martes, 9 de septiembre de 2014

Retazos de cordura

Se dice que para poder sobrevivir en este mundo actual, hay que estar loco o seguir la corriente moderna, lo cual terminara volviéndote loco de todas formas. Por eso pienso que es más efectivo hacerse el loco para no perder la cordura. Lo que se necesita en realidad es estar totalmente cuerdo, con los pies bien firmes en la tierra y la mente totalmente clara y equilibrada, para no aceptar ningún tipo de lavado de cerebro, para no perder el sosiego y poder paliar la locura desenfrenada que arropa a la sociedad, aunque esto implique que te tilden de loco, tal vez seas de los pocos cuerdos que queden.




Para eso recomiendo hacerse una túnica a la medida, hecha con retazos de cordura, donde cada retazo represente una parte importante de sus vidas, la cual lleven bien arraigada en su interior, ya sean conceptos filosóficos y principios morales, afectos, amores, emociones y necesidades verdaderas en las diferentes etapas de crecimiento espiritual, y sobre todo, bordando en cada uno de ellos, su razón principal de ser (por si la memoria nos traiciona), depositando nuestra fe, perseverancia y amor en cada retazo.




También debemos conservar algunos retazos a mano, los más relevantes, para cuando nos asalte de improviso la locura podamos enfrentarla sin temor y con sabiduría, aunque esto implique hacerle creer que estamos de su lado y hacerse el loco momentáneamente para poder conservar la cordura. Recuerden, solo momentáneamente, pues si lo prolongamos, podemos correr el riesgo de contagiarnos y perder el juicio y la sensatez.

Una pequeña dosis de locura no hace daño, siempre y cuando mantengamos la cordura. 

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periodico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2015/05/23/correo-los-lectores

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