jueves, 4 de mayo de 2017

Alardeando

Esta reflexión surgió a raíz de un reto al que convidaron +Julia C. y +Francisco Moroz en su nuevo proyecto literario: la comunidad “Escribiendo que es gerundio”

Sin saber el por qué, uno de los refranes me llamó mucho la atención y aquí me tienen, escribiendo (que es gerundio), la siguiente reflexión. 


¿Alguna vez se han puesto a pensar lo fácil que resulta esconder o disimular la realidad? Me dirán que no todas las realidades son tan fáciles, quizás las físicas, salvo algunas excepciones sí, pero las que involucran emociones y sentimientos no, estas son bastante difíciles de disfrazar aunque parezca fácil.

Bueno tal vez sea así, pero en ocasiones no es tan difícil, sobre todo si se acostumbra a hacerlo para no mostrar nuestras debilidades, eso nos convierte en maestros de ese arte ancestral que es “El teatro de la vida”, ese que bien podría llevar como lema o slogan este refrán “Una buena capa, todo lo tapa”

Bien podría ser un capote para la lluvia o para el frío, para darle elegancia al vestir o para esconder quién sabe qué tipo de armas y con qué malvadas intenciones. Nada queda al descubierto con una buena capa.

¿Problemas en el cuerpo y la piel?, para eso están la ropa, el calzado y el maquillaje. ¿Inconvenientes con las imperfecciones?, se resuelven con una capa de barniz, pintura o precaución. Y ¿Por qué no?, con una buena capa de tierra se disimula bien cualquier equivocación, crimen pasional o cualquier testigo ocular. 

Con una buena capa se hicieron famosos Batman y Superman, el Conde Drácula y Caperucita Roja… En fin de capas están hechas casi todas las cosas, capas por aquí  y capas por allá, capa sobre capa, y entre capa y capa, todo se tapa.

Cuando las cosas al desnudo no resulten halagadoras, una buena capa las vuelve encantadoras. 

Una buena capa de lo que sea, de mentira, de humor, de sarcasmo, de alegría, incluso hasta de dolor, de brillo o de sombra, de misterio y de olvido, de esperanza y de ilusión, de inocencia y de locura, de paciencia y de amor…, de lo que te dicte el corazón, todo lo hace más llevadero a los ojos de la razón.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.