jueves, 4 de febrero de 2016

La balanza

Balanza: es un instrumento que sirve para pesar, los hay de diferentes tipos; la balanza más conocida es la formada por dos platos que cuelgan de una barra horizontal que está sujeta por su centro a otra barra vertical y permanece nivelada en equilibrio; el objeto que se quiere pesar se coloca en uno de los platos, y en el otro se van colocando pesas hasta nivelar horizontalmente la barra.

Balanza en sentido figurado es la comparación que el entendimiento hace de las cosas, por eso se dice muchas veces que hay que pasar balance de nuestras vivencias o de nuestras bendiciones. Precisamente este es el móvil de la entrada, concientizarnos y sopesar diariamente lo que estamos haciendo, recibiendo, dando y asimilando para nuestro crecimiento personal y espiritual. 




Este tipo de balanzas debería ser la joya predilecta, el perfecto detalle infaltable en el hogar y en todas las empresas e instituciones, en fin en todas partes, para que siempre tengamos presente en primer lugar mantener el equilibrio, en segundo lugar, ser justos y en tercer lugar sopesar las polaridades, pero generalmente solo se usa en las instituciones ligadas a la justicia gubernamental.





En la mayoría de los hogares podemos encontrar otros tipos de balanza, las cuales solo nos sirve para pesarnos o pesar cosas, no para recordarnos que debemos equilibrarnos y ser más justos. 

Por ejemplo, si consigo una remuneración extra, la coloco en uno de los platillos y veo que estoy en desequilibrio, así que debo buscar la forma de equilibrarme de nuevo ¿Cómo?, pues podría hacer una pequeña contribución de ese extra a un necesitado, ese gesto vale más que la cantidad que done, por lo que su peso se le añade a esta pequeña cantidad y volvería a estar equilibrado.

Otro ejemplo, si he ofendido a alguien quedo desequilibrada, debo colocar esa ofensa en la balanza y sopesar y resarcir lo mal hecho con una buena disculpa de corazón, así recupero mi equilibrio, no es sano postergar este tipo de acciones. 


La vida es un fluir, dar y recibir, recibir y dar, así que mantenla circulando, fluyendo, de esa forma mantienes oscilando equilibradamente la balanza. 

Siempre que recibimos nos desequilibramos, sea bueno o malo lo que se recibe hay que compensar esa dádiva, ya que no hay mal que por bien no venga, la única forma de hacerlo es dando algo bueno de nosotros. 
Nadie da de lo que no tiene, así que la vida se encarga de darnos, y dependiendo de lo que hagamos con esa dádiva, de cómo nos comportemos ante esta, dependerá nuestro equilibrio y con él nuestra armonía y bienestar.


El hecho de recibir esta inspiración y compartirla con ustedes, no me hace más
justa, ni implica que esté equilibrada, así que el mensaje recibido es primeramente para mí, por lo que saldré a comprar mi balanza, ojalá y pueda comprar varias para ponerlas en diferentes partes de la casa, es una forma de trabajar mejor ese recordatorio, como dice el dicho: “La ley debe comenzar en el hogar”.

 Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

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