martes, 18 de abril de 2023

El Sentido del Agua

¿Qué es Avatar?

Empezaré por dejarle algunas definiciones.

1. Como avatar se conoce, desde el punto de vista de la religión hindú, la manifestación corporal de una deidad, especialmente — aunque no únicamente — Visnú. La palabra, como tal, proviene del sánscrito avatâra, que significa ‘descenso o encarnación de un dios’. En este sentido, el hinduismo concibe al avatar como ser divino que desciende a la tierra en forma de persona, animal o de cualquier otro tipo de cuerpo, con la finalidad de restablecer el dharma, o ley divina, y salvar al mundo del desorden y la confusión generada por los demonios.

2. En otras religiones también se utiliza este término recordando las encarnaciones de otras deidades. En este sentido, “avatar” es todo espíritu que ocupa un cuerpo terrenal, que es una manifestación divina en la tierra. 

(Esta definición nos induce a entender que todos somos avatares, ya que somos seres espirituales de esencia divina, atrapados en un cuerpo terrenal).

3. La palabra avatar también se usa, en sentido figurado como sinónimo de reencarnación o transformación.

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4. Otro significado es que Avatar, es también una vicisitud o incidente que obstaculiza o dificulta el desarrollo o la correcta evolución de alguna cosa. Por ejemplo: “Todos estamos sujetos a los avatares de la vida”. 

Atendiendo a esto y, dicho de otra manera, los avatares, son los tropiezos en el caminar por la vida. 

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Cuando salió la serie animada 'Avatar: La Leyenda de Aang', la vi junto a mis hijos y la disfruté tanto o más que ellos, hay tanto aprendizaje en ella que empecé a verla por capítulos y tomar notas, tengo los cd en casa. 
Hicieron una película de estos, pero nunca la llegué a ver, mi hijo Félix me dijo que no era igual que la serie. Podría darle una oportunidad, está en Netflix.

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Pues bien, cuando salió la película “Avatar” en el 2009, tenía años sin ir al cine y la fui a ver con mi hija mayor Viola Milagros. Quedé fascinada con la película, el tema que trata, los personajes, los efectos especiales y con todo… Así que cuando se anunció la parte 2, que creía innecesaria, pensé en ir al verla al cine por los efectos y todo ese entramado que se disfruta más y mejor en la gran pantalla. Pero la duración me frenó, así que esperé para verla en una plataforma… 

Y por fin la vi hace unas semanas, y aunque es bastante hermosa, en parte me decepcionó. Eso sí, sin restarle crédito más que nada a ese trasfondo de crearnos conciencia sobre el daño que le estamos haciendo al planeta y a nosotros mismos, y a toda la maquinaria y despliegue de imaginación y tecnología.
 
Digo que me decepcionó, uno, por abandonar su pueblo Na'vi y el bosque a su merced, echando por tierra, como se dice, esos ideales del protagonista Jake Sully y su compañera Neytiri (la talentosa dominicana Zoe Saldaña), y dos, por arrastrar el conflicto a un lugar de paz, al Clan Metkayina (Na'vis del océano). Que es precisamente lo que en su mayoría hacemos los humanos, darle largas a enfrentar nuestra realidad sin miedos, o rendirnos.

Vi un interesante documental hecho de diversas entrevistas a los personajes y al director, James Cameron, entre otros, de cómo se hizo la película, que disfruté más que la misma. 

Lo que más me emocionó de la película, fue el contexto narrativo (a manera de poema) dedicado a enseñarles a respirar mejor bajo el agua. 


No imaginan como caló en mi este poema, es tan veraz, al menos para los que poblamos el planeta Tierra...

El camino del agua no tiene ni principio ni final.
El mar está a tu alrededor y en tu interior.
El mar es tu hogar antes de tu nacimiento y después de tu muerte.
Nuestros corazones laten en el vientre del mundo.
Nuestro aliento arde en las sombras del abismo.
El mar da y el mar quita.
El agua conecta todas las cosas, la vida y la muerte, la oscuridad y la luz.
 
En la vida todo evento tiene sus enseñanzas, por muy vacíos que parezcan, hay mensajes ocultos que nos hablan en un lenguaje no verbal, y también, todo tiene sus influencias que van por encima de cualquier entendimiento lógico y espiritual.

Si leemos cada verso por separado, y luego cerramos los ojos para abrir mejor nuestro entendimiento, encontraremos un pozo profundo de sabiduría en cada uno. Me tomaré la libertad de dejarles algunos que a simple vista capté.

El camino del agua no tiene ni principio ni final.
Al igual que el camino de la vida, es infinito.

El mar está a tu alrededor y en tu interior.
El mar nos rige y llevamos dentro su latir, sus olas y cadencia, su sal..., y sobre todo su profunda riqueza.

El mar es tu hogar antes de tu nacimiento y después de tu muerte.
De ahí venimos y hacia él regresaremos, ya que somos gotas de vida prestada del inmenso mar.
  
Nuestros corazones laten en el vientre del mundo.
La Madre Tierra guarda en su interior cada latir de vida que en ella habita. 

