jueves, 17 de abril de 2014

La complicada sencillez

Hoy día, en un mundo que se ha vuelto tan tecnológico, donde todo es posible con tan solo apretar un botón (si no lo creen pregúntenle a los drones), lo que resulta más complicado y difícil es hacer las cosas sencillas, recurrir a lo espontaneo del ser, a lo natural.

 “Lo complicado es, hacer lo simple”, dibujar una flor y regalar el dibujo.

Hurgamos demasiado, usamos excesiva creatividad, aparatajes, ruidos extremos, manipulamos el color, las tonalidades y las formas, retorcemos y desvirtuamos totalmente lo original, lo simple, y los mecanismos para hacer todas estas cosas son tantos y resulta tan fácil adquirirlos y utilizarlos, que actualmente, la sencillez, lo que anteriormente conocíamos como simple, es algo tan complicado de entender, que en apariencia casi no existe, está totalmente fuera de contexto, tiempo y lugar, y el anticuado que todavía la mantiene vigente, resulta ser una persona incomprensible y solitaria.

Hay algo muy importante que al parecer no sabemos o hemos olvidado, y es que: “No hay nada nuevo bajo el sol, todo se ha inventado y se ha hecho anteriormente”, Eclesiastés 1:9, dice algo parecido.
Las antiguas culturas que nos han precedido, las cuales llegaron a su punto máximo de desarrollo, descubrieron que nada les quedaba ya por inventar, por hacer. Resultó tan absurda y fácil su vida que ante el aburrimiento e inactividad sucumbieron en esta dimensión y traspasaron a otras dimensiones, otros mundos y otras galaxias.

Ese será nuestro final también y a la vez nuestro nuevo comienzo, y será el nuevo comienzo de otra civilización que vendrá y empezará de cero como las anteriores y la nuestra, y cuando alcancemos el máximo desarrollo podremos dar el salto también, mientras seguiremos plagiando y moviéndonos en círculos, pero no un mismo plano como creen muchos, sino en tres dimensiones, al igual que el planeta Tierra, el sistema solar, las galaxias y el universo, en movimiento circular cíclico, en aparente avance y retroceso (hacia delante y hacia atrás), avance y retroceso (hacia delante y hacia atrás),…, pero en realidad subiendo, avanzando en espiral ascendente hasta la meta, hasta ese punto donde se funden y se confunden el alfa y el omega, y que es la esencia de la vida.



Visualicen mejor la idea con la imagen, ¿Sencilla verdad?, pero imagino lo complicado que debió ser el programa gif para sus creadores, gracias a este programa podemos ver la imagen en movimiento. 

En este caso, “Lcomplicado, es hacerlo simple”.


Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

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