miércoles, 25 de febrero de 2015

La tabla de salvación

En nuestro largo o corto peregrinar por la vida, encontraremos muchas oportunidades, algunas se disfrazarán otras se mostraran tal cual son. Los disfraces suelen variar de ocasión en ocasión, muchas oportunidades llegan disfrazadas de obstáculos, otras de sufrimiento y dolor. Las más diáfanas nos dejaran ver su rostro y apreciar su olor, seduciéndonos y conquistándonos rápidamente, pero otras en cambio, llevan un disfraz tan laborioso, que resulta casi imposible reconocerlas y las descartamos enseguida. 




Todo sucede por una razón, muchos la llaman karma, destino o azar, pero su verdadero nombre es libre albedrio o libertad de elección, puesto que a cada acontecimiento de nuestra vida se le antepone una decisión tomada, ya sea que la hayamos tomado por voluntad propia o influenciados por alguien o por algo, pero en el fondo siempre será nuestra elección, pues si la hacemos influenciados, es por falta de coraje y valor para decir ¡No!, y hacer lo que queremos.


A pesar de esto, siempre encontraremos una tabla de salvación que nos saque del embrollo. Muchas veces tenemos esa tabla a la mano y por el simple hecho de no valorar ni prestar la debida atención a nuestros seres y entorno más cercano, la perdemos de vista, pero gracias a nuestra fuente suprema de amor, siempre divisaremos al menos una astilla a que asirnos, y para gracia y bendición nuestra, se convertirá en una gran tabla que se ocultaba entre los escombros de la vida.


En algún momento de nuestra vida, vamos a necesitar asirnos de esa tabla o astilla que nos traiga de vuelta para poder completar nuestra misión, estemos atentos y bien despiertos para no equivocarnos de salvavidas, no descartemos las oportunidades disfrazadas, revisémosla bien antes, pues como dice un viejo refrán:

 “De cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán” 

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periodico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2015/02/28/correo-los-lectores

Pedimos excusas si alguna imagen usada tiene derecho de autor, al avisarnos la retiraremos.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Caprichos y realidades

La siguiente frase que aparece como anónima o cuyo autor desconozco, me motivó a escribir esta entrada y es propicia ya que justamente hoy muchas religiones del mundo celebran el inicio de la cuaresma, tiempo de purificación y limpieza espiritual.

“No te empeñes en ser conocido, sino en ser alguien que merezca la pena conocer”  (Anónimo)

Empeñarse en ser conocido, no viene a ser otra cosa que un capricho, una necesidad del ego, que es el rey de los caprichosos. Ser alguien que merezca la pena conocer debe ser nuestra realidad absoluta, estamos capacitados tanto externa como internamente para que esta realidad se cumpla.
Los humanos somos una verdadera e inigualable obra de arte, la máxima expresión de la perfección de la creación, un claro espejo para reflejar la belleza divina y suprema de la creación, contamos con increíbles dotes físicos, y con sublimes dotes espirituales, sentimientos y emociones, con atributos únicos, como la capacidad de desarrollar una personalidad que nos haga ser alguien imperdible de conocer. Claro está, que para que esto último suceda, debemos estar en sintonía y armonía con nuestra naturaleza divina, debemos mantener nuestro equilibrio interior para que ningún suceso externo nos altere y actuar de manera natural, sencilla y amorosa.


Todos los seres vivos estamos dotados de alguna especie de inteligencia que nos incentiva a seguir con vida y nos hace capaces de tomar todas las medidas necesarias para lograrlo, esto ocurre tanto en el reino mineral, vegetal como el animal, en este ultimo reino, el hombre tiene la supremacía, porque además de contar con esa inteligencia, tiene otro tipo de inteligencia superior que le ha permitido un alto desarrollo de su capacidad, y que hace unas tres décadas ha afianzado de manera extraordinaria y exitosa.

Esto lo ha llevado a actuar de forma tan extraña que ha llegado a creer que es su propio creador y como tal tiene el control de todo y no es así, es mas lo que desconoce e ignora acerca del universo, la tierra y sus entrañas y hasta de sí mismo que lo que conoce. Aunque se puede decir que lo que mejor conoce son sus propias entrañas, le falta mucho por saber y entender de su ente físico y mental y ni hablar del espiritual, es el más complejo y simple a la vez.

