martes, 7 de abril de 2020

Las bondades del encierro

Amables amigos y lectores, es difícil que las musas se concentren en algo más que no sea esta fatídica situación actual...
¿Dije fatídica? ¿En realidad lo es? ¿A ustedes se lo parece?

Bueno, creo que muchos me crucificarían junto a Jesús por estas interrogantes, ja, ja. Lo cierto es que todo tiene su lado bueno, o si lo prefieren, no tan malo.

Si sacamos a relucir muchas de las cosas que están sucediendo debido a este encierro, y si de verdad lo hacemos de manera objetiva y sacando lo mejor de cada acontecimiento y situación, es seguro que ha sido más provechosa que perjudicial. 

¿Provechosa para quién? Para todos...

¿Perjudicial para quién? Para una minoría, y aunque no lo crean así, para los más pobres y desposeídos, siempre han subsistido con lo imprescindible y ahora hasta eso se les niega. Los ricos y millonarios siempre estarán bien, ¿O me equivoco? ¿Son los que lo llevan peor? Tengo mis dudas... Y el resto, que somos los del medio y la mayoría, nos las arreglamos como podemos y casi siempre salimos a camino.

Para hacerlo menos tedioso ocurrió en primavera, no se si para alegrarnos o para sufrirlo más, está todo tan lindo afuera. Eso lo dejo a consideración de ustedes, pero creo que hasta la naturaleza está agradecida de que estemos en casa y nos está consolando con su hermoso cielo azul y soleado, sus bellas flores, aves cantando..., siempre han estado ahí, pero hoy las notamos más que nunca y hasta las envidiamos pues han seguido su curso como si no pasara nada, ¿Será que no le damos pena? Pero ¿Acaso nos daba pena a nosotros, que seguíamos maltratándola?


Aquí dejo una lista de mejorías a causa de este encierro obligatorio, no sabemos con qué fines reales, pero sí que está dando algunos muy buenos resultados.

*Se ha frenado el consumismo a nivel mundial de cosas superfluas e innecesarias. 

*Se ha limpiado la atmósfera, hay menos basura y combustible derramando humo y contaminación en las calles.

*Los días se han tornado más hermosos, o así los vemos por el hecho de no poder salir a disfrutarlos, o sea, que estamos más despiertos y conscientes de la belleza y bondades que nos regala a diario la naturaleza, y que antes apenas apreciábamos en automático.

*La gente es más higiénica, se está cuidando más sin ser tan vanidoso. 

*Hay menos ruidos y polémicas en las calles y los hogares, la gente es más amable y condescendiente.

*Muchos lucen mejor y más descansados y otros se lo toman con un ritmo más llevadero. Incluso las relaciones familiares dentro del hogar, a pesar de los vaticinios ha mejorado sustancialmente. Son momentos de unidad y apoyo mutuo.

*La familia está reunida en casa, pasando más tiempo de calidad y dándose ese tiempo y esos abrazos que antes ni siquiera se necesitaban dar o recibir y que solo echaban de menos los niños y los muy ancianos, quienes a pesar de los pesares, deben estar más felices por tener a sus seres amados bien cerca en casa.

*La mayoría de los que contaban con servidumbre, han tenido que prescindir de ella y aprender a hacer sus propias cosas, y valerse por ellos mismos. Esto demostrará que somos muy capaces y que esa rama de la sociedad (la servidumbre) puede vivir de otras cosas, como lo deben estar haciendo ya, sin sacrificar a los suyos, pues muchos las mantienen como esclavas y no ven casi a sus hijos y parejas.

*Las personas se están conociendo y acercando a distancia, en especial los vecinos que nunca se veían o saludaban, ahora desde sus balcones, jardines o patios, conversan con agrado y alegría de ver gente y poder interactuar.

*La solidaridad se ha posicionado más arriba que el petróleo (que sigue bajando), que el euro, el dólar y los pisos en Dubai...

*Los famosos se han puesto más al alcance de todos frente a esta pandemia, ya que se han visto incapaces, ya a nadie le importa un carajo un autógrafo ni se arriesgarían a ir a un concierto en estos días, su vulnerabilidad es la misma que la de todos los demás, al igual que la de los poderosos.

*Las prioridades han cambiado, las tiendas, los lugares de sociabilizar y echar envidias, todo lo relacionado con el  arte, el esparcimiento y la diversión, los vicios y gustos extravagantes, y un montón de banalidades y de costumbres creadas por el hombre en la sociedad que a sangre y fuego fundó, y bajo un sistema corrupto y dañino que cada día es más putrefacto, han quedado al margen. Al principio muchos decían que solo querían retornar a sus costumbres, ahora la mayoría solo pide no contagiarse y seguir con vida. El presente se ha vuelto su única realidad. ¿A dónde fue todo eso que tanto priorizábamos? ¿Qué es lo más valioso ahora? Y ¿Que es lo que más extrañas hacer? ¿A dónde se fue nuestra supuesta o fingida libertad? Sí, la libertad de seguir siendo esclavos de la sociedad mundial y sus estresantes y manipuladoras costumbres.


