martes, 17 de septiembre de 2013

Ellos están aqui

Todos estamos viendo y sintiendo en carne propia que el planeta se está calentando. Las causas principales muchos las atribuyen a la depredación masiva de los recursos naturales y los abusos cometidos con estos, como los daños que ocasionan las grandes industrias y el desarrollo de tecnologías, todo producto de la ambición desmedida del hombre, otros sostienen que las causas son naturales y que no hay forma de evitarlo aunque el hombre intervenga a su favor, no porque ya sea tarde sino porque a la naturaleza y sus cambios evolutivos no la detiene nadie.


La realidad es palpable, nos estamos quemando vivos, nuestros polos se derriten y según los científicos hasta el centro de la tierra ha sufrido unas alteraciones inexplicables en su magnetismo, lo cual influye en todos los habitantes del planeta y de ahí se derivan todos los acontecimientos catastróficos, insólitos e incomprensibles y los cambios de comportamiento en la conducta humana.

Me parece que el cambio es inminente aun el hombre no hubiera interferido, pero estoy de acuerdo en que la ambición del hombre ha contribuido a acelerar y violentar esos cambios que de seguro hubieran sido más paulatinos y menos traumáticos. También me ha surgido otra hipótesis que aunque suene descabellada (que no les asombre viniendo de mí), tiene mucho sentido para mí y explica muchas cosas extrañas que están sucediendo actualmente en el mundo y particularmente me están ocurriendo a mí y a algunos familiares y amigos.

Mi hipótesis se basa en que dicho calentamiento también se debe a que “Ellos están aquí”, “Ellos”, son seres de luz y energía que nos han guiado y ayudado en diferentes ocasiones para evolucionar hasta el punto en que nos encontramos hoy, son millones de seres, con una energía inmensa, se agolpan entre nosotros, lo que nos produce mucho más calor a nosotros y al planeta, ya que su energía es mil veces más intensa y deslumbrante, más poderosa que la nuestra, no son visibles a nuestros ojos aunque muchos hemos visto con frecuencia destellos de ellos, se escuchan comunicándose, murmuran algo entre ellos, interceden por nosotros, a veces hasta los podemos sentir a nuestro lado, otras veces se nos acercan en sueños y nos dan información valiosa, nos observan y esperan el momento preciso de entrar en acción, de tendernos la mano y ayudarnos a dar por fin el salto esperado.

Su radiación nos produce un calor excesivo cuando están muy próximos a nosotros, no sé si pueda detectarse o medirse con aparatos sofisticados, pero si sé que es capaz de sentirse en la piel y en el interior del ser, por eso suele quemarnos por dentro también como una ola de calor intenso, es como si ellos estuvieran también en nuestro interior, como esperando el grandioso parto de la nueva humanidad, saben que muy pronto romperemos fuente, se abrirá el cascarón del planeta y nacerá un nuevo hombre, un mundo nuevo, perfecto, libre de dolor, odio y guerras, un mundo de luz lleno de amor.



Si, ellos son también causantes del calentamiento global, son tan activos y candentes como los volcanes, se desplazan a grandes velocidades, su magnetismo es tan poderoso que está reduciendo al mínimo el del planeta, su presencia es la causante en parte de esta revolución, la idea es ayudarnos a acabar de despertar, darnos el empujón que nos hace falta, están ansiosos porque enfrentemos y superemos nuestros miedos del pasado y miremos al futuro con ojos claros, llenos de luz y porque vivamos el presente con confianza plena, sabiendo que sí, que se pude saltar sin perder el equilibrio, sabiendo que somos capaces de soportar cualquier reto a cambio de nuestro tan esperado regreso a la fuente y estar conscientes de lo que somos y para lo que fuimos creados. 

Todos hemos puesto nuestro grano de arena a favor del cambio, a favor del calentamiento global, a favor del despertar definitivo, nadie queda exento, y aunque paguemos unas consecuencias inmediatas muy dolorosas, sabemos que al final todo habrá sido para alcanzar nuestro fin determinado y convertirnos en “Ellos”, en seres de luz, energía y amor que sirven de guía y apoyo para mantener el bienestar y el equilibrio del universo. Porque como bien dice uno de los versos del poema “Desiderata”, "sea que nos resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera". 


Harolina P. Fluyendo armoniosamente. 


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