Si la NADA es ausencia y el TODO es confluencia.
¿Cuál sería el nexo entre estas dos palabras que son la clave de la vida?
Empecemos por aclarar que:
La NADA no es ausencia, si no esencia, presencia no visible e intangible, consistencia, permanencia... Es lo absoluto.
El TODO es convivencia, ambivalencia, inconsistencia, convergencia... Es lo relativo.
Mientras el todo parece estar lleno, la nada aparenta estar vacía, porque su inmensidad es tal, que no se puede abarcar ni una infinitésima porción de ella.
El TODO es movimiento, acción. La NADA es observación, contemplación.
La NADA es silencio, creación y expansión. El TODO es sonido, limitación y contracción.
La NADA es un abrazo infinito. El TODO un flechazo repentino (algo efímero).
La NADA representa lo femenino (el yin). El TODO representa lo masculino (el yang).
La NADA es origen y eternidad. El TODO es final e irrealidad.
La NADA siempre Es, subsiste. El TODO solo es posibilidad, perece.
El TODO es compromiso, confusión. La NADA es liberación, comprensión.
La aparente complejidad del TODO, es insignificantemente simple para la NADA. De ella nace, se alimenta, y sobrevive el TODO, en su inmensidad se pierde, y muere sin llegar a conocerla superficialmente, y mucho menos a percibirla a fondo.
En una vieja entrada del blog titulada
“Las etiquetas” escribí lo siguiente
Si me preguntan qué esperas de la vida diré “Nada”, ya todo lo tuve.
Si me preguntan qué ofrezco a los demás diré “Todo” lo que aún habita en mí.
Sin darme cuenta, en ese momento ya sabía muy bien el concepto de NADA y de TODO.
Porque ese esperar nada, de la vida, encierra algo más trascendental que el todo.
Y ese ofrecer todo lo que aún habita en mí, es precisamente La NADA, que por decirlo de otra manera, es La misteriosa magia de la vida.
Con esta entrada y a través de este juego filosófico.
Honro la memoria de Emilio Fernández, que a principio de año partió de su natal Venezuela, a otro plano de la existencia.
Emilio, amigo bloguero con el que me sentí muy identificada desde los inicios de Google+ con sus publicaciones reflexivas en su blog
“Actividad pensativa”, y muy agradecida de su amistad y ayuda en este transitar, al poner énfasis en hacernos conscientes del control del acto de pensar, del poder que tienen sobre nuestra vida los pensamientos y decretos que hacemos, y el cómo revertirlos y evitar sus efectos dañinos si fueron hechos inconscientemente.
Haciendo Nada, fue su metodología para recuperar ese control del acto de pensar, y también es el título de su primer libro, en el que nos da las pautas para ser los dueños de nuestros pensamientos y dejar de lado el pensar inconscientemente, en piloto automático, o peor aún, el dejar que otros piensen por nosotros.
Por eso he querido abordar el tema de la NADA como telón a su escenario de vida.
Haciendo nada, la clave para poder hacerlo todo.
Quiero suscribir las últimas palabras, del último correo que me envió estando delicado ya de salud.
“Gracias por tu cariño, afecto y empatía, Nos seguimos viendo pensante, por aquí o por allá”.
Tristemente, Emilio, será por allá.
¡Descansa en Paz, amigo pensante!
Su hija Emilys publicó en el blog su fallecimiento con estas palabras “El todo y el final es uno mismo"
Desde el blog, lo despido así “La Nada, es el más claro y bello despertar en ti”
La respuesta a la pregunta inicial, el nexo entre esas dos palabras que son la clave de la vida, es lo equivalente a lo que llamamos...
TRASCENDENCIA, el tránsito por la línea energética imaginaria que sostiene y mantiene la vida en eterna y constante vibración armónica.
Continúa vibrando bien alto, Emilio.
Gracias por tu legado literario, tus claridades y sabiduría innata.
P.D. Me costó lo suyo preparar esta entrada, no encontraba el camino exacto de las palabras, hay emociones que se profundizan más que otras y cuesta más liberarlas.
I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente.
Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.
Lo siento. Un beso
ResponderBorrarGracias Susana. Otro beso.