*Los bosques deben estar sonrientes, sin miedo de ser agraviados, y las montañas vuelven a enseñorearse, los ríos de seguro corren con más fluidez y elegancia y todos los animales celebran el canto armonioso de la naturaleza, pues anuncian el cambio a mejor... 
El océano sigue siendo testigo de todo, a veces calmado, otras veces bravío, pero siempre protegiendo el hábitat terrestre y mostrándonos su humildad. El Sol y la Luna observan pensativos nuestro accionar y esa Fuente Divina escudriña nuestro interior... 
Y si este encierro se prolonga mucho más, nos vamos a hartar del celular, la tableta, la laptop, el computador, la televisión, la radio..., de todos esos artefactos y el mobiliario que tenemos dentro del hogar que no nos reporten afecto y gozo interior, ya no le vamos a encontrar sentido a nuestra reciente forma de vida, veremos la vida de otra manera, con otros ojos, así que saldremos a besar la tierra y apreciar todo aquello que menospreciamos por tanto tiempo, y a agradecer todo eso que teníamos al alcance y nunca valoramos...


Sé que la lista es mayor, y cada día se le pueden sumar cosas positivas. Demos gracias a diario por el curso imparable de la vida, nada ocurre porque sí, todo tiene un verdadero sentido de la perfección armónica de las cosas y los beneficios que reporta. En el fondo este virus lo hemos creado todos, con nuestra inconsciencia e indiferencia, y de nosotros depende poder neutralizarlo.
Dejemos ya de culpar y juzgar a los demás, esto es responsabilidad de todos. ¿Te arriesgas a aceptar tu cuota y a poner tu granito de arena en este despertar y renacer de la consciencia y la auténtica forma de vivir? 

Recuperar esa unidad y romper las tantas desigualdades se está haciendo cada día más perentorio en nuestras vidas y nuestro planeta, no perdamos esta última oportunidad de obrar con bondad y amor.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente.

Un extracto de esta entrada fue publicado en el periódico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/2020/04/18/las-bondades-del-encierro/ 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 30 de marzo de 2020

Celebremos el cambio

Dicen, que solo cuando hemos tocado fondo, es cuando somos capaces de recomponer nuestras vidas. 
A propósito de la situación actual y el encierro que una gran parte de la población mundial estamos viviendo, han surgido muchas cosas, una de ellas es que como hemos parado nuestro acelerado ritmo de vida y con él, el alto nivel de consumismo innecesario y grado de contaminación ambiental, que el aire luce más limpio desde los satélites que siempre nos monitorean y vigilan.

No sé si es cierto o no, así como tampoco sé si la contaminación interna que le estamos infringiendo al planeta también habrá cesado un poco. Lo que sí parece cierto es que de seguir transitando al ritmo que lo hacemos, nos veremos obligados a abandonar el planeta, o a morir masivamente en él, pero eso sí, nunca junto con él, pues el nunca morirá, después de un largo período de desintoxicación y limpieza, resurgirá y recobrará su belleza y riqueza, el simple hecho del cese de la mano despiadada del hombre y su devastadora ambición, le dará un respiro que le permitirá recomponerse y renacer, y afirman que ya se está viendo. 


Muchas personas están trabajando desde la casa, otras están tomándose esto como unas vacaciones pero sin salir a la calle, y el resto, lo toma como puede, un día regular, otro día mal y la mayoría de los días resignados.
Para mí ha sido algo muy familiar este encierro ya que salgo poco y es prácticamente mi estilo de vida, con la diferencia de que lo hago por gusto, no por imposición como ahora, ni con el agravante de que podría significar un drástico fin de la humanidad el salir afuera. Particularmente adoro estar en la casa y evito las calles, son un fastidio para el espíritu, a no ser que sean espacios abiertos y rodeados de la naturaleza. Pero reconozco que la mayoría no es así, es todo lo contrario a mí, y para ellos esto ha sido un horrible viacrucis.

Lo que sí debemos tener bien claro es que el resultado de todo esto, definitivamente nos obligará a cambiar nuestra forma de vivir, ser y actuar, y no descarto también un cambio de escenario (de planeta). Con esa idea en la cabeza no es difícil imaginarse un panorama parecido al de la siguiente imagen, una tierra devastada, árida y desolada, en la que los planetas cercanos se aproximan y hacen presencia con una alegre danza para reanimarla, al ver que ha desaparecido el gran verdugo humano de la faz de la Tierra. Con esta danza de amor, de por sí sanadora, ayudarían al planeta Tierra a regenerarse, es como decir que han recuperado el hermano perdido, y aunque está mal herido, saben que sanará gracias a su acompañamiento.


No sabemos de qué va todo esto que nos atacó de repente y nos tomó por sorpresa, y pensar que manos humanas y criminales están detrás de esto, es un crimen más horrendo aún, pero los actos son como un boomerang, regresan multiplicados hacia las manos y la mente que los ejecutaron y dieron cabida. Podría resultar el tiro por la culata, o sea, que queriendo hacer daño y causar un mal, las cosas vayan para mejor, eso es lo que fervientemente creo y espero que resulte de todo esto. 
Para los que creen en la historia de Jesús, si Judas no lo hubiera traicionado, probablemente no lo habrían crucificado y luego resucitado y nadie lo estaría recordando ahora. O sea que, los Judas, son parte importante y decisiva en la historia de la humanidad, gracias a ellos hay revoluciones interiores y cambios a mejor.