Olvida los caprichos y presta atención a las realidades, son tan poderosas que incluso terminan complaciendo los caprichos olvidados. Así que nunca te empeñes en ser conocido, sino en ser alguien que merezca la pena conocer, no por tu fama, dinero o poder, ni por como luces o aparentas (tus atributos externos y caprichosos), sino mas bien, por cómo piensas y tratas a los demás, por cómo sientes y cuanto amas y respetas la naturaleza y la vida (tus atributos internos y reales) y es seguro que al final todos terminarán conociéndote, un buen ejemplo es Jesús de Nazaret, la Madre Teresa de Calcuta y mas recientemente, el Papa Francisco. 


Que todos quieran conocerte por la nobleza de tu corazón.  

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periodico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2015/05/29/correo-los-lectores

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viernes, 13 de febrero de 2015

Amor y Amistad

Dos vocablos parecidos en esencia morfológica, ambos vinculados a la ternura, la aceptación incondicional, la entrega, la compenetración y complicidad, la consideración y el respeto, el respaldo y apoyo moral y sobre todo la lealtad y solidaridad desinteresada. 

Muchas veces sentimos que compiten el uno con el otro y nos ponen entre la espada y la pared a decidir con cual nos quedamos, pero esta es una percepción errónea, ya que el amor y la amistad no son rivales, al contrario son complementarios, y pueden o deben coexistir juntos. Tener estas dos palabras en una misma persona generalmente no acarrea conflictos, pero si cada una de ellas existe por separado en distintas personas, puede ocasionar celos y disgustos y una constante lucha de poder de unas sobre las otras. Esta situación es muy característica cuando se trata de amores y amistades posesivas, que no comparten ni admiten competencia, en cambio si estas relaciones son maduras y conscientes de la necesidad de libertad y confianza, esta lucha de poder no tiene efecto.


El amor puede darse independientemente de la amistad, es un sentimiento innato del ser humano, surge por sí solo, ya sea por lazos de sangre, interacción y vivencias, necesidad o costumbre, o por fuertes sacudidas emocionales o contactos personales, caracterizados por la intensidad con que se vivan estos (que bien pueden ser físicos, emocionales o espirituales), y dependiendo de esta intensidad y necesidad, será eterno, duradero o efímero, aunque siempre se ha dicho que el amor verdadero nunca termina.
La amistad en cambio va estrechamente ligada al amor, sin el no es verdadera ni duradera. Esta casi siempre es menos posesiva y demandante, por lo tanto menos conflictiva y más complaciente y gratificante, de hecho, igual de necesaria. Mayormente se establece entre personas afines en los aspectos más relevantes de su naturaleza y personalidad, por periodos cortos o largos, aunque una verdadera amistad prevalece a pesar del tiempo y la distancia, nunca nos desconectamos emocionalmente y sentimos el mismo cariño y amor.

En todo tipo de relación humana debe primar el amor para que esta fluya armónica y equilibradamente, ya sea fraternal, pasional, laboral, amistosa, cultural etc. Si no amamos, no podemos ser amigos de nadie, debemos amarnos, amar la vida y todo lo que la adorna para así poder amar a los demás, y lo esencial para esto es la aceptación y el respeto a la diversidad y la libertad de expresarla y dejarla ser tal cual es, sin imposiciones ni inconformidades.
  
Mañana se celebra mundialmente el día del amor y la amistad en honor a San Valentín, independientemente de que lo celebres o no, de los orígenes y de lo extremadamente comercial que se ha vuelto, es una excelente ocasión para regalarnos mucho amor, no para obsequios materiales y cenas lujosas por unas pocas horas, es preferible mil veces regalarnos un cálido y verdadero abrazo, una dulce sonrisa, una compañía amena, una mirada suave y sutil que nos acerque de corazón, nos impulse a tomarnos de la mano y compartir lo nuestro, no lo mío y lo tuyo, a regalarnos lo mejor de nosotros, “nuestro preciado tiempo, acompañado de una copa rebosante de amor”, además de sonrisas y alegrías y de apoyo y solidaridad si fuese necesario hacerlo. 
Celebremos este día con Amor y Amistad incondicional, todo lo demás sale sobrando, no malgastemos en cosas superfluas y materiales, obsequiemos de nuestra riqueza interior, es más efectiva y duradera y conforta grandemente nuestros corazones.

