martes, 30 de julio de 2013

Compartiendo sensaciones nuevas

La mayoría de las personas comentan que su despertar de la conciencia se inició cuando comenzaron a dudar del sentido de la vida y se hicieron las preguntas claves, ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué y quien realmente soy? Y cosas por el estilo, cuando la duda empezó a invadirlos.

Este no es mi caso porque desde temprana edad recuerdo estar llena de dudas y de interrogantes, soy incrédula o desconfiada (la que más te guste) por naturaleza. Me gusta cuestionar, indagar y descubrir la esencia de las cosas por mí misma.

Otras personas cuentan que empezaron a pensar diferente al caerles un determinado libro en las manos, de auto ayuda o cualquier otro tópico, pero que contenía algo en específico que los puso a pensar, les llego muy hondo y removió su memoria dormida y se les hizo la luz.

Este podría ser más bien mi caso. Siempre me ha gustado leer, he leído mucho a lo largo de mi vida, gran variedad de libros y de diferentes tópicos. 

Empecé a leer los famosos libros de auto ayuda por sugerencia de mi hermana menor. 
El primero que leí de ese género me llego bien hondo, creo que abrió la primera brecha del despertar, fue “Auto liberación interior” de Anthony de Mello, excelente libro, a mi juicio iba acorde con mi espíritu rebelde e indomable, destruyendo altares. Unos años después leí un libro que se titula “Martes con mi viejo profesor”, también conocido como “Encuentros con Morris” de Mitch Albom, este libro que no es propiamente de auto ayuda, trata de una historia real, pero la manera en que su protagonista enfrenta la muerte, y los sabios consejos y mensajes que contiene, cambió por completo mi perspectiva de la vida y la muerte y reafirmó el efecto que me causó el libro de Anthony de Mello. 

Continúe mi lectura por esa corriente y descubrí a Osho, definitivamente me impactaron sus libros y escritos, me identifique inmediatamente con él. Luego leí “Sincrodestino“ de Deepak Chopra y se podría decir que este libro afianzó mi despertar, le puso la tapa al pomo, como dice el dicho, ya que estaba teniendo tantas coincidencias y pasando por sensaciones y experiencias extrañas muy a menudo. 


A partir de ese momento no he parado de leer y enriquecerme de grandes escritores y revolucionarios del pensamiento como: Khalil Gibran, Nietzsche, Osho, Eckart Tolle,  Chopra, y muchos más, teniendo en cuenta siempre que nadie tiene la verdad absoluta y que no todo lo que dicen los libros es palabra santa, así que leo, releo, pienso, dudo, asimilo, “tomo y dejo” y saco mis propias conclusiones y tengo mis convicciones propias, que aunque no sepa explicártelas, para mi están tan claras como que el sol brilla de día y la luna de noche, he crecido y trato de seguir creciendo emocional y espiritualmente y porque no, también intelectualmente, ya que el despertar interior nos enriquece en todo ámbito, aunque ese aspecto intelectual empieza a parecernos irrelevante, nos hacemos más sabios en un aspecto y nos convertimos en ignorantes por deseo propio en otros.

Harolina P.

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