miércoles, 19 de febrero de 2014

Conflictiva confusión




Trato de aclarar mis ideas, ordenar mis pensamientos y entender las razones que han llevado a un gran número de ciudadanos dominicanos a proclamar que existe el riesgo de perder nuestra soberanía, luego de que se dictara una sentencia injusta para establecer una ley migratoria nacional. No quiero entrar en detalles pues es un tema harto divulgado y machacado a puño y dientes. No sé qué oscuras razones se esconden detrás de toda esta parafernalia que se ha generado a nivel nacional e internacional, entiendo que como seres humanos (no digo dominicanos), debemos estar dolidos y ofendidos de tal medida tan abusiva y discriminatoria, además de desastrosa para ambas naciones, ya que nos afecta de mala manera tanto a los dominicanos como a los haitianos. Recuerdo haber escuchado una frase que dice algo así como: “No hagas a tu hermano lo que no quieres que te hagan a ti”, tal vez no dice textualmente estas palabras pero ese es el concepto.
Alguien dijo y al parecer tenía mucha razón cuando lo dijo “Al pueblo hay que darle pan y circo”, y como a este pueblo le falta pan debido a la enorme deuda externa y más que nada al desfalco económico de los gobernantes y sus funcionarios, le están dando hace tiempo una sobre dosis de circo, cuando se acaba uno enseguida montan otro, la cosa es mantenernos lo más entretenido posible para distraer la barriga hambrienta del pueblo, en otras palabras “Que hagamos de tripas, corazón”.
Se está hablando mucho de perder la soberanía y yo me pregunto ¿Cuál soberanía?, ¿La de un nombre?, es lo único que nos queda, ¿Acaso estoy equivocada respecto al significado de esta palabra? Bueno puede que si lo este, así que por las dudas busque su definición y aquí les dejo estas dos:
Soberanía:
1  Autoridad más elevada sobre el poder político de un pueblo o una nación
2 Gobierno o dominio que un pueblo o una nación ejerce sobre sí mismo, en oposición al gobierno impuesto por otro pueblo u otra nación.
Mi corta inteligencia,  mi poco entendimiento y mi pobre sentido común me dicen que la soberanía hace tiempo que ya la perdimos, somos un pueblo endeudado hasta el tuétano, gobernado y maniatado por nuestros acreedores, saboteados, desvalijados y ultrajados hasta más no poder por ellos y por los que supuestamente deberían ser nuestros mayores defensores, los representantes del Estado y todo su sequito y arsenal, si, desangrados por ellos los “macarras”, que una vez más avergüenzan la memoria de nuestros Padres de la Patria  Duarte, Sánchez y Mella  y la de todos aquellos ciudadanos que lucharon para darnos un nombre respetable y convertirnos en una nación digna, decente y sobre todo libre de toda dominación extranjera, cosa que hace muchos años perdimos y no precisamente por la migración haitiana ni por abuso de poder de ellos sobre nosotros, ya eso paso a la historia, sino por la ambición, el descaro y los bajos escrúpulos de un pequeño grupo de “supuestos ciudadanos dominicanos”, pequeño en cantidad pero grande en maldad y falta de moral, humanidad, respeto y amor al prójimo y a ellos mismos y su descendencia.    
Nuestra historia habla por sí sola, al parecer nos gusta ser pisoteados y siempre que se hace algo bueno a base de muchos sacrificios y derramamiento de sangre, aparece alguien de nuestro bando que está predestinado a deshacerlo, a impedir nuestra libertad. El caso es, que aunque nos llamemos Republica Dominicana, enarbolemos nuestra hermosa bandera y entonemos orgullosamente ese precioso himno nacional, no nos engañemos mas, nos debemos a nuestros acreedores con una deuda externa infinita, impagable hasta con la vida de todos sus habitantes, aunque ellos nos deban en realidad más a nosotros, depredaron nuestros sueños, nos han robado nuestras riquezas y a nuestra gente, que emigra hacia el norte al igual que los pájaros lo hacen hacia el sur. Como dice Mario Benedetti  en el poema “Curriculum”, el cuento es muy sencillo. 
Dicen que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista y que la esperanza es lo último que se debe perder, pero también dicen que si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Los exhorto a leer el poema, lo copie en la pagina (poemas/fabulas/mas)

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

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