“Feliz día del amor”

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

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lunes, 9 de febrero de 2015

Aprendiendo a desprogramarnos

Si pensamos en lo difícil que fue nuestro aprendizaje, desde niños hasta la actualidad y lo duro y tortuoso que fue para nuestros mayores enseñarnos pacientemente y otras veces hasta perdiendo la paciencia, todas o la mayoría de las cosas que hoy forman parte de nuestra personalidad y forma de ver y sentir la vida, los valoraríamos un poco más, en lugar de culparlos y hasta odiarlos. Nuestra manera de reaccionar, pensar y creer está totalmente influenciada por nuestros padres o educadores, por los adultos que se ocuparon de guiarnos y ayudarnos a formar un perfil sicológico y el carácter definitivo. Sin importar si estaban en lo correcto o no, ellos creían estarlo y eso es suficiente.
Lo cierto es que hasta hace poco tiempo llegamos a creer que ellos sabían más que nosotros de todo y por ende siempre tenían razón. Hoy día las cosas han tomado un curso contrario, los hijos piensan que los padres y los mayores desconocen muchas o la mayoría de las cosas, pues con los años y los descubrimientos científicos estas cambiaron, especialmente a nivel sicológico (la manera de sentir, pensar y comportarse) y pedagógico (la manera de enseñar y educar), además de los cambios sociales y culturales (la economía, política, religión, etc.), consecuencia de esos mismos descubrimientos científicos que llevaron al ser humano a guiarse más por la lógica y la razón, que por el amor y el corazón.

El problema actual radica mayormente en la confusión que se ha desatado en nuestro interior, en la falta de identidad personal que presentamos, pues en lugar de hacer memoria y recordar lo difícil y pausado que fue nuestro aprendizaje, queremos desaprender con una rapidez imposible de lograr con éxito. La única forma de soltar muchas de las etiquetas erróneas que tan arduamente tuvimos que asimilar, es borrando renglón por renglón, no podemos hacerlo de golpe y porrazo, hay que realizar un minucioso proceso de desprogramación, no tan a la ligera como lo estamos haciendo. 
Debemos detallar bien cual parte del programa está corrompida o dañada y está afectando al resto, corregirla o eliminarla si fuere necesario y reemplazarla por otra similar pero correcta, sin vicios, y nunca dejar ese espacio vacío ni en el aire, pues si lo hacemos nuestro computador cerebral se dislocará, ya que el programa estará incompleto, y eso precisamente es lo que estamos haciendo hoy día, dándole a “borrar” sin compasión, y echándolo al "zafacón", sin verificar si había algún error menor en algún comando y se podía resolver o arreglar, y dejando esos espacios huecos.

Estamos  tumbando altares y sepultando vivos, descartando tantos años de esfuerzo y trabajo, tanto de nuestro lado como del lado de nuestros educadores, sin ningún tipo de respeto ni conciencia, sin verificar el supuesto o los supuestos  “errores”.
Estoy consciente de que debemos desmontar muchas cosas de nuestra programación mental y de que es necesario hacerlo ya, pero de ahí a decir que nada sirvió y borrar por completo el disco duro sin hacer un backup o copia de seguridad, hay mucha diferencia, porque en ese disco duro había información muy valiosa y necesaria para efectuar la nueva programación y poder hacerla estable y funcional.