Mientras todo esto ocurre, aprovechemos el tiempo, pero no para trabajar y seguir engordando al cerdo, sino para acelerar nuestro renacer de consciencia y espíritu; hagamos menos y seamos más, deseemos menos y sintamos más, quejémonos menos y agradezcamos más, odiemos menos y amemos más... Adentrémonos y encontraremos la salida. 


Dejemos esa conducta hiperactiva y aprendamos a sentirnos útiles sin tanto hacer, a sentarnos en silencio en una contemplación que nos lleve a nuestro mundo interior. El hecho de reflexionar, soltar y hacernos parte y todo de la Nada, y cómplices del silencio, sería de gran ayuda en este renacer de los seres humanos. 
Revisarnos como si pasaran una película de nuestra vida, mirarla sin juzgar y agradecer cada imagen que vemos. Esto nos prepararía para lo peor (el contagio) y también para lo mejor (superarlo y ser parte del cambio). 

Evitemos que la maldad triunfe y se salga con la suya, que se propague, podemos contrarrestarla vistiéndonos de luz y serenidad, de condescendencia y solidaridad, vibremos en alta frecuencia, en sintonía con el amor y la verdad, esa que nos regala una deliciosa libertad.



No nos quedemos en las lamentaciones, en las pérdidas, en las causas y el por qué, en lo que pudo haber sido y no podrá ser, vayamos más lejos de las apariencias y seamos capaces de vislumbrar un final feliz. 
A pesar de las muertes que esto deje, a pesar de las angustias y separaciones, de todo lo que los medios nos hacen llegar, más allá hay un sentido único, valioso y renovador, que nos hará encausar esta nave llamada Tierra y esta tripulación de seres humanos que hace muchos años perdieron su norte, pero que muy pronto lo volverán a encontrar. 

Lamentablemente no todos sobreviviremos, muchos, antes de esto, han partido ya, cumplieron su misión. La tristeza y el llanto no nos ayudarán, tampoco la indiferencia y el egoísmo, hagamos nuestro mejor enlace espiritual y sumémoslo a esta noble causa, reformular nuestra existencia como colectivo humano y permitir la restructuración del planeta.



No veamos esta situación como una tragedia, si no más bien como una última oportunidad, pensemos que esto no es una guerra, ni una crisis económica, política o social, si no más bien una transformación a nivel colectivo mundial, pero no para convertirnos en robots y manipularnos más, como probablemente se haya tramado, si no como una revolución almica, para volver a ser libres y recuperar nuestra auténtica felicidad.

Basta de miedos y lamentaciones, saquemos la cabeza de la tierra, alcemos la mirada y dejemos atrás la esclavitud...  
Después de la tormenta viene la calma, ojalá y sepamos apreciarla y no hacer olas. 
¡Celebremos que el cambio, se avecina ya!

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/2020/04/04/celebremos-el-cambio/

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 23 de marzo de 2020

El sentido de la vida

A pesar de la situación actual de nuestros países, el planeta (ese paraíso terrenal) y la naturaleza que mayormente lo ocupa, nos sigue regalando la hermosura de sus paisajes, sus agradables aromas a hierbas y flores, a tierra mojada, a canto de árboles, ríos y aves, a murmullos de mar, hojas secas, pisadas y sonidos de animales, y con ella el viento fresco, el sol, la lluvia, la tierra con sus frutos y alimentos..., y toda la vida que posee y vive en él, como un recordatorio de que sin importar lo que pase afuera, todo internamente sigue su curso, la vida florece y nos sigue sucediendo por doquier. El planeta tiene sus propios medios de subsistir y nos recuerda que nosotros también.



En más de una ocasión es casi seguro que quisimos dejarlo todo atrás, emprender un nuevo camino y olvidar ciertos sucesos y episodios que nos rompieron el alma. Hagamos un ejercicio almico y adentrémonos en nuestro mundo interior a ver que pasa en él. Es casi seguro que está a salvo de los agentes externos, pero corre peligro de ser olvidado y menospreciado por nosotros mismos, la solución no es huir, sino adentrarse en uno y desligarse un poco de lo exterior. 

La falta de autoestima y amor propio, de admiración y aceptación al Ser que nos habita y Somos, nos está consumiendo, y la mayoría de nuestras energías van enfocadas hacia afuera, a nada en concreto y a todo a la vez. Sería muy bueno aprovechar esta tregua obligada para emprender ese recorrido interior y hacer un análisis de daños y pérdidas, y ver con qué contamos todavía. Nos sorprenderemos al constatar que muchas de nuestras habilidades están aún intactas, y que otras tantas heridas dejaron de sangrar y ya cicatrizaron, y que fuimos nosotros quienes nos empeñamos en mantenerlas abiertas exteriormente para auto compadecernos y justificar nuestro proceder.




