viernes, 20 de septiembre de 2013

Tu también lo puedes lograr

Quiero compartir con ustedes un texto (cuyo autor desconozco), solo sé que data de muchos años atrás. Mi padre me lo dio hace unos cuantos meses, y me comentó que este escrito fue lo que lo motivó a programarse para que el paso de los años no lograra envejecerlo mucho.
Me contó que estando en primero del bachillerato, este texto llegó a sus manos y además de que le sirvió para desarrollar la rapidez en su clase de mecanografía, le hizo ver que tanto la juventud como la vejez son actitudes mentales, que la edad nada tiene que ver con los años cumplidos y vividos, sino con el goce y deleite que se tenga por la vida y el interés de seguirla disfrutando a plenitud, enfocándose más en las cosas positivas y placenteras que nos regala y minimizando los efectos negativos que producen la falta de alegría, permitiendo que ante todo predomine el entusiasmo, la pasión, la perseverancia y la alegría de ejercer el arte de vivir.

Mi padre dice que está programado para vivir al menos 120 años, siempre que no sea una carga para nadie. Dentro de dos días cumple 85 años y créanme que todavía esta joven para esa edad, luce muy bien física y mentalmente también, además de que goza de buena salud.

Bendiciones especiales para él y para todos los padres ejemplares y maravillosos como él.



A continuación el texto

TU PUEDES, SI CREES QUE PUEDES
Equilibrio de la personalidad

“La juventud no es un momento de la vida, sino un estado de ánimo. No es un asunto de mejillas sonrojadas, labios rojos y miembros ágiles  es un exponente de la voluntad, una cualidad de la imaginación, un vigor en las emociones; es frescura en las profundas y renovadas fuentes de la vida. Juventud es el predominio del coraje sobre la timidez, el deseo de aventuras sobre el amor al ocio. Y estas condiciones se dan con frecuencia mas en un hombre de cincuenta años que en un muchacho de veinte”.

“Nadie se convierte en anciano por el mero hecho de vivir cierta cantidad de años; se vuelve viejo aquel que traiciona sus ideales. Los años arrugan la piel, pero la falta de entusiasmo apergamina el espíritu. Preocupaciones, dudas, temor y desesperación, he ahí los años interminables que agobian al hombre y debilitan su espíritu, arrastrándolo en el polvo de la derrota”.

“Ya tenga sesenta o dieciséis años, en todo corazón existe el amor a lo maravilloso de la vida, el dulce encanto de contemplar un cielo estrellado y desentrañar el oculto significado de las cosas y los pensamientos humanos; el eterno apetito por las enseñanzas que nos deja el transcurrir del tiempo y el encanto de este hermoso espectáculo que es la vida”.

“Eres tan joven como tu fe, tan viejo como tus dudas; tan joven como las esperanzas, tan viejo como tu escepticismo. En el centro de tu corazón existe una estación receptora; mientras ella sea capaz de recibir mensajes de belleza, esperanza, alegría, grandeza y poder de todo lo que emana la naturaleza, los otros hombres y el infinito; mientras esa estación conserve la maravillosa condición de captar las ondas de la vida, te conservaras joven.

Cuando algunas partes de ese receptor maravilloso dejen de funcionar y toda la estación sea cubierta por las nieves del pesimismo y los hielos del descreimiento, entonces te volverás viejo, entonces… 

¡Que Dios tenga piedad de tu alma!”. 
   

Hasta aquí el texto.



Les dejo con esta frase:

“La mente puede conseguir cualquier cosa que sea capaz de concebir”  Clement Stone.



Harolina P. Fluyendo armoniosamente. 

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