿Qué tan consumista y derrochador eres?

¿Para colaborar y evitar la contaminación ambiental, que tan consciente, considerado y organizado eres con relación a los desechos que produces, manejas y visualizas?

¿Estás al tanto del verdadero precio de las cosas, como por ejemplo, la tecnología, las investigaciones médicas y científicas y los conflictos bélicos?

¿Sabes bien todo el dolor y sufrimiento que hay detrás de toda esa ambición desmedida de poder y control?

¿Te has preguntado a cuántas personas irrespetas y desvaloras y a cuantas atropellas y dañas a diario, ya sea consciente o inconscientemente, directa o indirectamente, por tu indiferencia y egoísmo ante estas realidades?

 ¿Qué tan al tanto estas de tu contribución en los abusos y atropellos diarios al planeta y a la humanidad?

¿Estás consciente de que siempre estas sembrando energía y de que tus acciones y actitudes generan reacciones y resultados tanto inmediatos como a largo plazo?

¿Sabes que eres cómplice y parte tanto del orden como del caos, que con tu accionar dejas huellas en el universo de ciclo en ciclos, en el planeta de año en años y en las personas de generación en generaciones futuras?

Entonces, sabiendo todo esto...

¿Estarías dispuesto a responsabilizarte de tus actos, a crear conciencia de lo que generan y preguntarte si es eso lo que deseas aportar con tu existencia? 

Dependiendo de tus respuestas 

¿Intentarías al menos disponerte a cambiar y a enmendar en la medida de lo posible tus actos irresponsables y dañinos?
  

¿Te animas a intentarlo? 

Yo estoy subida en ese tren de cambios y enmiendas, en ese sembrar respeto y amor, en ese fluir de dar, sin esperar recibir a cambio, en ese amar sin importar si somos amados. 

Al final con esta actitud, esperemos recompensa o no, simplemente… 

¡Todos ganamos!

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2016/06/25/correo-los-lectores

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