jueves, 8 de diciembre de 2016

Ejercicios prácticos (Empoderando al Ser)

Queridos lectores, esta vez me gustaría compartir con ustedes algunos ejercicios prácticos que al menos, si no les aportan beneficios inmediatos, les ayudarán a abrir ciertos canales de percepción, a desarrollar su intuición y vivir de manera más enfocada en el despertar de la consciencia, la cual ha estado dormida por tantos años de manipulación sensorial, emocional y del pensamiento.


La idea es brindarles una forma práctica de sacudirse y zafarse de las garras del monstruo de la ambición y el ego desmedido y trabajar en pos de vuestra liberación mental y dejar a un lado los pensamientos limitantes, los de escasez y consumismo excesivo, condicionados por entes enajenados y poseídos por ese catastrófico mal, llamado capitalismo, el cual se ha disfrazado de democracia, pero que ha resultado ser tan abusivo y controlador como la peor de las dictaduras que se haya vivido en la historia de la humanidad.

Aquí les dejo dos enlaces, uno con un buen condensado del concepto de capitalismo y otro acerca del concepto y los lineamientos de la democracia: 
Capitalismo
Democracia

Para no salirme del tema en cuestión, ya que estos temas filosóficos de política son bastante interesantes y tienden a desviar la atención, retomo nuestro objetivo inicial, los ejercicios prácticos.


1.- Lo primero es identificarnos como entes o seres espirituales de altas frecuencias vibratorias, dotados de una poderosa consciencia superior, para ser algo más que simples esclavos y mortales humanos.
2.- Lo segundo es saber que estamos aquí para ejercer con la necesaria libertad, por decisión propia del Ser que nos habita, nuestro derecho a lograr el objetivo para el cual estamos aquí en este plano dimensional, tanto como entes separados, como colectivo humano.
3.- Lo tercero es desarrollar todos los poderes que poseemos para elevar nuestra presencia terrenal a otros planos existenciales y trascender a todas las limitaciones y dictámenes que como humanos nos quieran arropar.

Entendidos estos tres puntos,  procederemos a dar los pasos necesarios para lograr el objetivo de nuestra vida temporal, pero a sabiendas de que poseemos vida eterna y de que somos libres de elegir lo que queremos lograr y la manera en que lo podemos alcanzar.

Estos pasos se fundamentan en simples y a la vez no tan simples cuestionamientos, tratando de encontrar las respuestas adecuadas y claras dentro del propio Ser, limpiando la mente de cualquier tipo de acondicionamiento e instructivo dañino y perjudicial para nuestros fines, y que sea externo a esa consciencia superior. Les dejo este enlace a una vieja entrada que podría servirles de apoyo para saber por dónde empezar: Que tan conscientes estamos


Ante todo tratemos de recordar los primeros años de vida, las cosas que nos marcaron y los conceptos que se quedaron grabados en nuestra mente sin procesar a fondo esa información, y solo le dimos “Ok”, como hacemos muchas veces cuando estamos usando el computador y aparecen esos letreros impertinentes. 
Después vayamos repasando mentalmente esos episodios que se repiten en nuestra vida, que aparecen una y otra vez como un mantra, como por ejemplo: las mismas decepciones, el mismo tipo de pareja que tanto nos hace sufrir, los mismos errores y tras pies, los compañeros de trabajo que exhiben el mismo patrón de conducta que nos saca de quicio, etc., eso no es fortuito, algo nos está alertando y diciendo que prestemos mayor atención a esos puntos.

Luego, ya con cierta claridad y madurez, después de visualizar y aceptar con responsabilidad algunas fallas de comportamiento y actitudes ante ciertos episodios de la vida, procurar de manera objetiva e imparcial (sin vanas justificaciones), dejar de reaccionar a esas secuelas y empezar a actuar conscientemente, deteniéndonos a pensar por nosotros mismos, sin dejarnos influenciar por los recuerdos desagradables ni por viejos patrones preestablecidos por los padres y tutores, por los amigos y compañeros de trabajo, por las parejas, por los lavados de cerebro (educativos, laborales y emocionales), por las limitaciones y estatutos culturales, sociales…, no son infalibles y todo debe evolucionar, o sea, empezar a actuar sin interferencias exteriores, sino desde el interior del ser (Tú y tu verdadero Yo, el Ser superior que te habita), reconociendo que nadie puede saber mejor que tu lo que necesitas para sentirte bien contigo mismo y armonizado con el Ser que eres y poder cumplir tu misión en la vida.


Ya identificado el problema y las causas profundas que lo hacen adherirse a nosotros y aflorar de cuando en cuando, debemos dejarlo salir, ventilarlo al sol, y traerlo hasta el presente, con los ojos de ayer y la madurez de hoy verlos nuevamente, pero desde otra óptica que te da la madurez que ya posees, como miras al hijo que equivoca el camino pese a tus advertencias y regresa y lo perdonas. Verlo con amor y naturalidad, sin censuras ni reproches, sin juicios, entendiendo, reconociendo, aceptando, perdonando y trascendiendo las causas y las consecuencias, para luego olvidar y dejarlo ir definitivamente de tu vida, permitirle su libre fluir, liberarlo y liberarte de una vez por todas de todo resentimiento.

Cuando hayas terminado tu proceso de auto reconocimiento y tu limpieza interior, la ligereza te permitirá caminar libre por la vida, difícilmente puedas ser objeto y victima de manipulaciones exteriores, serás mas intuitivo y perceptivo, estarás en condiciones de manejar tus emociones, y no permitirás que nada ni nadie te controle, te doblegue y piense por ti, serás tú mismo, y no volverás a perder la capacidad de pensar por cuenta propia y vivirás bajo tus propios criterios y lineamientos, usando tu libre albedrio, lo que se conoce como el despertar de la consciencia, la antesala de la iluminación.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.