jueves, 12 de septiembre de 2019

Retazos de recuerdos

Amables amigos y lectores, en esta ocasión las musas me han pedido que las deje en paz, y me han sugerido sacar a la luz este pensamiento, a manera de poema, que hace unos años atrás escribí, y que forma parte de mi libro inédito, y debidamente registrado, “Fragmentos”, en el que desarrollo varios temas a manera de reflexión filosófica y muy personal, y que hoy he colocado en la página “PDF libros”, al alcance de ustedes.


Espero que si deciden leer el libro o descargarlo, algo en él les sea de provecho. También espero que no olviden la regla de oro del respeto al derecho de autor y su uso no sea con fines comerciales ni lucrativos, si no más bien formativos o simple entretenimiento.

El libro, es el tercero de cuatro que hasta hoy he escrito, lo terminé de escribir antes del 2012, por lo cual, si en él encuentran alguna incongruencia con mi pensar de hoy, es válido, ya que han cambiado muchas formas de ver y entender las cosas, y como tal, he evolucionado. 

He tratado de revisar la ortografía antes de subirlo, pido excusas si hay algunos errores, no lo he hecho revisar por entendidos en la materia, pero no quería darle mas larga para ponerlo a vuestra disposición, se los había ofrecido cuando creé la página. 
Subí mi primer libro “Monólogos del alma”, en la celebración del cuarto aniversario del blog, y ahora les dejo el tercero en esa misma página.

No se formen muchas expectativas acerca del libro, al igual que el otro, son simples deducciones y reflexiones personales de temas que resonaban en mí (al menos antes lo hacían), y creaban sus dudas, y certezas.

Con aciertos y con equivocaciones... Ustedes saquen sus propias conclusiones.

Sin más, aquí el poema con el cual pongo punto final al libro “Fragmentos”.











CORTOCIRCUITO

En cortos espacios de tiempo
Que parecen una eternidad
En la quietud del silencio
En el insomnio de la soledad
Mi mente vive experiencias
Que no todas puedo recordar

Por un momento se pierde
No sabe donde realmente está
Luego un vacio inminente
La llena de tranquilidad
Destellos de luces brillantes
Momentos de oscuridad

La visión te crea conciencia
De cosas que no puedes probar
Aunque se pierden algunas escenas
Te acuerdas de lo esencial
Sirven para aclararte lo absurdo,
La fantasía y la aparente realidad 

Razonas de forma diferente
Ves con mayor claridad
Las cosas que en otro momento
No podías descifrar
Luego de pronto regreso
Y mi vida vuelvo a retomar

Pero la experiencia que vivo
De algún modo, un cambio me da
Benditos sean esos flashes
Que mi quietud suelen quebrantar
Esos cortocircuito mentales
Que me devuelven a la verdad.

No sé explicar como vienen
Ni de qué forma se van
Solo sé que agradezco
La sabiduría que me dan
Y desearía poder acordarme
Desde el principio hasta el final.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

sábado, 31 de agosto de 2019

Sabiduría almica

Siguiendo la línea de la entrada anterior, y el tema de las almas, algo en mí me revela que nada es imposible, ni fortuito, todo está orquestado tan divinamente, que sigues el camino que te llevará a lograr tu propósito de vida como por arte de magia o de hipnosis. 

Muchos creerán que andas a ciegas, dando tumbos al azar, y hasta criticarán tu proceder, pero algo más fuerte que tu voluntad física y tus pretensiones terrenales, te guía por un sendero que solo tú debes transitar, aún lo hayan caminado muchos, nunca es igual, ya que es, tan cambiante como tú, tan único y especial como tú, tan maravillosamente, hecho para ti.


Por eso, si tropiezas  o no consigues lo que deseas, no sufras, todo se te dará en el momento justo y propicio, para que lo recibas cuando estés apto para saber que hacer, y sacarle el mayor provecho. 
No desconfíes, por más que te adviertan los demás, sigue las indicaciones de tu alma, nadie mejor que ella para guiarte y saber tus aspiraciones espirituales, y la gran necesidad que sientes de hacer algunas cosas que sabes en tu subconsciente, que son puntos cruciales para hacer tu recorrido con éxito.  

Si sientes la necesidad de estar solo, hazlo, si necesitas aturdirte en el bullicio, hazlo, si te parecen descabelladas algunas cosas que deseas hacer, no las pienses más de lo debido, solo hurga en tu interior y escucha la voz del alma, presta mucha atención para saber si es de ella que procede la instrucción, o por el contrario, es de tu mente egoica, que te llama a la rebeldía, y a desoír esa voz que siempre te guía hacia tu mayor bienestar.

Pero ojo con esto, no pongas más empeño del necesario en conseguir aquello que deseas o necesitas alcanzar, a veces nuestra concentración de energía, puede poner un velo y bloquear nuestro bien. No desesperes, toma la vida con calma, que como dice el dicho, “No saldrás vivo de aquí de todos modos”. Ponle ganas a tus sueños, pero no malgastes tiempo y energía forzando las cosas, de nada te servirá, acabarás agotado y defraudado.