Cada día se hace más necesario conocernos a nosotros mismos y avanzar a grandes pasos, aunque no percibamos nuestro avance y su alcance, es cuestión de dar un paso a la vez, poco a poco nos iremos dando cuenta. Venimos solos y en cueros a la vida (a excepción de los partos múltiples), sin nada material excepto el cuerpo, lo cual quiere decir que nada ni nadie nos debe resultar imprescindible.
Tratemos de estar en calma, de no temer a nada ni a nadie y de dejar salir nuestro verdadero Yo. Todo lo demás es solo cuestión de dejarlo fluir y ser. 

Bueno y dando un pequeño giro, ya les había dicho que estoy tratando de practicar el hacer relatos cortos. A manera de distracción, aquí les dejo uno muy particular que nos habla de amor y transformación.

El carretel y el hilo (En el taller de costura)

No sé como empezó todo esto, solo recuerdo que comenzaste a darme vueltas y vueltas, parecías no tener intenciones de terminar. Yo me quedaba quieto, dejándome rodear y envolver por tu finura, incluso me pareció un juego divertido, hasta que de repente, no podía respirar.


Me mareabas, me sentía muy pesado, como si engordara, creía que no podía resistir más, y con mucha dificultad te pedí parar.
No lo hiciste de inmediato, me dijiste – Resiste un poco más, ya casi terminamos. 
Luego te escuché susurrar – Listo. 
Fue entonces cuando decidiste acabar. Te reíste algo exhausto y me confiaste la verdad, dijiste 
– En lo adelante seremos uno, no depende de mí deshacer esta unión, serás tú quien deba dar todas esas vueltas que yo di a tu alrededor, y te iras liberando poco a poco, mientras yo, poco a poco me iré extinguiendo sin poderlo remediar. 


Me acostumbré a mi nuevo grosor y pasamos mucho tiempo juntos, de aquí para allá, de tienda en tienda... charlábamos sin parar. De miradas en miradas nos tomaban y nos dejaban, hasta que un buen día nos metieron en una caja y salimos a pasear. 
Llegamos a un lugar lleno de máquinas ruidosas, atestado de gente y trapos viejos, al menos eso parecían. Casi sin darme cuenta, me fui sintiendo más ligero, cada día hablabas menos, parecías estar enfermo, y en varias ocasiones te escuché gritar.


Poco a poco me fui deshaciendo de ti, no entendía la razón de este loco juego hasta que un día ya no estabas más, entonces lo entendí, pude ver terminado ese bello traje blanco, sentí alegría al ver en lo que te habías convertido, pero también me sentí solo y triste, y me puse a llorar...


Fuiste mi primera aventura, después vinieron muchas más. Vivo extrañándote, aunque sigo dejándome envolver por nuevos hilos hasta sentirme desmayar.
Ya no me asusto, doy vueltas y vueltas, me recupero y les cuento lo que con ellos pasará, les digo que no morirán, que solo se van a transformar.

Cada hilo que en mí se enrosca, sabe que se convierte en una preciosa confección, pero me duele tanto que ese primer hilo, a quien amé y me mostró mi utilidad, nunca llegó a saber que caminó feliz hacia el altar.

P.D. Espero les haya gustado el relato y dejado alguna reflexión, todo tiene un valor y una función especial, reconozcamos la nuestra.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente.

Un extracto de esta entrada fue publicado en el periódico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/2020/03/28/el-sentido-de-la-vida/ 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 16 de marzo de 2020

Imágenes con humor

Las casualidades, aunque se dice que más bien son causalidades, nunca dejan de sorprenderme...

Hace un par de semanas a falta de inspiración literaria, preparé esta jocosa entrada sin tener idea de que sería tan apropiada.   


Dice un viejo refrán que “A mal tiempo buena cara”, y todo apunta a que no están muy buenos, así que en esta ocasión les dejo unas imágenes jocosas para que pasen un rato ameno.


¡Que se diviertan!





































































En las dos imágenes siguientes, vemos como el deterioro es gradual, pero mientras permanezcamos en la inflexibilidad será más amargo...
















Termino con algo más de seriedad y les recuerdo que siempre hay una salida y solución para todo, y que "ESTO, TAMBIÉN PASARÁ".

Los portales dimensionales se mantienen abiertos, solo es cuestión de abrir nuestros canales extra sensoriales y mantenernos a salvo. Contamos con el poder para transformarlo todo y superar las calamidades, somos parte de la perfección universal divina, y capaces de trascender más allá de lo visible y de lo increiblemente inevitable.

Vamos a usar nuestros recursos intrínsecos, y nuestro poder del pensamiento y sus claridades, para solventar esto y dejarlo sin efecto muy pronto.

No olviden que el miedo, es la peor enfermedad y calamidad que existe.

Los abrazo y envuelvo en la luz del amor universal que poseemos y somos.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 5 de marzo de 2020

La primera vez

En cada ocasión de nuestra vida hay siempre una primera vez, es algo que nadie puede refutar. Somos aprendices de todo y esa primera vez nos causa diferentes sensaciones: como la ilusión, el miedo, la angustia o desesperación, el gozo y disfrute...