Al borrar todo de golpe perdemos nuestra referencia, nuestra identidad, y no tenemos ni la menor idea de quienes somos ni hacia dónde poner el rumbo, el norte simplemente desaparece de nuestra vista y para colmo ni de día ni de noche conseguimos una guía que nos oriente, no hay forma de divisar el horizonte y el cielo se ha llenado de falsas estrellas (drones), que nos confunden cada vez mas. 
Empeñados en buscar guía externa nos olvidamos de que todos internamente tenemos una brújula que trabaja 100% para nuestro bienestar, y si la consultamos con atención, funciona a la perfección, gracias a una sustancia de la que esencialmente estamos hechos llamada AMOR, que nos lleva hacia el camino correcto de la verdad, y para nada depende ni tiene que ver con descubrimientos científicos, ni con la modernidad y cambios externos, solo está vinculada a la interioridad del ser y su esencia divina, y es capaz de mover montañas, intenta comprobarlo por ti mismo.     

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

Esta entrada fue publicada en el periodico El Caribe:
http://www.elcaribe.com.do/2015/08/25/correo-los-lectores

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jueves, 5 de febrero de 2015

Hoy puede ser un gran día

¿Cuantos días que pudieron ser grandiosos nos habremos perdido por nuestra manera equivocada de ver e interpretar las cosas?
Esta pregunta tiene cuatro posibles respuestas, bien podría ser de selección múltiple, veamos:

A. Ninguno      B. Pocos      C. Varios       D. Muchos

Si la respuesta es afirmativa, que es muy difícil que no lo sea, sería bueno tratar de evitar que nos vuelva a ocurrir. A partir de este momento debemos establecernos como meta principal, aprender a disfrutar de la vida y no desperdiciar los días o convertir en pésimos o infelices los que pudieron ser grandes y excitantes. 
Aunque no lo creamos, la diferencia radica en nuestra actitud.

¿Me molesto fácilmente? ¿Me tomo las cosas de manera personal? ¿Me considero el centro de todo? ¿Soy impaciente, testarudo y susceptible? ¿Reconozco mis errores y pido excusas cuando lo amerite? ¿Ofendo y me ofendo con facilidad?...

Estas y otras interrogantes más, son la clave para un reconocimiento de nuestra personalidad, para analizar si necesitamos dar un cambio de actitud y hacer la vida más interesante y llevadera.

¿Somos de los que al comer una menta, la chupamos divertidamente para disfrutar bien su sabor y sentir el deleite?, o quizás ¿Somos de los que inmediatamente la ponemos en la boca la trituramos con prisa y sin piedad sin poder apreciar bien su sabor?, o por el contrario, ¿Somos de los que solo la introducimos en la boca, ni la chupamos ni la masticamos, solo dejamos que la saliva por sí sola y lentamente la disuelva, sin percatarnos de lo que estamos haciendo?

La respuesta a este simple ejemplo, será suficiente para identificar nuestra personalidad, si somos de los que gustamos de la vida, de los que solamente nos la tragamos y ya o de los que nos pasa desapercibida. Es cierto que hay ocasiones donde debemos tragarla y ya, pero deben ser las menos, mayormente debemos saborearla y aprovecharla al máximo y nunca permitir que nos pase sin darnos cuenta.  

Repasemos nuestras actitudes y reacciones, echémosle un vistazo al día que acabamos de vivir, para no boicotear la alegría del siguiente.

Joan Manuel Serrat escribió una bella canción que se titula “Hoy puede ser un gran día”, fue la que me inspiró a escribir esta entrada y por eso la titulé así.

Quiero obsequiarles algunos versos de esa canción con todo el respeto y admiración que me merece ese gran cantautor, aquí les van:

“Hoy puede ser un gran día
Plantéatelo así,
Aprovecharlo o que pase de largo
Depende en parte de ti...

Hoy puede ser un gran día
Donde todo está por descubrir,
Si lo empleas como el último
Que te toca vivir…

Si la rutina te aplasta,
Dile que ya basta de mediocridad
Hoy puede ser un gran día,
Date una oportunidad…

Hoy puede ser un gran día
Imposible de recuperar
Un ejemplar único
No lo dejes escapar”…

Este tema de Serrat no tiene desperdicios, si no lo conocen les convido a escucharlo y empaparse de la versión completa de las letras. Elegí algunas estrofas al azar, les dejo las faltantes de tarea, vean el video y reúnan las ganas y el esfuerzo necesario para hacerlas realidad. ¡Esa es la actitud!
  
video

Harolina Payano. Fluyendo armoniosamente. 

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