martes, 14 de enero de 2014

La sub-utilizada capacidad de escuchar



Últimamente los seres humanos nos estamos convirtiendo en radios, televisión, bocinas, bocas parlanchinas o cualquier tipo de instrumento que solo produce sonido y no es capaz de escuchar. Hemos olvidado la sensata y sabia necesidad de escuchar. Estamos que solamente nos gusta escuchar nuestra propia voz, que lo sabemos todo, queremos llevar la voz cantante pues lo que tenemos que decir es lo relevante y lo que importa, el mensaje del interlocutor nos tiene sin cuidado, no nos interesa su punto de vista por lo que no lo dejamos hablar, y si logra hacerlo no lo escuchamos, pues ya tenemos una opinión al respecto y no nos interesa escuchar otra.

En lugar de ser transmisores, por qué mejor no nos convertimos en receptores y somos todo oídos, así escuchamos lo que el prójimo tenga que decir antes de cerrarnos y enfrascarnos en una discusión sin sentido que más que nada surge por falta de sensatez, cortesía y sabiduría para poner atención a lo que el otro expresa.  




Tenemos el don del habla pero si no escuchamos primero, difícilmente podamos hablar, fíjate en como los bebes aprenden a hablar, es por eso que los sordos casi siempre son mudos, no pueden pronunciar las palabras, ya que no las escuchan. Últimamente nadie escucha a nadie por lo tanto nadie entiende a nadie, las parejas se pelean, los amigos se disgustan, los hermanos no se entienden, los compañeros de trabajo no logran tener una buena comunicación y en sentido general, los habitantes del mundo no hay forma de que se lleven bien y armonicen, todo se está volviendo muy caótico y abundan las guerras de todo tipo por todas partes, dentro del mismo círculo familiar, el entorno y la misma sociedad.

Me pregunto si los seres humanos estaremos perdiendo la facultad de escuchar, pues solo empiezas a expresar una idea y el interlocutor te interrumpe sin dejarte terminar de hablar, pues da por un hecho que sabe lo que vas a decir. Tal vez sea producto de los avances tecnológicos que nos han individualizado tanto y encerrado en un mundo virtual donde el único lenguaje que debemos conocer es el de las maquinas, quizás sea por algún virus ambiental o por alguna causa de fuerza mayor más generalizada y global, así como está ocurriendo con el clima, los cambios magnéticos del planeta y la naturaleza en general. ¿Sera posible que el agujero en la capa de ozono nos esté afectando además de la piel la audición y la capacidad de entendimiento?, algo de esa magnitud debe ser lo que está ocurriendo para que un mundo tan hermoso haya llegado al caos en que se encuentra hoy. 


Cada vez son más las personas afectadas con este tipo de problemas, medio sordas y con complejo de bocina y la verdad es que no he visto ni escuchado que se le haya dado importancia al asunto, solo se habla del sida y el cáncer y otras enfermedades nuevas y viejas a la vez, se está prestando oídos sordos a algo tan importante para el buen desarrollo mundial como la salud auditiva, hay que implementar estrategias y métodos educativos para mejorar y cuidar la capacidad de escuchar, si la perdemos de forma masiva, sin estar preparados con algún mecanismo alterno de comunicación diáfana, que Dios nos encuentre bien confesados, pues el caos de Babel nos quedara corto, ya que todos están armados hasta los dientes pues quieren controlar el escenario como las bocinas humanas que son, y están llenos de rabia por su insatisfecha necesidad de ser escuchados, sin reflexionar sobre la imperiosa necesidad de escuchar primero, sobre todo antes de fijar una posición.  

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2014/01/22/correo-los-lectores

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