Por otro lado, tampoco te sientes a esperar que las cosas te sucedan, debes atraerlas hacia ti, pon a trabajar tu cuerpo, mente y espíritu, armonízalos, y el alma se encargará de que el universo te apoye y trabaje a tu favor. Eso sí, debes tener bien claro, que esto sucede solo cuando es para tu beneficio, de ninguna manera trabajará para malograrte o impedir un bien mayor.

Ni en exceso, ni por defecto, todo debe de estar en equilibrio, haz tu parte sin excederte, y el universo se encargará del resto, y tu alma también, para eso está ahí, en ti, para apoyarte y ayudarte. Ella te susurra, te habla, y a veces hasta te grita, mantente atento a su instrucción y fluye en su dirección. 

Almas existen muchas, las hay por doquier, donde quiera que haya vida, pero la tuya es única y es tu verdadera voz interior.

Quiero terminar (las musas están perezosas), con esta hermosa canción de Sting


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 20 de agosto de 2019

La conexión de almas

El tema de las almas ha ocupado un lugar principal a través de la historia de la humanidad. Saber que somos más que el cuerpo nos da algo de esperanza a la hora de morir o de ver partir a un ser querido. La idea de que las almas se reencuentran en algún lugar, y se reconocen, hace de nuestra convivencia amorosa y familiar, una especie de proyección en el más allá. 


La certeza de que las almas que guardan cierta conexión, especialmente las que han compartido por mucho tiempo, por varias vidas, o por fuertes lazos de amor, se atraen más allá de lo evidente, traspasando las fronteras del tiempo y el espacio, para unirse en un solo sentir, nos ha hecho pensar en las almas gemelas. 

Las almas gemelas generalmente viajan juntas y transitan por los mismos lugares, pero a veces se ven obligadas a separarse para realizar alguna función muy especial, pueden pasar mucho tiempo sin encontrarse, pero están íntimamente muy ligadas. Cuando se vuelven a reencontrar ocurre algo inusual siempre, algún evento hermoso marca su encuentro.


Las almas tienen vida propia, el cuerpo no, este depende del Espíritu, que es quien en realidad habita en nosotros. Las almas son mensajeras, van y vienen, son conectores del cuerpo y el espíritu. Cuando la muerte está cerca, el alma le avisa al espíritu para que abandone el cuerpo antes de que suceda el evento, pues si no lo hace, se puede quedar atrapado en ese cuerpo de manera indefinida, como ocurre cuando entramos en coma.

El alma se queda dando esos últimos instantes de vida al cuerpo, para que no colapse de golpe, y pierda toda la información acumulada, el espíritu recoge esa información, sale del cuerpo y se va. El alma despide al cuerpo y agradece su ayuda, luego de ver que todo está en orden y ya no es útil allí, regresa a su lugar de reposo, hasta que el espíritu encuentre un nuevo cuerpo donde pueda habitar.  

Son muchas las historias conocidas de boca en boca y las palpadas personalmente, que dan fe de que hay algo más que cuerpo en nosotros, y que al morir físicamente, aún continuamos vivos en este plano, realizando algunos pendientes, o atendiendo pedidos de ultima hora, esto lo hacemos gracias a que el alma, al dejar el cuerpo sin vida, no abandona este plano de inmediato, sino que se queda un tiempo prudente para percatarse de que todo haya quedado en su justo lugar y colaborar en lo que pueda de manera anónima.


Sabemos que debemos cuidar nuestro cuerpo, porque es el vehículo con el que transitamos visiblemente en este plano dimensional, pero lo que perdemos de vista, es que además del cuerpo, debemos cuidar el Espíritu, ya que es lo que predomina en nosotros. Ocuparse del cuerpo es pasajero y generalmente agobiante, mientras que ocuparse del espíritu, es permanente y reconfortante.

El cuerpo tiene sus limitaciones, el espíritu no, y por medio de él, cualquier cosa que desees realizar fervientemente, la harás, porque no es el cuerpo quien la motoriza, si no el espíritu. Por eso, cuando el cuerpo ya está muy desgastado para ser usado, y no puede corresponder a las necesidades del espíritu, se descarta y se deja descansar, que retorne a la tierra. 


Pero el incansable espíritu, va en busca de un nuevo cuerpo donde pueda continuar su proyecto de vida eterna, y siempre que regrese, tendrá a su disposición, como compañía y auxilio, el alma con la que arribó por vez primera a este plano. 
Es por eso que sin importar como sea el cuerpo, las almas se reconocen unas a otras, han estado juntas y se han relacionado por tiempo indefinido, viendo evolucionar los espíritus que habitan y transitan las rutas cósmicas y divinas de la eternidad de la vida.


P.D. Como de costumbre esta es mi humilde opinión al respecto, otros opinan que es el espíritu quien conecta al cuerpo con el alma y no lo contrario como lo expreso aquí.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 8 de agosto de 2019

Enmiendas sanadoras

Esta entrada guarda una estrecha relación con la anterior, y va en retrospectiva de los años vividos en inconsciencia. El hecho de cuidar la vida y honrar su propósito, a mi entender requiere tener más cuidado y prestar más atención a la vida y su desenvolvimiento. 


Sabemos que no siempre actuamos con conocimiento de causa, muchas veces pasamos por alto las cosas esenciales y valiosas del día a día. 
Por eso y ante todo, deseo públicamente pedir perdón por todos los años en que no lo hice. Reconozco que malgasté, ignoré, abusé, dañé y actué inconscientemente por muchos años de esta vida, y supongo que de otras anteriores, con más asiduidad aún.