Nuestro aliento arde en las sombras del abismo.
Somos el rugir de las entrañas de la tierra, el aliento que le da sentido a su vida y existencia.

El mar da y el mar quita.
El poder del mar está en todo. 

El agua conecta todas las cosas, la vida y la muerte, la oscuridad y la luz.
El agua lo es todo, el principio, el centro, y el final, que da paso a un nuevo comienzo.

¿Recuerdan que les dije más arriba que esa parte 2 la creía innecesaria? 

Si lo notaron usé el verbo en tiempo pretérito imperfecto, o como le llaman también y me gusta más, en copretérito. 
Porque después de ver la película y el documental (en especial las declaraciones de esos jóvenes que de repente se han vuelto famosos y no se lo pueden creer, y de cómo se disfrutaron y aprendieron tantas cosas todos los protagonistas), y de profundizar en todo ello y en este poema, cambié de opinión. 


A pesar de, a mi entender, haber perdido la magia y emoción inicial de la historia, y decepcionarme, sigue siendo una película fantásticamente genial, un lienzo perfecto de nuestra vil realidad, pintado con tinta futurista, y fantasía que bien podría terminar siendo verdad, ya que andamos en busca de esa “Pandora” que nos permita refugiarnos, cuando el planeta que estamos destruyendo sin piedad, ya no lo pueda hacer más. Y quien quita que también allá vayamos a destruir un mundo de paz.   

El agua es el único sentido del planeta, es: su vista, oídos, olfato, gusto, tacto, su sensibilidad, y mucho más, sin ella no podemos vivir los humanos, ni animales, minerales y plantas…

El sentido del agua, es la vida, que late más allá de la eternidad.  


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

domingo, 2 de abril de 2023

Extrañezas...

Hoy hace justo un mes que coloqué mi última entrada, tanto las musas como yo estamos raras, negadas a dialogar y entregadas al silencio interior, y créanme que ha sido tan placentero este mes de marzo, sin presiones de ningún tipo, solo respondiendo a esos anhelos del alma que para nada son exigentes ni ruidosos, más bien placenteros y gozosos.

Pero, el bendito pero de siempre, algo dentro de mí, pide que me siente a escribir a pesar de mi sentir y de los inconvenientes con mi máquina, y ya saben, que hay cosas que no desoigo por muy perezosa que esté, así que me senté y aquí estoy tecleando sin saber que decirles, a pesar de lo hermosa que está la tarde…

Es como si estuviera en reposo, envuelta en un capullo, inactiva, casi muerta en apariencia, y por el contrario no es así, sigo activa y me siento tan viva, que se me hace imposible no estar en calma y en paz, sentir amor y serenidad a pesar de todo lo que sucede a mi lado. 
Hay un gozo interior, ese de solo ser, nada falta, así que no es necesario hacer nada, ni siquiera hablar. Lo que haces no te pesa, porque lo haces con amor, y ese gozo silencioso, lo expresa todo sin pronunciar palabras.



Miro a lo lejos y lo veo todo tan cercano, tan diáfano y amigable…, el cielo soleado, limpio de nubes y muy azul, la brisa fresca, las aves cantando ¡tan contentas!, y una grata tranquilidad a mi alrededor, que me cuesta creer que este no es un mundo de amor y paz, que es un mundo de conflictos. Sí, al parecer estoy actualmente dentro de un capullo o burbuja que me tiene fascinada y algo más extraña de lo común.  

A pesar del dolor físico de mi cuerpo, que a veces se excede más de lo normal, de que los quehaceres son interminables y agotan, y de todo lo que se cuece a fuego lento en mi vida y en la de mis seres queridos y demás, me siento gozosa y en paz, a veces no me reconozco, supongo que la madurez y antesala de la vejez tienen sus encantos. Bienvenida y dichosa sea esta etapa también.

Hoy el mar está susurrando mucho en mi oído derecho, no se si les ha pasado, pero bloquea el sonido exterior y solo escucho el sonido del mar en ese oído, es momentáneo. A veces es un pitido muy molesto lo que escucho, o un sonido como el del vacío, que solo sientes el zumbido de la presión. Otras veces quedan bloqueados mis dos oídos y solo percibo un silencio sordo, que me impide escuchar hasta el latido de mi corazón, y parece como si mi corazón y el mundo se hubieran detenido, me quedo tan quieta por ese pequeño lapso de tiempo, pues es una sensación muy extraña el sentir que todo se detiene, hasta que vuelvo a escuchar todo de nuevo y vuelvo a sentir la vida y su latir. 

Hace mucho tiempo que empecé a sentir otras extrañezas, y se han seguido sumando más, esta que les comento es más reciente. 




Como pudieron ver, no tenía nada que decirles, perdonen esta latosa publicación, pero a veces manda la intuición, el corazón, la consciencia, el Ser que me habita, o que se yo… 
Espero salir airosa de ese capullo, con energías nuevas y con mejores cosas para decirles, mientras sean felices, y ojalá sientan ese gozo y paz en sus vidas también, y sobre todo, que sea duradero y transformador. 

