El libre albedrío consiste en que la vida siempre nos da la libre opción de elegir. Aun en la circunstancia más extrema, difícil, dolorosa y compleja, siempre hay al menos dos vías a elegir, y estas elecciones son las que nos marcan la carta de ruta de nuestra existencia material en este plano dimensional y al mismo tiempo, nuestra partida.
Ya sea con plena libertad y por mero gusto o por el contrario a punta de pistola y entre la espada y la pared, tenemos libre elección, morir luchando y haciendo resistencia, o morir sin defendernos, rendidos por completo esperando un golpe de suerte, es una muestra de esto, aunque el resultado sea morir, elegimos la forma de hacerlo, y de todas formas algún día moriremos, y aunque nos parezca mentira, nunca será antes ni después, si no cuando estemos listos para hacerlo.
Me dirán que frente a algunas cosas no hay opción, pero siempre la hay, piénsenlo bien, por muy desagradable y repugnante que parezca hay mínimo dos opciones, y sea como sea siempre hay elección.
Dicen por ahí que la vida te da y la vida te quita, más bien creo que la vida te presta y regresa por lo prestado. A todos nos alegra arribar a la vida terrenal, y a la gran mayoría nos entristece partir de ella y dejar a los seres y las cosas que amamos.
Hoy que el blog debería estar colorido celebrando el quinto año, deseo participarles a ustedes, mis amables lectores la perdida de mi hermano Teófilo Crispín, quien partió en paz y serenidad el 8 de julio del corriente, a la edad de 56 años por problemas de salud. Si bien es cierto que nos dejó triste su partida, no es menos cierto que dejó un legado de amor, alegrías y momentos inolvidables que por siempre atesoraremos en nuestros corazones.
Como un homenaje a su vida y a toda su entrega por llevar alegría, una palabra de aliento o simplemente un mensaje de amor y esperanza, quiero compartir con ustedes una reflexión suya que deja ver su noble y gran corazón, y que fue publicada en el periódico El Caribe el 15 de diciembre del 2015, aquí el enlace y a continuación dicha reflexión:
BUSQUEMOS PAZ
Es triste escuchar noticias que nos hablan de guerras alrededor nuestro y del mundo, asesinatos, secuestros, corrupción, lucha de poderes, trafico de drogas, trata de blancas, etc, y un sin número de situaciones que han ido flagelando nuestra sociedad, por eso debemos poner un stop y abocarnos en hacer un aporte para que en nuestro hogar, en nuestra comunidad, en nuestra ciudad y en nuestro país la paz se pueda afianzar, a nosotros nos gustaría vivir en paz y tranquilidad al lado de nuestros seres queridos pero el mundo está lleno de tantas situaciones complicadas y grandes problemas que es muy difícil encontrarlas.
Si queremos vivir con tranquilidad en nuestra mente, debemos utilizar parte de nuestro tiempo para servir a las personas que nos rodean sin esperar nada a cambio porque al pensar en los problemas de los demás nos damos cuenta que nuestros problemas no son tan grandes.
Para que este mundo pueda ser un lugar mucho más pacífico, debemos comenzar por nuestros hogares enseñándole a nuestros hijos, no sólo a través de palabras sino de nuestro propio ejemplo. Es posible alcanzar la paz en nuestro mundo, pero todos nosotros debemos ponernos de acuerdo para superar estas diferencias y estar dispuestos a hacer grandes sacrificios por el bien de la humanidad.
Puedes ser un portador de la paz si en vez de causar conflictos con las personas que te rodean, les brindas soluciones, si eres más generoso y sobre todo si eres más comprensivo y tolerante. Ante los ojos de nuestro Creador todos somos iguales; aquellas pequeñas diferencias que tenemos sirven para complementarnos a la perfección y crear un mundo en paz y armonía.
Aceptemos nuestros errores y hagamos todo lo que esté a nuestro alcance por corregirlos y pedirle perdón a las personas que hemos ofendido, de esta manera estaremos dando nuestro propio aporte por la paz de este mundo. Todos nosotros tenemos que enfrentar problemas diariamente y nos gustaría poder comentarlos con los demás, sin embargo si aprendemos a escuchar los problemas que las demás personas enfrentan, nos daremos cuenta que nuestra situación no es tan grave como parece.
Si queremos vivir en un mundo en el cual la paz sea constante, primero debemos poner en paz nuestro interior, nuestra mente y nuestro espíritu. Puedes lograr esto a través de la meditación y la contemplación de la naturaleza; vive en paz al lado de tus seres queridos y tu hogar se convertirá en un sitio de refugio frente a los peligros del mundo.
El egoísmo, la intolerancia y la violencia solamente logran destrucción, pesar y dolor. Conviértete en un sembrador de paz aprendiendo a convivir con todas las personas que te rodean y bríndales lo mejor que tienes en tu interior y así ayudemos a los demás a vivir en paz.
Teófilo Crispín Payano Tolentino
DESCANSA EN PAZ, AMADO HERMANO.
Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.




