Tomaré como ejemplo, o mejor dicho, como representación de todas las demás formas de vida existente, al agua, ese preciado líquido que para nosotros, los que habitamos el planeta Tierra, es la vida en su máxima expresión. Venimos de ella, estamos formados mayormente por ella y sin ella no podríamos vivir en este hermoso paraíso terrenal.

Quiero por lo tanto, disculparme y pedir perdón al agua, por cada día que la malgasté y desperdicié, que no la valoré y aprecié, por los millones de veces que la ignoré como parte esencial de mi vida y la vida en general, por cada segundo de vida que actué con egoísmo e indiferencia y no la bendije y le agradecí cada gota, y por el desamor mostrado hacia ella. 

En segundo lugar, ya en plena consciencia de todo lo que omití, quiero reconocer cuanto la bendigo a diario y la amo, y doy gracias por todas las bondades que ofrece sin esperar nada a cambio. Y a través de ella, disculparme y pedir perdón, a todos los seres vivos del planeta y el universo, que he irrespetado, maltratado, desdeñado y desvalorizado, y que por lo tanto, no he amado y agradecido su existencia. 


Llegados a un determinado momento de nuestra existencia, nos hacemos conscientes de tantas cosas que siempre estuvieron en nuestras narices, muy a la vista, pero que no fuimos capaces de observar y apreciar, y nos sentimos culpables por eso, especialmente, por no habernos valorado, respetado y amado a nosotros mismos.

Tengo entendido que el HOPONOPONO, consiste en decir de corazón cuatro palabras que para mí, son clave para la armonía de la vida, y la mejor manera de honrarla, es actuando en consonancia con ellas.

Estas palabras son:

Lo siento
Perdóname
Te amo 
¡Gracias!

No tengo bien claro el orden al pronunciarlas, y este me parece el más conveniente. 
Lo que si tengo claro es que cuando son dichas de corazón y sabiendo su alcance, son gratificantes y liberadoras. Como cuando reconocemos que acabamos de hacer algo que va en contra de ese cuidar y honrar la vida y su propósito, como matar algún insecto o plaga, de esas que arruinan nuestra casa y la salud, y nos entra esa necesidad de disculparnos y pedir perdón, sintiendo que en realidad amamos esa parte de ella que también es parte de nosotros, y dando gracias por su aceptación y humildad, al poner nuestra vida por encima de la de ella. 


Pero todo esto no tendría mucho sentido, si no empiezo por mí, por disculparme y perdonarme cualquier error cometido, amarme y agradecer mi vida, sabiendo que es valiosa.  
Así que de esa misma manera, al pronunciarlo de corazón, para el daño que nos hacemos nosotros mismos, nos liberamos de ese malestar interior que nos produce lo que sentimos que somos, y no lo apreciamos ni valoramos como tal, y nos descargamos de tantos años de insatisfacción propia, de tantas inconformidades con nuestro cuerpo, familia, trabajo, entorno..., en fin, creencias que cargamos en ese cúmulo de vidas en las que unas tras otras, fuimos nuestros verdugos.

Independientemente del Hoponopono, de su origen, metodología y todo lo demás, que bastante información sobre esto encontramos en la web, el hecho de reconocer nuestra falta de consideración, perdón, aceptación, amor y agradecimiento, es de por sí una alabanza a la vida.
 
El hecho de expresar profundamente nuestras disculpas, pedir perdón, dejar entrar el amor y expresar nuestra gratitud, es honrar y bendecir el cosmos, armonizando con el libre fluir de las energías transformadoras de la vida. 

Usa tu propia metodología, pero no dejes de reconciliarte contigo y con la vida.

Estando sanos física, mental y espiritualmente, la felicidad deja de ser una utopía, lo que significa, acercarse a la perfección que somos y trascender más allá del tiempo y el espacio, de lo indefinible e indescifrable.  


Una vez alcanzado ese estado de perfección total, nos absorbe la belleza y grandeza de la vida y la creación, nos quedamos en completa observación aparente, y nos invade el asombro, pero más que eso, la plenitud y el gozo interior se apodera del Ser, lo funde con esa visión, y lo convierte en el objetivo y espectador a la vez,  porque cuando te asombras tanto, te conviertes en el asombro, y esa vivencia, se queda eternamente con nosotros.

Para poner punto final a esta entrada, les dejo este poema que hace años escribí, dice así:

Contemplación

Una ola de calor abraza mi alma
Y una tempestad de sol, me devuelve la calma.

Un ruidoso silencio dice lo que callas
Manos entrelazadas riñen sin decir nada.

Yace complacida la luna en el oscuro manto de la noche
Contemplando el bello panorama, que la tierra le ofrece en su derroche.

A lo lejos se divisa un volcán que con vehemencia quiere abortar
El calor de sus entrañas, que al río irán a dar.

El firmamento está silbando, el viento toca el bandoneón
Todos los animales se preparan para entonar junto a los árboles, la más bella canción.

Agua bendita que nos das la vida, preciado aire que eres nuestra salvación
Adorada tierra que nos cobijas y nos das el sustento con devoción.