Lo que sí es seguro es que no hay nada igual a esa primera vez, el tipo de emoción y sensación que nos provoca y nos deja, es y será inolvidable e incomparable, y no porque sea único o diferente a los subsiguientes, si no por ser de estreno, por no haberlo experimentado antes. 

Resulta incomparable esa primera vez en subirse a un árbol, a una bicicleta o un carro, tirarte en yagua en una bajada, o tirarte de un trampolín, bañarte en el río o en el mar, el primer enamoramiento y encuentro amoroso... 


Aunque el nivel de expectativa puede ejercer influencia sobre este sentir primero, nunca la experiencia será tan intensa y especial como la recreamos en nuestra imaginación, nada iguala la realidad, ya sea por sentirla más o menos excitante y gratificante de lo esperado. 
Es por eso que los niños son tan auténticos y se divierten más, no tienen registros en la memoria, ni se forman expectativas, solo se ilusionan y disponen a experimentar, sentir y dejar salir su impresión con naturalidad y sinceridad.

Nada hay como esa primera vez, veamos algunas de esas sensaciones con ejemplos.

En cuanto a sentir ilusión: En la mayoría de los casos, aún sintamos algo de temor, esa primera vez nos crea mucha ilusión, como en los paseos y viajes, en la universidad y el trabajo, en aprender un nuevo desempeño, en el amor... Nada como esa primera sensación y experiencia, que dicho sea de paso, nos puede marcar para bien o para mal, todo va a depender de cómo lo hayamos pasado e interpretado. 
Lo mejor es liberarnos de cualquier tensión y presión inicial, ¡Que venga lo que ha de venir!, así lo disfrutaremos más y mejor y marcará una muy buena pauta para las siguientes repeticiones.


En cuanto a sentir miedo: Son incontables las ocasiones en que esa primera vez nos produce mucho miedo, y estaría de más nombrarlas, pero por decir algo: enfrentarse ante un público, subirse a un avión, tomar el control ante una crisis..., o nuestro primer día en lo que sea. 
Algunos son más arriesgados y temerarios que otros y no osan sentir miedo o pánico, y no es que no les preocupe su situación o desempeño, sino que más bien, dejan que las cosas sucedan sin agregarle tensión al momento venidero, saben que son novatos, y que como dice el dicho “La práctica hace al monje”, y esta nueva experiencia siempre será el punto de partida de muchas cosas nuevas en su vida, por lo que le darán un lugar privilegiado en su corazón.



En cuanto a sentir angustia y desesperación: Cuando por primera vez estamos a la espera de algo decisivo o muy importante que no está en nuestras manos su solución, como los resultados de unos exámenes médicos, un diagnóstico catastrófico, o una cirugía mayor. Caer en la cárcel o haber sido secuestrado y ultrajado. Perder a un ser amado. Haber quedado atrapado en un ascensor o un derrumbe... 
Son miles las situaciones y circunstancias, pero la angustia y desesperación, son enemigas número uno de las soluciones viables, tendemos a entorpecer y contaminar el escenario con los bajos niveles de vibraciones energéticas que producimos con nuestro elevado grado de pánico. Lo mejor es no agregarle más leña al fuego y dejar fluir las cosas, sin hacerles resistencia.   

En cuanto a sentir goce y disfrute: Nuestras dudas ante lo desconocido, por muy deseado y agradable que nos parezca, siempre tiende a preocuparnos un poco, dejando salir un grado de negatividad que nos hace disminuir ese goce, luego de alcanzado es que nos decimos, “caray, si no hubiera dedicado esos minutos a preocuparme, de seguro lo estaría gozando mejor”, pues esa tensión inicial, por muy pequeña que fuera, nos roba energías para el disfrute posterior. Es como cuando te dices, “fue un maravilloso paseo, si no fuera porqué llovió casi al final, lo hubiéramos pasado mejor”. Ese grado de negatividad que le imprimes a la lluvia, descompone un poco tu alegría. Si por el contrario te dices, “fue espectacular, y al final llovió para bendecir la expedición”, estoy segura de que ese pensar y sentir, elevará tu gozo y disfrute. 


Tratemos de no formarnos expectativas, ni ponerle nervios o tensión a la próxima “primera vez” que tengamos en la vida, solo dejemos que venga a llenarnos con su nuevo aroma el alma, saboreemos cada sensación inicial sin juzgarla ni limitarla, sencillamente entreguémonos al momento único que llega, pues los demás serán solo repeticiones de este; con más o con menos intensidad, sus emociones ya nos serán conocidas. 

Dicen los iluminados o los de un muy elevado nivel de vibraciones energéticas, que todo es pasajero y no debemos perder la paz interior pase lo que pase a nuestro alrededor. 
Como seres humanos en proceso de cambios, evolución y transformación, es difícil mantener ese estado constante de gracia, pero si poco a poco, tratamos de llevar los desacuerdos a la mínima expresión, algún día lo lograremos. Todo es cuestión de apreciación, disposición, conceptuación de las cosas y los hechos, y la actitud que tomemos frente a los mismos. 

