viernes, 11 de enero de 2019

Acudiendo a tu encuentro


Aunque no lo recuerdamos, hace muchos años, quizás miles, nos embarcamos en una travesía llamada vida, decidimos venir a este planeta y probar miles de experiencias: 
Dulces y amargas, cortas y largas, grandes y pequeñas, sabias y necias...



Y aún seguimos al frente de ese viejo navío, que en cada encarnación se renueva, pero solo por fuera, guarda en su interior algunas secuelas y una larga historia que contar.                                            


El viento sopla en varias direcciones, no lo contraríes, más bien coopera con él, siéntelo con intensidad, respira su aire fresco y su pureza, son parte de ti. Cuando sepas exactamente en qué dirección va, déjate llevar y espera a que te eleve y te impulse a volar en otros cielos, otros amaneceres y atardeceres, incluso a nuevas vidas, en las que a pesar de tu apariencia, vas a seguir siendo Tú.       
                                                                      


Precisamente el 8 del corriente, celebré mi cumpleaños lejos de casa, en compañía de mi hija menor Emilia, me fui de tour a conocer dos lugares de mi país que no conocía aún, “El Salto del Limón” y “Playa Portillo” que pertenece a las Terrenas, ambos lugares están en Samaná, una de nuestras hermosas provincias turísticas. 
                                 

Quizás no fue el mejor cumpleaños de mi vida, pero fue diferente y espectacular, es donde el viento y mis ansias de cambios me querían llevar, y me lo disfruté a pesar de no estar con toda la familia. El alma sabe reconocer las señales y el universo solo espera tu cooperación para hacer realidad algunos sueños.


Es por eso que siempre hay que decir “Sí “a la vida y simplemente explorar otros cielos con alegría y gozo en el alma. Tuvimos algunos inconvenientes en el viaje, pero eso no le restó entusiasmo, alegría y disfrute.



Lo que sentimos frente a esa imponente cascada conocida como “El Salto del Limón”, no hay forma de describirlo, no hay fotografía que le haga el honor de revelar su verdadera belleza, es como pararte frente a la perfección de la creación y todo lo que no sea observación silenciosa, respeto, admiración y agradecimiento por estar ahí formando parte de ella, sale sobrando. 



La playa aunque hermosa no es lo que esperábamos, las terrenas tiene hermosas playas paradisíacas, pero por lo retirada que estaban y tener otro destino anterior en programa, no pudimos llegar hasta ellas, igual me quedan motivos para volver y conocerlas.


Ahora les haré una pregunta: 

¿Se reconocen en la siguiente imagen, con un corazón prisionero, enjaulado a voluntad propia por inconsciencia o por falta de entusiasmo y valor, navegando en un mar de desilusiones? 


Sepan que en realidad la vida no es así. Eso nos pasa cuando nuestra alma es muy joven y con escasas experiencias en el planeta, o cuando somos almas muy viejas, cansadas y con un cúmulo de experiencias y nos sentimos empujados y obligados a vivir cosas que aparentemente no queremos volver a vivir. Pero no olvidemos que fuimos libres de elegir, fue nuestro deseo experimentar esas emociones, y debemos seguir siendo libres aun sean muy dolorosas, la libertad no puede ser negociable, pues necesitamos usarla para poder lograr nuestro objetivo y el del universo, a quien le prestamos un invaluable servicio, el de explorar los diferentes niveles y estados de consciencia  del Ser.


Cambia de actitud, confía y sonríe, fue tu decisión estar aquí y estuviste de acuerdo en pasar esas adversidades, así que siéntelas, supéralas y libéralas, son parte del proceso de la vida, el universo es tu aliado, esta contigo y tú con él. Cada vicisitud tiene su por qué y su solución, no te apresures en tomar decisiones que luego lamentarás, espera tranquilo tu mejor ola para surfearla y vencer tus miedos, confía en tu poder interior y tu esencia divina, no hay nada que temer, ni nada que no seas capaz de trascender.


Sin mirar atrás, sin arrepentimientos y sin dudar, sigue descubriendo y descubriéndote, cada vez te acercas mas a ti, hasta que llegue el día en el que te reconozcas completamente, te mires y admires y decidas abrazarte, y gritar cuanto te amas y anhelabas encontrarte. 


Al reconocerte y aceptarte tal cual eres, todos y cada uno de tus distintos “Yo” corren a su encuentro y se funden en un mismo abrazo, y juntos abrazan esa eternidad que son, y todos ya convertidos en uno, trascienden a un mundo mejor, o tal vez solo diferente, pero sientes un gozo interior que te aligera, te purifica y te convierte en un Ser de otra dimensión, donde todo se viste de puro amor.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

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