Se dice que, a amar, se aprende amando. Lo que quiere decir, practicando con el amor hasta llegar a amar. Esto me deja ver que el amor hay que ganárselo. Y al igual que en todo aprendizaje, hay un entrenamiento previo, una constante dedicación, disciplina, perseverancia y un fuerte deseo de alcanzar la meta, de triunfar.
La palabra AMOR, en el idioma español empieza con A y termina con R. Y es casi seguro, que siguiendo la pista de esas dos letras, nos lo ganamos. ¿Cómo? Siendo
Amables y Afectuosos
Responsables y Respetuosos.
Esas cuatro palabras que menciono, nos facilitan un rejuego o actitud de vida que nos conduce al amor, a ganarlo, a ser amados. Y más que ganarlo o merecerlo, fomentarlo y hacer que florezca en todo nuestro entorno. Y digo florezca porque su semilla la llevamos todos dentro.
El amor está en todo y en todos, pero la mayoría lo guarda tan oculto en su interior que hay que escarbar y regar mucho en sus adentros para que lo dejen crecer y manifestarse. Por eso, insisto en que debemos entrenar para ganarlo, como lo hacemos con cualquier cosa que deseamos obtener.
Nos hemos convertido en seres amargados y agobiados por la tanta presión social a la que estamos sometidos, que vivimos a la expectativa, alertas, y ante cualquier indicio de ataque hacemos lo siguiente; disparamos primero, nos atrincheramos y justificamos, o emprendemos la huida.
Las tres son actitudes cobardes, propias del miedo al que hemos sido sometidos y están muy alejadas del amor.
Pero la buena noticia es que el amor nunca muere, siempre vive y late junto a nosotros, es solo que andamos ciegos y llenos de tanta ambición, angustias y hasta resentimientos, que amar y ser amado no siempre se logra. Estas cuatro simples palabras son una herramienta efectiva para empezar a lograrlo.
Acercarnos con la bandera de la paz, de la empatía, la comunión y comprensión, del afecto y el respeto, en definitiva, del AMOR, es lo único que demuestra nuestra valía y valentía y nos hace triunfadores, ganadores por excelencia del buen vivir.
Hay varias palabras que empiecen con A que son una verdadera llave maestra para cambiar el rumbo de la humanidad y ondear de manera mundial una misma bandera que nos identifique a todos.
Amabilidad, Amistad, Afecto, Apoyo, Altruismo, Atención, Admiración, Agradecimiento…, y muy en especial AMOR.
Toda una amalgama de referencias de cine que han inspirado a muchos de sus lectores a volver a deleitarse con el séptimo arte, yo entre ellos, pero más allá de todo eso, de su sencillez, amabilidad, amistad sincera, visitas y comentarios en nuestros blogs que marcan la diferencia. Entre otras bondades que posee, la que mejor lo define, es su amor por lo que hace y por la forma amorosa en que lo disfruta, poniendo su alma en ello. Su modo gentil, respetuoso y afectuoso lo dejan muy claro.
Además, es certero, reflexivo, con una sabia inteligencia natural y una personalidad transparente que lo hace portador de una gracia muy particular, la de ser un marciano al que todos han llegado a querer y tras el cierre de su blog marciano, vamos a extrañar.
Miguel, tu foto de perfil con esa sonrisa tan diáfana, está grabada en nuestras retinas y cuando veamos una película, es casi seguro que te pensaremos.
Que la vida y el amor que riegas y posees te lleven por hermosos senderos de dicha y serenidad.
GRACIAS DEL ALMA MIGUEL, EXITOS EN TU ANDAR.
P.D. Perdón por tomar la foto sin tu permiso y acepta este pequeño detalle como regalo de Reyes, mereces esto y mucho más.
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