Perdona nuestras ofensas y toda esa ira, nuestro egoísmo y la falta de amor
Perdónanos el error que hemos cometido, de querer superar, la gloria de tu esplendor.



I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

viernes, 2 de agosto de 2019

Honra la vida

Vivimos en un planeta que de por sí, es también un ser vivo, pertenece a una galaxia que nació hace millones de años. 
Respira, se nutre y además necesita cuidados, respeto y consideración. Y al igual que cualquier ser vivo y los humanos, tiene un alma y un propósito que cumplir.

Este se renueva constantemente, evoluciona periódicamente, renace cíclicamente y se transforma eternamente, según los estudiosos de las ciencias de la vida, como la mineralogía, arqueología, astronomía y todas las demás que nos dan pistas de la antigüedad del planeta y el universo. 
Pero también nosotros lo sabemos, porque llevamos millones de años, de vidas, de transformaciones y evoluciones junto a él.


La mejor forma de agradecer y cuidar del planeta, y con él, de toda la vida que alberga, y sobre la que ejerce influencia, ya sea directa o indirectamente, es honrando su propósito de vida y su generosidad; siempre cobijándonos, alimentándonos y sustentando nuestra permanencia mediante futuras generaciones. 

Siempre se habla de felicidad como si fuera algo exclusivo del ser humano, pero vemos a diario en la alegría de nuestras mascotas, un gozo muy semejante a esa felicidad de la que hablamos muy a menudo. Esto también lo podemos percibir en las plantas, ver su brillo, percibir esa sensación de alegría y felicidad por poder brindarnos cobijo y sustento (agua, alimentos, medicinas, etc.).

También los minerales tienen su manera de manifestar su felicidad, aunque nos cueste más observarlo, si no me crees has la prueba, recoge una piedra o un puñado de arena, sácala de su habitad y notarás su cambio, ya no tiene ese brillo que llamó tu atención, no luce tan viva y esplendorosa, pierde ese magnetismo encantador, es porque ya no es tan feliz.

O cuando la lluvia se acerca, las aves no paran de cantar, y surge ese olor a tierra mojada, incluso antes de que empiece a llover. Los ríos se alegran y ni hablar de los bosques y montañas. Incluso el hombre (en menor grado el de la ciudad), se regocija en la vida que renace con la lluvia.  

Si no te has fijado, presta atención cuando llega la primavera... Toda la vida nos habla y canta, nos sonríe..., y el planeta con ella.


Como bien lo expresó Rabindranath Tagore, toda vida, es una vida idéntica a la mía. Todos los seres vivos conocen la felicidad y se sienten felices, o tristes y desanimados, al igual que nosotros.

Cuida la vida y honra su propósito, y lo mejor es empezar por tu propia vida, si no tienes amor por tu vida, no tendrás amor por otras vidas.

Respetar la vida de los otros, no es tan difícil de hacer, quizás nos resulte más cuesta arriba, respetar su propósito de vida, ya que no es fácil entender su punto de vista, y menos fácil aún, es ponerse en el lugar del otro de manera empática y objetiva, porque siempre arrastramos juicios, condicionamientos, influencias y prejuicios muy arraigados en nuestra manera de pensar y actuar. 

La finalidad no es entender su punto de vista, si no más bien, respetarlo y honrarlo.

Cuídate, ámate y respétate, de esa forma das ejemplo de amor, respeto y cuidado, a todos los demás.

Cuidar tu vida y honrar el propósito de la misma, significa ser la mejor versión de ti, y honrar y bendecir la vida de todos nuestros semejantes, de los demás seres vivos, el planeta y el universo.

...Es respetar su propósito de existir.

P.D. 
Como complemento de lo expresado, los invito a leer esta antigua entradaTodo está vivo

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

jueves, 25 de julio de 2019

Lo que cada uno quiere

Amables lectores, en ocasiones anteriores he escrito entradas de corte familiar, y reconozco que hace tiempo no lo hago, por eso en esta ocasión, y con motivo de celebrarse este domingo 28 el día del padre, quiero enfocar este mensaje a la familia (la pricipal institución de la sociedad), y a los padres (para ambos progenitores), y hacerlo desde un punto de vista diferente a las otras entradas.

Los tiempos han cambiado mucho en cuanto a los estamentos dentro del seno familiar se refiere. El cambio, originalmente buscaba tener más independencia, confianza, respeto y consideración entre todos los miembros de la familia, y dentro del hogar.

Ambos padres trabajando fuera la mayor parte del día, una madre más satisfecha por sentir que es parte del sustento económico y social, y tener igualdad de derechos que el padre, ambos cooperando en la limpieza del hogar, en todos sus aspectos, y en la crianza y educación de los hijos, que estando mayormente en la escuela, los monitorearían a través de los reportes escolares y los maestros, y en la casa a través de la empleada a cargo, los abuelos o algún otro familiar, y con un seguimiento algo más personalizado, a través del teléfono. Todo esto mientras ellos no estuvieran en la casa. 

Se confiaba en que así los hijos serian menos indefensos y más independientes, incluso más felices. Se los trataría de igual a igual y con más respeto hacia ellos, considerándolos muy capaces, y responsables con sus deberes familiares y escolares. 


