martes, 31 de enero de 2017

Todo está vivo

Nada puede estar muerto, ya que todo está contenido dentro de la vida. Todo está vivo y felizmente respirando al compás del universo infinito. Incluso dentro de las cosas aparentemente muertas y putrefactas se produce y hay vida. Los cadáveres generan gusanos, la vida nunca termina, simplemente se transforma en otra forma de vida.

El universo está vivo y todo lo que está contenido en él también lo está, ya que existe. No pueden existir células totalmente muertas dentro de las vivas, pueden aparentar inertes mientras completan su transformación, pero es seguro que hay vida en su interior.

A esta imagen le llamarían un paisaje vivo y otro muerto, pero si existe es porque está vivo y respira, por lo tanto no está muerto, nada lo está totalmente.

¿Creen que el cabello y las uñas son tejido muerto porque aparentemente no sienten ni padecen al cortarlos? Es un hecho que no duelen, pero si fueran tejidos totalmente muerto no crecieran. 

¿Creen que el árbol que no parece sentir dolor al cortarlo, está muerto por el hecho de no tener ningún tipo de reacción inmediata aparente? 

¿Creen que el agua está muerta porque no seamos capaces de sentir toda la vida que posee? ¿Saben la cantidad de vida que guarda una gota o un sorbo de agua en su interior? ¿Alguna vez han sentido lo viva que está el agua? ¿Por qué creen que es tan energizante? Simplemente porque es pura vida.

¿Creen que las rocas y montañas no respiran? ¿Que están muertas por permanecer inertes en apariencia? ¿Tienen idea de la enorme actividad vital que hay en ellas? ¿A qué creen que se deben en realidad los sismos?
  
Pasividad, inercia o ausencia externa de vida, no significan muerte. La descomposición de un cadáver, un proceso biológico y químico que se deriva de la aparente muerte, pero es una muestra fehaciente de que nada muere, de que la vida solo se transforma, de que es eterna.

Les comparto un extracto tomado del siguiente enlace que habla del tema:

“El proceso de descomposición de un cuerpo es uno de los mecanismos biológicos más comunes, naturales y de hecho, más lleno de vida que existe. La descomposición es un proceso químico y biológico natural, sumamente necesario para el funcionamiento y desarrollo de la vida de cualquier bioma. Este proceso fue objeto de estudio para las ciencias a lo largo de la historia y hoy existe una rama de la ciencia que se encarga de estudiar el mismo en profundidad: la Tafonomía. El cuerpo, el organismo y sus sustancias, sufren un proceso de deterioro, como resultado una serie de cambios de diversa índole, hasta que finalmente se desintegra. En el proceso participan todo tipo de factores, tanto climáticos como físicos y químicos, de origen interno y externo, que ayudan a acelerar el proceso. Todo termina por descomponerse para transformarse en un nuevo estado de la materia, la cual se recicla y pasa a nutrir el medio, que luego dará lugar a nuevas formas de vida. En pocas palabras, mientras que un cadáver se desintegra se llena de toda clase de sucesos repletos de vida”

Fin de la cita

Como pueden ver amigos lectores, todo está vivo, se cree que la vida conlleva muerte pero la aparente muerte es lo que más vida genera. Esta realidad debería ayudarnos y bastarnos para cambiar nuestra perspectiva y actitud derrotista ante la muerte. Esa aparente muerte es solo un reposo, es el comienzo de una nueva forma de vida. 

Es tiempo de dejar de lamentarnos y sufrir tanto por causa de la muerte. Si bien es cierto que el hecho de ya no tener materialmente a nuestros seres queridos de la misma forma en que los conocimos, no es menos cierto que permanecen a nuestro lado de manera más cercana después de su “muerte”. 

¿Se han preguntado por qué será? Si, si, si, ya sé que me dirán que es porque los seguimos amando igual y los llevamos por siempre en nuestros corazones..., eso es solo una parte de esa realidad, la verdadera razón es porque tenemos vida eterna.


El título del libro “Vida después de la vida”, de Raymond A. Moody, bien le queda como anillo al dedo al tema que abordo (solo el titulo, el contexto no se refiere a este enfoque al que hago alusión en mi escrito), ya que no utiliza la palabra muerte en su titulo, si no que enfoca vida tras la vida y es el enfoque correcto, ya que siempre habrá vida, todo está vivo y nada en realidad muere, ni el cuerpo ni el espíritu, solo acatan ambos otra forma de vida.

Así es que eviten preocuparse, ya sea por enfermar, por envejecer o por la aparente muerte..., es la vida transformándose. Simple y sencillamente ocúpense de vivir, de vivir y de vivir, porque es lo único que vamos a experimentar, la vida, una tras otra, transmutándose, transformándose, cambiando de apariencia, de composición, de propósito…, pero conservando en su interior la semilla que la genera, que es su naturaleza intrínseca, su esencia, el maravilloso poder divino que produce el milagro de la vida eterna.


A cada paso que des, siente la vida a tu alrededor, agradécela, respétala y hónrala, es una extensión de ti, de tu vida y de la eternidad, y la mejor manera de hacerlo es viviéndola intensamente, sin miedos o preocupaciones vanas, de todas formas vamos a vivir, por más que creamos que vamos a morir, no será así, viviremos por siempre. 

Aunque entremos y salgamos como lo hacemos en nuestras casas, aunque hagamos una pausa, como lo hace el gusano antes de convertirse en mariposa, como lo hace el cadáver antes de transformarse en otra cosa, como lo hace el agua que se evapora antes de regresar convertida en lluvia, como lo hace la tormenta antes de volver a convertirse en calma, como lo hace… 

Como lo hace la vida, para transformarse en nueva vida


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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