miércoles, 28 de diciembre de 2016

Realidad y fantasía

Quiero dedicar mi ultima entrada del año, a dos queridas compañeras y amigas de estos lares virtuales +Joy Boixet , en honor a su regreso y en agradecimiento al comentario que hizo surgir esta reflexión y a +Mila Gomez ya que fue su última publicacion del año que trajo a colación el comentario de Joy.

¡FELIZ FINAL DE AÑO PARA TODOS Y UN 2017 LLENO DE MAGIA Y AMOR!

Realidad y fantasía

Si nos ponemos a pensar en las veces que hemos dado por hecho y realidad un acontecimiento de nuestras vidas que luego, visto desde otra óptica, nos percatamos de lo equivocado que estábamos con respecto a esa supuesta realidad, que en su momento defendimos con uña y diente, creo que tendríamos que recapacitar y definitivamente reconocer, que tanto los ojos como el intelecto, son engañosos, o fáciles de engañar, que la única forma de no equivocarnos es mirando con los ojos de la sabiduría consciente o tercer ojo, ese que todo lo sabe y lo ve claro.


Mirando de manera convencional y superficial, “Nada es lo que parece y todo es relativo”, por eso, lo absoluto no tiene cabida en este plano existencial tan cambiante y deformante de la mera realidad. 

Esta paradoja nos lleva a pensar en estos dos conceptos, lo absoluto y lo relativo.

Los conceptos a continuación fueron tomados del siguiente enlace: 
http://www.filosofia.org/enc/ros/absoluto.htm

Absoluto. (Del latín “absolutus”: incondicionado). Concepto con que la filosofía idealista designa un sujeto eterno, infinito, incondicionado, perfecto e invariable, el cual es “suficiente en sí mismo”, no depende de ninguna otra cosa, contiene de por sí todo lo existente y lo crea.

Absoluto y relativo
Categorías filosóficas. Lo absoluto es lo incondicionado, independiente, desligado, lo que es en sí, lo que no está mediatizado por nada, lo inmutable. Lo relativo caracteriza al fenómeno en sus relaciones y nexos con otros fenómenos, en dependencia de otros fenómenos. 
La materia en movimiento, tomada en su conjunto, no se halla condicionada ni limitada por nada, es eterna e inagotable, o sea, absoluta. Las innumerables variedades de la materia, las formas concretas de su movimiento, que se suceden sin fin unas a otras, son temporales, finitas, transitorias, relativas. 
Cada cosa es relativa, pero forma parte de un todo y, en este sentido, contiene en sí un elemento de lo absoluto; lo que en una conexión es relativo, en otra es absoluto. De ello se sigue que la diferencia misma entre lo relativo y lo absoluto también es relativa.

Fin de la cita.

Dicho todo esto, la realidad estaría representada por lo absoluto, por lo que es en sí, lo que no está mediatizado por nada, lo inmutable, y la fantasía representada por lo relativo, por lo que interpretamos o vemos reflejado de lo que es, que depende de los nexos y relaciones con otros fenómenos. La disyuntiva viene a ser la siguiente: ¿Será, o no será?


La realidad al igual que lo absoluto siempre será inmutable e independiente, todo lo demás ajeno a esto y que no siga este patrón, es fantasía.
 
Por eso la mayor parte de nuestra vida en este plano existencial es fantasía, aquí todo es un reflejo condicionado y dependiente, cambia cada segundo, con cada respiración, en cada panorama, cambia con el día y la noche…, ahora lo ves y ahora no lo ves, cambia en un abrir y cerrar de ojos, con los días, los meses, los años…, al morir y renacer de un estado mental a otro más elevado.
 
Al igual que el poder de un Rey es lo absoluto, de esa misma manera su reinado o su hacer es lo relativo, depende de muchos factores y del nivel de pensamiento tanto del Rey como de sus súbditos.

Lo absoluto y verdadero, la realidad, es que todos sin excepción somos Reyes, poderosos, el cómo nos manejemos gobernando ese poder en nuestras vidas, y siendo lo que verdaderamente Somos, es la fantasía, lo que ayer te arrancó horas de sueño y de paz quedó atrás, lo que hoy te hace sufrir y llorar, mañana desaparecerá. 

La realidad es que eres un Rey y sea como sea, estas a cargo. Así que no te adelantes a la vida, déjala simplemente surgir, no quieras gobernar tus días sumergido en el pasado, déjalo ir, no desperdicies tu vida, déjala ser, no malgastes tus energías y tu poder, déjalos crecer con sabiduría, no mates tu Ser, déjalo respirar, desarrollarse y volar libremente, para poder resurgir y nuevamente nacer. 

Por eso mi mensaje de final de año es que no os preocupéis. Tan solo dedíquense a vivir con alegría y soltura su fantasía, hasta que estén listos para entender y valorar la inmutable, irrefutable, y gozosa realidad.
 
I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.