Al llegar a casa, las cosas no eran como se planeaban y pensaban. Si todo esto hubiera funcionado tal como se pensó originalmente, la historia fuera hoy muy diferente, pero los caminos se torcieron en algún punto, y se perdieron unos ideales y fueron sustituidos por otros, menos altruistas y más egoístas de ambas partes, por así decirlo.
  
Es difícil criar y educar en todas las épocas, pero en esta, debido al alcance de las informaciones que nos traen abrumadoramente las diferentes tecnologías (especialmente el uso del inseparable celular e internet), y a la aparición, proliferación y alcance descontrolado de las redes sociales, se hace más difícil aún, y encausarlos por el sendero del respeto, la responsabilidad  y la honestidad, se está volviendo para muchos padres, una utopía.  

Si fuimos capaces de sacrificarnos en sus primeros años (dedicándoles tiempo de verdadera calidad), y sentarles bases sólidas de amor, atención, comprensión y respeto, lo ideal y quizás mas sano es dejar que desde temprana edad los hijos tengan libertad de decidir lo que desean hacer y permitirles que llegados a cierta edad, lo puedan hacer sin imponerles condiciones, que no sean la de enfrentar ellos a su propio riesgo sus decisiones y elecciones, y desde luego, a su propio costo emocional, y de ser posible, hasta el financiero, no estaría demás. 


El hecho de nosotros haber sido sumisos, cobardes o conformistas, no quiere decir que otros tengan que serlo, el hecho de que nuestro propósito no fuera tan alejado del patrón de la mayoría, no significa que nuestros descendientes tengan que seguir ese mismo camino. El hecho de ser sus padres, sus abuelos, tíos, tutores o hermanos mayores, de ayudarlos económicamente..., no nos da derecho a decidir por ellos. Podemos dar una opinión, un consejo, como personas más experimentadas, pero nunca debemos tronchar sus aspiraciones, ni cortar sus alas. 

Por muy arriesgada y descabellada que nos parezca su elección, nadie conoce el llamado interior de nadie, ni el camino, ni las pisadas que dará. El camino solo su alma lo conoce y lo llevará a él, tratará de mantenerlo a salvo, y si equivoca su andar, es probable que tropiece y le duela, esto lo hará crecer y estar más atento, pero su corazón lo guiará hasta el final. Así que luego de ponerlos sobre aviso, y tenderla la mano con una ayuda económica, solo nos queda, enviarles luz, manifestarle nuestro amor incondicional, y desear que no les falte la guía y protección divina, la fortaleza interior y la entereza para afrontar lo que venga. 

Todos somos hijos, venimos de un padre y una madre, aunque hayamos sido concebidos en probetas y vientre de alquiler, etc., tenemos orígenes familiares ancestrales, y compartimos igualdades genéticas que nos impulsan a actuar de determinada forma ante determinada situación. Esto muchas veces lo hacemos con desconocimiento de causa.  


Mas tarde seremos probablemente padres, madres, tíos, cuñados, y un montón de etiquetas familiares. Por eso es mejor prestar atención a nuestros actos, pues otros vendrán detrás y seguirán nuestro ejemplo.  
Pero muy a pesar de esto, aún seamos hijos de los mismos padres, criados de idéntica manera, incluso gemelos, cada uno trae su personalidad y carácter de fábrica, por así decirlo, y por ende, cada uno quiere hacer cosas diferentes en su vida y cada uno tiene distinto propósito, y luchará por alcanzarlo. Por eso, desde temprana edad,  debemos ser escuchados, y tratados como únicos e importantes, pues en realidad lo somos. 

Es difícil muchas veces saber lo que uno mismo quiere, por todas las influencias e interferencias recibidas, pero se dificulta más aún, saber lo que el otro quiere, y ni hablar de la imposibilidad de entender, lo que el otro insiste en hacer por encima de todo pronóstico (llueva, truene o ventee), como decimos por aquí. 
No tenemos que entenderlo, solo cooperar, o al menos, no bloquear el paso para que pueda intentarlo, y quizás lograrlo.


Aunque el árbol genealógico familiar te informe las probabilidades que tienes de continuar caminos ya trazados, no necesariamente tienes que caminarlos, puedes romper el karma familiar, y los esquemas  generacionales, y crear un nuevo camino, que tal vez otros puedan transitar, o que a partir de este, se construyan otras herencias genéticas y el abanico de posibilidades se abra mucho más.

Nada es estático ni invariable, las herencias te las pueden dejar, pero tú elijes si las tomas o las dejas, ponle a tu vida tu sello único y personal. Admira, reconoce y honra, pero no te quedes siendo una misma versión o imitación de nadie, incluso dentro del seno familiar, aún lleves su mismo nombre, se tu mismo siempre.  

P.D. Aquí les dejo algunas entradas que hacen referencia al tema familiar, colocadas en el orden en que están publicadas. Espero les sean de provecho.

¿Evolución o revolución?

La Maternidad  

La “Familia”, la mayor empresa de la sociedad 

DEDICADO A MIS TRES HIJOS

 La sobreprotección al hij@ menor 

Carta de un adolescente

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Un extracto de esta entrada fue publicado en el periodico El Caribe:
https://www.elcaribe.com.do/2020/03/07/lo-que-cada-uno-quiere/

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martes, 23 de julio de 2019

No saldrás por esa puerta

Amables lectores, esta vez les compartiré algo inusual, aunque en realidad no es la primera vez que lo hago. Lo hice en dos o tres ocasiones, con mi participación en la comunidad “Escribiendo que es gerundio” del compañero bloguero Francisco Moroz.

