jueves, 19 de febrero de 2026

Ausencia programada

Últimamente las musas andan dispersas por ahí, haciéndose las locas, pero como soy comprensiva las entiendo… Quizás hasta andan conmigo en otras cuestiones y me he quedado con pocas ganas de escribir. 
Sea como sea, sin sus susurros, insistencia y ayuda, la inspiración se disuelve deprisa, pierdo parte del entusiasmo y las ideas no terminan de florecer a conciencia, es como si yo tampoco estuviera presente y anduviera dispersa por ahí. 

Definitivamente la imagen de cabecera del blog me habla de la necesidad de mantenerme sumida en mis adentros, ignorando a las mariposas, que con su revoloteo representan el ruido exterior que pretende perturbar mi paz, pero estoy resuelta a mimarme un poquito más.

Por otro lado, las musas saben que necesito una tregua, porque además una de las causas de estar algo ausente de la blogosfera, es que mi visión me está cobrando factura, por lo que haré un descanso para someterme a una cirugía de cataratas
Por el momento será del ojo derecho, veo muy poco con él y perturba mucho la visión del izquierdo.

Mi visita a las Cataratas del Niágara

Proverbios 17:22 “Un corazón alegre es la mejor medicina; un ánimo triste deprime a todo el cuerpo”. 

La imagen es el equivalente a un corazón alegre, es la manera de ver belleza en esta situación y más aún porque pude disfrutar en grande de esas esplendorosas Cataratas del Niágara.
 
Quizás quedé tan prendada de ellas que se alojaron en mis ojos para acompañarme, ja, ja. 

Tanto me cautivaron que les dediqué una entrada en su momento, en las cursivas azules el enlace. 

Pues bien, decidí colgar esta entrada para no irme por más tiempo que el de costumbre sin dar señales de vida... Espero que al resolver el problema de la vista las ganas de escribir se renueven.

Y para hacer la entrada algo útil, dejo en ella un interesante fragmento del libro “La importancia de vivir” del filósofo chino Lin Yutang.

Gracias queridos amigos, hasta cuando pueda volver.

FRAGMENTO DEL LIBRO

Tú ya no tienes muchos años para vivir, y además no podrás llevarte nada cuando te vayas, por lo cual debes ser ahorrativo, pero sin sacrificar tu bienestar. 
Gasta el dinero que deba ser gastado, disfruta lo que deba ser disfrutado, y dona lo que te sea posible. 
No te preocupes por lo que pasará cuando te hayas ido, porque cuando te vuelvas polvo, no sentirás si te alaban o te critican, si te visitan al cementerio o te olvidan.

El tiempo para disfrutar la vida es este momento, y los bienes que tan difícilmente ganaste debes gozarlos.

No te preocupes mucho por tus hijos, porque ellos tendrán su propio destino y encontrarán su propio camino. Cuida, en especial a tus nietos, ámalos, consiéntelos, y también trata de disfrutarlos mientras puedas.

La vida debe tener más cosas que trabajar desde la cuna hasta la tumba. Despiértate diariamente a disfrutar un día más de vida sin peleas con nadie ni rencores.

No esperes mucho de tus hijos. Los hijos, aunque se preocupen por sus padres, también estarán continuamente ocupados con sus trabajos, sus compromisos y con su propia vida. Muchos hijos que no se preocupan de sus padres, pelearán por sus bienes aun cuando todavía estén vivos, y desearán que pronto dejen esta vida para poder heredar sus propiedades y riqueza.

Si ya tienes 65 años o más, no intercambies tu salud por riqueza trabajando en exceso, ya que estarás cavando tu temprana sepultura.

De mil hectáreas sembradas de arroz, sólo puedes consumir media taza diaria, y de mil mansiones, sólo necesitas un espacio de ocho metros cuadrados para descansar en las noches, así que, si tienes alimento y algo de dinero para tus necesidades, no necesitas más. 

Trata de vivir feliz, pues solo tienes una vida.

No te compares con otros midiendo tu fama, tu dinero o tu status social, o ufanándote por ver los hijos de quién tienen más éxito, y en lugar de eso, reta a tus hijos a que logren felicidad, salud, gozo, y calidad de vida.

Acepta las cosas que no puedes cambiar, pues si te preocupas demasiado, puedes estropear tu salud. Crea tu propio bienestar y encuentra tu propia felicidad, haciendo cosas que te diviertan y alegren diariamente. 

Un día sin felicidad, es un día que pierdes. 

Teniendo buen ánimo, la enfermedad se curará, pero teniendo un espíritu alegre, la enfermedad se curará más rápido, o nunca se acercará. Con buen carácter, adecuado ejercicio, alimentos sanos, y un consumo razonable de vitaminas y minerales, tendrás vida saludable y placentera.