Les dejo este bello poema tomado de este enlace:

Tiempo en la alborada (por Melanie White) 

En la quietud de la alborada, hay tiempo.
Tiempo para escuchar la canción en trino
y sentir la caricia del viento.
Tiempo para ver el ligero rubor del cielo
y oler la fragancia de la hierba fresca.
Tiempo para saborear la dulce madreselva
y ser parte del latido de la vida.
Bendecida la alborada
que llena los sentidos con su tiempo de paz.


P.D. He puesto esos “a veces” en negrita y cursiva, porque me recordaron el poema (A veces, solo a veces) de María G. Munguía T, el cual muestro en la imagen y que le va muy bien a mi sentir actual.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 2 de marzo de 2023

Palabras cosidas

Se dice que lo que no te resta, en caso de no sumarte, te deja igual. 
Con esta verdad como estandarte, es propio dar el beneficio de la duda, al incursionar en algo que entendemos nos puede sumar, o por lo menos no hay forma de que nos reste. 

Pues más o menos, ese fue el móvil para decidirme a crear este blog y lanzarme por un camino que no sospechaba me haría tanto bien, y abriría tantas puertas al conocimiento de mi misma, de las demás personas y de la vida en general.




Recientemente leí en La Palabra Diaria la siguiente frase:

Hay un tiempo para todo; los pensamientos, las palabras y las acciones.

Hablaba de lo difícil que resulta comenzar algo, pero que una vez lo hacemos, nos llenamos de entusiasmo divino y esa energía nos sostiene y nos hace imparables.

Esta corta frase, es sabia y veraz, ya que lo primero que asoma es el pensamiento de algo, si no lo pensamos no hay forma de expresarlo, y menos, de llevarlo a cabo y hacerlo realidad. 

El pensamiento es el motor, las palabras son la llave, y la acción es el acelerador, pero sin el conductor dispuesto a hacerlo correr, el vehículo permanece inmóvil y no ejecuta su función. 
Es ahí donde prima la verdadera acción, en el creador de esos pensamientos, que si no los exterioriza convirtiéndolos en palabras para darles cuerpo, y se pone en movimiento, jamás verán acción.

Diría que para crear el blog, casi nada se planificó, solo el inicio, de ahí en adelante ese entusiasmo divino y esa energía que nos sostiene, me ha hecho imparable en esta causa, tanto, que me ha llevado por senderos literarios muy diferentes al pensado y deseado, y al contenido regular del blog. 



Decidí probar nuevas rutas, participando en la composición de microrrelatos, seducida por las propuestas de David Rubio Sánchez en su blog literario “El Tintero de Oro”, que ya forma parte de este blog, pues estas participaciones me llevaron a crear dos páginas más en el blog para agruparlas, que son:


Ambas páginas, ya tienen un buen tiempo y las actualizo según mis nuevas participaciones. En una de ellas encontrarán los enlaces (en las que participo) a las revistas que prepara David.
 
He tenido temporadas altas y bajas en el blog, a veces la gasolina escasea, pero hasta el momento, nunca me ha dejado seca en medio del camino, me da el aviso previo para no hacer tal o cual viaje o hacer un rellenito y evitarme el mal rato. 

A veces tengo la impresión de haber agotado casi toda la reserva, estoy cerca de cumplir diez años con el blog, y confieso que lamentablemente no he vuelto a conseguir llenar el tanque, ¡Uf!, qué costosa se ha puesto la gasolina, ja, ja. 




Renacer o nacer de nuevo es posible, tenemos el poder de decisión y gracias a él podemos reinventarnos y lograrlo. 
Pero cuidado, hay dos actitudes de vida que conviven en nosotros luchando por predominar, son: el entusiasmo y la apatía, una se caracteriza por la alegría y la acción, y la otra por la tristeza y la pereza
Ambas necesarias en momentos muy específicos, pero el predominio habitual de la apatía, marcará nuestro fracaso emocional y personal.

Sabemos que la monotonía aburre, más de lo mismo cansa y desencanta. Pero los cambios cuestan...
 
Aunque lo novedoso atrae y emociona, también asusta, al no tener conocimiento de lo que se pueda presentar, ni el dominio seguro de hacia dónde nos conducirá.
Aun así, esa misma incertidumbre que nos asusta, nos seduce, y frecuentemente nos motiva a correr el riesgo y salirnos de nuestra zona de confort.


Un buen equilibrio de estas emociones es primordial en la vida, ni tan absurdamente miedoso, ni tan repentinamente eufórico, debe haber un punto intermedio de balance. 

Quedarse paralizado en un bucle de pensamientos temerosos, es peligroso, pero arriesgarse sin detenerse un momento a pensar, es igualmente peligroso… 

Por eso hay que volver a la frase inicial

Hay un tiempo para todo; los pensamientos, las palabras y las acciones.

Nunca lo olviden…

Para terminar les dejo una especie de poema que brotó de mí  hace unos días y que titulé 

EL ECO DE MI VOZ  

Un viento fuerte me azotó, 
Grité una y mil veces, 
Y solo escuché el eco de mi voz.

