miércoles, 27 de mayo de 2015

Agradable experiencia

Quiero compartirles una grata experiencia que he vivido en este último mes.

Tuve la tentación de formar parte de una comunidad de Google+, “Sanando el alma”, me había sentido tentada por la temática pero no me decidía pues tengo mis reservas con todo este boom de la tecnología y las redes, bueno al término de abril me decidí y entré a formar parte de esta 




Sanar el Alma 




Para no cansarles mucho les diré que esta comunidad me llevó a encontrar otra cuyo mensaje de bienvenida me gustó tanto que también entre a formar parte de esta, se llama “Creciendo Juntos”. Ambas comunidades tienen propietarias con las que me identifiqué en seguida y a las que he percibido como seres encantadores y muy espirituales, tanto es así que opte por aceptar otra invitación de la propietaria de la segunda, para formar parte de otra comunidad “Reintegración a la divinidad”. He recibido varias propuestas más pero créanme que estoy de acuerdo con el dicho que reza: “Dos son mucho y tres son una multitud”, ahí me quedé, al menos por ahora.


 Creciendo Juntos                              Reintegración a la divinidad

 

La experiencia ha sido muy buena, interesante y muy humana con todo y ser virtual, y a pesar de estar hablando de una gran cantidad de personas, por esas extrañezas de la vida siempre tiendes a relacionarte más con las personas que tienen más afinidad contigo, te atraen como un imán.

Hemos compartido pareceres, conocimientos y sobre todo nos hemos relacionado de forma afectuosa como si nos conociéramos y nos hubiéramos relacionado anteriormente, en realidad sé que lo hemos hecho en otras vidas, la sincronicidad solo me llevó a reencontrarlos.

A penas a un mes de haber iniciado esta experiencia virtual me siento feliz de haber tomado esa decisión, ellos han llegado a mi vida en el momento justo y necesario de reencontrarnos y a todos ellos quiero agradecerles su recibimiento cordial y amable y sus muestras de afecto y respeto sincero dedicándoles esta entrada del blog.




Aunque son muchos los nombres que podría escribir para agradecer especialmente su distinción y resaltar su afinidad y conexión con mi ser (ustedes saben quienes son), solo voy a nombrar a esa dos mujeres que tuvieron la iniciativa de crear estas comunidades.

Primeramente a Mer Vivar, propietaria de “Sanando el alma, un ser dotado de una gran sensibilidad y un alto grado de desarrollo espiritual y a Teresa Ávila, propietaria de “Creciendo juntos” y “Reintegración a la divinidad”, una mujer centrada, muy intuitiva y visionaria.

Les agradezco a ambas su invitación y todo el cariño sabiduría y amor que impregnan a sus respectivas comunidades y seguidores, gracias porque con su ejemplo y su entrega nos enseñan a dar lo mejor de nosotros sin importar razas, culturas ni países, formaron una comunidad de seres humanos (sin apellidos ni etiquetas), con la inquietud de despertar y acelerar el proceso de sanar, crecer, reintegrar y evolucionar.

Bendiciones abundantes para todos los miembros de estas tres comunidades.


 


Mi ser les rinde homenaje a vuestro ser.


Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

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