Como bien lo expresó Elbert Hubbard:
No se tome la vida demasiado en serio, nunca saldrá usted vivo de ella


Espero que esta entrada les dé la oportunidad de recrear muchas de sus primeras veces (las felices y las no tan agradables), todas son valiosas, llegaron a sus vidas para regalarles emociones y sensaciones nuevas.

Y siendo más atrevida aún, deseo que se planteen probar o realizar muchas primeras veces más. Se que a todos nos falta un largo camino por descubrir y transitar, atrévanse a dar el primer paso en esa dirección y a saborear sus nuevas pisadas con entusiasmo, alegría y agradecimiento interior. 

Para finalizar les dejo esta hermosa canción de Alberto Cortez titulada “Aquella novia primera


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Un extracto de esta entrada fue publicado en el periódico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/2020/07/11/la-primera-vez/

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miércoles, 26 de febrero de 2020

Caprichos de las musas

Amables amigos y lectores, en esta ocasión las musas me han solicitado expresarse mediante imágenes. 


Bueno ya otras veces lo han hecho, y como saben me gusta tratarlas bien y complacerlas siempre que pueda, han tomado el control. Así que me dejaré llevar en esta ocasión, tratando de seguir el juego a su locura.

La imagen a continuación si que daría para mucho material... 




Las musas prefieren pensar, en que generalmente tratamos de ocultar nuestras “rosas”, hasta ver que tienen para ofrecer los demás. 

¿Te atreves a darme tu opinión?





Las tres imagenes siguientes no nos dejan mucho que pensar. ¿O sí? Y es que como ya estamos predispuestos y acostumbrados a las etiquetas, simplemente limitamos mucho la imaginación. 


            

                                                          

Por eso de seguro pensaron en: meditación, sueños o fantasía y en la preciosa inocencia, de la temprana niñez. 

Pero a ver, se que se les puede ocurrir algo más...

Una de las cosas que más nos cuestan, es salir de nuestra zona de confort a explorar todo el hermoso mundo que nos rodea, y cuando lo hacemos, tiene que haber un incentivo mayor de por medio, pues no somos muy agradecidos que digamos.  


               


¿Que me equivoco? Lo dudo, estamos matando al planeta y con él toda la vida que tan vilmente irrespetamos a favor de nuestros caprichos y comodidades...







Mira más allá de tus narices..., saca esa sabiduría interior y fluye con el universo.





Por alguna razón, la materia oscura podría estar vetada al ojo humano, no estamos listos para apreciarla. 






No permanezcas paralizado, decídete a vivir...













Gánale la partida a la vida, hurga en tu mundo interior...






Luego sal a divulgarla y esparcirla por doquier, te mereces una existencia mejor. 


NAMASTE

P.D. Dedicada a Estrella Amaranto, gracias amiga por tus amables y atinadas sugerencias.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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martes, 18 de febrero de 2020

La vida y la muerte

La siguiente frase, fue publicada por un amigo bloguero en una entrada de su blog “Relatos Oscuros”: 

No somos más que muertos haciendo cosas de vivos, y al tomar conciencia de ello, morimos”. Me hace pensar en la veracidad de este enunciado, y me lleva a recordar que hace varios años subí una entrada titulada “Mil maneras de morir” 

En ella dejé plasmadas estas palabras “No le pertenecemos ni a la vida ni a la muerte, ambas se disputan nuestra pertenencia, pero en realidad somos hijos de la eternidad, de la libertad de espíritu, jugamos a estar muertos estando vivos y nos vanagloriamos de estar vivos siendo unos simples muertos”. Esa última parte en negritas, va de la mano con la frase de Federico Rivolta, y con la estrecha relación que hay entre la vida y la muerte, o sea, ambas coexisten en un mismo cuerpo y a la par.



Me van a excusar la comparación que voy a hacerles, pero eso es tan cierto que por esa razón debemos higienizarnos a diario, de lo contrario saldrán a relucir nuestros rasgos mortecinos, ustedes me entienden, si no lo hacemos con frecuencia, apestamos por todos lados. 
Una vez escuché en un hospital, de boca de una enfermera que curaba una quemadura profunda a un paciente, la siguiente expresión: “Tanto que nos la damos y privamos, y no somos más que un saco de porquería y podredumbre”, quizás suene muy feo, pero estarán de acuerdo que es una palpable realidad. Pensar que ese cuerpo que tanto ostentamos y cuidamos, está más muerto que vivo, da grima, pero si lo descuidamos, no duraría mucho tiempo sin colapsar. 

Ahora bien, eso es referente al cuerpo físico, pero ¿Que me dicen de la otra parte que en realidad somos?, la no palpable, la incorruptible, el cuerpo astral o espíritu, ese que sabemos que no necesita higiene, ni atenciones y cuidados... ¿Creen que también está muerto? O por el contrario, ¿Es lo único vivo que tenemos y gracias a él es que estamos vivos?