Pero, sobre todo, aprende a apreciar la bondad en todo, en la familia y amigos, pues ellos te harán sentir joven, reviviendo los buenos momentos, y los pasajes interesantes de tu vida.

Dicen que, en la vida quien pierde el techo, gana las estrellas y así es.
 
El tiempo y las oportunidades son como el agua de un río, que nunca podrás tocarla dos veces, porque ya pasó y nunca pasará de nuevo. 
Aprovecha cada minuto de tu vida y no rechaces las oportunidades de conocer el mundo y disfrutar las cosas buenas de la vida, pues es posible que nunca se te vuelvan a presentar.

Nunca te fijes en la apariencia, porque ésta cambia con el tiempo. 
No busques a la persona perfecta, porque ésta no existe. Busca si lo deseas, a alguien que te valore como persona, y si no la hallas, disfruta tu soledad que es mucho mejor que una mala compañía.

Cree en Dios, cualquiera que sea el concepto que tengas de él, y trata de gozar la vida que es muy corta, disfrutando la familia y los amigos, pues te irás tarde o temprano de este mundo, y nadie te dará las gracias.

FIN DE LA CITA.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

lunes, 26 de enero de 2026

Todo y Nada, Soy

Si la NADA es ausencia y el TODO es confluencia.
 
¿Cuál sería el nexo entre estas dos palabras que son la clave de la vida? 

Empecemos por aclarar que: 

La NADA no es ausencia, si no esencia, presencia no visible e intangible, consistencia, permanencia... Es lo absoluto. 

El TODO es convivencia, ambivalencia, inconsistencia, convergencia... Es lo relativo.

Mientras el todo parece estar lleno, la nada aparenta estar vacía, porque su inmensidad es tal, que no se puede abarcar ni una infinitésima porción de ella.

El TODO es movimiento, acción. La NADA es observación, contemplación.


La NADA es silencio, creación y expansión. El TODO es sonido, limitación y contracción.
La NADA es un abrazo infinito. El TODO un flechazo repentino (algo efímero). 
La NADA representa lo femenino (el yin). El TODO representa lo masculino (el yang).
La NADA es origen y eternidad. El TODO es final e irrealidad.
La NADA siempre Es, subsiste. El TODO solo es posibilidad, perece.


El TODO es compromiso, confusión. La NADA es liberación, comprensión. 


La aparente complejidad del TODO, es insignificantemente simple para la NADA. De ella nace, se alimenta, y sobrevive el TODO, en su inmensidad se pierde, y muere sin llegar a conocerla superficialmente, y mucho menos a percibirla a fondo.

En una vieja entrada del blog titulada “Las etiquetas” escribí lo siguiente

Si me preguntan qué esperas de la vida diré “Nada”, ya todo lo tuve. 
Si me preguntan qué ofrezco a los demás diré “Todo” lo que aún habita en mí.

Sin darme cuenta, en ese momento ya sabía muy bien el concepto de NADA y de TODO.
 
Porque ese esperar nada, de la vida, encierra algo más trascendental que el todo

Y ese ofrecer todo lo que aún habita en mí, es precisamente La NADA, que por decirlo de otra manera, es La misteriosa magia de la vida. 

Con esta entrada y a través de este juego filosófico.
 
Honro la memoria de Emilio Fernández, que a principio de año partió de su natal Venezuela, a otro plano de la existencia. 

Emilio, amigo bloguero con el que me sentí muy identificada desde los inicios de Google+ con sus publicaciones reflexivas en su blog “Actividad pensativa”, y muy agradecida de su amistad y ayuda en este transitar, al poner énfasis en hacernos conscientes del control del acto de pensar, del poder que tienen sobre nuestra vida los pensamientos y decretos que hacemos, y el cómo revertirlos y evitar sus efectos dañinos si fueron hechos inconscientemente.

Haciendo Nada, fue su metodología para recuperar ese control del acto de pensar, y también es el título de su primer libro, en el que nos da las pautas para ser los dueños de nuestros pensamientos y dejar de lado el pensar inconscientemente, en piloto automático, o peor aún, el dejar que otros piensen por nosotros. 
Por eso he querido abordar el tema de la NADA como telón a su escenario de vida. 
           Haciendo nada, la clave para poder hacerlo todo. 

 

Quiero suscribir las últimas palabras, del último correo que me envió estando delicado ya de salud.

“Gracias por tu cariño, afecto y empatía, Nos seguimos viendo pensante, por aquí o por allá”.

Tristemente, Emilio, será por allá. 

¡Descansa en Paz, amigo pensante!


Su hija Emilys publicó en el blog su fallecimiento con estas palabras “El todo y el final es uno mismo"

Desde el blog, lo despido así “La Nada, es el más claro y bello despertar en ti”

  

La respuesta a la pregunta inicial, el nexo entre esas dos palabras que son la clave de la vida, es lo equivalente a lo que llamamos... 

