viernes, 20 de abril de 2018

Situaciones de la vida

Amables lectores, empezare esta reflexión planteándoles la siguiente interrogante:

¿Cuál de estas tres consideran es la opción correcta?

1. Pasar por la vida sin saber que pasaste.
2. Vivir la vida de manera que esta te arrolle y te desgaste.
3. O aprovechar y disfrutar lo que llega, con determinación y autenticidad, confiando y creyendo en tu intuición y tu sentido de libertad.

A primera vista, parecería que entre estas tres hay una respuesta correcta y dos erróneas, pero yo diría que ninguna lo es, las tres son correctas, todo va a depender del propósito de vida que traigas arraigado en tu alma y en tus genes. 


Cada cual posee habilidades y dones que le llevan a cumplir su propósito y a colaborar con el propósito colectivo de la humanidad, y es muy probable que para que este último se cumpla, sea necesario que cada una de estas opciones tenga participantes activos que se identifiquen con ella. Es por eso que han surgido...

Los apáticos, esos que todo le da lo mismo y la vida se les va sin darse cuenta, sin sentirla; estos se decantan por la primera opción.

Los intrépidos, esos que se quieren llevar el mundo por delante porque desean vivir al máximo y con prisas, la vida se les va al vuelo, pero la han sentido a quemarropa, a puro pulmón; estos se deciden por la segunda opción.

Y los prudentes, esos  que todo lo saborean con atención pero con cuidado, centrados y buscando el equilibrio en todo lo que hacen, poniendo énfasis en su sabia mansedumbre; estos son los que prefieren la tercera opción. 

La gran mayoría esta entre estos términos, se mantiene bailando entre una opción y otra, no definen con claridad su propósito y mucho menos su posición, pero cuentan y son los mas, como dice una vieja canción del grupo puertorriqueño “Haciendo punto en otro son”, *Aunque tu no sepas que estas viviendo, se te esta sirviendo y estás comiendo...*

Como sabemos y dice el dicho, “Hay de todo en la viña del Señor”, es por eso que no hay respuestas incorrectas en la interrogante inicial que muestra estas tres opciones, todas estas vertientes son validas y necesarias, son parte importante e imprescindible de la evolución, y forman la diversidad, el collage de la vida y la humanidad, al menos en este planeta y este plano tridimensional. 



Si nos fijamos bien, todo el que ha hecho algo grande en la vida, o algo valioso de su vida y saltó el muro de la mediocridad, o caminó la milla extra, o se salió del redil, o sea, rompió los esquemas y ha traspasado los límites fijados como patrones de la conducta social establecida como normal. 
Todos y cada uno de ellos han tenido ese propósito muy claro o se han esforzado más de lo habitual por tenerlo claro y lo han conseguido, y estas tres opciones muestran ese punto de inflexibilidad en el rol de esos humanos; o fueron muy apáticos, o fueron muy intensos (aunque se vea contradictorio), o por otro lado fueron muy cuidadosos y perseverantes en sus ideas. 

Nombrar personas que han hecho esto sería una pérdida de tiempo, primero porque sabemos que existen y existieron, y segundo porque hay mas nombres de los que podemos retener, y además un gran numero se queda en el anonimato, sin siquiera ser reconocida su genialidad. 


Pero estoy segura de que en todas esas personas, el móvil no era precisamente ser recordadas por toda la eternidad o hacerse famosos, sino mas bien seguir el dictado de su guía interior y hacer lo que en su fuero interno sabían que tenían que hacer, sin fanfarrias ni alfombras rojas, simplemente haciendo uso de su intuición, cultivando sus dones y desarrollando sus talentos para generar un bien colectivo. 
Pero más que todo, fueron perseverantes y pacientes en su identificación, teniendo fe en ellos y sus inspiraciones divinas (aunque muchos crean que no fueron tan divinas), y sabiendo que eran capaces de lograr lo que se proponían gracias a un empuje o poder a su servicio, incluso superior a sus fuerzas y conocimientos, pero dentro de sus propias convicciones.

Nada es fortuito y nada es lo que parece ser, todo es una ilusión, pues segundos antes de divisarlo, ya habrá cambiado y habrá sufrido una ligera alteración de su infinita y efímera realidad. 

El presente no es más que un bello instante, fugaz y estático a la vez, pero que se pierde rápidamente en el pasado y se disuelve en un futuro que siempre se aproxima, pero nunca acaba de llegar, pues en el instante en que llega deja de ser futuro para convertirse en presente.

Termino dejándoles la siguiente exhortación...

¡Vivan con autenticidad su vida! 

Oren con fe, trabajen con entusiasmo y perseverancia, vivan con alegría y gozo interior, y que permanezca el amor y la paz en cada instante de sus vidas.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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