Se trata de participar en un reto del blog “El Tintero de Oro” , de David Rubio Sánchez, escritor y hacedor de buenas letras, que ha promovido e incentivado el desarrollo literario en este ciber espacio. 
Me ha llamado la atención la iniciativa de este reto, ya que no es un concurso a premiar, si no un hacer letras por el mero hecho de participar, compartir y pasarla bien entre escritores literarios de relatos, algo que no es mi formato de escritura, pero de todas formas me atreví a participar. 

Sin más preámbulo, aquí les va este ensayo...

No saldrás por esa puerta    









Antes de abrir la puerta, echó un último vistazo a todo aquello que dejaba atrás, sus ojos hurgaban en todo el entorno; los muebles, cuadros, la exquisita decoración que con tanto amor escogieron ambos

Los susurros y risas que salían como fantasmas de entre las paredes, lo hicieron desviar la atención, unas lágrimas brotaron, pero pronto se recuperó.

Por un instante, sus ojos se quedaron fijos en aquel viejo sofá, compañero de tantos años de felicidad (cómplice de tantos besos y caricias, charlas amenas, comidas y juegos apasionados con su amada y difunta esposa) que pasó a ser testigo de largas horas de llanto, dolor, silencio y soledad, y una inmensa tristeza que no acababa de superar. 
Si no estuviera tan cargado de recuerdos, le haría un lugar, eso pensó. Pero no, así no superaría la pérdida, ya era hora de dejarlo todo atrás, se repetía sin cesar.




Justo cuando se proponía girar la manilla, un extraño brillo llamó su atención, y lo hizo fijar la vista sobre ese mueble antiguo que ella tanto amaba, ahí estaba su fotografía preferida, la del mejor paseo de sus vidas, lucían radiantes, y como una señal, dejó la maleta frente a la puerta y la fue a buscar, la besó y apretó fuerte contra su pecho, tanto la oprimió que el cristal se rompió y lo traspasó, cayó al suelo lentamente, tomó la foto ensangrentada, y con una leve sonrisa en los labios, expiró. 

Detrás se leía el siguiente mensaje: “Ni la muerte nos podrá separar”.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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sábado, 20 de julio de 2019

LA MEDIA DOCENA DEL BLOG

Amables lectores y queridos amigos visitantes de este blog. 



En ocasión de CUMPLIR SEIS AÑOS ininterrumpidos compartiendo con ustedes parte de mis experiencias de vida, quiero hacer un recordatorio de mi primera publicación, aquí les va, con la misma imagen que tiene, y que tanto me gusta.

LA SENCILLEZ Y COMPLEJIDAD DEL SER     


Dentro de ti hay un mundo ilimitado esperando ser explorado. El mundo exterior resulta insignificante comparado con tu inmenso mundo interior, descúbrelo, descífralo, sumérgete en él y…, evoluciona, estarás en comunión con todos y con todo el universo.


Aquí termina esa primera entrega, es bien cortita, ¿Verdad?

Aunque mi introspección empezó años antes de iniciar este blog, y ya había emprendido el camino del no regreso (del despertar de la consciencia), es mucho lo que he hecho, aprendido y cambiado en estos seis años. 


Cambio que agradezco...
En parte a las experiencias de vida y a las claridades recibidas, que me han llevado a escribir dos libros de reflexiones (antes de crear el blog), y a redactar las entradas reflexivas que he publicado en este espacio virtual. 
Y en parte a las retroalimentaciones recibidas de los que visitan y dejan huellas.
Y a las publicaciones reflexivas que he leído en los respectivos blogs de los que he conocido, y en sus páginas de Google +, esa plataforma virtual que hasta hace poco nos dio hermosas vivencias, buenas pautas de aprendizaje, y nuevos amigos y compañeros, que nos mostraron lo hermoso de la diversidad, el respeto a las opiniones de los demás, y que este camino, no lo estamos transitando solos, aunque nuestros seres queridos y amigos fraternales no nos estén acompañando aún, somos muchos los que estamos sintonizados en esa misma frecuencia. 

Esa parte final de mi primera publicación, ese “..., evoluciona, estarás en comunión con todos y con todo el universo”, es hoy una realidad para mí, tan veraz como que hace justo seis años hoy, empecé este blog. Todavía estoy en proceso de seguir evolucionando, creo que no hay limites para eso, pero desde ya disfruto de esa comunión y armonía con todos y con el todo, aunque no está firmemente arraigada aún (tiene sus altas y bajas), pero agradezco que son más las altas que las bajas.  




El camino es largo y arduo, y es difícil mantener esa firmeza sin sentir algunos titubeos, o cansancio almico, pero creo que es mas lo andado que lo que me falta, espero estar en lo correcto, y si no es así, espero tener toda la fuerza de voluntad para seguir adelante sin desmayar. El mejor termómetro es el haberse desvanecido esa sensación de vacio existencial y desidia que tenía años atrás, y lo a gusto que me siento conmigo misma, y con el camino andado, además de la certeza de que voy por el sendero que mi Ser ha trazado, sumado a esa sensación de paz, alegría y gozo interior, que mayormente me acompaña.