Cuantos silencios eludí
Por no querer gritar
Y negar mi aflicción.

La sociedad nos deja sordos 
Pero la sabiduría de los años 
Nos devuelve la audición.

Si tan solo entendiéramos
El lenguaje del amor
Amaríamos, con todo el corazón.


P.D. Mi hija Viola, la madre de mi bello nieto Malik, me compartió el siguiente enlace de un hermoso corto animado “El niño, el topo, el zorro y el caballo”, que es un hermoso cuento de Charlie Mackesy, y que creo le va muy bien a esta entrega.



I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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jueves, 23 de febrero de 2023

Naturaleza humana

Hace días me topé con este imponente árbol, me emocioné al ver el entramado de sus entrelazadas raíces exteriores, me deleité ante su esbeltez y la belleza de su tronco tan peculiar, su conjunto deja ver el tiempo que lleva ahí, repleto de historias para contar… 

Sentí una necesidad imperiosa de tomarle un par de fotos con mi anticuado celular, y aquí están, me fue imposible abarcarlo completo desde la distancia a la que estaba, que era muy cerca de él. 






Este, como tantos otros árboles, es parte de la divinidad de mi tierra, sus raíces parecen serpientes queriendo llegar al tronco, pero no son más que fuertes ramas rastreras que le dan la fuerza para sostenerse y seguir erguido, al igual que se la dan las ramas aéreas para soportar el soplido del viento sin derrumbarse.
Admirarlo, me llevó a pensar que así somos nosotros, los humanos, somos raíces de un mismo árbol y nos conectamos e interactuamos para mantenerlo en pie. 

El árbol que conformamos los seres humanos, en el que cual serpientes nos movemos sigilosos, nos aglomeramos y hasta nos peleamos por mantenernos arriba, queremos que nos vean y admiren, porque nos hace sentir útiles o importantes… Lleva por nombre “Ambición”, y tiene una gran variedad de frutos, unos comestibles y jugosos que nutren el cuerpo y la mente, otros venenosos que enferman el alma, pero que lucen más apetitosos aún, ya que se camuflajean entre los otros luciendo tentativamente atrayentes. 

Lamentablemente casi siempre caemos en el engaño y nos alimentamos, o mejor digo, nos mal nutrimos con los frutos venenosos, y más tarde, cuando a veces no hay un antídoto para remediarlo, nos damos cuenta del error.
No quiero decir que ambicionar sea algo nocivo, lo que digo es que centrarnos en la ambición (esa que deslumbra), aferrarnos a ella como fuente de la vida, es perjudicial y adictivo, provoca nuestra infelicidad.

Hace poco leí la siguiente frase, la cual encierra una gran verdad y realidad:

“Nos pasamos la vida deseando miles de cosas que creemos necesitar, cuando en realidad las cosas que verdaderamente necesitamos nunca nos faltarán”.

Como bien lo dijo Gandhi, “La tierra proporciona lo suficiente para satisfacer la necesidad de cada hombre, pero no su codicia”.



Para terminar, dejo este fragmento del libro de James Allen titulado “Como un hombre piensa, así es su vida”, que está en el último capítulo, identificado como, Serenidad.

“Aquel equilibrio de carácter que nosotros llamamos serenidad es la lección final de la cultura; es el florecimiento de la vida, el fruto del alma. Es precioso como la sabiduría, ha de ser más deseado que el oro – sí, más que el fino oro. Cuán insignificante se ve quien sólo busca el dinero en comparación con una vida serena – una vida que mora en el océano de la Verdad, por debajo de las olas, fuera del alcance de las tempestades, ¡en Eterna Calma!”


Comparto el enlace a una anterior entrada del blog que trata el tema de la ambición. 


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 20 de enero de 2023

El pequeño Unicornio

Para relajarme un poquito, esta vez las musas han aparecido más locas que nunca, y me han traído un micro para que las incluya en el reto del Tintero de Oro que ha convocado Marta Navarro, por cierto con muy buena propuesta y aceptación, como ya es costumbre en este blog.

He barajado el título, inicialmente me susurraron el de “La locura de los dioses”, pero era muy obvio, así que me decanté por hacerle honor a quien realmente fue el motivo de inspiración, el Unicornio.




El pequeño Unicornio      249 palabras




 ̶ Pase

Llamaron del colegio, me han convocado a una reunión urgente, dicen que mi hijo necesita ayuda psicológica, que debo presentarme de inmediato allá. Es el quinto colegio que hace esto, seguro que es por lo mismo, no quieren aceptar que mi hijo es una deidad y que tiene el poder de convertirse en un Unicornio. 

En otras ocasiones no ha valido que les explique que yo puedo convertirme en Eros y que somos descendientes de los dioses más renombrados del universo, así que esta vez tendré que demostrar que mi palabra es verdad. Espero no llegar a serios extremos, no me gusta asustar a la gente, ni presumir de mi poder. 