TRASCENDENCIA, el tránsito por la línea energética imaginaria que sostiene y mantiene la vida en eterna y constante vibración armónica.  

Continúa vibrando bien alto, Emilio. 

Gracias por tu legado literario, tus claridades y sabiduría innata.


P.D. Me costó lo suyo preparar esta entrada, no encontraba el camino exacto de las palabras, hay emociones que se profundizan más que otras y cuesta más liberarlas.


I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

martes, 6 de enero de 2026

A amar, se aprende amando

Se dice que, a amar, se aprende amando. Lo que quiere decir, practicando con el amor hasta llegar a amar. Esto me deja ver que el amor hay que ganárselo. Y al igual que en todo aprendizaje, hay un entrenamiento previo, una constante dedicación, disciplina, perseverancia y un fuerte deseo de alcanzar la meta, de triunfar. 

La palabra AMOR, en el idioma español empieza con A y termina con R. Y es casi seguro, que siguiendo la pista de esas dos letras, nos lo ganamos. ¿Cómo? Siendo 

Amables y Afectuosos 
Responsables y Respetuosos.

Esas cuatro palabras que menciono, nos facilitan un rejuego o actitud de vida que nos conduce al amor, a ganarlo, a ser amados. Y más que ganarlo o merecerlo, fomentarlo y hacer que florezca en todo nuestro entorno. Y digo florezca porque su semilla la llevamos todos dentro.




El amor está en todo y en todos, pero la mayoría lo guarda tan oculto en su interior que hay que escarbar y regar mucho en sus adentros para que lo dejen crecer y manifestarse. Por eso, insisto en que debemos entrenar para ganarlo, como lo hacemos con cualquier cosa que deseamos obtener.

Nos hemos convertido en seres amargados y agobiados por la tanta presión social a la que estamos sometidos, que vivimos a la expectativa, alertas, y ante cualquier indicio de ataque hacemos lo siguiente; disparamos primero, nos atrincheramos y justificamos, o emprendemos la huida. 

Las tres son actitudes cobardes, propias del miedo al que hemos sido sometidos y están muy alejadas del amor. 
Pero la buena noticia es que el amor nunca muere, siempre vive y late junto a nosotros, es solo que andamos ciegos y llenos de tanta ambición, angustias y hasta resentimientos, que amar y ser amado no siempre se logra. Estas cuatro simples palabras son una herramienta efectiva para empezar a lograrlo.

Acercarnos con la bandera de la paz, de la empatía, la comunión y comprensión, del afecto y el respeto, en definitiva, del AMOR, es lo único que demuestra nuestra valía y valentía y nos hace triunfadores, ganadores por excelencia del buen vivir. 
 
Hay varias palabras que empiecen con A que son una verdadera llave maestra para cambiar el rumbo de la humanidad y ondear de manera mundial una misma bandera que nos identifique a todos. 

Amabilidad, Amistad, Afecto, Apoyo, Altruismo, Atención, Admiración, Agradecimiento…, y muy en especial AMOR. 


Y hablando de agradecimiento y de especial, deseo dedicar esta entrada que había preparado hace unos días y que habla del lenguaje del amor y todo lo que gracias a él se puede lograr, a alguien muy especial,
nuestro querido bloguero marciano Miguel Pina, que nos ha obsequiado diez años consecutivos de CINE (reseñas de películas, tecnicismos cinematográficos, entrevistas a directores y actores, recomendaciones, respuestas afectuosas a los comentarios, etc.)

Toda una amalgama de referencias de cine que han inspirado a muchos de sus lectores a volver a deleitarse con el séptimo arte, yo entre ellos, pero más allá de todo eso, de su sencillez, amabilidad, amistad sincera, visitas y comentarios en nuestros blogs que marcan la diferencia. Entre otras bondades que posee, la que mejor lo define, es su amor por lo que hace y por la forma amorosa en que lo disfruta, poniendo su alma en ello. Su modo gentil, respetuoso y afectuoso lo dejan muy claro. 

Además, es certero, reflexivo, con una sabia inteligencia natural y una personalidad transparente que lo hace portador de una gracia muy particular, la de ser un marciano al que todos han llegado a querer y tras el cierre de su blog marciano, vamos a extrañar.



     
Miguel, tu foto de perfil con esa sonrisa tan diáfana, está grabada en nuestras retinas y cuando veamos una película, es casi seguro que te pensaremos. 

Que la vida y el amor que riegas y posees te lleven por hermosos senderos de dicha y serenidad. 

GRACIAS DEL ALMA MIGUEL, EXITOS EN TU ANDAR. 

P.D. Perdón por tomar la foto sin tu permiso y acepta este pequeño detalle como regalo de Reyes, mereces esto y mucho más.
 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente. 

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.