Antes de responderse estas preguntas dejemos algo en claro, cuando hablo de vivo, no me refiero a un ente que se mueve y respira, me refiero a algo más sustancioso y trascendental que eso, me refiero a aquello que es capaz de transformarlo todo y transformarse a sí mismo también. El cuerpo físico tiene esa capacidad, también la tiene la mente humana, pero por encima de todo eso, está ese ente pensante o consciencia que sobre pasa toda fuerza natural, visible o invisible. 
Aquello que es capaz de crear y recrearse sin ningún tipo de ayuda o medio visual, esa energía que somos y no se destruye jamás, ese cuerpo astral o espíritu, esa misteriosa, impalpable y poderosa consciencia energética, es lo que me lleva a asegurar que somos hijos de la eternidad.

También hace unos años publiqué otra entrada "Todo está vivo", relacionada con la vida y la muerte, por si la quieren leer.

No les voy a abundar más en el tema, se los dejo de tarea, pero si quiero compartirles lo siguiente:

Con motivo de mis participaciones recientes en los retos de David Rubio en su blog “El Tintero de oro”, me he puesto últimamente muy creativa, y una fuerza interior me ha instado a escribir algunos relatos que he llamado “relatos de prueba”, aquí voy a dejar uno de ellos, que sin saber porqué vino una noche a mi mente, después de haberme topado con la imagen que coloco a continuación. 



El recuerdo de esa imagen me hizo levantar de la cama y darle forma a las ideas surgidas, al día siguiente lo terminé, le agregué a la imagen esas palabras, y preparé otra imagen más. 
Satisfecha lo dejé reposar, y para mi sorpresa en el momento en que estaba redactando el contenido de esta entrada, me ha guiñado un ojo, dándome una señal. Y ya ven amigos lectores las causalidades de la vida, ha encajado a la perfección con esta reflexión que he redactado tan solo tres días después de esa noche, en que me instó a escribirlo.

Aquí les dejo el relato, espero les guste.

Tenía algo urgente que hacer y ni siquiera la lluvia iba a impedir que lo hiciera, así que tomé un paraguas y salí decidida y apresurada.

La noche era muy oscura, pues a pesar de haber muchas luces encendidas predominaba la oscuridad. Los gatos y las aves estaban al acecho, todo parecía que me observaba, la noche, los árboles, las lámparas..., y hasta la misma lluvia parecía colaborar con aquel siniestro panorama. Pero a mí nada me detendría, había tomado ya una decisión, y armada de un desconocido valor, acudí a su encuentro.
Allí estaba, la reté airosa, dueña de la situación. No se esperaba esta reacción, por mucho tiempo le mostré mi lado débil, quedó sorprendida, se sobrecogió y retrocedió un poco. 
Nos miramos por primera vez fijamente a los ojos, los suyos apagados, con una nube gris de mortandad, y en ellos pude ver reflejado el brillo de los míos, deslumbrantes, llenos de ansias de vivir. 
Nos quedamos así por un instante que me pareció una eternidad, desafiando nuestras miradas, a la lluvia y a la misma oscuridad. De pronto bajó la cabeza con aire de derrota, y lentamente se alejó. No dijo nada, ni siquiera un inevitable hasta luego. 

Yo canté victoria muy pronto, a pesar de que llovía con más intensidad y sabia que no me debía mojar, me deshice del paraguas, lo lancé con alegría al viento y dejé que la lluvia me mojara, bailaba y saboreaba ese momento con aires de superioridad... 
Perdí la noción del tiempo, pasaron dos horas o algo más, hasta que un sórdido trueno me hizo estremecer y me devolvió a la realidad, estaba completamente empapada, sentía escalofríos y empecé a toser sin parar, de repente caí sin fuerzas al suelo, y en ese preciso instante escuché su risa triunfal, entonces lo comprendí, su actitud derrotista era para elevar mi ego, con su humilde aparente retirada, me tendió una trampa y caí inocentemente en ella.

No me podía levantar, la lluvia seguía causando estragos en mi frágil cuerpo, temblaba y lloraba en silencio ante mi imposibilidad de gritar. La noche, cómplice como todo lo demás, aguardaba y callaba, solo era cuestión de esperar un rato más. 

Me tumbé en el charco de agua, la lluvia comenzaba a amainar, cerré los ojos, medio dormida entendí que cuando te llega la hora, todo se confabula para hacerlo realidad. No hay manera de vencerla, me engañó y fui yo misma quien su propia tumba cavó. 


Lentamente abrí los ojos, la lluvia había cesado y empezaba a aclarar, un nuevo día se acercaba, pero para mí, ya no había despertar. Cerré los ojos nuevamente, después de todo no era tan malo morir, y sonreí, pues pude vislumbrar que una nueva y hermosa vida empezaba a aflorar.  FIN

Lo titulé “Cita con la muerte”.

A veces caminamos inconscientemente hacia ella y salimos a su encuentro sin saberlo, y no es que seamos necios, es que algo nos dice que se acerca la hora y nos atrae hacia ella. Otras veces, a fuerza de adrenalina o a pura desesperación emocional, la desafiamos a adelantarse, pensamos, total, de todas formas algún día será. Pero como decía mi adorada madre “Nadie se muere en la víspera”. 