  ̶  Entiendo

¡Demonios! No quiero hacerlo, pero no he podido lograr que mi hijo controle sus poderes, y que tampoco alardee de ellos. Lo tildarán de loco y tendremos que abandonar el país o el planeta. No me quedan opciones ya para persuadirlo. Buscaré a mi pequeño Unicornio, como lo llamo cariñosamente.

  ̶  Continúe 

Para nuestra suerte la directora es mujer, seguro que no podrá resistirse a mis encantos. Eros, hará lo propio, sabe que mi hijo ha sufrido mucho con esos incrédulos. Y si no resulta, nos veremos obligados a desatar la furia de los dioses, con lo aburridos que están últimamente… Sí, les vendría bien esta rabieta y desahogo. Vamos Pegaso hay que llegar pronto allá.


  ̶  Doctor, ¿Qué opina de él?

  ̶  No sé qué pensar, pero llévense a Pegaso de aquí. ¡Apesta!


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

 Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 2 de enero de 2023

Trocitos de mí

Arribamos a un nuevo año con ilusiones y esperanzas de que sea siempre mejor que el anterior, por muy bien que nos haya ido. Así que imaginen, si no nos ha ido tan bien, como esas ilusiones y esperanzas se acentúan con más ganas, como una tabla de salvación en medio del mar...

En mi caso, también arribo en unos dias a un año más de vida, los que me leen con frecuencia lo saben. El ocho de enero cumplo años, y el año pasado, el ocho de febrero, recibí un bello y grandioso regalo, un nieto

Por eso quiero empezar el 2023 compartiendoles unas fotos de Malik, mi nieto, para celebrar mi cumpleaños sesenta y tres y sus once meses de vida, que han sido maravillosos para mí, en los que he tenido el privilegio de estar a su lado y disfrutarlo casi a diario, adoro a ese bello niño

Bendita sea su vida y su existencia, que esté plena de salud y dicha eterna.

Aquí posando conmigo, y con mi hija Viola Milagros, su madre.  




Otra cosa que algunos de los que me leen con frecuencia podrían recordar, es que hace unos años (cuatro), perdí un hermano, Teófilo, al que le dediqué en su momento una entrada del blog, aquí el enlace

Esto lo traigo a colación porque en un sueño reciente, recibí un mensaje en forma de frase supuestamente usada mucho por mi hermano, pero él nunca la pronunció, ni la había escuchado antes, así que la tomé como lo que fue, un susurro de su alma queriéndome decir algo, que para mi bienestar descifré enseguida, y lo agradecí en el alma, aquí la frase:
 
“Si tu alma dormita, mécete despacio”.


Y sí amigos, mi alma lleva un tiempo dormitando y yo no estoy en sintonía con ella, la quiero llevar a mil, cuando lo que desea es calma, por eso ese cansancio físico y álmico que estoy sintiendo últimamente. 
Es tiempo de desacelerar los motores y respirar serenidad, de dejar que los demás asuman sus roles, tienen la fuerza y sabiduría interior para hacerlo, y a mis hijos, para eso los preparé y debo confiar en que están listos, y si no lo están, ya saldrán a camino como lo hice yo en su momento... 

Ahora es tiempo mío, de Ser en totalidad Yo, sin interferencias externas, de soltar amarras, y nunca mejor dicho, la familia crea lazos irrompibles, pero hay que darles hilo como a las cometas, y hacerles ver que pueden llegar muy lejos aún les suelte el hilo.

Quiero y deseo seguir estando ahí para lo que me necesiten, pero de observadora y referente, como el árbol que cobija y da sombra pero dentro de sus límites, no más allá. O como un libro de consulta, del que no se espera más que la brecha para abrir la propia sabiduría interior, y se vuelve a dejar en su lugar habitual.

Quiero y deseo seguir escribiendo y dedicarle tiempo a compilar ese libro de mis entradas del blog en sus diez años que serán en julio de este 2023. 


Quiero y deseo con todas las fuerzas de mi Ser, evolucionar lo suficiente para poder trascender de este plano terrenal y no tener que volver a él en ninguna otra vida. Dejar de ser Yo, esa diminuta partícula, para volver a formar parte de ese todo universal que en su momento soltó el hilo para dejarme volar y así poder trascender. 

Sé que ya llevo demasiadas vidas aquí, mi alma es muy vieja en estos predios y cada encarnación va dejando huellas y cicatrices que duelen y sangran, como un recordatorio de otros tiempos y de lo que tengo que solucionar en esta vida actual si no quiero regresar.

Quiero y deseo que el 2023 sea el mejor año de todos, para todos, en el que podamos por fin dar a luz a esa felicidad auténtica que una vez tuvimos y a la que aspiramos todos.

Hace un par de días escuché que el 2022 fue un año de <retos>, y que el 2023 es un año de <consciencias>, y esa es precisamente la percepción que tengo, por eso afirmo que será un buen año, decisivo para los verdaderos cambios esperados para el bien de la humanidad.


Para terminar, quiero hacer mención y agradecimiento especial a varias personas que he conocido en estos predios y que son seres muy especiales para mí

Mila Gómez, Emilio Fernández, Miguel Pina, Julia C. Cambil, Estrella Amaranto,  David Rubio Sánchez, Marina Collado, Emerencia Alabarce, Federico Rivolta, Euri Mérida…

Ellos entre otros más (algunos ya no están) que también han hecho esta experiencia bloguera muy interesante, divertida y sinigual. 