BorrarQuerida Idalia,
ResponderBorrarQué entrada tan honda, tan sentida y tan bella has escrito. La he leído despacio, dos veces seguidas, porque cada párrafo pedía ser saboreado, y porque se nota que te ha costado mucho dejarla salir, como dices en la posdata. Ese esfuerzo se siente en cada línea: no es una reflexión ligera, es un homenaje cargado de amor, de duelo y de gratitud que ha encontrado su forma exacta en estas palabras. Me ha emocionado especialmente cómo has tejido la NADA y el TODO no como opuestos irreconciliables, sino como dos caras de la misma respiración vital. Esa distinción que haces —la NADA como esencia, permanencia, silencio, abrazo infinito, origen eterno; el TODO como movimiento efímero, compromiso, confusión, contracción— es hermosísima y muy poética. Y al mismo tiempo tan precisa. Me ha hecho pensar en cómo muchas veces nos empeñamos en llenar la vida de TODO (ruido, acción, etiquetas, expectativas) y olvidamos que es en la NADA donde realmente se respira, donde se escucha el pulso profundo de lo que somos.
Y luego está Emilio…
Leer cómo lo recuerdas, cómo honras su memoria y su enseñanza (“Haciendo Nada, la clave para poder hacerlo todo”), me ha puesto un nudo en la garganta. Qué regalo tan grande que alguien te haya dejado esa semilla.
Un abrazo enorme desde la paz en Marte, lleno de cariño y de silencio respetuoso.
Sigue escribiendo cuando te nazca, cuando duela y cuando sane. Tu voz se agradece mucho al igual que tus enseñanzas.
¡Hey, Miguel! ¿Cómo está mi querido marciano favorito?
BorrarQue linda sorpresa encontrar tus huellas, sabia que leerías pero no esperaba el comentario y ¡me ha alegrado tanto recibirlo!
Esas palabras tuyas han sido un bálsamo para mi alma, no sabia si estarían muy claras las ideas, pero me has sacado la espinita y lo has resumido de maravilla al decir el "cómo muchas veces nos empeñamos en llenar la vida de TODO (ruido, acción, etiquetas, expectativas) y olvidamos que es en la NADA donde realmente se respira, donde se escucha el pulso profundo de lo que somos". ¡Wau! Genial, poética y hermosa tu conclusión de la NADA.
Si, Emilio ha sido una especie de mentor en este transitar, teníamos una especie de conexión almica, en la manera de pensar, percibir y ver la realidad, hasta coincidíamos en los temas publicando muchas veces al unísono sobre lo mismo. Dolió su rápido deterioro y pérdida. Para él fue sorpresiva esa enfermedad pero también muy aleccionadora. Ninguno de los dos se imaginó que algo así le pasaría a él, pero así es la vida y lo aceptó con valentía y humildad, y dejó constancia en su blog de eso.
Miguel otro abrazo igual de enorme desde el convulso planeta Tierra, repleto de agradecimiento y cariño hacia ti.
Quería dejar la entrada anterior hasta que María y Maite la vieran, y supieran de tu cierre y te vieran sonreír aquí, ja, ja. Di chance hasta el 26 para subir esta entrada antes de salir el mes, y fíjate tan pronto la cambié vino María, así es la vida. Ahora voy a contestarle.
Besos y que sigas bien Miguel y Gracias por las bellas huellas.
Mis queridos IDALIA y MIGUEL, os escribo a duo porque se q e corazón de IDALIA es tan grande q no le importará q aproveche la ocasión para dirigirme a los dos, porque aunq por supuestísimo he leído esta preciosa entrada que es NADA y TODO, sobre todo quería saludaros y sobre todo a ti IDALIA, agradecerte todos esos recuerdos escritos llenos de cariño en mi blog q hoy pertenece dormido y tranquilizarte porque estoy muy bien, pero agobiadísima de trabajo porque una de las personas q trabajaba conmigo en el despacho, lleva más de dos meses de baja y me toca suplir su ausencia sumando a mí habitual trabajo el suyo, pero solo es eso, no me queda tiempo para nada, aunq hoy me he acercado corriendo en un instante a abrazarte fuerte fuerte y desear q tanto tú cómo MIGUEL desde su silencio elegido que espero como yo, rompa en algún momento y en todo caso, sea muy muy feliz en su nada todo de vida, como tú IDALIA rodeada del cariño de los tuyos y cuidando esa preciosa cabecita pensante y esa generosidad innata que compartes con todos nosotros aquí. Sobre todo no quería q te preocupara en absoluto por mi, se que eres una madre muy madre y ejerces de ello tb en el blog.
ResponderBorrarMil gracias de corazón, por ser tanto y ser nada sin dejar de ser todo y darte entera.