¡SEIS AÑOS!  Agradezco de corazón una vez más a la fuente divina o guía interior, por poner en mis manos las herramientas y la voluntad suficiente, para dar vida, y alimentar continuamente este proyecto que hoy cumple media docena de años. 

En la imagen les dejo un bocadillo por año. !Perdón! Mordí uno, no me pude resistir.

GRACIAS POR EL APOYO RECIBIDO DE PARTE DE USTEDES. 

Agradezco inmensamente a tantas almas que se han ido sumando, compartiendo y enriqueciendo este espacio. Lamentablemente con el cierre de google+, perdí todos esos comentarios enriquecedores y amables que dejaron, las entradas lucen ahora desoladas después de haber tenido tantas experiencias de vida compartidas en ellas. Nos queda continuar, sin mirar atrás ni desanimarnos.


Por ultimo, los felicito también a ustedes, y a todos los que de alguna manera han “Fluido” con la ayuda de alguna que otra reflexión de este humilde blog.

Y les reitero...

MI ADMIRACION Y RESPETO, A VUESTRO MARAVILLOSO SER INTERIOR.

P.D.

Al leer esta mañana "La Palabra Diaria", sentí un fuerte impulso de compartir el mensaje de hoy en esta publicación, pues me pareció muy apropiado y acorde con mi andar en este espacio.

Aquí les va


Dar pasos
HOY DOY PASOS PARA APOYAR A LA HUMANIDAD.
Hoy hace cincuenta años que dos astronautas americanos se convirtieron en los primeros en caminar sobre la luna. Neil Armstrong lo llamó “un salto gigante para la humanidad” a medida que dejaba sus huellas en la superficie de la luna.
¿Cuáles son las huellas que dejo a medida que paso por mi existencia humana? ¿Podría dar algún salto para la humanidad? ¿Son mis esfuerzos por amor, perdón y compasión un sendero para otros hacia una mayor conciencia?
Al celebrar este día en la historia, elijo creer que cada paso que doy es importante. Cada paso puede acercarme a vivir partiendo de un estado mental espiritual, más cerca de una sensación de mi unidad con Dios. Hoy, según prosigo, doy pasos para servir a la humanidad.

Amémonos unos a otros con amor fraternal; respetemos y mostremos deferencia.—Romanos 12:10

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente.

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 10 de julio de 2019

Mi serenidad interior (El tercer ojo)

Cada uno de nosotros lleva el universo en su interior, y tiene la responsabilidad de mantenerse equilibrado y sereno, para así colaborar con el equilibrio colectivo y universal.


Cada mirada es una confesión de amor, cada respiración es una entrada y una salida a otros estados de consciencia interior, cada latido del corazón es un toque de magia y esperanza. Cada parpadeo es una nueva visión de las cosas, cada sueño es un misterioso despertar..., y cada muerte, es un hermoso renacer a la vida.

El tercer ojo, el de la sabiduría innata, es como un portal dimensional, a través de él, me hago consciente de quien soy, y de todo lo que expreso en el párrafo anterior. El es como la planta eléctrica que me suple de energía, y que evita que me apague, aunque no lo sepa apreciar. Es además, quien vigila que todo se haga en el orden y la armonía del cosmos, es nuestro guía, catalizador de pensamientos y de ideas, portador de las realidades que nos conducen a la transformación, sin perder el equilibrio interior.



Debemos mantener ese tercer ojo bien abierto, limpio y ejercitado, para caminar con mas claridad y precisión por la vida, pero también debemos alimentarlo de visiones gratificantes y amorosas, que lo mantengan cristalino, y pueda reflejar con mayor amplitud nuestra luz interior, nuestra bondad y amor incondicional. El se nutre de silencios, serenidades y gozo interior, y de la felicidad que nos reporta el amor que llevamos dentro.

Por medio del tercer ojo y a su apertura, que me proveen de entendimiento y comprensión, se que soy un ser valioso y sano, divinamente radiante y perfecto. Gracias a su intuición me cuido y me amo, suelto y dejo ir, me libero de las cargas que no me favorecen ni me pertenecen. Y por su insistente observación, dejo de querer controlarlo todo y permito que cada cual libre su propia batalla.

Debido a la perseverancia y al apoyo incondicional del tercer ojo, cada día avanzo hacia mi mayor bienestar total, no hay vuelta atrás. Un paso a la vez, me voy aproximando y acoplando con mi perfección espiritual, siempre que permito que la libertad sea mi estandarte, y respeto que también la libertad, sea el estandarte de los demás.


Gracias a todo ese conjunto de perfección divina; respiro, me aquieto y amo todo lo que soy, lo que fui, y lo que todavía me falta por llegar a ser, y mi ser se mantiene sereno, y reboza de armonía y paz. 
No es muy fácil mantenerse continuamente en ese estado de consciencia, o de gracia, pero para eso estamos trabajando, observando y aprendiendo, para algún día poder lograrlo sin que por un minuto perdamos esa capacidad.