GRACIAS AMIGOS, por su grata compañía y porque me han ayudado a crecer, y a creer que este medio virtual, es también muy positivo.

Aunque parece una despedida, espero que no lo sea aún. Solo sigo mi guía interior y escucho el susurro de mis musas, que les están muy agradecidas a todos por su presencia y existencia y me piden que se los haga saber.
 
VENTUROSO Y MUY POSITIVO 2023, CON BUENA SALUD, EN AMOR Y SERENIDAD.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

Quise añadir esta imagen con el poema que me obsequió Iñaki Zaratiegui a raíz de esta publicación. Gracias Iñaki.


sábado, 17 de diciembre de 2022

Seamos lluvia fresca

Dicen que un buen ejercicio para el corazón, es inclinarse para ayudar a otros a levantarse.

Esa me parece una muy buena idea para empezar a practicarla en estos días en que despedimos el 2022. 
Podemos dejar de andar a ciegas y prestar atención a lo que nos rodea y pasa a nuestro lado, no sabemos lo que un pequeño gesto de amor puede lograr en los corazones, como alegrarle el día a alguien, remover viejas durezas, o abrir portales de esperanza a muchos olvidados.

A veces nos “solidarizamos” con los más lejanos a sabiendas de que no podemos hacer nada, y ni miramos a los que sí podemos ayudar y están a nuestro alcance.
 



Para finalizar el año, quiero compartirles parte del mensaje de ayer del devocional “El aposento alto”, no sin antes desearles toda la prosperidad que puedan lograr sin perder la ecuanimidad y todo lo sano y verdadero que sean capaces de agradecer y merecer.

Aquí el mensaje

«Un simple mensaje»  Sr. Tom Smith (Utah, EE. UU.)

Parte de mi tarea es presentar programas de computación nuevos a agencias de viaje en todo el país. Uno de ellos era especialmente complicado. Emily, la persona a cargo de la capacitación, estaba nerviosa porque tenía que enseñarlo a nuestros clientes. Finalmente, ella lo hizo muy bien y como una forma de demostrar mi aprecio, le escribí una nota agradeciendo su colaboración y buen desempeño.
Dos semanas más tarde, recibí una carta manuscrita de Emily. No he podido olvidar una parte de lo que decía: «Hace más de 15 años que trabajo aquí y jamás me habían dirigido un mensaje personal como el suyo. Cuando llegó su nota, estaba pasando un mal día y la nota fue de muchísima ayuda. No sabe lo mucho que significa esto para mí».
Al terminar de leer, pensé con modestia: « ¿Cómo es posible que una nota manuscrita, que redacté en apenas unos minutos, pudiese tener tal efecto?». Y me pregunté por qué no lo hacía con más frecuencia si podía significar tanto para otra persona.




Que pasen unos días maravillosos en familia, en salud y con mucho amor, y que el 2023 sea tan suave, condescendiente y revitalizante, como una lluvia fresca en el desierto.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

sábado, 26 de noviembre de 2022

El Innombrable

Aunque estoy algo escurridiza y las musas lo están más, no quise faltar a esta convocatoria de microrrelatos del Tintero de Oro, hecha en esta ocasión por M.A. Álvarez, una de las nuevas administradoras del blog, que se ha lucido con este reto.


Espero que el micro cumpla con los requisitos, aunque quizás no es un antagonista propiamente dicho, ni famoso, sí que es muy conocido por cada uno de nosotros. 

El Innombrable       249 palabras

Siempre me han tildado de bueno y he odiado eso, por más que me empeñaba en ser en realidad como soy, no lo conseguía y terminaba haciendo el bien.

Pero una noche me armé de valor y experimenté el deseo de hacer sufrir a alguien que una vez me hirió, vencí la tentación de perdonarlo y me ensañé de mala manera, o debo decir de buena manera, porque lo disfruté bastante… 

Desde esa noche en que saboreé mi verdadera esencia, soy la viva cara de la maldad, se acabó la bondad me dije, me armé de valor y rompí a cuchilladas mi careta de toda la vida, hasta me herí al primer sajazo, porque empecé con ella puesta desde luego, pero me traté con cuidado y por suerte solo tengo una cicatriz, y por eso me dieron el mote de “Cara cortada”, si supieran las que he cortado desde entonces… 
Supe de un imitador barato, un loco de atar al que llamaban así, pero me queda corto, era un pobre diablo cubano con aires de grandeza y poder, lo mío es auténtico, nací así aunque crecí fingiendo. 

Pronto sabrán mi nombre, nadie conoce mi verdadera identidad, como ese hombre murciélago, Batman, o el hombre pájaro, Superman. 
Yo soy una mezcla exquisita de malo, depravado, sanguinario, despiadado, perverso…, el dueño de toda vida, la pura tentación. 

¿Aún no saben quién soy? 

Párense frente al espejo.