Ese final del relato nos deja ver con claridad, que aunque la muerte siempre nos atrapará (al menos mientras usemos un cuerpo material y corruptible), también siempre la venceremos y resucitaremos a una nueva vida. Que no necesariamente se manifestará palpable en este plano dimensional, pero será imposible lograr que desaparezca definitivamente de la existencia universal.  


Estamos vivos y también estamos muertos, lo importante es que siempre estamos, esa energía se mantiene latente, día tras día, y vida tras vida, en permanente existencia... 

Somos hijos de la eternidad, y somos un fractal de esa Consciencia Universal Total, que todo lo conoce y lo sabe, que todo lo mueve y lo puede, que todo lo resucita y lo transforma... que todo lo Es.

No le temas a la vida y mucho menos a la muerte, vive con confianza y alegría y muere con esperanza y gozo, ambas son caras de la misma moneda, “Tú”, que eres un fractal de la Nada y del Todo.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 10 de febrero de 2020

El universo necesita refuerzos

Esta frase que uso como título en esta entrada, se me ocurrió en un comentario que hice recientemente en un blog, y enseguida se me hizo la luz para hacer una entrada reflexiva. 
Aquí les va, espero les sea de provecho.

Está más que demostrado que somos un conglomerado de energías (denominado universo) en eterno y constante movimiento, crecimiento y transformación, y aunque no lo tengamos muy claro, con una finalidad común, que va más allá de nuestro alcance de entendimiento a través de la lógica y la razón. 

Energías que actúan en consonancia y al unísono, manteniendo un equilibrio perfecto en dicho conglomerado energético. El cuál se compone de energías individuales que se diferencian unas de otras (positivas y negativas), y actúan complementándose, aunque para lograrlo exhiban a veces un comportamiento errático.

De ahí que cada ser viviente, cada ente que respire, cada piedra, montaña, mar.., cada planeta, estrella y galaxia, tenga una función importante que realizar para cumplir ese objetivo común. Por lo que todos sin excepción, somos parte de ese fin y su consecuente logro. 


Así que por mucho que menospreciemos o desconozcamos nuestro valor y dones únicos de aptitudes y destrezas, que de alguna manera son importantes e imprescindibles para mantener un buen equilibrio en el colectivo humano, aunque no lo percibamos así, la realidad es que en el fondo, ya sea de manera inconsciente, mayormente actuamos en consonancia con este reclamo existencial. Sabemos que tenemos un aporte grandioso que hacerle al cosmos y no podemos negar esa verdad, ahora más que nunca, El universo está necesitando refuerzos, no le niegues tu potencial.

Tu corazón te esta advirtiendo y martillando en la cabeza que algo más trascendental que levantarte a diario, insertarte a tu rutina y dejar que las horas pasen, espera por su realización. Y no hablo de grandes eventos ni de fama alcanzada, si no de esa misión única que debes realizar para que el curso de la vida continúe fluyendo hacia un maravilloso lecho, donde se produce con cada misión cumplida, un espectacular orgasmo universal, y allí, aunque aparentemente te quedes en el anonimato, brillará tu luz, iluminando vidas que gracias a tu aporte, también encontrarán su camino para llegar a brillar con luz propia. 


Por más distracciones que te proveas, por más que te empeñes en negarte, cuando te empieza a hincar esa espinita que te recuerda hacia dónde debes dirigirte, qué debes hacer, cómo hacerlo, cuáles son las pautas a seguir..., y te obliga a dejarlo todo y poner manos a la obra, casi sin notarlo, emprendes un camino de no retorno que jamás tuviste en mente, al menos eso crees, pero en tu subconsciente estuviste esperando el valor para llevarlo a cabo.

No es que la vida está escrita y te suceda, más bien la vida la escribes tú, y la haces suceder, ella te convida a intervenir y a experimentar todo un abanico de posibilidades, a cambiar su curso con cada elección, con cada toque energético, cual bucle espacio temporal, donde se supone, el tiempo no discurre de manera lineal, y tu participación es fundamental.


Por esa razón deja salir tus dones, úsalos, que vuelen lejos y lleguen hasta donde deban llegar, y no temas, regresarán multiplicados a tu Ser, descubrirás nuevos dones que cultivar, esparcir y agradecer, para de nuevo dejarlos salir y volar lejos... El bucle infinito de la vida. 

A través de tus palabras y tu accionar, bendices y tocas a personas de tal manera que nunca llegaste a imaginar. 
No te subestimes, el universo te necesita, no desoigas su llamado ni lo hagas esperar. 
Mantente receptivo a la inteligencia divina que eres, que está en ti y obra a través de ti, eleva tu consciencia, llegó la hora de reaccionar y despertar.

Para terminar les dejo este vídeo con esta motivadora y hermosa canción de Joan Manuel Serrat: “No esperes”


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periódico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/2020/02/17/el-universo-necesita-refuerzos/

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