miércoles, 5 de marzo de 2014

Peccata minuta

Todos o al menos casi todos sabemos lo que son los anteojos, los binoculares y las lupas y para qué se usan, pero demos un repaso, nunca esta demás.

Anteojos o espejuelos: instrumento óptico formado por dos lentes y un armazón que se coloca sobre la nariz y se apoya en las orejas y sirve para darnos una mejor visión de los objetos cuando nuestra vista falla.


Prismáticos o binoculares: instrumento óptico usado para ampliar la imagen de los objetos distantes observados, poseen un par de tubos y cada tubo contiene una serie de lentes y un prisma, que amplía la imagen para cada ojo. Las lentes encaminan la luz y el prisma corrige la imagen colocándola en la posición correcta, así permiten enfocar la imagen ampliada en nuestros ojos.

Lupa: instrumento óptico que consta de una lente convergente de corta distancia focal, generalmente sujeta a un mango, que desvía la luz incidente de modo que se forma una imagen virtual ampliada del objeto por detrás en línea recta.


Imagino que se estarán preguntando el móvil del tema, pues bien…, vayamos al grano.


¿Alguna vez han tratado de ver por los binoculares colocándolos al revés?, o sea, poniendo la parte grande en nuestros ojos y no la pequeña como debe de ser, si lo han hecho se habrán dado cuenta de que ocurre lo contrario, el objeto se aleja mucho mas de la realidad y la función es acercarlo.
Bueno pues eso pasa con nosotros cuando recibimos alguna crítica, tendemos a analizarnos y enfocar nuestros defectos y errores, primero sin usar los anteojos a sabiendas que estamos cortos de vista, segundo nos ponemos los binoculares al revés para verlo más pequeño aun, y tercero ni pensar remotamente en usar la lupa. En cambio, cuando de analizar y ver con ojo crítico a los demás se trata, en primer lugar nos ponemos anteojos bien cerca para mejor visualización aunque tengamos 20 /20, luego nos colocamos los binoculares de forma correcta para acercar y aumentar lo mas que se pueda el objetivo y por ultimo en la mayoría de las ocasiones nos auxiliamos además de una lupa para obtener la imagen virtual y amplificarla aun mas.
Con razón es que vemos tan fácilmente la paja en el ojo ajeno y somos incapaces de ver la viga en el nuestro, tendemos a tener súper poderes de visibilidad para ver las faltas ajenas y a quedarnos ciegos a la hora de ver las nuestras, por eso lo que es una falta de orden mayor en el prójimo en nosotros es solo peccata minuta.

Me parece que si empezáramos a hacer lo contrario mejoraríamos mucho como seres humanos y nuestras relaciones interpersonales también mejorarían un 100%.  


Usemos espejuelos, binoculares y lupa para autoanalizarnos, y que nos basten nuestros ojos y un corazón amoroso para analizar al prójimo y así sus faltas también sean, peccata minuta.

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe
http://www.elcaribe.com.do/2014/04/15/correo-los-lectores


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