Si, soy el lado malvado que habita en cada buena persona, su antagonista, el innombrable.



I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Reloj de arena

Recientemente compré un pequeño reloj de arena que llamó mi atención estando en una tienda. Quise saber por qué me sentí tan atraída a comprarlo, y buscando información sobre sus orígenes, encontré este interesante artículo sobre él. 

Leyendo su contenido me topé con la palabra templanza, una virtud ligada al equilibrio, se fundamenta en el autocontrol, en el manejo adecuado de las emociones fuertes y arrebatadoras de armonía y paz, en la moderación y la calma.

Así que la templanza no es otra cosa que mantenernos en equilibrio y usar las tempestades de la vida a nuestro favor. 


Volviendo al reloj de arena, el cual asocian con esa virtud llamada templanza, me atrevo a decir que también está estrechamente ligado a otra virtud, la paciencia, que no es otra cosa que el arte de mantenerse en calma cuando estamos a la espera de algo o alguien, o de no darle paso a la desesperación. 

Cada grano de arena contenido en el reloj, debe esperar su momento justo para pasar y bajar, no lo hará antes ni después, si no cuando sea preciso, y de la misma manera tendrán que esperar ambos extremos del reloj, uno para llenarse y el otro para vaciarse. Y todo el reloj deberá esperar pacientemente hasta que alguien lo vuelva a invertir para poner la arena de nuevo en movimiento y cumpla así su finalidad, esto nos habla del devenir, de lo que puede suceder…, de esperanza.

Aunque en sus orígenes este reloj fue usado para medir con precisión el tiempo de los navegantes, hoy día ese uso está descontinuado gracias a la tecnología, es más bien decorativo y filosófico, de observación a manera de concentración, incluso sirve para jugar con él un poco y calmar los nervios…, pero este enigmático artefacto, tiene mucho que enseñarnos todavía.



Sentarse frente al reloj a observar su funcionamiento una y otra vez, permite apreciar cómo pasa el tiempo, ni tan rápido, ni tan lento, más bien en un compás adecuado y equilibrado, viendo que todo pasa y nada queda, tal cual la vida misma, por lo que las preocupaciones salen sobrando.
 
Observarlo mientras completa su ciclo nos deja ver muchas cosas, entre ellas:

Que donde hubo abundancia después hay carencia, y viceversa, que nada es estático ni permanente.

Que hay holgura y estrechez y cada una con su función primordial e importante.

Que como es arriba, es abajo.

Que el espacio entre los extremos, el centro, siempre es el lugar ideal, donde ocurren la magia y los milagros.

Que los extremos suelen tener un alto grado de riesgo o perturbación.

Que siempre hay manera de volver a empezar o revertir las cosas.

Que muchas veces se necesita una intervención externa, o un  empujoncito para arrancar. 

Que la exactitud y perseverancia son la clave del éxito.

Que todo sigue un orden inquebrantable y perfecto...

Apreciar todo esto, nos hace sentir que somos muy semejantes a ese reloj, y asimilándolo, se aprende a vivir mejor.

Esto me hace pensar en las cometas, papalotes o chichiguas, como les llamamos acá. Se preguntarán el porqué. 

Porque también necesita del equilibrio, y por lo “sencillo y complicado” a la vez, que es construirlas y luego hacerlas volar. 


Hay que medir bien todo, con bastante exactitud, escoger un papel ligero y sobre todo tener pendiente el largo de la cola y la cantidad de hilo, y además tener la destreza para hacerla volar y mantenerla en el aire volando con gracia, y que resulte divertido.

Para todo eso se necesita el equilibrio del conjunto, tanto de la cometa y sus partes, como de los movimientos de quien la sostiene y la eleva usando el viento a su favor.
  
Si amigos, dos inventos muy simples pero con una construcción compleja, pues prima en ellos la exactitud.

Así mismo es la vida, muy simple en apariencia, pero construirla día a día, resulta muy complejo.

Quitar de nuestra mente todas esas etiquetas que nos llevan a criticar, enjuiciar y condenar al prójimo, no es tan simple.

Aprender a vivir con paz y serenidad, comprendiendo y amando, siendo empáticos y aceptando que la divinidad de cada cual se manifiesta de manera diferente, es bastante complejo.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 21 de octubre de 2022

Libertad individual

En esta ocasión hablaré nuevamente de libertad, pero no enfocada en la esclavitud, sino más bien en lo que puede causar la ausencia de libertad en cualquier ser vivo, en su cuerpo y su alma.
 
Siempre que se habla de libertad, se piensa en las aves, en su vuelo y como van de un lado a otro sin límites ni fronteras que les impida hacerlo, aunque no todas las aves gozan de esa libertad, muchas viven en cautiverio, confinadas en frías jaulas para deleite visual de las personas, o con la excusa de que ahí están más seguras, con alimentos y fuera de peligro. Aun así, nada evitará que mueran.

Una sabia frase dice así: ¡Si quieres escuchar el canto de las aves, no compres una jaula, planta un árbol!