Un abrazo inmeeenso lleno del cariño q te has ganado y otro para MIGUEL a quien aunq sólo por el rabillo del ojo he visto q ha cerrado la puerta de su maravilloso blog ( casi lloro cuando lo vi) en fin...yo volveré seguro, no sé cuando pero volveré, nadie puede irse del todo de donde nunca te has ido .... GraaaaaciaaaasssS de corazón !!!
¡MARIA! Qué alegría saber que estás bien, ya tenía mis dudas.
BorrarGRACIAS por venir a regalarme este precioso tiempo y también poder dirigirte a Miguel, que nos ha dejado huérfanos de cine, ja, ja. Pero su cariño y carisma es tan grande que lo sentimos bien cerca nuestro y seguiremos leyendo sus tantas entradas, así nos regocijamos cuando lo extrañemos mucho.
Eso si, lamento que sea por agobio de trabajo tu ausencia, espero que llegue pronto el tiempo de relax y vayas de vacaciones a Marte y visites a Miguel, ¡Ay! si fuera posible y sencillo, ja, ja.
Ha sido muy lindo como has jugado con el Todo y la Nada en tu comentario, aun agobiada eres una experta jugando a escribir y dibujando las ideas.
Como le decía a Miguel, me alegra que se captara el mensaje, con eso de
"Mil gracias de corazón, por ser tanto y ser nada sin dejar de ser todo y darte entera", me dejas ver que si, y que bonito lo bordaste María.
Gracias por acercarte a abrazarme fuerte con tus bellas palabras, sentí ese abrazo y te envío otro bien fuerte y reconfortante también, lo mereces y has ganado con creces el cariño.
Me hiciste reír con eso de ejercer de madre también en el blog, y si, creo que llevo muy arraigada la maternidad, ja, ja, incluso desde antes de serlo, es uno de mis grandes defectos...
Mil gracias de nuevo María, cuídate mucho y como dicen por ahí "No te dejes para después, ante todo, se tu prioridad".
Besos y que puedas volver muy pronto a tu casa bloguera.
¡Hola, Idalia preciosa! :)
ResponderBorrarHas hecho una entrada profunda, y a la vez un homenaje Maravilloso a tu compañero Emilio, que debió de ser una gran persona (luego paso a ver su blog).
"TRASCENDENCIA, el tránsito por la línea energética imaginaria que sostiene y mantiene la vida en eterna y constante vibración armónica. "
Creo que estas bellísimas palabras sintetizan todo, pues fusionas esos dos principios en una línea energética que funde, da consistencia, impulsa y nutre lo que somos (TODO-NADA).
Como dice tu querido amigo que seguro te escucha desde allá..., aprender a pensar es esencial para conocernos y por ende... conocer ese todo-nada que es... realmente... lo Inombrable (como dirían los taoístas), porque cualquier atributo que le pongamos a Dios, es distorsionar su realidad, tan inmensa que está fuera de nuestro alcance.
Fantástico ese hacernos pensar tuyo, ¡tan tuyo!
Y seguro que un gran libro el de Emilio... para aprender y reflexionar...
Besos mil, ¡sigue pensando e inspirándote, querida Idalia!
¡Hola Maite! Alma bella y mujer hermosa.
ResponderBorrarGracias por salir un momento de tu descanso bloguero y venir a regalarme tus sensibles y bellas huellas.
Me complace que resaltaras ese significado de la trascendencia que me llegó de repente como un susurro almico.
Qué bonito lo expresaste Maite, tus palabras me hicieron visualizarlo como una aleación, donde el "Todo" es el metal y la "Nada" es aquello que lo refuerza, le da consistencia, impulsa, nutre y le da sentido a la existencia. Y como bien señalas, esa fusión (TODO-NADA) es la viva representación de lo Innombrable, a lo que llamamos Dios.
Es un libro muy interesante porque ese "Hacer nada" es vaciarnos de pensamientos, es poner la mente en blanco y darnos cuenta del momento exacto en el que realmente creamos un pensamiento y así poder aprender a pensar conscientemente y no dejar que la mente navegue a la deriva con pensamientos inútiles.
Emilio era todo un personaje, también escribía poemas en su blog.
Maite de nuevo gracias por venir, por tu tiempo y tus palabras, certeras y hermosas. Muchos besos y que tus luces sigan brillando siempre como un faro, dejándonos ver aunque sea a lo lejos un poquito de ellas.