En un abrir y cerrar de ojos, en el vaivén de la ola, y a la velocidad de un haz de luz, se puede abrir una flor, dar un beso, abrazar a un niño o llorar a un ser amado. 

En un abrir y cerrar la puerta, podemos crear consciencia de lo que somos y hacia donde vamos, y venerar la tierra que pisamos y habitamos. 

En un abrir y cerrar el libro de nuestra vida, podemos discernir la ilusa fantasía que desvirtúa la realidad inmediata, y el verdadero propósito de nuestra existencia.

En el instante en que abrimos el tercer ojo, la vida nos cambia, la percepción e intuición abren ductos que teníamos tapados, y las claridades y certezas empiezan a aflorar, y a advertirnos que es a partir de ese instante, que empezamos un mágico viaje hacia nuestro mundo interior, el cual nos llevará por mundos hasta ese momento desconocidos e ignorados. 


A partir de ahí, empiezan a vibrar con mayor intensidad las energías que circulan por nuestro cuerpo, y mente, y se genera una incomprensible simbiosis entre el que soy, y el que acabo de dejar atrás, y un acoplamiento entre este plano y otros planos dimensionales, que puede resultar doloroso y muy tedioso, pero al final, será la transformación mas hermosa que podemos experimentar, algo parecido al gusano, la crisálida y la mariposa, pero de mayor magnitud y trascendencia. 

Con la apertura total del tercer ojo, podemos ver todo el universo que somos, y lo majestuoso de la transformación y evolución que experimentamos, podemos trascender la materia y transmutar en amor universal la energía que generamos y conservamos en cada vibración almica, en cada encarnación y en cada expansión espiritual, y todo esto, sin perder el equilibrio y la serenidad interior. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 3 de julio de 2019

A quién pueda interesar

Esta entrada va dedica a Estrella Amaranto, una querida compañera bloguera y amiga virtual, que en su Blog Literario Amaranto, nos dejó una interesante reflexión filosófica sobre la existencia, titulada: “Los durmientes” 

Nos puso a pensar en la existencia y en los sueños, haciéndonos cuestionamientos que nos pusieran a reflexionar en la veracidad de la misma o en su mera ilusión.


Dos temas que siempre me han llamado la atención, especialmente el de los sueños, ya que soy de las que sueña a diario, lo recuerdo y vivo en ellos unas aventuras a lo Steven Spielberg, y lo de filosofar sobre la existencia y la vida, también es algo que me gusta mucho, aunque más bien a manera de monólogo interior.

Mi introspección me llevó a la siguiente respuesta filosófica, dejada como parte del comentario que le hice: 

“Existimos, por encima y debajo de todo, porque somos parte de la existencia y la eternidad de la misma. Somos lo que pensamos, y soñamos lo que somos, pero más allá de esos pensamientos y sueños; Existimos tal cual somos en realidadExistimos fuera de los pensamientos condicionantes, del pasado, del presente y del futuro, fuera del tiempo y el espacio, fuera de las experiencias de vida, de ese cuerpo material y del cuerpo astral, fuera de lo negro y lo blanco, del todo y la nada, fuera del Ying y del Yang, fuera de la dualidad, simplemente existimos, porque somos energía pura, que ni se pierde ni se disuelve, sencillamente se transmite y se transforma eternamente.”

Por mi comentario, dicho de esa manera, algunos pensarán que suena como una maldición esa eternidad, pero como la permanencia es variable, ya que nos renovamos continuamente, nos transformamos periódicamente y evolucionamos cíclicamente, no lo es. Esto significa que todo es nuevo en la forma de experimentarlo, entenderlo y resolverlo, pero viejo en la manera de existir y manifestarse, pues ya otros lo vivieron antes, incluso nosotros en otras vidas pasadas.


Existir o soñar que existimos, interrogantes cuyas respuestas nos dejan mas preguntas al aire, pero algo en nuestro interior nos dice que sí existimos, desde siempre, y soñar es parte de esa existencia.
Hasta los animales sueñan, y pienso que las plantas también lo hacen, pues duermen de noche también. Los minerales aunque no veamos muestras de sus horas de sueño, supongo que no son la excepción y como son los más longevos de todos los seres vivos del planeta, deben pasar gran parte de su vida durmiendo.

Tengo unas cuantas entradas en el blog en esta onda, les dejaré los enlaces de tres de ellas: “Esa energía que somos” , “Conócete a ti mismo” “Los sueños ¿Qué son en realidad?”

Son interrogantes que siempre han estado en mi cabeza y que cada día se aclaran un poco más, al menos para mí. En este momento de mi existencia, son mi verdad. Cada cual encontrará la suya, la que le hace más sentido al camino que ha andado.

Ya pueden entender porqué me sentí motivada a escribir esta entrada al leer la excelente publicación de Estrella y comentarla. Gracias amiga por existir en mi pequeño mundo.

Mientras tengamos la capacidad de pensar, seguiremos creando y haciendo realidad muchas de las cosas que pensamos, y mientras sigamos soñando, seguiremos existiendo en esos sueños y en la realidad. 

Y más allá de todo eso, existimos tal cual somos en realidad, sin adornos, sin influencias externas, fuera de ese mundo de fantasía que es la vida terrenal, existimos porque somos la razón y la sin razón de la existencia y la eternidad.

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

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