La fotografía anterior es de un área de mi casa, ahí tengo desde hace tiempo un par de loritos de madera en colores, colgando de un trozo de madera circular (un adorno muy típico de nuestro país). Hace poco los puse con todo y su soporte dentro de una jaula. Se preguntarán el por qué...
Bueno, es fruto de una historia que resultaría muy larga de contar, así que bien podrían atribuirlo a una especie de locura que padezco desde siempre, ja, ja, es válido creerlo y están en libertad de hacerlo, de eso se trata esta reflexión, de libertad. 

Todo ser vivo al que se prive de libertad, es como quitarle la vida y convertirlo en momia viviente. ¿Acaso  encerramos a nuestros hijos en casa para que estén seguros y a salvo de los males exteriores, o para nuestro deleite?

El encierro animal es un crimen y duele en el alma ver la tristeza que reflejan,  aun canten en sus jaulas, su canto no es igual al de los que revolotean alegres a su alrededor. Lo he presenciado en la casa de un familiar que tiene pajaritos enjaulados y son visitados por otros que están en libertad. 

Lo mismo pasa en el zoológico, ya hablé de eso en una entrada antigua, dejo el enlace por si la desean leer.

También duele ver que el perro del vecino de al lado, se pasa el día solitario y triste, confinado en una terraza del segundo piso (casi descubierta por completo) hasta que ellos regresan bien entrada la tarde. Desde que los siente llegar el perro empieza a gemir y llamar la atención, con una alegría bañada de tristeza por su soledad, esperando que lo dejen entrar a la casa y le den afecto y comida, cosa que no siempre consigue, todo depende del humor con que ellos lleguen. 




Aquí en la casa tenemos dos gatos, Puchy (el blanco y negro), el más viejo de los dos, tiene casi ocho años con nosotros y es mi sombra donde quiera que me mueva, el otro es Rolandito (el rubio), lleva ya casi dos años con nosotros, es muy cariñoso. Ambos son bien grandes y hermosos, les dejamos gozar su naturaleza plena por un tiempo, pero los pleitos callejeros llevaron a mi hija Emilia (que es quien los acoge) a tomar la decisión de castrarlos. A Puchy hace años y a Rolandito más recientemente. 

Sé que en parte mutilamos su libertad, y percibo cierta tristeza en ellos al verlos tan tranquilos y aburridos. Les pregunto si están en depresión. Puchy ya está resignado, pero Rolandito aún no lo asimila bien y se acentúa más su tristeza. Desde luego que pasan el día buscando entretenerse, juegan y se pelean entre ellos como hacen los hermanos, o salen a merodear por los alrededores, y no todo es tristeza. Pero de un tiempo acá, puedo sentir las emociones de otros, sean humanos o animales, y me apena sentirlos tristes, aunque verlos mal heridos y desnutridos como les ocurre mayormente a los gatos machos del sector pues hay muchas gatas, es más penoso aún, pero esa no deja de ser su naturaleza.  

Volviendo a las aves, estoy segura de que esas que están libres y visitan a las que están enjauladas, de alguna manera son afectadas por esa tristeza o esa falta de alegría natural de las de su especie, y aunque se vean felices, de seguro lo fueran más si todas gozaran de libertad.    


En los humanos el pesar por ausencia de libertad tiene consecuencias más graves, ya que las emociones negativas arropan la mente, y la aflicción que acompaña el drama, tiende a destrozarnos el alma y hacernos presas fáciles de la depresión y otras enfermedades mentales y físicas, fruto de la misma causa.

La libertad individual está unida a la libertad colectiva, ya que convivimos los unos con los otros, en sociedad y comunidad. Lo que atañe a uno, le atañe a los demás, por mucho que no lo tomemos en cuenta. Todos estamos conectados, cada especie unida por un hilo conector y todas las especies en general unidas por un fuerte enlace, ya que compartimos el mismo planeta, por lo tanto, el mismo aire, todo lo demás sale de las entrañas de la tierra, las fuentes acuíferas que sostienen la vida, los alimentos…, absolutamente todo. 


Nacemos de un cuerpo, un huevo o lo que sea, permanecemos unidos a él por un tiempo en el que nos alimenta o calienta, hasta que llega la hora de salir afuera, pero ya ahí, seguimos manteniendo cierta dependencia, porque todo obedece a una cadena de atenciones, de producción alimenticia y de propósitos que hacen posible la vida en sociedad o comunidad.   
 
Ser libre no es hacer lo que nos da la gana, eso es ser desconsiderados hasta con nosotros mismos. En República Dominicana se suele decir de manera jocosa, que la gana les da a los perros. Sea así o no, a los humanos nos mueve algo más que la necia gana, para sentirnos libres de verdad. 
Una ilusión, un deseo del alma, un sentimiento fuerte y sincero por algo o alguien, un gesto de generosidad o solidaridad, el respeto a uno mismo y a los demás, un bienestar colectivo, y sobre todo, amar, nos hacen más libres de lo que creemos. 

Solo es cuestión de autenticidad y sinceridad, de desapego, de soltar la ambición y la necesidad de control, es cuestión de bienestar emocional duradero, más que un mero gozo pasajero.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.